martes, 22 de julio de 2014

Urgen norma que regule el uso de los transgénicos

El sector agropecuario cruceño demandó del Gobierno normas específicas para el uso de semillas genéticamente modificadas (transgénicos) en los cultivos de maíz, soya y algodón para mejorar su producción, garantizar la seguridad alimentaria nacional y alcanzar excedentes de exportación.

Edilberto Osinaga, gerente general de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), informó que los agricultores de Santa Cruz, principal productor de alimentos, insisten en utilizar semillas genéticamente modificadas para incrementar la producción de los tres cultivos frente a los desastres provocados por los fenómenos naturales y la demanda de alimentos en constante crecimiento.

Osinaga refirió que la Constitución Política del Estado (CPE) señala en el artículo 409 que la producción, importación y comercialización de transgénicos será regulada por ley, “pero hasta el momento no hay ninguna norma sobre el particular y según los agropecuarios cruceños es una de las tareas pendientes que hay con el Gobierno”.

El viceministro de Desarrollo Rural, Víctor Hugo Vásquez, se excusó de considerar el tema, señalando que por mandato de la Constitución Política del Estado queda en manos de la Asamblea Legislativa Plurinacional normar el uso de transgénicos en la producción agrícola y en ningún caso es responsabilidad del Poder Ejecutivo. “Una vez que la Asamblea Legislativa norme el uso de transgénicos, nosotros actuaremos como Poder Ejecutivo”, sostuvo.

El experto en agropecuaria Martín Condori informó que solamente resta aplicar los artículos 409 y 455 de la Constitución Política que facultan a la Asamblea Legislativa Plurinacional, e incluso a los ministerios del área, a regular mediante leyes y decretos supremos el uso de transgénicos en la agricultura, concretamente en la producción de alimentos. Recordó que el Convenio de la ONU sobre diversidad tecnológica de 1993 establece que las naciones desarrolladas deben garantizar el acceso a la agrotecnología alimentaria, en las mejores condiciones, a los países en vías de desarrollo para producir más, mejor, más barato y más sano.

El presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Demetrio Pérez, informó que la norma solicitada pasa por el Comité Nacional de Bioseguridad, que hasta el momento no se reunió para considerar el pedido del sector agropecuario cruceño.

Para avanzar en el camino sugirió a la universidad pública, al Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (Iniaf) y al Comité Nacional de Bioseguridad realizar trabajos de investigación para determinar las variedades que mejor se adapten a suelos bolivianos.

El gerente general de la CAO justificó la necesidad de una norma que regule el uso de transgénicos destinado básicamente a mejorar la producción de alimentos en Bolivia, después de que en 2012 ésta disminuyó en un 5 por ciento y el pasado año en 2 por ciento provocando la importación de alimentos.

Osinaga refirió que actualmente el uso de semillas transgénicas está permitido en la producción de soya, que abarca 90 por ciento del cultivo, situación que posibilitó la exportación del cereal a países vecinos.

Entre las ventajas de utilizar semillas transgénicas, Pérez mencionó que el país será más competitivo en el mercado internacional, porque se reducirá la contaminación del medioambiente debido a que se realizarán una o dos y no varias fumigaciones de agroquímicos contra gusanos, polillas, bichos e insectos; se optimizarán áreas de producción; se obtendrán cultivos sanos y resistentes a varias plagas; se disminuirán los costos de producción; se duplicará y hasta triplicará la producción; se ampliará la frontera agrícola y se alcanzarán excedentes para la exportación. Acotó que una planta sana, producirá mucho más, porque no tendrá problemas con malezas, insectos ni enfermedades.

En su criterio, “si se aprueba la nueva tecnología y se actualiza el uso de suelos, se incrementarán los rendimientos de trigo de dos hasta siete toneladas por hectárea”.

TRANSGÉNICOS

Un alimento transgénico es el que resulta de la combinación de genes diferentes -ya sea en especies animales o vegetales- que permiten una mejoría cuantitativa y cualitativa en su producción.

El ingeniero agrónomo José Luizaga afirma que la biotecnología o manipulación lo que en realidad hace es dar vida a otro ser vivo. “En la agricultura se altera la semilla o la planta. Por ejemplo, se le ponen genes de pescado a semillas de arroz, entonces éstas se hacen más fuertes, resisten inundaciones y no se mueren por el agua”.



Existe ausencia de información

La oposición y rechazo al uso de transgénicos en la producción de cultivos alimenticios, tanto en Bolivia como en el mundo entero, se debe a que no se cuenta con información suficiente respecto a las ventajas que ofrecen las semillas genéticamente mejoradas, comentó el experto en agropecuaria Martín Condori.

Refirió que mucha gente en Bolivia, particularmente pequeños productores del área rural de Santa Cruz que viven de la agricultura, fue informada tendenciosamente en sentido de que los alimentos producidos con semillas modificadas genéticamente provocan cáncer, destruyen los riñones y provocan calvicie y hasta deformaciones en los nacimientos. Refirió que este tipo de información crea temor entre los agricultores que prefieren utilizar semilla criolla o tradicional, sabiendo que sus rendimientos serán menores y sus costos de operación mayores.

En su criterio, los agricultores tienen que saber de instancias técnicas autorizadas que están demostrando a nivel internacional que "al menos no hay experiencias contrarias en ese sentido", que usando transgénicos se abaratan los costos de producción y se contamina menos el medioambiente, porque el uso de pesticidas y otros químicos es restringido.

"El problema es que hay una mala información de esta tecnología a la población y productores", sostuvo.



AGROPECUARIOS DE SANTA CRUZ

Piden importación de transgénicos por cinco años

Para evitar una mayor disminución de los volúmenes de producción de alimentos, debido al cambio climático y garantizar la seguridad alimentaria por los próximos cinco años, la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) demandó del Gobierno la internación (importación) temporal de transgénicos, por cinco años, para cultivos de soya, maíz y algodón.

Durante ese tiempo, las instancias técnicas públicas y privadas deberían realizar trabajos de investigación en torno a las ventajas y desventajas de utilizar semillas mejoradas genéticamente no sólo en los cultivos de soya, maíz y algodón; sino también en otros como de arroz, caña de azúcar, sorgo y trigo que son muy demandados en Bolivia, sostuvo el gerente general de la CAO, Edilberto Osinaga.

Acotó que la importación temporal de transgénicos permitiría incluso realizar algunas pruebas o aplicaciones supervisadas en determinados suelos del oriente boliviano para verificar rendimientos y calidad de los cultivos hasta que se conozcan los resultados finales de las investigaciones.

Osinaga dijo que actualmente muchos pequeños productores cruceños abandonaron los cultivos de maíz duro amarillo y en particular de algodón, pues los costos de producción se elevaron "por las nubes" y no arrojan rentabilidad debido al uso de varios plaguicidas.

“Las áreas cultivadas de maíz, por ejemplo están estancadas, en algo más de 2 mil hectáreas, porque ya se ha hecho muy caro el combatir plagas y maleza y para el colmo los rendimientos son menores. La gente, por tanto, ya no quiere dedicarse a la producción de maíz porque es muy cara”, dijo.

El presidente de la de la Asociación de Productores de Maíz y Sorgo (Promasor), Vicente Gutiérrez, entrevistado por la página digital de temas agrícolas notoboliviarural.com, manifestó que en el tema de los transgénicos, específicamente en el maíz, Bolivia debería empezar a trabajar en áreas productivas y a realizar pruebas en campo con semillas genéticas.

“Creo que debemos comenzar por áreas, sembrando semillas genéticamente modificadas para ver los beneficios de los transgénicos. Pero este tema debe tratarse a nivel institucional y políticas nacionales para ver las ventajas”, sostuvo Gutiérrez.

Argumentó que en Paraguay pasaron a sembrar maíz transgénico con cinco modificaciones y que hasta el momento la Organización Mundial de la Salud (OMS) no halló motivos para prohibir este tipo de producción a países como Estados Unidos, Brasil y Argentina.



ENTREVISTA

Gary Rodríguez, experto en Comercio Exterior

"Producir más y mejores alimentos"

Si de algo podemos alegrarnos los bolivianos es de que hemos podido forjar nuestra “soberanía alimentaria” para casi todos los alimentos básicos, sustituyendo con producción nacional las importaciones que hacían a Bolivia dependiente del abastecimiento externo.

El capítulo pendiente es el trigo y la harina. Las históricas donaciones, primero, y después la creciente importación comercial, bajo subsidio del Estado para evitar que suba el precio del pan, fueron un desincentivo para el productor en el país, al extremo de que hoy por hoy el pan nuestro de cada día es casi mitad “gaucho” y mitad “gringo”, pudiendo ser cien por ciento boliviano.

Esta negativa experiencia y otras más afectaron económica y socialmente al productor agrícola nacional.

Lograr la soberanía alimentaria en azúcar, aceites, maíz, arroz, leche, huevos, carnes, etc. fue posible gracias a los avances tecnológicos que el país -especialmente el oriente boliviano responsable del 70 por ciento de los alimentos que consume Bolivia- supo aplicar en cuanto al uso de maquinaria, fertilizantes, riego, GPS satelital, rotación de cultivos, siembra directa, semilla certificada así como semillas genéticamente mejoradas que en el caso de la soya significaron ingresos por exportación de casi 1.200 millones de dólares para el país en el 2013 - una vez sobreabastecido el mercado interno- con lo que ganamos no sólo nosotros, sino también mucha gente en el exterior con los derivados: aceites, torta, harina y lecitina que les vendimos.

Utilizar la biotecnología para producir semillas genéticamente mejoradas y gracias a ello más y mejores alimentos, empleos e ingresos, es la idea. Siendo que científicamente no se ha demostrado que los productos transgénicos dañen la salud, el mundo los ha aceptado. De autorizarse en el país el uso de nuevas variedades de semillas de soya genéticamente mejoradas así como también para el cultivo del maíz y algodón, Bolivia y el mundo se beneficiarían.

Invierten $us 1,2 millones en plantas de cítricos y de hortalizas

Dos proyectos de industrialización, uno de cítricos y el otro de hortalizas, se gestan en Santa Cruz con la incorporación de nuevas líneas de maquinarias especializada para ese sector.
El primero se trata de la implementación de una línea completa de equipos para cítricos, que está realizando la empresa Valencia Citrus en Santa Cruz con una inversión estimada de $us 1,2 millones, y la segunda es la planta de empaques y procesadora de hortalizas, que se ejecuta en el municipio de Samaipata, en la zona de los valles cruceños, en el que se está invirtiendo $us 43.000.
Leonardo Sánchez, supervisor de la empresa ISN Industrial, la firma que importa los equipos para el procesamiento de cítricos, aseguró que esta línea de equipos incluye un lavador de frutas, una extractora, transportador de bagazo, un pasteurizador y una envasadora automática con capacidad de producción de 1.000 litros por hora. Todos los equipos son de la marca brasileña MMC y aplica tecnología americana. Permite procesar naranja, mandarina, toronja, limón, maracuyá y manzana. Además, cuentan con una línea de equipos para procesamiento de leche en polvo, leche de soya, ketchup, mostaza.
Con el propósito de dar valor agregado a la producción de hortalizas en Samaipata, desde el gobierno municipal, edifican la planta de empaques y procesadora de hortalizas con una capacidad para industrializar tres toneladas a la semana y beneficiar a más de 100 productores en el proceso de convertirse de productores regulares a ecológicos. Herland Soto, responsable de medioambiente del municipio, aseveró que el equipamiento incluye cámaras frías, empaquetadoras personalizadas y que prevén su inauguración durante los próximos meses. Alimentos desde la montaña hasta la llanura es el nombre de la marca.
Boltec es otra firma que cuenta con una línea de cítricos de la marca Bertuzzi, con capacidad para exprimir 10.000 naranjas por hora. Comprende 15 equipos para obtener jugo fresco o concentrado

lunes, 21 de julio de 2014

Comercio internacional Bananas piñas y palmitos marcan la diferencia

A pesar del clima frío una extrañeza en el trópico cochabambino, las camionetas que trasladan a los trabajadores a los centros productivos de bananas salen atestadas.

Isarzama e Ivirgarzama (provincia de Carrasco) son el centro de operaciones donde hectáreas y hectáreas de plantación de bananas se pueden observar desde la orilla de la carretera.

Antonio Machicado, desde hace varios años que es productor y exportador de bananas, su principal mercado es el argentino, al que considera el más factible, debido a que ya hay desarrollada una adecuada logística de transporte y comercialización.

“En solo cuatro días se llega a Argentina, las ca-rreteras están en buen estado, por lo que exportar a ese país sigue siendo rentable, más cuando están pagando por caja entre $us 6,50 y $us 7. Y siempre tienen una importante demanda”, dijo Machicado.

En Ivirgarzama, los camiones que transportan bananas se alistan para salir a Argentina, la limpieza es clave para evitar que el producto sea frenado en la frontera por problemas fitosanitarios.

Antonio Salas lava la cámara refrigeradora, donde cada cuatro o cinco días transporta más de 500 cajas de bananas bolivianas para que sean vendidas principalmente en Buenos Aires y ese mercado tenga una opción de calidad a las bananas ecuatorianas.

Salas indicó que cuando hay bloqueos o paros cívicos el negocio se torna más complicado y muchas veces los productos se echan a perder.

Por lo que el pedido de los exportadores a las autoridades de Gobierno es que mantengan los caminos en buen estado, especialmente en las épocas de lluvia, porque por las inundaciones o cortes repentinos de la vía la entrega programada de las bananas, no se cumple los compromisos asumidos con los comrpadores nacionales y extranjeros y genera desconfianza.

Varias horas de trabajo

Camino a Isarzama, en la comunidad Segunda Nazareno, el sol lentamente calienta la jornada, mientras que unas manos enguantadas se encargan de lavar y de desinfectar las bananas, ‘el oro verde’, como lo llaman acá. Otro grupo de jovencitas, cuchillo en mano, de manera quirúrgica, corta los gajos y separa las que están dañadas, pues no se puede filtrar ninguna que no esté en excelentes condiciones.

A un costado de la factoría unos jóvenes van empaquetando el producto, rapidez y precisión son las condiciones que pide don Luciano Huaranca, propietario de una parcela de 26 hectáreas y que de manera incansable, junto a su esposa, recibe los racimos de banana que salen de su plantación.

Andrés Marca, mientras vigila que ninguna banana más pequeña de lo aceptada o que esté dañada se deslice en la caja, explica que la jornada empieza muy temprano en las plantaciones, donde se cortan los racimos para luego transportarlos por las rieles y llegar a las piscinas para comenzar con la selección y embolsado, luego cargar las cajas en un pequeño camión que parte rumbo al pueblo, donde otro más grande recibe la mercadería y nuevamente es controlada para obtener luz verde para recorrer unos 2.700 km hasta la capital argentina.

Socios: la mejor fórmula

En el trópico cochabambino la tierra se la cuida, no hay mucho margen para desperdiciarla, por lo que las parcelas bananeras no son mayores a las 30 hectáreas y si sus propietarios no tienen el suficiente capital para ser exportadores se unen para ser socios con otro que sí tenga la cantidad necesaria de recursos para exportar el producto.

Huaranca está contento, a pesar del frío que atenta con el rendimiento de sus plantaciones, sabe que los $us 4 que el exportador le paga por cada caja le permite tener una buena perspectiva y lograr algún ahorro.

Cada semana, en días tórridos, por héctarea cosechada logra llenar entre 400 y 500 cajas de bananas, cada una de ellas pesa 22 kilos.

Para Marcelina Mendoza, propietaria de 25 hectáreas, la actual situación del mercado argentino es positiva, atrás quedó cuando en 2012 el vecino país de manera sorpresiva vetó la exportación de banana boliviana y generó que su precio baje a $us 2 por caja.

Ese escenario de precios complicó su producción, empujando a muchos a refugiarse en la piña, el palmito o a probar suerte en algo nuevo: la piscicultura.

“Lo que se produce acá, en un 80% se va a Argentina, por eso es importante mantener ese mercado y buscar la manera de mandar más cajas y no tenerle miedo a los productos de Ecuador”, dijo Mendoza

Ventas en ascenso $us 45 millones Argentina compra un 74,7% de la oferta

La exportación de los productos alternativos del trópico cochabambino, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), eleborados por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), logran buena nota y cada año buscan alcanzar nuevos logros.

En 2013 lo exportado entre bananas, piñas y palmitos sumó $us 45,2 millones un 21% respecto a 2012, cuando lo vendido al exterior fue de $us 35,6 millones. El incremento en $us 9,5 millones a criterio de los exportadores se debe a que el mercado argentino que se queda con el 74,7% ($us 33,7 millones) está pagando buenos precios la caja de piña entre $us 6, y $us 6,5 y la de banana a $us 7, por lo que lo productores se ven estimulados a seguir ofreciendo el producto.

Del trío de producción alternativa, la venta de bananas con $us 27,2 millones es la que lleva la delantera y la que registra un importante aumento respecto a 2012, cuando lo exportado fue de $us 18,5 millones. El alza del 68% refleja el buen momento que tiene el sector que en 2012 vendió 83,7 millones de kilos de bananas, mientras que en la pasada gestión el volumen de lo exportado fue de 104,9 millones de kilos.

En lo que respecta a la comercialización de palmitos, este ocupa el segundo lugar con $us 16,9 millones (en 2013), monto levemente superior a 2012, que registró $us 16,3 millones. En cuanto al volumen de venta, se constata el aumento de unos 100.000 kilos (8,3 millones de kilos en 2013) en comparación con 2012 (8,2 millones de kilos).

A su vez, la oferta de piña sobrepasa el millón de dólares, cuando en 2012 fue de $us 727.028, lo que sí se nota es un importante aumento en la cantidad de piña exportada pues en 2012 fue de 1,9 millones de kilos, mientras que en 2013 se registró 2,5 millones de kilos.

Argentina,

el mayor comprador

Desde 2004 el vecino país fue el principal destino de los productos alterativos de Chapare, ya en ese año le compró al país unos 46 millones de kilos entre bananas, palmitos y piñas, por un valor de $us 8,1 millones.

La tendencia como principal plaza para los productos bolivianos se fue manteniendo, pues en 2008 se exportó por un valor de $us 14,2 millones, en 2012 fueron $us 25,2 millones, el año pasado se llegó a los $us 33,7 millones y hasta abril de esta gestión el monto es de $us 13,4 millones.

El otro punto de destino de la oferta chapareña, pero muy lejos de Argentina, es Chile, que en 2013 importó por un valor de $us 5 millones y hasta abril de 2014 fue de $us 1,5 millones.

Estados Unidos es otro importante comprador, que durante 2008-2012 tuvo un promedio de importación por valor de $us 1,5 millones

El 6% de la pérdida de alimentos es en la región

En América Latina y el Caribe se pierden y desperdician más alimentos que los que son necesarios para satisfacer las necesidades nutricionales de los 47 millones de personas que aún sufren hambre en la región, señaló la FAO.

El informe Pérdidas y desperdicios de alimentos en América Latina y el Caribe, de la Oficina Regional de la FAO, señala que el 6% de las pérdidas globales de alimentos se da en la región. “Esto impacta en la sostenibilidad de los sistemas alimentarios, reduce la disponibilidad de comida, generan menores ingresos para los productores y aumentan los precios para los consumidores”, explicó el representante regional de la FAO, Raúl Benítez

Según la FAO, las pérdidas y desperdicios ocurren a lo largo de la cadena alimentaria: en la región, el 28% ocurre a nivel del consumidor; el 28%, a nivel de producción; el 17%, en mercado y distribución; el 22%, durante el manejo y almacenamiento y el 6% restante, a nivel de procesamiento.

Con los alimentos que se pierden en la región solo a nivel de la venta al detalle, es decir, en supermercados, ferias libres, almacenes, etc., se podría alimentar a más de 30 millones de personas, es decir, al 64% de quienes sufren hambre en la región.

A nivel global, se desperdicia 1.300 millones de toneladas de alimentos, lo que incluye el 30% de los cereales; entre el 40 y el 50% de las raíces, frutas, hortalizas y semillas oleaginosas; el 20% de la carne y productos lácteos y el 35 % de los pescados/http://www.fao.org/

Productores hortícolas recibirán 35 lavadoras de zanahoria

El Proyecto Apoyo a la Agricultura para la Seguridad Alimentaria con Soberanía del Servicio Departamental de Agricultura y Ganadería (Sedag) dependiente de la Gobernación entregará 35 lavadoras de zanahoria a los productores hortícolas que principalmente se encuentran en el municipio de Soracachi.

El responsable de dicho proyecto, Carlos Mamani Pablo indicó que se determinó adquirir estas maquinarias con el propósito de apoyar a los productores hortícolas en la fase de post cosecha, señaló que el jueves se efectuará la apertura de sobres para la adquisición de estos equipos, en presencia del área administrativa legal de la Gobernación y los beneficiarios.

Manifestó que se optará por la mejor oferta, viendo siempre que se cumpla con las especificaciones técnicas requeridas por el proyecto y publicadas en el Sicoes (Sistema de Contrataciones Estatales) desde el 10 de julio.

Detalló que las dimensiones de las lavadoras son de 1,50 metros de largo por 0,80 metros de ancho y tendrán una capacidad de lavado de 16 arrobas de zanahoria. Mencionó que se invertirá 476 mil bolivianos en las lavadoras de zanahoria, sostuvo que estas máquinas son de fácil manejo y con ruedas, además contará con un brazo metálico para ser montado en tractor o movilidad.

Aseveró que son varias las comunidades que se dedican a la producción de hortalizas, como en el municipio de Soracachi, sostuvo que en esta zona existe mayor potencial en producción de zanahoria y otras hortalizas, las cuales son comercializadas en el mercado local, así como en otros departamentos.

Decrece producción de arroz en Santa Cruz

La gerenta de la Federación Nacional de Cooperativistas Arroceras de Santa Cruz (Fenca), Ana Ortiz, confirmó a EL DIARIO que la producción en el país quedó estancada y que el sector demandará la elaboración de una agenda de políticas públicas al Gobierno en el próximo Congreso Internacional a realizarse en Santa Cruz y convocado para mediados del próximo mes.

VOLÚMENES

Para Ortiz la producción de arroz llegará a 350 mil toneladas cantidad que no superó la lograda el 2013. Por esta razón, se prevé que en el primer trimestre del próximo año nuevamente se presente escasez de este producto básico, lo que obligaría al Gobierno a importar el cereal de los países vecinos, agudizando así la seguridad alimentaria y la dependencia del país de las importaciones de alimentos donde no es autosuficiente.

“Si bien se esperaba una producción mayor a las 400.000 toneladas, en esta campaña no pudo ser posible ante el incremento de la temporada lluviosa en la cosecha del grano y a las malas condiciones de los caminos que ocasionaron que la producción se deteriore en el campo. Esta crítica situación obligó a que se reprograme el período de cosecha para el mes de septiembre”, dijo la presidenta de Fenca, Salomé Tupa.

RIEGO

Los productores dependerán del riego en el mes de septiembre, de lo contrario se prevé que la producción no sólo quede aún más reducida, afectando el abastecimiento de este producto en la canasta familiar. Lo que obligaría indefectiblemente a la importación de países vecinos. Las compras internacionales del cereal subieron de 2.000 toneladas en pasados años a 20.000 toneladas de importación que ingresan en la actualidad de acuerdo a los informes del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).

CAMBIO CLIMÁTICO

Se necesitan sistemas de riego en el desarrollo de los cultivos y no así en la temporada de cosecha, como se presentó el 2013, porque provoca que la producción se pudra y no pueda ser transportada a las regiones del territorio nacional ante las malas condiciones de caminos.