miércoles, 27 de agosto de 2014

Firma franco-española edifica silo en Warnes con $us 8,1 millones

La empresa constructora Ingeniería Franco-Española Omega (IFEO) se ha adjudicado la construcción llave en mano de una planta de almacenamiento, secado y limpieza de una capacidad de 35.000 toneladas para la compañía Agroseeds SA. Se invierten $us 8,1 millones en el proyecto privado.
Pierre Guillen, presidente del Grupo Omega, y Adolfo de Bernardo, director general para Latinoamérica de IFEO, indicaron que lograron un crédito en Europa del 58% del monto de inversión; es decir, $us 4,7 millones.
IFEO es una empresa europea especializada en la ingeniería y la ejecución de proyectos industriales e inmobiliarios llave en mano. Con sede en Sevilla (España), tiene delegaciones en Francia, Dubai y Baréin.
Las obras se iniciarán la primera semana de septiembre y esperan que la planta esté lista en 11 meses. La batería de silos y otros equipos serán suministrados por Silos Córdoba.
Mientras que el montaje será ejecutado por Soluciones y Realizaciones IFEO, sociedad perteneciente al grupo Omega España; las fundaciones, cimentaciones y obras civiles las ejecutarán subcontratistas locales; y toda la responsabilidad del proyecto estará a cargo de Ingeniería Franco-Española Omega, incluida la puesta en marcha y formación del personal de operaciones de la empresa Agroseeds SA.
El empresario Carlos Saavedra Bruno, presidente de Agroseeds, afirmó que se trata de una planta muy moderna, eficiente y con la última tecnología de origen europeo.
Entre las ventajas, destacó que decidieron agregar una vía ferroviaria interna al complejo granelero; es decir, la planta estará conectada al ferrocarril, sea para soya de exportación o para lugares más alejados. Bruno agregó que la vía férrea para carga y descarga del grano abarata los costos de transporte al exportador.

Estudio de mercado
De Bernardo explicó que se decidieron luego de un análisis de mercado del sector de limpieza, secado y almacenaje de granos. “Existe un déficit en la oferta del servicio debido al crecimiento de la producción agrícola de los últimos años”, afirmó el ejecutivo

Confiscan más de 6 toneladas de maca proveniente del Perú



El Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASAG) confiscó el pasado viernes más de seis toneladas de maca que provenían del Perú sin el registro sanitario correspondiente, por lo que se procedió al secuestro de los vegetales.

El director del SENASAG, Jaime Argüello Mendoza, informó que esta confiscación se produjo en el poblado de Guaqui, ubicado a orillas del lago Titicaca a 92 km de la ciudad de La Paz, gracias al trabajo de control del puesto policial y militar del lugar.

"El día viernes se ha procedido a la incautación de 134 sacos de maca (6.700 kilos) procedentes del Perú los cuales estaban ingresando sin permiso sanitario, SENASAG en cumplimiento a la resolución administrativo 121 que es la de importaciones indica que todo producto importado debe entrar a este país con registro sanitario de importación", expresó la autoridad.

Los más de 134 sacos que contenían la maca eran transportados por una persona particular por lo que este producto fue incinerado con la presencia de los efectivos policiales y militares del puesto de control de la zona fronteriza.

Acopio de trigo supera las 210 toneladas de trigo en Tarija

La Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), incrementó el acopio y producción de trigo de 300 a cerca de 400 toneladas en lo que corresponde al Valle Central de Tarija. El objetivo es contribuir a la construcción de la salud alimentaria con soberanía.

El programa de apoyo a la producción agrícola de trigo, correspondiente a la campaña verano 2013-2014, se encuentra en la fase final, habiendo logrado el acopio de cerca del 60 por ciento de la producción. Hasta agosto se tienen más de 230 toneladas acopiadas de la producción de trigo, y se espera acopiar unas 150 toneladas más hasta fin de año.
El representante de Emapa en Tarija, David Durán, indicó que se espera mejorar la producción de trigo en el departamento, ampliando la superficie de terreno de cultivo en la región del Chaco.
Esto permitirá a Emapa a mediano plazo, contar con importantes reservas de alimentos como el trigo, tarea que se encara con el apoyo de 61 comunidades del Valle Central de Tarija, que reciben apoyo en créditos para semillas y fertilizantes, indicó Durán.
Destacó el trabajo que Emapa efectúa con diversas asociaciones de productores que tienen personería jurídica y que cuentan con representación legal, a quienes se les otorga semillas y fertilizantes, además de crédito sin intereses, pudiendo efectuar el pago con parte de la producción que efectúan, por el que se garantiza la adquisición de su producción.
Se exige que los proveedores trabajen con semillas garantizadas, en base a la certificación que otorga la ISO- 9001 y así garantizar la producción.
Durán afirmó que se trabaja la capacidad para ampliar a otras comunidades, en términos de expansión de superficie cultivada.

Crean tomate que crece las 24 horas

Un grupo de científicos de Holanda ha descubierto una posible fórmula para acelerar el proceso de producción de los tomates.

Hasta ahora, el trabajo de los productores se veía ralentizado porque las plantas necesitan ocho horas de oscuridad al día.

En caso de no recibirlas, sus hojas se marchitan y las plantas se mueren.

En un estudio publicado en la revista Nature Communications los investigadores muestran que el aislamiento de un gen ayuda a las plantas de tomate a prescindir de las horas de oscuridad y conseguir que su crecimiento sea continuo.

"Hasta hace poco, esto era una especie de curiosidad científica en la que pocos mostraban interés", dice el investigador principal, Aaron Vélez-Ramirez, de la Universidad de Wageningen (Holanda).

"Ahora, sin embargo, muchos agricultores cultivan tomates de invernadero con luz artificial durante el día", indica este experto de origen mexicano.

A pesar del avance, los científicos desconocen por qué los tomates son tan sensibles a la luz constante. Para otras plantas, el problema a menudo se atribuye a las proporciones incorrectas de luz roja, azul y UV.

Pero Vélez-Ramirez y sus compañeros señalan que, en el caso de los tomates, el motivo podría ser una complicada combinación de factores. Entre las causas se encuentra que los hidratos de carbono se acumulan durante la fotosíntesis contínua, provocando una alteración del ritmo circadiano natural.

El descubrimiento podría suponer un importante avance para los agricultores especializados en los tomates por el gran volumen de producción.

lunes, 25 de agosto de 2014

Sistemas agroforestales, una alternativa para el progreso

La acogida es con jugo de sésamo. El calor de las dos de la tarde es sofocante y la bebida ayuda a contrarrestar el cansancio. Bajo los motacús que adornan y cubren el techo donde recibe don Juan Vásquez a los visitantes, este monteagudeño (Chuquisaca) de 63 años recuerda cómo llegó a la comunidad de Villa Fátima del municipio de Guarayos en Santa Cruz y cómo empezó a trabajar con sistemas agroforestales para la diversificación productiva.
"Me dedicaba a la producción de maíz. En mi pueblo no teníamos terrenos como para poder ampliar el trabajo. Llegué a Santa Cruz en busca de mejores campos; tenía voluntad y fuerza para trabajar. En otros lugares las tierras eran muy caras, llegué aquí hace 17 años”, cuenta nostálgico quien empezara sembrando pasto y maíz en el lugar donde ahora tiene un pequeño bosque "propiciado” por el hombre o sistema agroforestal.
Un gato blanco y mostaza de tamaño mediano asoma por entre las gallinas, que no parecen notar su presencia. Dos perros reposan en la tierra caliente; un aleteo de rutina despierta a los canes. Don Juan se pone de pie e invita a conocer un pedazo de su sistema agroforestal. A doscientos metros de su casa los árboles de mandarina y de cacao acogen con su sombra por un momento a los visitantes sofocados por el calor tropical en la región.
La esposa de don Juan, Leona Rodas, acompaña el paseo que hace rechinar las ramas y hojas del suelo. Leona cuenta que hay plena colaboración para sacar adelante este emprendimiento que requiere de bastante trabajo. "Siempre estamos en ello, si hay que machetear… macheteamos”, relata de pie, ataviada con una blusa beige y la falda café que le pasa las rodillas. Por su parte, Juan destaca esta labor conjunta diaria "bajo el sol y la lluvia”.
Inicios del proyecto
En 2009 este emprendedor plantó el primer árbol de mandarina en su terreno que ahora alberga a una variedad de cítricos, mangos, cacao, café, plátano, piña, achachairú, papaya y caña de azúcar. El monteagudeño, quien recuerda la discriminación que sufrió a su llegada al lugar hace 17 años por no ser de la región, explica que la comida del año está asegurada ya que cuando se acaba el ciclo de cosecha de una fruta, empieza el ciclo de otra durante el año.
Con una pe queña toalla blanca colgada de su hombro para espantar a los mosquitos y secar el sudor, Juan comenta que todos los excedentes de producción son comercializados en Guarayos o en la misma comunidad y que ello les permite vivir a él y a Leona de manera "suficiente”. La mandarina es la fruta estrella en las ventas de este emprendedor. "Tenía la necesidad de que mi familia, mis hijos, se alimenten con los nutrientes necesarios de las frutas”, cuenta.
Ahora, dos de sus tres hijos, ya profesionales en agronomía y veterinaria, cuando llegan de visita colaboran en las labores que implica tener ese microbosque frutal. Los esposos destacan el apoyo de sus hijos a pesar de la distancia por trabajo y estudio. "Cuando vienen mis hijos nos ayudan, no están ni un solo día de ociosos”, resalta Juan con brillo en los ojos.
Todo esto no sería posible -arguye- sin el apoyo y la capacitación que él y su esposa recibieron del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA) para comprender en su totalidad el concepto de un sistema agroforestal y lo que su implementación significa. La directora de la regional Santa Cruz del CIPCA, Gisel Caballero, explica que estos proyectos están en el departamento entre seis y 10 años con el impulso de esta entidad y que Juan es uno de los beneficiarios.
A la implementación del sistema agroforestal en su chaco, don Juan suma orgulloso -en su relato- sus 200 cabezas de ganado y un criadero de abejas de miel. La apicultura es una actividad en la que su familia incursionó casi de manera paralela al sistema agroforestal. Aparte de la miel que producen, también elaboran propóleo y un energizante llamado "levantamuertos” (compuesto de polen, miel y propóleo).
A pesar de todas estas condiciones favorables creadas por él y su esposa, esta comunidad del oriente boliviano donde reside este matrimonio de orígenes chaqueños, aún no cuenta con servicios básicos estándar de agua y electricidad. La energía eléctrica, que les permite entre otras cosas escuchar la novela de las dos de la tarde por radio, proviene de un motor que funciona con diésel. El agua para los menesteres familiares y de la comunidad se obtiene de un sistema de bombeo.
Cuando don Juan explica esta situación ya se encuentra nuevamente al amparo de los motacús, sentado en su silla de madera entre los pollos, el gato de pasos silenciosos y los relajados caninos. Doña Leona vierte lo último del jugo de sésamo en unos vasos que estuvieron vacíos desde horas atrás. El calor amainó, ya es hora de los mosquitos.

Riego en cultivos precisión, ahorro y producción

Al sistema de riego en el país aún no tiene la presencia esperada si se la compara con Perú, que en 2013 presupuestó $us 2.795 millones para poner en marcha su programa Mi Riego que abarcará 40.000 hectáreas, beneficiando a unos 250.000 productores de las zonas áridas de los Andes.

Sin embargo, en Santa Cruz, el avance del sistema, en especial en los Valles, donde unas 2.500 hectáreas son beneficiadas, permite que las empresas que trabajan con el campo apuesten por nuevos modelos en donde la precisión, el ahorro y el aumento en la productividad son el ‘gancho’ para captar nuevos clientes.

La Casa del Riego, hace nueve años que brinda distintas opciones para pequeños, medianos y grandes productores y a los tradicionales sistemas de riego por goteo y aspersión se suma el móvil o manual.

En este punto Omar Tavera, gerente de la Casa del Riego, explicó que el sistema de riego móvil está pensado para pequeños y medianos productores y que el costo del equipo es de $us 8.500 y puede cubrir de 10 a 12 hectáreas.

Tavera indicó que el modelo está hace poco en el mercado y que es ideal para la producción de hortalizas y granos.

En cuanto a las bondades de los diferentes sistemas, Tavera remarcó que el sistema de goteo sigue siendo el más elegido por los pequeños y medianos productores, debido a que es un sistema de más precisión en donde se gasta en promedio unos $us 1.000, pero hay un importante ahorro de agua

Seguridad jurídica, un tema pendiente en la agropecuaria

El sector agropecuario necesita certeza para producir alimentos. La semana pasada volvió a la palestra la toma ilegal de tierras, esta vez fueron siete los predios ocupados. El Gobierno, a instancias de los dirigentes, emplazó a los loteadores a desalojar con el objetivo de evitar enfrentamientos.

Sin embargo, hacen falta acciones concretas, no solo reacción cuando surge el conflicto. No es suficiente la represión. El sector precisa leyes que garanticen la inversión productiva. En los últimos años se titulan tierras comunitarias, de campesinos e indígenas, pero el sector privado todavía está en espera.

Desde hace varias décadas el campo pide establecer el tiempo que permita demostrar la Función Económica Social (FES) de un fundo. ¿Dos, tres, cinco años? No se logran consensos, por lo que hay varios productores que no cuentan con los títulos que les permitan trabajar tranquilos. Tampoco pueden acceder a créditos en condiciones que tomen en cuenta las campañas agrícolas.

Hace dos semanas, el Gobierno planteó el desafío de incrementar la producción de alimentos y cultivar 10 millones de hectáreas, pero ¿cómo invertir si el día de mañana la propiedad será ocupada ilegalmente?, ¿cuál es la certeza de que el fruto de meses de trabajo y esfuerzo se podrá cosechar? Muchos ‘tomatierras’ ingresan a los predios para llevarse la cosecha y ésa es la condición que imponen para desalojar.

La agricultura conlleva muchos riesgos, entre ellos el clima, la falta de semillas, la inversión, los precios internacionales y las plagas, entre otros, pero se puede aliviar un poco la carga pensando en los empleos que genera. Solo piden seguridad jurídica