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domingo, 12 de enero de 2025

Enfrentamientos por la zafra de castaña deja heridos en Pando

 El conflicto por la zafra de castañas desató violentos enfrentamientos entre comunarios de San Miguel y Fortaleza en la zona conocida como Camello, en el departamento de Pando.

Según los reportes preliminares, los enfrentamientos incluyeron el uso de machetes y palos, dejando un saldo de tres personas heridas.

El profesor Agapito Vira, comunario de la zona, recurrió a las redes sociales para solicitar la intervención inmediata de las autoridades con el fin de resolver el conflicto. Vira aseguró que uno de los machetes utilizados en el altercado fue confiscado y será entregado a las autoridades policiales como evidencia.

Este es el segundo enfrentamiento registrado entre ambas comunidades. Los pobladores de la zona piden la presencia urgente de representantes de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT), del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) y de la Policía para que se dé una solución al conflicto. 

“Evitemos lo ocurrido el 2022 en la barraca San Miguel, donde un zafrero perdió la vida por un disparo de arma de fuego, en el enfrentamiento entre avasalladores y zafreros”, advierten los pobladores de la zona. 


lunes, 14 de enero de 2019

Producción de castaña con bajo rendimiento

En la gestión 2014 se registró una producción de castaña de aproximadamente 27 mil toneladas, pero el siguiente año, 2017, se llegó casi a la mitad, es decir 14 mil toneladas, según datos oficiales.

La baja producción registrada en 2017 provocó la pérdida de mercados de Europa, principalmente, y por ello el Gobierno se compromete a cooperar a los productores de castaña para que en la presente gestión se llegue al nivel del 2016.

“Estamos a la espera de que para este período 2019, se lleguen a producir de 24 a 25 mil toneladas de castaña”, dijo el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, César Cocarico, en conferencia de prensa en el Beni.

Dio a conocer que el año 2017 hubo una baja de producción; el periodo 2014 se registró una producción de 26 mil toneladas; la gestión 2005 se tuvo 25.600 toneladas, siendo dos años de buena producción. No obstante, explicó que a partir del año 2016, la sequía afectó esencialmente la etapa de floración, lo cual produjo bajas en la producción.

Es por ello que, el ministro Cocarico dijo que el Gobierno compromete apoyo y apertura de mercados para los productores y comercializadores de castaña, quienes se encuentran preocupados por las bajas en su producción y precio de comercialización.

En ese marco, el titular de esa cartera de Gobierno, indicó que la Cámara de Exportadores del Noroeste - Cadexnor, los productores y recolectores de castaña están muy preocupados, ya que por un lado los productores sufrieron las bajas en su producción, motivo por el cual, los comercializadores no pueden vender la castaña, al precio que vendían antes.

Ante ese escenario, se informó que los compradores adquirieron otra forma de relación de compra – venta y ahora se tienen otros tipos de insumos.

“Es cierto que a estas alturas, bajó el precio de la castaña, al mismo tiempo se cerraron un tanto nuestros mercados, por efectos de las bajas de producción registradas el año 2017”, puntualizó.

“Cuando bajó la producción, obviamente subió la demanda, donde a noviembre del 2018, estamos hablando de 2.98 dólares la libra de castaña”, señaló Cocarico y afirmó que hay una disminución del precio de la castaña, y la pérdida afectóa un tercio del mercado internacional que se tenía, muy especialmente Europa y de cierta forma Estados Unidos.

CHINA

Expresó que frente a esa problemática, el año 2018, el MDRyT como cabeza de sector, inició una campaña, la cual es la carta de acuse, ahora de la Aduana de China, principalmente relacionado a la castaña.

“Logramos gestionar la carta en junio del 2018, a raíz de la aceptación de la exportación de la castaña boliviana, donde le propusimos a China se aprueben los certificados fitosanitarios, mismos que deben entrar en acuerdo con la Aduana de China. Por tanto, estamos a la espera de sus sugerencias y/o modificaciones”, sostuvo Cocarico.

Al respecto, subrayó que se está a la espera de una respuesta, a objeto de que se pueda calificar las empresas que van a exportar la castaña. “Ante esta baja de precios por el estado del mercado para la castaña boliviana, estamos trabajando en la apertura de mercados y sostendremos reuniones, con el fin de establecer estrategias conjuntas de trabajo, de tal forma que se agilice su exportación, como una compensación por las pérdidas sufridas”, señaló.

jueves, 17 de agosto de 2017

Exportadores de castaña abren nueva ruta por Brasil

La Cadexnor inició el miércoles la primera exportación de dos contenedores de castaña por la Ruta Alternativa Bolivia-Brasil, con la cual se pretende reducir el tiempo de trasporte del producto hacia los mercados de Europa.

El presidente de la Cámara de Exportadores del Norte (Cadexnor), Agustín Vargas, informó a Cambio que la ruta alternativa —comprendida por Riberalta, Guayaramerín, Rondonia, Porto Velho Manaus— se utilizó durante la época del caucho y de la goma, hace 80 o 90 años.

El sector castañero decidió retomar esta vía con la finalidad de conocer cuánto tiempo tarda en llegar la mercancía a los puertos del atlántico, tomando en cuenta que por vía Arica, Chile, demora entre 70 y 75 días hasta llegar a Europa, y a través de esta ruta el tiempo es entre 40 y 45 días.

“La ruta Bolivia-Brasil es una vía alternativa para las exportaciones de productos bolivianos hacia los mercados de Europa. Hemos estado trabajando con el Gobierno boliviano y con el Gobierno brasileño para tener acceso. La vía normalmente es ocupada por los brasileños, y ellos nos han abierto las puertas para poder utilizarla”, explicó Vargas.

De acuerdo con Cadexnor, Bolivia es el primer exportador de castaña desde 1996, en 2015 batió récord con $us 200 millones de exportaciones a Europa y Sudamérica.

Bolivia genera alrededor de $us 180 millones en exportaciones, con una media de $us 170 millones. Los datos estadísticos por las ventas internacionales de esta gestión se conocerán en el último trimestre, añadió Vargas.

lunes, 10 de julio de 2017

Gobierno desatiende crisis de castaña en la Amazonia

Hasta la fecha, las acciones del Gobierno para mitigar la crisis de la producción de la castaña en la región amazónica del país, se limitaron al anuncio de 446 empleos temporales en Riberalta, mientras que los municipios más afectados por esta grave situación se encuentran postergados a la espera de acciones más efectivas. Fuentes de la región señalaron que unas 100.00 personas podrían ser afectadas por este agudo problema.

PÉRDIDAS

El parlamentario Yerko Nuñez dijo que la región perdió 70 por ciento de la producción de la almendra. El biólogo del Centro de Investigación para la Promoción del Campesinado, Cipca, Vivente Vos, alertó sobre la crítica situación de viven miles de familias de recolectores que prácticamente perdieron puestos de trabajo.

DESEMPLEO

Un reporte de la empresa Tahuamanu que trabaja en Cobija dio cuenta de la desvinculación de 350 recolectores ante la poca producción de la almendra, también conocida como Brazil Nuts en el comercio exterior.

Vos manifestó su preocupación por el silencio de las autoridades de Gobierno ante el apremio que viven a diario miles de recolectores, muchos de los cuales han logrado incorporarse al transporte en Riberalta, aunque esos ingresos dependen de su capacidad para adquirir una motocicleta.

PROPUESTA

Hace tres meses, Cipca remitió una propuesta de solución al Ministerio de Desarrollo Rural. La misma es también de conocimiento de la directora del Sedem, Patricia Ballivian, porque en el marco de la institución que dirige se ha creado la empresa estatal que se dedica a la compra del producto.

MANUTATA

Ejecutivos de la empresa Manutata, que cuenta con una planta beneficiadora en Riberalta, señalaron a EL DIARIO que la crisis es pasajera y que aguardan una mejor producción para el siguiente año. En esta ciudad que es capital de la provincia Vaca Diez, en el departamento del Beni, vive también de su producción ganadera.

RIQUEZA

La región del noroeste del país es extremadamente rica en recursos naturales, tanto flora como fauna, que atrae y sigue atrayendo a propios y extraños motivados por el valor económico que representa la extracción de dichos recursos.

En el caso de la castaña, la actividad productiva termina con la exportación del producto hacia países de América, Europa y Asia, generando más de 75% del movimiento económico de la región amazónica de Bolivia. La recolección o zafra de castaña se realiza en el departamento de Pando, las provincias Vaca Diez y Ballivián del Beni y la provincia Iturralde del departamento de La Paz.

Si bien la zafra de la castaña es importante para la economía de la región y del país, cabe destacar la importancia del papel del recolector (zafrero) de castaña que trabaja en condiciones de alto riesgo para su salud, siendo el menos favorecido al recibir los réditos económicos que se logran en este rubro.

SITUACIÓN

La producción de la zafra de la castaña surge a raíz de la caída de los precios de la goma, un producto elaborado a base de la savia del árbol de siringa (Hevea brasiliensis) que, a fines del siglo XIX y principios del siglo XX, tuvo una gran demanda a nivel mundial. Sin embargo, a consecuencia de la competencia de la producción asiática en el mercado internacional de la goma en la época de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), la actividad gomera se redujo drásticamente en Bolivia, con un leve repunte en los años de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y durante la crisis petrolera en los años 1970.

ÉXODO

La consecuencia de la pérdida de esta actividad (producción de goma) fue el éxodo y la migración de la selva a las ciudades. Desde entonces, la producción castañera quedó como pilar productivo y económico de la región, de modo que los empresarios que dedicaron su tiempo y sus recursos a la actividad gomera tuvieron que cambiar de rubro al descubrir la importancia de la castaña como producto rentable para la exportación.

EXTENSIÓN

La región castañera tiene una extensión aproximadamente de 100.000 km2 -es decir alrededor de 10% de la superficie del país-, se ha manifestado la preocupación por su conservación con el fin de mantener el equilibrio ecológico que se encuentra actualmente en riesgo debido a la desforestación que alcanza incluso a los árboles de especies no maderables como la castaña.

Esta situación amerita la definición y aplicación de políticas públicas destinadas tanto a la preservación del ecosistema de la región amazónica como a garantizar el trabajo digno de los zaferos y la protección de sus derechos fundamentales en el marco de la economía jurídica actualmente vigente en Bolivia.

Fuente: Estudio del Cipca, Castaña, Condiciones Laborales y Medio Ambiente Propuestas de Incidencia Pública desde el Sector Zafrero de la Castaña de la Amazonia.

jueves, 1 de junio de 2017

Crisis de la castaña Noroeste demanda políticas de desarrollo al Ejecutivo


EXPERTO VINCENT VOS MUESTRA LA REGIÓN AMAZÓNICA AFECTADA POR LA BAJA PRODUCCIÓN DE ALMENDRA EN EL NORTE DEL PAÍS.

La región del noroeste del país, cuya principal actividad productiva es la recolección de la castaña, se encuentra en riesgo de perder su potencial productivo en las siguientes décadas, de no adoptarse, desde el Estado y la sociedad civil, políticas de protección y conservación del bosque que nutre la economía de miles de familias, en varios municipios que corresponden a los departamentos de La Paz, Beni y Pando.

El biólogo Vincent Vos advirtió que “hay estimaciones que sugieren que hasta el año 2050, Bolivia podría perder más del 75% de su potencial productivo de castaña. Considerando las implicancias de esta tendencia a nivel económico, ecológico y social para la Amazonia, será necesario tomar acciones urgentes destinadas a evitar mayores consecuencias negativas”.

CRISIS ECONÓMICA

Varios factores, acumulados en décadas, entre ellos la reciente ausencia de lluvias, deforestación y los chaqueos, han ocasionado la pérdida del 60 por ciento de la producción de almendra en el noroeste del país, en el sector que está ocupada por unas 100.000 personas, generalmente familias dedicadas a la recolección de la castaña.

PROPUESTA

El especialista, que trabaja en el municipio de Riberalta, es parte del equipo de técnicos del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Cipca), que presentó recientemente al Gobierno el documento “Propuesta para el componente productivo de los planes de mitigación de la crisis de la castaña de la Amazonia boliviana”.

En el documento se efectúa la valoración de la caída de ingresos de miles de familias recolectoras y la necesidad de que el Estado asuma un plan integral, para evitar a la región el colapso económico que se avecina.

INCENTIVOS

En este sentido, el documento de la entidad privada justificó los argumentos expuestos a favor de mayores incentivos económicos y políticas de promoción de castaña, de parte de los actores productivos e indicó que, sin embargo, en la práctica, la inversión de los diferentes niveles de Gobierno en la cadena de castaña es virtualmente nula.

El documento fue remitido a conocimiento del Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Rural. Señala también que la creación de la Empresa Boliviana de Almendra (EBA) no ha logrado los resultados esperados hasta el presente.

INICIATIVAS

“Considerando la situación crítica para las poblaciones naturales de castaña, es urgente que se desarrollen iniciativas serias para garantizar su protección. Más allá de incentivar un repoblamiento de árboles, es importante mejorar la protección de los árboles adultos, tomando en cuenta la ecología y estrategia de la especie”, señaló el Cipca.

LEYES

La experiencia muestra que para la protección de los árboles de castaña no basta con leyes y normas, ya que estas, por lo general, tienen una aplicación poco efectiva, directamente vinculada a la debilidad de las instituciones públicas en la región.

Por esta razón, se propone la construcción de un plan integral consolidado, en coordinación con los actores locales y la posibilidad de disponer de un presupuesto significativo, coherente con los potenciales impactos del desastre pendiente.

viernes, 28 de abril de 2017

Prevén mejora del sector castañero por lluvias



La caída en la producción de la castaña la gestión pasada se debió a la sequía, pero la situación será distinta esta temporada debido a las lluvias que cayeron estos meses del año, informó ayer el Gobierno.

El ministro de Desarrollo Rural y Tierras, César Cocarico, al hacer esa proyección, rechazó las versiones de que la deforestación habría afectado la producción de castaña, tomando en cuenta que dicha deforestación en el 80% se dio en Santa Cruz y apenas 3% en Pando, que es la principal región productora.

Cocarico, en conferencia de prensa, dijo que la principal causa tiene que ver con la deficiencia hídrica, es decir por la poca lluvia registrada en la región productora de la castaña, en Pando, además del norte paceño, especialmente Ixiamas y en Riberalta, Beni.

Sin embargo, indicó que los recolectores debido a la escasez del producto vendieron el quintal de castaña en 800 bolivianos, en lugar de los 400 bolivianos del año pasado, por lo que no tuvieron pérdidas económicas.

Pero, a fin de apoyar a las casi 12.000 personas que se quedarán sin trabajo, en julio, anunció que el Gobierno generará políticas para compensar la disminución de ingresos de los ‘quebradores’ de castaña.

También indicó que en el país existen 3,8 millones de hectáreas cultivadas de castaña y para tener mayor producción se debe ampliar la frontera agrícola. El 86% de la producción nacional de castaña se destina a exportación y solo 14% al mercado interno, a través del subsidio.

martes, 25 de abril de 2017

Las causas y tendencias de la crisis de la castaña

Se está discutiendo con preocupación el problema socio-económico y ambiental de la baja producción de la castaña en el Norte Amazónico, región de 100.000 km2 que abarca al departamento de Pando, las provincias Ballivián y Vaca Diez del Beni y parte de Iturralde, en el departamento de La Paz.

Para entender de manera integral las causas, es necesario conocer que el cambio climático se refiere más a la variación de distintos componentes del clima que pueden tener un cambio duradero y significativo a nivel local y global. El calentamiento global es el acelerado incremento de la temperatura en el planeta por el aumento de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) como el CO2 y otros que atrapan calor, y guardan relación directa con el efecto invernadero. El fenómeno de El Niño consiste en un aumento de la temperatura superficial del mar en la región ecuatorial del océano pacífico que ocasiona un calentamiento que modifica los patrones climáticos globales, en promedio ocurre cada cuatro años pero puede darse entre dos y siete. Todos son fenómenos diferentes pero guardan cierta relación en cuanto a causas y efectos adversos como lo ocurrido en el Norte Amazónico.

Algunas causas que contribuyen al calentamiento global y al cambio climático son la deforestación y degradación forestal, que ocasionan la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera, generando un aumento de la temperatura lo que, al mismo tiempo, repercute en el régimen de balance hídrico y en el ciclo del agua a nivel local, regional y global. Otros efectos son las sequías, inundaciones e incendios, que provocan pérdidas materiales y humanas, reducción de biodiversidad, escasez de agua e inseguridad alimentaria.

Para el caso de los bosques amazónicos del Norte Amazónico, la deforestación promedio entre 2000 y 2010 fue de 29.500 ha/año (Cuellar et al. 2012). En Pando, entre 1976 y 2013 se perdieron 187.911 has (FAN, 2016). No obstante, en la última década la pérdida fue de 9.818 ha/año (Cuellar et al., 2012). A una escala más local, el municipio de Riberalta pierde unas 5.724 ha/año de bosque primario (Peralta-Rivero et al. 2015) y Guayaramerín 4.244 ha/año (FAN, 2010). De esta manera, en Pando y en la provincia Vaca Diez se deforestan dos terceras partes por año de esta región castañera, sobre todo para ampliar áreas para la ganadería y la agricultura a pequeña escala.

Los remanentes forestales de la zona son alterados principalmente por incendios forestales, apertura de caminos y aprovechamiento de madera, aportando a la degradación forestal. A pesar de ello, Pando aún tiene 71% de sus recursos forestales en buen estado de conservación y Vaca Diez entre 61 y 78% (FAN, 2016).

En los bosques del Norte Amazónico en promedio existen 0,8 árboles adultos de castaña por hectárea y en algunos casos existen rodales que pueden alcanzar hasta 10 árboles/ha, haciendo una relación entre la deforestación y degradación en la región, anualmente se pierden miles de árboles, y en otros casos, aunque no los talan, son dejados en pie y con el tiempo dejan de producir y mueren, siendo el abandono otra de las causas de la disminución del volumen de la producción de castaña.

Si agregamos al análisis el fenómeno de El Niño cuyos efectos el 2015-2016 generó la declaratoria de emergencia de 131 municipios de 339 del país por falta de agua, en la cuenca amazónica se presentó también con sequías, disminución en el crecimiento de los árboles, menor captura de carbono por la cobertura arbórea y una alta probabilidad de incendios forestales. Las altas temperaturas anormales y la baja humedad han tenido un efecto directo en la ecología del árbol de castaña que en términos de producción han sido drásticos, pero no sólo de esta especie, sino también para otras como el cacao silvestre, según el reporte en la zona de trabajo de CIPCA.

Estos fenómenos sustentados por actividades antrópicas han coincidido de manera tal que la producción de castaña se redujo en 70%, así lo reportaron personas de decenas de comunidades de la región. Un punto a añadir es que los árboles de la Amazonia han aumentado su tasa de mortalidad y están perdiendo su capacidad de capturar CO2 ya desde 1980 (Brienen et al. 2015). Desde 1970 el CO2 atmosférico que sigue el ciclo natural del carbono es absorbido por las plantas entre cuatro y cinco años (tiempo promedio de residencia en la atmósfera). Sin embargo, el CO2 atmosférico producto de actividades antrópicas es absorbido en un periodo mayor a los 100 años. De 1750 al presente las concentraciones de GEI en la atmósfera han aumentado en 40%. Esto genera nuevas hipótesis para conocer qué pasa exclusivamente con el árbol de castaña.

No se sabe cuándo se presentará una crisis similar a la de este año en la producción de castaña, o quizá se volverá algo común en los años venideros cuando El Niño refuerce. Es de seguro que en el 2018 la producción incrementará, sin embargo, con todas las causas y efectos analizados previamente, es previsible que la producción no sea sostenible en las siguientes décadas.

Estudios científicos pronostican que para el 2030 las temperaturas en la región se incrementarán hasta más de 1,8 °C, y los municipios más afectados podrían ser Ingavi, Santa Rosa del Abuná, Santos Mercado, San Pedro (Pando), Riberalta y Guayaramerín (Beni).

Las precipitaciones se verán afectadas con una disminución entre -14 y -25% para la época seca y hasta -6% en la época húmeda para el caso de Santos Mercado y Nueva Esperanza, pero también podría aumentar entre 1 y 14% en esta misma época para los demás municipios, lo que generaría mucha variación para una misma región (FAN, 2016). La tendencia de pérdida forestal es del 10 y 30% por expansión ganadera en los alrededores de la carretera Guayaramerín-Riberalta-Cobija y 1% por la agricultura a pequeña escala (Müller, 2011).

Por lo expuesto, la solución para esta crisis, no debe orientarse sólo a la problemática de una zafra, sino más bien debe ser un plan a largo plazo y sostenido que permita el desarrollo de otras alternativas potenciales para la población de la región como el aprovechamiento de otros productos forestales no maderables y la generación de empleo.

Hay que considerar que empresas de procesamiento de castaña están adquiriendo nuevas tecnologías y cada vez requieren menos personal en el beneficiado, lo que ocasiona desempleo.

Por último, se debe entender que el problema de la baja producción de la castaña va más allá de un hecho histórico y aislado, todo problema ambiental transita a un problema socio-económico y la crisis de la castaña no es la excepción.

Se debe seguir trabajando y concretizando propuestas que respondan a la vocación forestal de la región Norte Amazónica y no caer en lo errores que históricamente la han marginado, retrasado y han entorpecido su desarrollo.

*El autor es investigador
del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA).

Las causas y tendencias de la crisis de la castaña

Se está discutiendo con preocupación el problema socio-económico y ambiental de la baja producción de la castaña en el Norte Amazónico, región de 100.000 km2 que abarca al departamento de Pando, las provincias Ballivián y Vaca Diez del Beni y parte de Iturralde, en el departamento de La Paz.

Para entender de manera integral las causas, es necesario conocer que el cambio climático se refiere más a la variación de distintos componentes del clima que pueden tener un cambio duradero y significativo a nivel local y global. El calentamiento global es el acelerado incremento de la temperatura en el planeta por el aumento de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) como el CO2 y otros que atrapan calor, y guardan relación directa con el efecto invernadero. El fenómeno de El Niño consiste en un aumento de la temperatura superficial del mar en la región ecuatorial del océano pacífico que ocasiona un calentamiento que modifica los patrones climáticos globales, en promedio ocurre cada cuatro años pero puede darse entre dos y siete. Todos son fenómenos diferentes pero guardan cierta relación en cuanto a causas y efectos adversos como lo ocurrido en el Norte Amazónico.

Algunas causas que contribuyen al calentamiento global y al cambio climático son la deforestación y degradación forestal, que ocasionan la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera, generando un aumento de la temperatura lo que, al mismo tiempo, repercute en el régimen de balance hídrico y en el ciclo del agua a nivel local, regional y global. Otros efectos son las sequías, inundaciones e incendios, que provocan pérdidas materiales y humanas, reducción de biodiversidad, escasez de agua e inseguridad alimentaria.

Para el caso de los bosques amazónicos del Norte Amazónico, la deforestación promedio entre 2000 y 2010 fue de 29.500 ha/año (Cuellar et al. 2012). En Pando, entre 1976 y 2013 se perdieron 187.911 has (FAN, 2016). No obstante, en la última década la pérdida fue de 9.818 ha/año (Cuellar et al., 2012). A una escala más local, el municipio de Riberalta pierde unas 5.724 ha/año de bosque primario (Peralta-Rivero et al. 2015) y Guayaramerín 4.244 ha/año (FAN, 2010). De esta manera, en Pando y en la provincia Vaca Diez se deforestan dos terceras partes por año de esta región castañera, sobre todo para ampliar áreas para la ganadería y la agricultura a pequeña escala.

Los remanentes forestales de la zona son alterados principalmente por incendios forestales, apertura de caminos y aprovechamiento de madera, aportando a la degradación forestal. A pesar de ello, Pando aún tiene 71% de sus recursos forestales en buen estado de conservación y Vaca Diez entre 61 y 78% (FAN, 2016).

En los bosques del Norte Amazónico en promedio existen 0,8 árboles adultos de castaña por hectárea y en algunos casos existen rodales que pueden alcanzar hasta 10 árboles/ha, haciendo una relación entre la deforestación y degradación en la región, anualmente se pierden miles de árboles, y en otros casos, aunque no los talan, son dejados en pie y con el tiempo dejan de producir y mueren, siendo el abandono otra de las causas de la disminución del volumen de la producción de castaña.

Si agregamos al análisis el fenómeno de El Niño cuyos efectos el 2015-2016 generó la declaratoria de emergencia de 131 municipios de 339 del país por falta de agua, en la cuenca amazónica se presentó también con sequías, disminución en el crecimiento de los árboles, menor captura de carbono por la cobertura arbórea y una alta probabilidad de incendios forestales. Las altas temperaturas anormales y la baja humedad han tenido un efecto directo en la ecología del árbol de castaña que en términos de producción han sido drásticos, pero no sólo de esta especie, sino también para otras como el cacao silvestre, según el reporte en la zona de trabajo de CIPCA.

Estos fenómenos sustentados por actividades antrópicas han coincidido de manera tal que la producción de castaña se redujo en 70%, así lo reportaron personas de decenas de comunidades de la región. Un punto a añadir es que los árboles de la Amazonia han aumentado su tasa de mortalidad y están perdiendo su capacidad de capturar CO2 ya desde 1980 (Brienen et al. 2015). Desde 1970 el CO2 atmosférico que sigue el ciclo natural del carbono es absorbido por las plantas entre cuatro y cinco años (tiempo promedio de residencia en la atmósfera). Sin embargo, el CO2 atmosférico producto de actividades antrópicas es absorbido en un periodo mayor a los 100 años. De 1750 al presente las concentraciones de GEI en la atmósfera han aumentado en 40%. Esto genera nuevas hipótesis para conocer qué pasa exclusivamente con el árbol de castaña.

No se sabe cuándo se presentará una crisis similar a la de este año en la producción de castaña, o quizá se volverá algo común en los años venideros cuando El Niño refuerce. Es de seguro que en el 2018 la producción incrementará, sin embargo, con todas las causas y efectos analizados previamente, es previsible que la producción no sea sostenible en las siguientes décadas.

Estudios científicos pronostican que para el 2030 las temperaturas en la región se incrementarán hasta más de 1,8 °C, y los municipios más afectados podrían ser Ingavi, Santa Rosa del Abuná, Santos Mercado, San Pedro (Pando), Riberalta y Guayaramerín (Beni).

Las precipitaciones se verán afectadas con una disminución entre -14 y -25% para la época seca y hasta -6% en la época húmeda para el caso de Santos Mercado y Nueva Esperanza, pero también podría aumentar entre 1 y 14% en esta misma época para los demás municipios, lo que generaría mucha variación para una misma región (FAN, 2016). La tendencia de pérdida forestal es del 10 y 30% por expansión ganadera en los alrededores de la carretera Guayaramerín-Riberalta-Cobija y 1% por la agricultura a pequeña escala (Müller, 2011).

Por lo expuesto, la solución para esta crisis, no debe orientarse sólo a la problemática de una zafra, sino más bien debe ser un plan a largo plazo y sostenido que permita el desarrollo de otras alternativas potenciales para la población de la región como el aprovechamiento de otros productos forestales no maderables y la generación de empleo.

Hay que considerar que empresas de procesamiento de castaña están adquiriendo nuevas tecnologías y cada vez requieren menos personal en el beneficiado, lo que ocasiona desempleo.

Por último, se debe entender que el problema de la baja producción de la castaña va más allá de un hecho histórico y aislado, todo problema ambiental transita a un problema socio-económico y la crisis de la castaña no es la excepción.

Se debe seguir trabajando y concretizando propuestas que respondan a la vocación forestal de la región Norte Amazónica y no caer en lo errores que históricamente la han marginado, retrasado y han entorpecido su desarrollo.

*El autor es investigador
del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA).

lunes, 24 de abril de 2017

Baja producción de castaña y desata la crisis de empleo

El Gobierno declaró Año Nacional de la Castaña, pero en lugar de que los productores de la almendra en el norte amazónico sientan el impulso que por decreto supremo deberían tener, están sufriendo una severa crisis de escasez del producto que ha derivado en paralización de empresas y desempleo.

Fuente:Erbol

24 de Abril de 2017
Baja producción de castaña y desata la crisis de empleo

En noviembre de 2014, la ciudad de Riberalta, en el norte beniano, se vistió de gala para el acto de declaratoria del Año Nacional de la Castaña. El evento estuvo lleno de danza, música, fuegos artificiales y también contó con la presencia de la gerente del Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas (Sedem), Patricia Ballivián. Cinco meses después, lejos de festejar con fuegos artificiales, el Concejo Municipal ha declarado a Riberalta como zona de desastre por la falta de castaña, que es el principal fuente de ingreso para su ciudadanía. A eso se suma que la Alcaldía aún no puede aplicar planes de emergencia porque se encuentra paralizada por protestas en contra del burgomaestre Omar Núñez. Según reporte de radio Riberalta para la Red Erbol, las actividades de la zafra de la almendrar usualmente comienzan en noviembre y terminan para marzo o abril, sin embargo, este año los recolectores salieron por montones de la selva en enero por la falta del producto en los árboles. La situación es similar en Pando, donde el gerente de Acopio de la empresa castañera Tahuamanu, Raúl Álvarez, explicó que la merma en la producción de la almendra es del 70% en esta campaña. Señaló que cada año esta compañía hacía un movimiento de hasta 150 mil barricas, pero ahora llegaría a 35 mil, de acuerdo con un reportaje de la Perla del Acre. El Decreto Supremo 2737 firmado por el presidente Evo Morales, declara Año Nacional de la Castaña a la campaña agroforestal 2016 – 2017, y ordena promover la conservación, producción, industrialización, la comercialización, el consumo interno y las exportaciones del fruto; sin embargo, en el norte del país la realidad muestra que ante la escasez varias empresas del rubro deben paralizar sus operaciones hasta la próxima zafra. Tahuamanu es el ejemplo más claro. Una empresa con 26 años de trayectoria que por primera vez debe interrumpir sus operaciones. Según Perla del Acre, esta paralización supondrá que 320 personas se quedaran sin trabajo para esta campaña. El gerente Álvarez dijo que sus empleados están preocupados pero lo comprenden. En Riberalta son miles las familias que se están quedando sin su fuente laboral. Primero, porque desde unos dos años las empresas castañeras mecanizan el proceso del descascarado de la almendra, que era realizado por mujeres ayudadas de un dispositivo manual, y segundo por la falta de de producción de este 2017. De acuerdo con la emisora local, hace dos años o tres años trabajaban unas 10 mil familias en el proceso de la castaña, pero tras la mecanización el empleo bajó a unas 4 mil y ahora, con la escasez, otras 3 mil quedarían sin fuente laboral, puesto que solo quedarían en funcionamiento unas cuatro de unas 18 empresas dedicadas al rubro en Riberalta. Culpan al cambio climático. En la región de Riberalta se explica que la falta de lluvias que hubo el año pasado provoque la baja en la producción de los árboles y que sus frutos sean de un tamaño menor al habitual. Si antes se llenaba una caja de 22 kilos con 200 pepas, ahora se necesita el doble. Cosecha de castaña se redujo a 40% El ministro de Desarrollo Rural, César Cocarico, indicó que acuerdo a estimaciones, esta temporada se cosechó solo el 40% de la cantidad de castaña que usualmente se producía en el norte del país. La escasez del producto ha generado el cierre temporal de empresas en Beni y Pando que se dedican al descascarado y deshidratación de la almendra, lo cual ha dejado sin empleo a sus trabajadores. Cocarico señaló que la falta de lluvias el año pasado es la responsable de provocar la baja producción de esta temporada. Explicó que por la escasez del producto se dejarán de generar empleos temporales, de tres a cinco meses, en empresas dedicadas a la exportación de la castaña. Indicó que para superar el problema del empleo por este tema los ministerios de Trabajo y Producción tienen una política que se anunciará los siguientes días. Asimismo, el ministro señaló que debe seguir impulsando iniciativas como el programa de frutas amazónicas, destinado a promover la diversificación de la producción de la zona ahora afectada por la crisis de castaña.

domingo, 16 de abril de 2017

Recolectores de castaña en Riberalta, con fuerte crisis


Acostumbrados a recibir y vivir con un ingreso seguro de hasta Bs 50.000 en cada ‘zafra’ de cinco meses, ahora esa ‘platita’ ha caído hasta 2.000, porque la recolección ha sido escasa, al extremo de que las beneficiadoras de la almendra amazónica, que operan durante 11 meses, a estas alturas del año han paralizado su maquinaria.

EL DEBER estuvo presente en una reunión de emergencia de representantes de la cadena productiva de castaña en Riberalta, integrada por campesinos e indígenas, barraqueros, zafreros (recolectores), fabriles, beneficiadoras y del empresariado que exporta este producto, principal y casi única fuente de ingresos económicos de la provincia beniana Vaca Díez.

“Vivimos un desastre económico. Si hasta el año pasado estábamos hasta cinco meses en medio de los bosques recolectando castañas, ahora ese trabajo no duró más que 40 días. No hay el producto. La sequía de 2016 es el motivo”, dijo Raby Ortiz, presidente de la Asociación de Pueblos Indígenas.
Los recolectores que alcanzaban a llenar 500 cajas, que les permitía percibir hasta Bs 50.000, ahora han llegado apenas a 80 cajas, refirió el presidente de la Cámara de Exportadores del Noroeste (Cadexnor), Agustín Vargas.

Emergencia y desastre
Edwin Plaza, asesor del Gobierno Municipal de Riberalta, explicó en la reunión que frente a la caída de la producción de castaña, se declaró estado de emergencia, y que lo mismo hizo el municipio de Guayaramerín.

“El siguiente paso, tras que pase la Semana Santa, es tramitar ante la Gobernación la declaratoria de Desastre Económico, buscando paliar la difícil situación”, manifestó.

Empleos temporales

El ministro de Defensa, Reimy Ferreira, anunció a los recolectores que el Gobierno estudia la posibilidad de invertir recursos de emergencia en la creación de empleos temporales, mientras se aguarda la próxima cosecha de castañas que puede salvar la dificultad del momento.

Propuesta de los castañeros

La Federación Sindical Única de Gomeros y Castañeros de Bolivia, elaboró una propuesta que plantea la agricultura alternativa ante la baja de la producción de castaña en Riberalta.

Esa propuesta contempla elaborar planes de siembra de asaí, cacao y maíz entre otros productos, como acción de contingencia a mediano plazo, como también aplicar medidas de protección de los castañales frenando la deforestación

martes, 11 de abril de 2017

Empresa de almendras y exportadores alistan plan por baja en producción de castaña



La gerente comercial del Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas (Sedem), Ana Guzmán, anunció hoy que la Empresa Boliviana de Almendras (EBA) y la Cámara de Exportadores del Norte (Cadexnor) elaborarán una estrategia conjunta para contrarrestar el déficit en la producción de la castaña en el país por los efectos de la sequía.

"No solamente una empresa (EBA) tiene que tomar medidas sobre esta situación sino es todo el sector que en este momento está allá movilizado (...), se está trabajando en eso conjuntamente con la Cadexnor para informar a la población en general y sobre todo para tomar medidas correctivas ya que estamos a tiempo", explicó a los periodistas en la marcha de apoyo a una niñez libre de trata y tráfico de personas.

Anunció que en los próximos días informará sobre el impacto de la sequía en la producción de castaña.

El ministro de Desarrollo Rural y Tierras, César Cocarico, informó ayer que sólo se cosechó el 40 por ciento de castaña.

Según fuentes institucionales, Bolivia es el primer exportador de almendra de Sudamérica con 75 por ciento, pues cada año vende 22.00 toneladas, Brasil 4.500 y Perú 3.475 toneladas del fruto.

lunes, 10 de abril de 2017

Baja producción de castaña Noroeste del país pierde 3.000 empleos por sequía

Productores del noroeste del país dedicados a la recolección de la castaña vaticinaron la proximidad de alto desempleo en el sector como consecuencia del descenso de los volúmenes esperados del fruto, que habría bajado de 177.000 cajas a sólo 35.000 en Pando.

El gerente de Acopio Tahuamanu S.A., Raúl Álvarez, una de las más importantes empresas beneficiadoras localizada en Pando, dijo este domingo a la televisión que el desempleo podría llegar a 3.000 puestos de trabajo.

Más de 18.000 familias dependen de manera directa de este producto, cuya exportación generó el pasado año la suma de 200 millones de dólares, advirtió el congresista de oposición, Yerko Nuñez, ante lo que pidió declaratoria de desastre.

CIERRE TEMPORAL

Dijo que por tal razón, la empresa sufrirá la paralización temporal de sus actividades y alrededor de 320 trabajadores –en la ciudad de Cobija– serán despedidos, a consecuencia de la baja producción de castaña en la región amazónica.

El gerente confirmó el cierre temporal de la empresa privada que mayor fuente de empleo genera en la capital pandina. Con 26 años de trayectoria, es la primera vez que interrumpe sus operaciones ante la escasa producción de la materia prima.

No se conocen datos del consecuente desempleo en el área de influencia de Riberalta, cuya única actividad productiva es la recolección del denominado Nuez del Brasil, (Brazil Nuts).

AÑO INTERNACIONAL

El Gobierno declaró Año Nacional de la Castaña, pero en lugar de que los productores de la almendra en el norte amazónico, sientan el impulso que por Decreto Supremo deberían tener, están sufriendo una severa crisis de escasez del producto que ha derivado en paralización de empresas y desempleo, dijo un reporte de Erbol.

La situación es similar en Pando, donde Álvarez, explicó que la merma en la producción de la almendra es del 70% en esta campaña. Señaló que cada año esta compañía hacía un movimiento de hasta 150 mil barricas, pero ahora llegaría a 35 mil, de acuerdo con un reportaje de la emisora Perla del Acre.

RIBERALTA

En noviembre de 2014, la ciudad de Riberalta, en el norte beniano, se vistió de gala para el acto de declaratoria del Año Nacional de la Castaña. El evento estuvo lleno de danza, música, fuegos artificiales y también contó con la presencia de la gerente del Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas (Sedem), Patricia Ballivián.

CONCEJO MUNICIPAL

Cinco meses después, lejos de festejar con fuegos artificiales, el Concejo Municipal ha declarado a Riberalta como zona de desastre por la falta de castaña, que es la principal fuente de ingresos para su ciudadanía. A eso se suma, que la Alcaldía aún no puede aplicar planes de emergencia porque se encuentra paralizada por protestas en contra del burgomaestre Omar Nuñez.

Reportes de esa capital, que se encuentra en la provincia Vaca Diez del departamento del Beni, indicaron la semana pasada, que varios grupos de pobladores incluidos los mototaxistas que hacen transporte público, demandaron de la autoridad cuentas sobre los proyectos que encamina. Esas mismas fuentes señalaron que Nuñez sólo habría continuado proyectos de sus antecesores.

APOYO

Han transcurrido varias semanas sin que el Gobierno acuda a la región para evaluar la situación. El ministro de Desarrollo Rural y Tierras, César Cocarico, comprometió una acción inmediata para paliar la crisis que se avecina.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Se desploma producción castañera en la Macroregión Amazónica

La baja producción de la castaña en la presente zafra, entre el 45 al 60%, según los expertos, será el detonante de una aguda crisis económica en la región, si el Gobierno no toma medidas urgentes para reducir el impacto en los sectores que forman parte de la cadena productiva de la castaña, dijo en su cuenta de Facebook el diputado Yerko Nuñez.

FAMILIAS

“Más de 18.000 familias dependen de manera directa de este producto, cuya exportación generó el pasado año la suma de 200 millones de dólares. Sin embargo, declarar Zona de Desastre sólo a Riberalta resulta insuficiente, ya que la población involucrada en su aprovechamiento, y ahora afectada, es toda la Macroregión Amazónica que comprende el Departamento Pando (15 municipios), las provincias Vaca Díez (2 municipios) y Ballivian (4 municipios) del Beni y la provincia Iturralde de La Paz (2 municipios)”, explicó el parlamentario.

TERRITORIOS

Según dijo, los territorios señalados son en los que se produce la castaña y vive la población que participa en las diferentes fases de su recolección, transporte, beneficiado, comercialización y exportación. “Espero que el Gobierno comprenda que no todo es coca en Bolivia”, indicó.

MINISTRO COCARICO

El ministro de Desarrollo Rural y Tierras, César Cocarico, anunció ayer que el Gobierno asumirá medidas inmediatas para contrarrestar los efectos de la baja producción de castaña que se tiene por los efectos de la sequía.

Dijo que una de las medidas puede ser que los productores sustituyan la producción de castaña por otros productos amazónicos, para evitar el déficit de la producción.

EVALUACIÓN

“Estamos evaluando con el hermano Presidente (Evo Morales) cuáles serían las medidas que vamos a sumir, pero parte de una evaluación integral que tenemos que hacer con el hermano Presidente, el hermano Vicepresidente y todo el gabinete en pleno”, explicó a los periodistas.

CIPCA

Según el Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Cipca), la falta de lluvias y el cambio climático afectaron 70% de la zafra de la producción de castaña en el norte de La Paz, Beni y Pando.

Cocarico dijo que el déficit hídrico por el cambio climático que se sufrió el año pasado en la región amazónica del país afectó la producción de castaña.

No obstante, anunció que se elaborará un programa integral para que los productores puedan aprovechar otros productos amazónicos a parte de la castaña como el asaí, copoazú y leche de majo, entre otros.

jueves, 2 de marzo de 2017

Producción de castaña cae en la Amazonía


AFECTADOS

30.000 familias, por lo menos, no tendrán ingresos económicos en los próximos seis meses a causa de la crisis de la castaña.

Sectores involucrados en la cadena productiva de la castaña o almendra, fundamental para la economía del norte amazónico de Bolivia, manifiestan su preocupación ante la baja en la zafra (tiempo de recolección) de este producto con datos preliminares de tan sólo el 30% de la producción normal.

Ante esta situación a la cual califican de "bajón histórico" se estima que la reducción de este producto forestal podría desatar una de las peores crisis económicas en esta región y que la baja en los volúmenes de la recolección de castaña afectará no sólo a campesinos, indígenas, zafreros y empresarios, sino a la población amazónica en general.

La importancia de la castaña boliviana, considerada como "producto estrella", radica no sólo en su potencial económico en cuanto a la generación de empleo o su liderazgo mundial en exportaciones, sino en la conservación de los bosques. El bajón, según dirigentes de organizaciones sociales e investigadores, se está generando de manera paulatina en varias regiones debido a los distintos cambios climáticos, deforestación, y degradación que viene atravesando la Amazonía.

Para el ejecutivo de la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos Regional Vaca Diez (FSUTCRVD) en Riberalta, Alfredo Nava, la preocupación de su sector crece con el paso de los días de zafra y la merma de este producto ya que de esta recolección dependen económicamente casi la totalidad de las familias de esta región.

"Lo sentimos mucho nosotros como campesinos porque vemos un bajón económico y va a haber un bajón y un problema social aquí en la región por tal motivo que la zafra no ha sido muy fructífera este año y viene a bajar más por el cambio climático", aseguró.

Es así que Nava considera que es necesario llegar a un acuerdo con autoridades locales, departamentales y nacionales para que coadyuven con alternativas para poder enfrentar los meses en los que no habrá ingresos económicos.

Para la tercera coordinadora del Bloque de Organizaciones Campesinas e Indígenas del Norte Amazónico de Bolivia (BOCINAB), Elena Melgar, la problemática de la baja producción de castaña que afecta tanto al sector campesino como indígena y, desde su punto de vista como mujer, está generando una situación de emergencia en la región amazónica.

"A nosotras, como mujeres, nos preocupa porque viene el año escolar y no vamos a tener cómo las mamás le compren esos útiles a sus pequeños hijos, y muchas necesidades que tenemos como mujeres y no sabemos cómo vamos a mantener a nuestra casa, a nuestras familias", manifestó.

Por su parte, el representante de la Federación Sindical Única de Trabajadores Gomeros y Castañeros de Bolivia, Edwin Endara, expresó que la producción de castaña bajó en más de 70%, es decir, de un árbol que abastecía para llenar tres cajas de 23 kilogramos aproximadamente, ahora sólo se recolecta media caja o un poco más. Por esta situación su sector ha visto la necesidad de organizarse para iniciar una actividad de protección de la Amazonía, pero también velando por el cuidado económico de las familias.

Según Endara, ya existieron reuniones con diversas autoridades gubernamentales que se desplazan hasta esa región, pero no hubo avances significativos, incluso asegura que hay dirigentes que pueden financiarse un viaje a La Paz para gestionar acciones, pero que en muchos casos no son considerados representantes "genuinos" elegidos por su sector.

"Nosotros hemos nacido en el monte, hemos rayado goma, somos castañeros y sabemos cómo cuidar nuestra Amazonía, (...) espero que nuestra voz pueda ser escuchada a nivel nacional porque eso no ocurre tampoco en nuestra Amazonia, acá la información es local. Nosotros como dirigentes zafreros no podemos viajar a La Paz a decir al Gobierno 'queremos esto', no hay los recursos. Los que tienen recursos son los que lo hacen y van y lo hacen a su conveniencia", puntualizó.

Aproximaciones al Estado

Durante el 123 aniversario de la fundación del municipio de Riberalta, el 3 de febrero, su autoridad municipal, Omar Núñez Vela, en un discurso dentro el acto conmemorativo realizado en la Plaza Principal, ya abordó la problemática de la baja de producción de castaña dirigiéndose al presidente del Estado, Evo Morales Ayma.

"Presidente, Riberalta exporta alrededor de 200 millones de dólares en castaña, madera, oro y en otros productos, pero también este año, debido a la inclemencia del tiempo, tenemos un bajón en la principal actividad que se explota acá en Riberalta que es la castaña. Hay una disminución en la producción de un 50% y estamos preocupados porque también 50% de las personas que trabajan en esta cadena productiva va dejar de trabajar este año, en todo el tiempo y mucho más si este rubro ocupa y tiene un efecto multiplicador en el consumo debido a que es una actividad intensiva en ocupación", dijo.

Buscan declaratoria de zona de desastre

El presidente de la Comisión de Seguridad Ciudadana del Concejo Municipal de Riberalta, Ciriaco Rodríguez, junto con otras autoridades, presentó el informe "Crisis sector Castañero y declaratoria de Desastre a la Amazonía" que busca viabilizar una ley municipal que declare zona de desastre al municipio de Riberalta.

Asimismo, solicita la socialización inmediata sobre esta crisis con el municipio de Guayaramerín (Beni) y los municipios de Pando: Gonzalo Moreno, Blanca Flor, el Sena, Puerto Rico y Cobija.

También contempla la elaboración de un plan de contingencia para tomar las medidas de prevención. Por último, solicita al Gobierno departamental de Beni, Pando y al Gobierno Nacional se priorice un plan para atenuar la crisis y generar fuentes de trabajo para al menos 30.000 familias que no tendrán ingresos económicos en los próximos seis meses.


sábado, 25 de febrero de 2017

Amazonía boliviana Sequía y deforestación afectaron a la castaña

La ausencia de lluvias en 2016 sumada a la deforestación serían las causas de la baja producción de la castaña en la Amazonía boliviana. Para el biólogo Vincent Vos, del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Cipca Norte Amazónico), a esta problemática se agregan otros factores como el cambio climático mundial, pérdida de humedad en el ecosistema y la degradación de los suelos.

DEFORESTACIÓN

“Lo que los campesinos y los zafreros están diciendo es justo lo que los científicos hemos venido diciendo que iba a pasar. No es algo aislado, que solo porque este año es un año seco vamos a tener mala producción. Realmente los factores se están sumando y está generando este impacto tremendo, por un lado los árboles de castaña cada vez son menos porque los están tumbando ilegalmente, por otro lado hay tasas de deforestación que cada año van en aumento”, afirmó.

EFECTO INVERNADERO

Vos citó estudios de la Universidad Autónoma del Beni y refirió que la precipitación en los meses de lluvia influye directamente en la producción de la castaña del siguiente año. Si se toma en cuenta el 2016, este se evidenció como un año seco, pero va más allá debido al efecto invernadero de estos últimos años donde se observa una tendencia de épocas secas más pronunciadas, con impactos negativos sobre la castaña y la producción en general.

RIBERALTA

Vos cree necesario promover la producción forestal y tomó como ejemplo de buenos resultados al cacao que se produce en la región de Riberalta y que en su producción mueve alrededor de un millón de bolivianos y está reconocido entre los 17 mejores del mundo.

BRASIL

A estos aspectos, manifestó que la deforestación en Brasil, se identifica como adicional causa de la reducción de lluvias a nivel continental, pues las precipitaciones en Bolivia dependen directamente de los bosques amazónicos del vecino país. Por último, Vos resalta que los procesos de degradación de bosques y suelos en la Amazonía agravan y aceleran el deterioro del ambiente.

“Se da un proceso de sabanización, es decir, los cambios climáticos y degradación ambiental local provocada por el ser humano hace que los bosques paulatinamente sean reemplazados por pampas”, explicó.

BOSQUES

Vos señaló también que Bolivia ocupa el séptimo lugar a nivel mundial en destrucción de bosques y la provincia Vaca Diez de Beni y áreas colindantes a los principales caminos de Pando presentan una de las más altas tasas de deforestación a nivel nacional, debido a la conversión de bosques a potreros ganaderos. A esto se suman los incendios forestales, la extracción indiscriminada de madera y otros productos forestales.

lunes, 13 de febrero de 2017

La sequía afecta la producción de castañas


La zafra de la castaña 2016-2017 que concluye en abril está en terapia intensiva debido a que la sequía en la amazonia boliviana provocó que el rendimiento sea menor entre un 40% y un 50%.


Así lo confirmó Patricia Ballivián, gerenta del Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas y Productivas (Sedem), que explicó que en la zafra 2015-2016 se logró exportar 1.353 contenedores de 16 toneladas de castaña beneficiada, lo que significa unos 2,8 millones de cajas de castañas con cáscara y que debido a la falta de agua se espera que para esta campaña se llegue apenas al 50% de las cifras anteriores.


“Los problemas climáticos están afectando al sector, desde el Gobierno veremos que soluciones se pueden brindar”, indicó Ballivián.

Dos lecturas del tema
Para René Fong, presidente de la Asociación de Productores de Goma y Almendras (Asprogoal), el panorama es más sombrío, pues calcula que la recolección de castaña cayó en un 70%, lo que está provocando que el precio de la caja que costaba entre Bs 175 y 190, ahora se la esté comercializando entre Bs 220 y 250.
Para Agustín Vargas, presidente de la Cámara de Exportadores del Norte (Cadexnor), es prematuro hablar de un porcentaje, si bien hizo notar que hay una escasez de la materia prima, todavía no se puede informar de cuál será su impacto, aunque reconoció que el aumento de precio no es una buena señal

domingo, 9 de octubre de 2016

Castaña, la joya orgánica boliviana

Industria y salud. La almendra de la amazonia previene y cura innumerables enfermedades. Países de Europa y Norte América demandan el 99.5 por ciento de la producción boliviana.

La castaña o almendra, al igual que la quinua, es una de las joyas orgánicas bolivianas más conocidas y requeridas en el exterior que en Bolivia misma. Sus innumerables bondades para la salud han generado que más del 99.5 por ciento de su cosecha se exporta.

Solo entre los países de Inglaterra y Estados Unidos se llevan más de la mitad del producto. El resto tiene como destino Alemania, los Países Bajos, Australia, Italia, España y Bélgica, según reporta el Instituto Nacional de Estadística.

Ahora, los productores y el Gobierno boliviano han centrado su atención en difundir y promover el consumo local. Es por eso que entre octubre de 2016 y octubre de 2017 han declarado el Año de la Castaña. Esto permitirá a todas las instituciones involucradas difundir y promover el consumo interno. “Es triste, porque en Bolivia no llegamos ni al 0.5 por ciento ”, lamentó el presidente de la Cámara de Exportadores del Norte y gerente general de la Beneficiadora San Agustín S.R.L., Agustín Vargas.

Uno de los mayores logros, sin embargo, ocurrió el año 2014 cuando el Gobierno, a través de la Empresa Boliviana de Almendra (EBA), logró incluir la almendra en el subsidio prenatal y de lactancia materna que reciben todas las mujeres en periodo de gestación y lactancia.

La castaña se produce de manera silvestre y solo se encuentra en los bosques amazónicos de Bolivia, Brasil y Perú, Guayana y Colombia, de los cuales solo los tres primeros destinan su cosecha a la exportación.

Los árboles, milenarios, jamás fueron plantados por la mano del hombre y tampoco requiere de ninguna poda, fumigado o cultivado. Además, su fruto no atraviesa por ninguna transformación antes de su consumo. “Es una verdadera joya”, aseveró Vargas.

Quienes iniciaron su exportación, por el año 1972, dicen que estos árboles siempre estuvieron allí. “Los más antiguos deben pasar los mil años, los más grandes van por los 300 metros de altura”. Los frutos están tan altos, que la recolección se la realiza en temporada de lluvia cuando los cocos caen al suelo naturalmente.

Todas estas características le otorgan al fruto todo lo que el cuerpo necesita en cuanto a calorías, minerales, vitaminas, proteínas y aminoácidos diarios que requiere nuestro organismo. Esto si se consume un mínimo de siete almendras.

La castaña o almendra es una de las mejores aliadas para 1) prevenir las afecciones del corazón, 2) para reducir el colesterol malo, 3) mejorar la circulación de la sangre y 4) fortalecer los huesos, 5) además de ser una fuente de energía por excelencia.

Las almendras ayudan a reducir la proteína C-Reactiva (PCR) que causa la inflamación de las arterias.

Se constituye en una buena fuente de grasas mono insaturadas y poliinsaturadas que ayudan a bajar la densidad de la lipoproteína de baja (LDL o colesterol "malo").

Es rica en potasio (K) y bajo en contenido de sodio (Na), ambos son factores que regulan la presión arterial.

Se constituye también en una fuente de calcio, que permite prevenir la osteoporosis y fortalecer los dientes y músculos.

En otros países, como Brasil y Estados Unidos, es recomendado para personas con alzheimer y con problemas gástricos.

DIVERSIFICACIÓN

Los beneficios de este producto ha motivado a empresarios transformar la castaña y diversificar la oferta. Es así que desde hace varios años trabajan en la elaboración de jabones, shampoo y aceites. “Es muy efectivo para eliminar la caspa y aliviar el pitaí”, dijo Vargas.

El aceite de almendras es muy popular entre las mujeres gestantes, que lo tienen como un aliado para prevenir la aparición de estrías.

También se ha trabajado en la elaboración de delicias como las galletas y dulces de almendra, muy apetecidas por quienes gustan la variedad.

Actualmente toda esta diversidad de opciones solo alcanza a cubrir la demanda local, y se lo encuentra en ferias especializadas o grandes eventos comerciales como la Expocruz en Santa Cruz, o la Feicobol en Cochabamba.

CALIDAD

Las características de la castaña, en su proceso natural de producción, le ha permitido a los empresarios obtener todas las certificaciones de calidad exigidas en los países de exportación.

La cosecha boliviana tiene las certificaciones de control calidad, de inocuiadad alimentaria, de producción orgánica, tanto para mercados norteamericanos como europeos.

Aunque algunos países como Brasil han intentado hacer que los frutos den en periodos más cortos, la naturaleza se resiste y todo intento en este aspecto ha sido vano.

Estos árboles solo se reproducen a través de polinación natural. Los primeros frutos solo aparecen después de treinta o cuarenta años. La mayor o menor cosecha está determinada solo por la estabilidad del clima, es decir si se presentan fenómenos climatológicos como sequías o inundaciones los volúmenes se ven afectados.

Para que la producción sea buena solo hay que “dejarlas en paz”, sin podas, deshierbes ni fumigaciones. La única labor que se ha visto necesaria es el retiro de los bejucos o lianas, que son aprovechadas por comunarios de la zona para la confección de artesanías como bolsones, tapetes y sombreros, entre otros.

La importancia de este fruto para el norte amazónico de Bolivia es vital, ya que mueve el 75 por ciento de su economía.

En la época de zafra, que se extiende desde noviembre a marzo, más 10 mil familias, -entre campesinos, indígenas y zafreros-, intervienen en la recolección.

Según una investigación publicada por Bruno Rojas, del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), el 60 por ciento de las personas empleadas en la cosecha y procesamiento de la castaña son de origen urbano, y el 40 por ciento restante pertenecen a áreas rurales de Beni, Pando y del extremo norte del departamento de La Paz.

Los trabajadores participan en las tres etapas fundamentales del proceso. El primero es el acopio, que consiste en la recolección del fruto silvestre. La segunda etapa es el beneficiado, donde se realiza el descascarado manual o mecánico, seguido del deshidratado y empaque terminado. Finalmente, la tercera etapa es la exportación que se realiza por vía terrestre y marítima.

Proyección

La generosidad de la naturaleza que mantiene vive un cultivo milenario tan importante, ha permitido que 22 empresas se dediquen a su explotación. Y es que alrededor del 10 por ciento de todo el territorio boliviano está poblado por estos milenarios árboles.

Son más de 100 mil kilómetros cuadrados a lo largo de Pando, Beni y el norte paceño y qhochalo donde se puede avistar este árbol.

Es por ello que su aporte no radica solamente en lo económico, sino ambiental. Las exigencias de mantener su ecosistema obliga a los empresarios a conservar los bosques amazónicos de Bolivia. Además, las últimas investigaciones establecieron que la castaña es un alimento rico en selenio, que ayuda a producir proteínas especiales, llamadas enzimas antioxidantes que previenen el daño celular.

También ayuda a prevenir ciertos cánceres y enfermedades cardiovasculares, además de proteger al cuerpo de los efectos tóxicos de los metales pesados y otras sustancias dañinas.

Protección

Su importancia ha sido considerada por el gobierno nacional que prohibió, mediante una ley, la tala de esta especie. Además, este año promulgó el Decreto Supremo Nº 2737 que declara el Año Nacional de la Castaña, que inició el 1 octubre de este año y termina el 1 de octubre de 2017.

Esta declaratoria permite a las autoridades y todas las instituciones involucradas, centrar su atención en la protección del cultivo y la promoción de las bondades de este fruto.

Es así que los exportadores del norte amazónico se dieron a la tarea a difundir los beneficios del fruto por todos los medios posibles.

Su primera participación en la Expocruz 2016, mereció una distinción especial otorgada por los organizadores.




sábado, 8 de octubre de 2016

Castaña boliviana, para mal de Alzheimer



Un estudio científico de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (EMBRAPA) determinó que la castaña boliviana es muy buena para la salud e inclusive ayuda a combatir la enfermedad de Alzheimer, informó ayer el presidente de la Cámara de Exportadores del Norte (Cadexnor), Agustín Vargas.

"Hemos estado en Brasil hace un mes atrás donde se han descubierto datos reveladores que ya lo sabíamos pero que no teníamos la confirmación. A través de estudios científicos se ha determinado que la almendra nuestra tiene un alto contenido de selenio, inclusive en Brasil ya lo están utilizando para las personas que tiene problemas de Alzheimer que lo están dando en recetas médicas y dosis medicinales, y eso está comprobado", explicó a ABI.

Vargas agregó que la castaña también ayuda a los problemas de acidez estomacal.

Decreto 2737 Gobierno declaró Año Internacional de la Castaña


DIRECTIVO DE CADEXNOR EN EL STAND DE LA FIPAZ 2016.

El Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas y Productivas (Sedem) promociona, en la Feria Internacional de La Paz (Fipaz), el Año Nacional de la Castaña 2016-2017, para fomentar el consumo interno del fruto, denominado también como “Brazil Nuts” o “Nuez del Brasil”.

ECONOMÍA

Según directivos de la Cámara de Exportadores del Noroeste (Cadexnor), creada en 1997, la castaña moviliza alrededor de 75 por ciento de la economía en esa región, generando empleo y producción en consonancia con el cuidado del medio ambiente, debido que es una actividad familiar e íntegramente recolectora.

ESFUERZOS

La zafra de octubre de 2016 a octubre de 2017, fue declarada Año Nacional de la Castaña por el decreto supremo 2737. “Hemos unido fuerza para promocionar en la feria la castaña que es un gran alimento”, explicó a la ABI la gerente general del Sedem, Patricia Ballivián, luego de inaugurar el stand de la castaña en el marco de la feria paceña.

Resaltó que Bolivia es el líder mundial de producción y exportación de castaña, pero su consumo percápita (por persona) es mínimo a comparación de otros países.

NOROESTE

“Hay 100.000 kilómetros por la amazonia compartidos por tres departamentos Pando, Beni y La Paz de producción de castaña, un árbol silvestre de 50 metros de altura totalmente natural, más de 21 comunidades indígenas más de 100 comunidades campesinas”, detalló.

CADEXNOR

No obstante, anunció que en coordinación con la Cámara de Exportadores del Norte (Cadexnor) se realizará en la Fipaz y en otras ferias una campaña intensiva para promocionar e incentivar el consumo interno de castaña.

Ballivián indicó que el stand de la Fipaz es una réplica más pequeña del Pabellón de la Castaña de la Expocruz 2016, que recibió dos premios “Palmeras Doradas” por creatividad y otra por el mejor stand interior.

STAND

“El stand es natural las hemos traído las plantas desde la amazonia y hemos traído una barcaza, nuestros cocos los trasladamos, los macheteros, los coquitos, las quebradoras, que lo hace un stand único y hermoso”, detalló.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Castañeros ven repunte de precios

Según la Cámara de Exportadores del Noroeste (Cadexnor), en los últimos dos años se observa un ascenso en las exportaciones del sector y en el comportamiento de los precios de la libra del producto.
En 2015 (26.900) se han exportado 379 toneladas más que el 2014 (26.521).

Se explicó que hasta junio de este año se han vendido, de acuerdo con los datos del INE procesados por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), 12.614 toneladas, una cifra similar al primer semestre de 2015.

De acuerdo a José Agustín Vargas, presidente de Cadexnor, el precio en el mercado internacional de la libra de castaña repuntó en 25 centavos de dólar.

Recordó que en 2014 el valor promedio era de $us 3,25 y en el periodo 2015-2016 repuntó a $us 3,50 por libra.

Para Vargas, el ligero aumento representa un buen precio para los castañeros.

En el registro de Cadexnor se puede observar un ascenso considerable en los ingresos desde 2014, año en el cual se exportó un volumen por un valor de $us 175 millones, ascendiendo en 2015 a $us 192 millones.
El presente 2016, en criterio de Vargas, las perspectivas son alentadoras.

Así, el sector se prepara para recibir el Año Nacional de la Castaña, a iniciarse en octubre.

También se mencionó que del total de las exportaciones a escala mundial, anualmente Bolivia cubre entre el 70 y 75%; Brasil entre el 15 y 20%; y Perú entre el 5 y 10%.

Para Vargas, esto se debe a la alta calidad del producto boliviano que se ha logrado obtener, lo cual les ha hecho merecedores de varias certificaciones, que les permiten exportar a Europa y a EEUU.
Cadexnor también precisa que la estatal Empresa Boliviana de Almendras (EBA) compra entre el 8 y el 10% de la producción total para consumo interno