sábado, 4 de marzo de 2017

Langostas exponen la necesidad de Bolivia de planes contra plagas



La llegada de langostas desde Argentina tomó de sorpresa al país y puso en duda su capacidad para enfrentar este tipo de problemas, que pueden representar una amenaza para la seguridad alimentaria y son cada vez más frecuentes a causa del cambio climático.

“Recorrimos el campo con (representantes de) la Anapo, el Senasag y los productores. Confirmamos que la plaga es de la misma especie de las que hay en Argentina. Su estadío es adulto y se están reproduciendo. Así que esto recién comienza”, dijo a La Razón el coordinador del Programa Nacional de Langostas de la Dirección Nacional de Sanidad Vegetal argentina (Senasa), Héctor Medina, quien llegó el jueves a Bolivia para brindar su apoyo en esta emergencia fitosanitaria.

La primera alerta de la expansión de la plaga en suelo cruceño se lanzó la tercera semana de enero y desde entonces ha destruido al menos 1.000 hectáreas (ha) de cultivos de maíz, sorgo y pasto en lo municipios de Cabezas, Charagua, El Torno y La Guardia.

Para el control de la peste, Medina recomendó medidas de control y monitoreo e identificó los insecticidas adecuados a ser usados para no causar daño a la agricultura de la zona.

Un informe del 1 de febrero del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Santa Cruz da cuenta de que “en Bolivia no existe la experiencia de uso de agroquímicos para el manejo de la langosta” y que por ello, durante los primeros días del problema, se utilizaron dosis “muy elevadas” de Fipronil (un insecticida), lo que “podría traer consecuencias nocivas para el ecosistema de la región donde fue utilizado”. Por ello, se recomendó acudir al Senasa.

“En Argentina ya conocen la plaga, tienen los planes de contingencia y saben qué medidas aplicar. Nosotros estamos atrasados, no podemos responder porque no tenemos esas medidas bien planteadas”, afirmó la agrobiotecnóloga Cecilia González, quien sostiene que los insectos migraron a Bolivia desde el vecino país.

“Este y otro tipo de plagas, en este y en muchos otros casos, aparecen por el cambio climático”, dijo Marco Villarroel, presidente del CIAB, institución que brinda apoyo técnico para enfrentar la emergencia declarada por el boliviano Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag).

El profesional detalló que los bichos se establecieron inicialmente en Santa Cruz porque encontraron en el lugar altas temperatura y suelos arenosos, que son ideales para su reproducción, que está en pleno proceso. La situación “es preocupante” porque “la plaga aún no se ha expresado en su máximo daño a los cultivos (...). Aproximadamente en 10 a 15 días van a empezar a explosionar los huevos y éstos van a convertirse en ninfas que son devoradoras por excelencia. Ahí tendremos muchos más problemas”, advirtió.

ACCIONES. Un equipo de fumigación se prepara para enfrentar el enjambre de langostas que está destruyendo cultivos de maíz, sorgo y pasto en cuatro municipios de Santa Cruz. Foto: Marco Villarroel

De no ser controlado, el enjambre “podría afectar la producción” agropecuaria del país, “podríamos entrar en un ciclo de importación de alimentos y no poder ser sostenibles”, sostuvo González.

Para evitar esta situación, Gobierno, instituciones y productores trabajan de manera conjunta con el objetivo de acabar con la amenaza. Con este objetivo cercaron a los insectos en un área de 17.000 ha que por las noches es fumigada masivamente desde el viernes.

Las langostas pueden “avanzar hasta 100 kilómetros por día. Mientras más alto vuelen, las distancias (que recorrerán) serán más largas. Aquí (en Cabezas) hemos identificado alturas de vuelo hasta de 65 metros”, explicó el representante del CIAB.

“El trabajo conjunto permitió decisiones acertadas y respuestas rápidas”, destacó Medina.

Reynaldo Díaz, presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo, dijo que los agricultores actuaron “rápida” e interinstitucionalmente, pese a que las langostas voladoras son una plaga con la cual no están “acostumbrados a lidiar”.

Ocho días más para controlarlas

Los siguientes ocho días serán “claves” para controlar la expansión de la plaga de langostas en Santa Cruz.

Así lo establece un informe del Colegio de Ingenieros Agrónomos de ese departamento, que fue elaborado el 31 de enero de forma conjunta con diversas instituciones públicas y privadas.

Según los plazos establecidos por el grupo multisectorial, el enjambre de insectos debería ser dominado como máximo en los próximos ocho días.

“Considerando que los próximos 15 o 20 días serán clave para el manejo de la langosta, se pide que la CAO (Cámara Agropecuaria del Oriente) y el Senasag, apoyados por los gobiernos municipales afectados y el gobierno departamental, consoliden el liderazgo ya iniciado para afrontar de manera efectiva el control y manejo de la langosta en nuestro departamento”, cita el documento redactado durante el conversatorio técnico sobre el “Control y manejo de la langosta”.

Recursos para una solución

El miércoles, el Gobierno aprobó un decreto para destinar Bs 5,3 millones a la lucha contra la plaga. La norma autoriza también a los gobiernos autónomos de las zonas afectadas reasignar recursos para ese fin.
El decreto permite asimismo la contratación directa de servicios e insumos para el plan definido contra el enjambre de langostas.

‘Este problema puede mantenerse en el tiempo’

Héctor medina.

Especialista argentino en plagas

“Nosotros teníamos en Argentina un programa histórico (de lucha contra las plagas) y cuando surgió este problema (de las langostas) se empezaron a articular otros medios de control con otros organismos. Así que tenemos una experiencia de muchos años contra esos insectos.

Sería interesante para Bolivia tener un programa de prevención tomando en cuenta que esta problemática que tiene ahora puede mantenerse en el tiempo. Lo más importante ahora es hacer el control y un trabajo preventivo y evitar llegar a este tipo de densidad poblacional que tiene Santa Cruz. No se trata de erradicarla, sino de contenerla lo más que se pueda a un nivel que no cause daño a la agricultura.

Es muy pronto para saber cuánto durará (la plaga), porque se está reproduciendo. Si logra completar su nuevo ciclo estará de unos 35 a 65 días en su estadío ninfal, luego hay que ver el estado adulto y si se reproducen nuevamente. Dependiendo de las condiciones, esta langosta puede quedarse dando vueltas (en el país) por varios meses”.

A las larvas de langosta ‘no les llega el insecticida’

Marín Condori

Ingeniero agrónomo

“Lo que hay que hacer es efectuar un control permanente en todos los estadíos (de desarrollo del insecto), desde el huevo hasta las ninfas. Porque no solamente tenemos una etapa adulta y se acabó, hay otras generaciones por atrás que hay que monitorear constantemente en los campos de producción.Es un trabajo conjunto que se debe encarar entre instituciones y asociaciones públicas y privadas.

Ya ha podido frenarse el problema en estos días, porque han hecho un control relativamente bueno, pero seguramente vamos a tener que necesitar más controles porque hay otras langostas que están en estadíos iniciales y a las cuales no les llega el producto (insecticida). Esas son cosas que poco a poco se van descontrolando. Las plagas llegan por el cambio climático, por la mano del hombre y porque también hay agricultores irresponsables que están exagerando y utilizando irracionalmente productos o venenos. Las empresas agrícolas grandes ya tienen un manejo integrado de algunas plagas y eso es positivo”.

‘Ojalá que podamos controlar esta plaga’

Susano terceros

Vicepresidente de Anapo

La plaga “no deja de ser una enorme preocupación. No queremos que se expanda a toda el área de producción de Santa Cruz. Ahora está por el sur, pero tenemos mucho miedo que se dirija más hacia el norte.

Ahora se están haciendo fumigaciones aéreas y con cañón, y se armó un cordón para que no se expanda más. Se está atacando lo lugares donde se alojan los bichos en las noches. Se están usando todas las formas para eliminarlos.

Esperemos que todo eso dé resultado. Es una plaga que está en su momento de mayor reproducción, en su época de incubación, y ese parece que tiende a ser un gran problema porque después vamos a continuar con el mismo lío. Ojalá que podamos controlar esto porque es una plaga que arrasa con toda la vegetación, pastizales, plantas y hojas. Todavía está por los municipios de Cabezas, El Torno y La Guardia. Hay temor de que mire hacia los productivos valles mesotérmicos (del departamento), ahí sí tendríamos problemas más complicados, por el terreno accidentado”.


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