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lunes, 11 de mayo de 2020
domingo, 10 de mayo de 2020
Anapo apoya la aprobación del uso de biotecnología y dice que se triplicará la producción de granos
La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), a través de su presidente, Marcelo Pantoja, apoya la decisión del Gobierno de transición de permitir al sector productivo el acceso al uso de la biotecnología en los cultivos de soya, maíz, trigo, algodón y caña de azúcar, con la evaluación de nuevos eventos de semilla genéticamente mejorada. Señaló que la medida permitirá triplicar la producción de granos.
“Consideramos que es una decisión acertada que permitirá a los productores, principalmente pequeños, a mejorar sus niveles de productividad y competitividad, además de hacer frente a los efectos climáticos adversos, especialmente de sequía, que nos generaron cuantiosas pérdidas productivas y económicas en los últimos cuatro años”, destacó Pantoja.
Con la medida asumida, señaló, el Gobierno está generando condiciones más adecuadas para que los productores continúen produciendo alimentos para garantizar la seguridad alimentaria del país, “más aún en estos momentos críticos que atraviesa el país por la pandemia del coronavirus”.
“Los productores no podemos continuar rezagados con los avances tecnológicos existentes y el uso de la biotecnología nos permitirá nivelar nuestros niveles de productividad a los que tienen los productores de países vecinos como Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, donde utilizan esta tecnología desde hace más de 15 años”.
Indicó que el impacto productivo y económico será importante, porque permitirá que la agropecuaria se pueda convertir en uno de los principales sectores que contribuya a la recuperación económica que necesita el país.
“Estimamos que podemos llegar a triplicar la producción anual de granos de 4,5 millones de toneladas actuales a 12 millones de toneladas, con un movimiento económico de 2.800 millones de dólares, que serían distribuidos en toda la cadena productiva de alimentos, con un efecto multiplicador importante para dinamizar la economía y para generar más de 300 mil empleos directos e indirectos”.
Como sector productivo, dijo, van a realizar todos sus esfuerzos para que a la brevedad se presenten los nuevos eventos de biotecnología para la evaluación correspondiente del Comité Nacional de Bioseguridad.
sábado, 9 de mayo de 2020
Ecologistas piden derogar el Decreto 4232 que autoriza la semilla transgénica
El Movimiento Agroecológico Boliviano (MAB) conformado por 38 instituciones, colectivos y organizaciones de productores, exigió la derogación del decreto supremo 4232 del 7 de mayo último, por el que la presidenta Jeanine Añez autoriza el uso de semillas transgénicas para el cultivo del maíz, caña de azúcar, algodón, trigo y soya genéticamente modificados.
En su comunicado oficial advierte que la medida gubernamental pone en riesgo la diversidad genética de nuestras semillas nativas por consiguiente la afectación seria a la diversidad genética que tiene el país.
Anuncian que interpondrán acciones y recursos legales nacionales e internacionales para la revocación del decreto porque transgrede la Constitución Política del Estado, la Ley 300 de la Madre Tierra, Ley 144 de Revolución Productiva, Ley 071 Derechos de la Madre Tierra, Ley 3525 de Fomento a la Producción Ecológica, el "Protocolo de Bioseguridad de Cartagena" que Bolivia ratificó mediante Ley Nº 2274 del año 2000.
Exigen implementar una alimentación sana, mediante el fortalecimiento a la agricultura familiar con enfoque agroecológico, para hacer frente a la pandemia, porque "impulsar la semilla transgénica significa impulsar los intereses de las cadenas del agronegocio y procesamiento de alimentos que benefician mayormente a grupos económicos dominantes y no a la mayor parte de los productores".
Los agroecologistas piden que para alcanzar la meta de la soberanía alimentaria se fortalezca la producción familiar, campesina, indígena y agroecológica, que es la que en realidad abastece el mercado interno de alimentos que nutren a la población boliviana.
En su comunicado oficial advierte que la medida gubernamental pone en riesgo la diversidad genética de nuestras semillas nativas por consiguiente la afectación seria a la diversidad genética que tiene el país.
Anuncian que interpondrán acciones y recursos legales nacionales e internacionales para la revocación del decreto porque transgrede la Constitución Política del Estado, la Ley 300 de la Madre Tierra, Ley 144 de Revolución Productiva, Ley 071 Derechos de la Madre Tierra, Ley 3525 de Fomento a la Producción Ecológica, el "Protocolo de Bioseguridad de Cartagena" que Bolivia ratificó mediante Ley Nº 2274 del año 2000.
Exigen implementar una alimentación sana, mediante el fortalecimiento a la agricultura familiar con enfoque agroecológico, para hacer frente a la pandemia, porque "impulsar la semilla transgénica significa impulsar los intereses de las cadenas del agronegocio y procesamiento de alimentos que benefician mayormente a grupos económicos dominantes y no a la mayor parte de los productores".
Los agroecologistas piden que para alcanzar la meta de la soberanía alimentaria se fortalezca la producción familiar, campesina, indígena y agroecológica, que es la que en realidad abastece el mercado interno de alimentos que nutren a la población boliviana.
viernes, 8 de mayo de 2020
Bolivia ingresa en la era de los transgénicos con pruebas en cinco cultivos
A través de un decreto supremo, el Poder Ejecutivo dio vía libre al Comité de Bioseguridad para establecer procedimientos abreviados. Los productores destacan la medida, pero los efectos se verán en el mediano plazo
De manera excepcional, el Gobierno autorizó al Comité Nacional de Bioseguridad realizar ensayos de semillas transgénicas de maíz, caña de azúcar, algodón, trigo y soya. La producción con semilla genéticamente modificada (OGM), conocida como transgénico, será destinada al abastecimiento del consumo interno y las exportaciones.
El Decreto Supremo 4232, en su artículo uno da vía libre para que en Bolivia se trabaje con semillas transgénicas, que luego de evaluaciones en campo, permitirán elegir nuevos eventos. A la fecha, en el país solo se trabaja con un evento para soya, resistente al glifosato (un herbicida).
Marcelo Pantoja, presidente de la Asociación de Productores de Oleginosas y Trigo (Anapo), dijo que no entienden cómo se demoró tanto la norma, pero destaca que se haya tomado la decisión pensando en el país. "Es un acierto, la mejor noticia en el campo en los últimos 14 años, genera un cambio radical, con tecnología de punta, la misma que se utiliza en Argentina, EEUU, Paraguay", resaltó el dirigente.
Se podrá trabajar en un ambiente global y en el caso de Bolivia, generará mas empleos, mejorará la productividad, y se tendrán excedentes exportables con el propósito de que el país pueda seguir creciendo, según Pantoja.
La norma establece que se deberá tomar en cuenta las acciones y medidas adoptadas por los países vecinos, referentes a los productos agrícolas y alimenticios producidos por técnicas de ingeniería genética; para lo cual el Ministerio de Medio Ambiente y Agua en coordinación con el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras realizarán las evaluaciones correspondientes.
El siguiente paso, luego del decreto mencionado, es que se hará un procedimiento abreviado, se verán cuáles son los mejores eventos que se adecuan al clima, la tierra y serán presentados por las empresas 'obtentoras'. Una vez aprobado, se podrá cambiar totalmente el sistema productivo.
"Se debe hacer una evaluación de las variedades y que nos acerquemos un poco a lo que hacen los otros países. Por ejemplo, en Argentina el rendimiento de maíz alcanza las 10 a 12 toneladas por hectárea, mientras en Bolivia está entre los 3,5 a 4,5 toneladas por hectárea.
Pantoja dijo que es un proceso a mediano plazo porque se hace evaluación de dos campañas de eventos y se elige qué variedades en Bolivia van de acuerdo con los lineamientos o las condiciones de tierra, clima y otros.
Isidoro Barrientos, dirigente de la Cámara de Pequeños Productores, destacó el decreto que permite los ensayos con semillas genéticamente modificadas, pero pidió un auxilio inmediato al sector porque los resultados de la biotecnología no serán para esta campaña, sino para 2021 o 2022. "Se deben hacer los ensayos, pero mientras, necesitamos reprogramación de créditos, las casas comerciales ya están presionando y la banca exigirá el pago desde junio", agregó.
De manera excepcional, el Gobierno autorizó al Comité Nacional de Bioseguridad realizar ensayos de semillas transgénicas de maíz, caña de azúcar, algodón, trigo y soya. La producción con semilla genéticamente modificada (OGM), conocida como transgénico, será destinada al abastecimiento del consumo interno y las exportaciones.
El Decreto Supremo 4232, en su artículo uno da vía libre para que en Bolivia se trabaje con semillas transgénicas, que luego de evaluaciones en campo, permitirán elegir nuevos eventos. A la fecha, en el país solo se trabaja con un evento para soya, resistente al glifosato (un herbicida).
Marcelo Pantoja, presidente de la Asociación de Productores de Oleginosas y Trigo (Anapo), dijo que no entienden cómo se demoró tanto la norma, pero destaca que se haya tomado la decisión pensando en el país. "Es un acierto, la mejor noticia en el campo en los últimos 14 años, genera un cambio radical, con tecnología de punta, la misma que se utiliza en Argentina, EEUU, Paraguay", resaltó el dirigente.
Se podrá trabajar en un ambiente global y en el caso de Bolivia, generará mas empleos, mejorará la productividad, y se tendrán excedentes exportables con el propósito de que el país pueda seguir creciendo, según Pantoja.
La norma establece que se deberá tomar en cuenta las acciones y medidas adoptadas por los países vecinos, referentes a los productos agrícolas y alimenticios producidos por técnicas de ingeniería genética; para lo cual el Ministerio de Medio Ambiente y Agua en coordinación con el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras realizarán las evaluaciones correspondientes.
¿Cuándo se verán resultados?
El siguiente paso, luego del decreto mencionado, es que se hará un procedimiento abreviado, se verán cuáles son los mejores eventos que se adecuan al clima, la tierra y serán presentados por las empresas 'obtentoras'. Una vez aprobado, se podrá cambiar totalmente el sistema productivo.
"Se debe hacer una evaluación de las variedades y que nos acerquemos un poco a lo que hacen los otros países. Por ejemplo, en Argentina el rendimiento de maíz alcanza las 10 a 12 toneladas por hectárea, mientras en Bolivia está entre los 3,5 a 4,5 toneladas por hectárea.
Pantoja dijo que es un proceso a mediano plazo porque se hace evaluación de dos campañas de eventos y se elige qué variedades en Bolivia van de acuerdo con los lineamientos o las condiciones de tierra, clima y otros.
Pequeños productores piden ayuda
Isidoro Barrientos, dirigente de la Cámara de Pequeños Productores, destacó el decreto que permite los ensayos con semillas genéticamente modificadas, pero pidió un auxilio inmediato al sector porque los resultados de la biotecnología no serán para esta campaña, sino para 2021 o 2022. "Se deben hacer los ensayos, pero mientras, necesitamos reprogramación de créditos, las casas comerciales ya están presionando y la banca exigirá el pago desde junio", agregó.
miércoles, 6 de marzo de 2019
Autoridades argentinas retrasan aprobación de trigo transgénico
En Bolivia, la Cámara Agropecuaria del Oriente de Santa Cruz, además de Anapo y los propios pequeños productores insisten en contar con semillas modificadas para paliar pérdidas a efectos del cambio climático. Si bien el nuevo trigo transgénico tolerante a sequía desarrollado por una empresa argentina (Bioceres) cuenta con el apoyo del presidente Mauricio Macri, el Ministro de Producción y el Secretario de Ciencia para su aprobación final, el Secretario de Agroindustria y el Titular del INTA se oponen a su liberación comercial.
¿El motivo? La incertidumbre de los productores ante un trigo que aún no cuenta con aprobación de importación en ningún otro país del mundo y, por ende, la posibilidad de perder mercados estratégicos.
En la reciente reunión llevada a cabo en la Casa Rosada para discutir este problema, Macri finalmente dio 60 días de plazo para buscar consensos en la cadena comercial, según la publicación ChileBio del pasado 7 de febrero y que fue comentada por el director de Probioma, Miguel Angel Crespo. La entidad medioambientalista tiene su sede en Santa Cruz.
Según explicaciones de Crespo, la referida empresa a la que hizo referencia el portal del vecino país es la firma Bioceres, que estuvo recientemente en Santa Cruz para mostrar las bondades de semilla transgénica de soya resistente a la sequía y de trigo que es demandada por los productores. Según el presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Richard Paz, las muestras que trajo la empresa argentina fueron remitidas para su estudio al Ministerio de Medio Ambiente y Aguas.
El nuevo presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente, (CAO) de Santa Cruz, Reinaldo Díaz en su discurso de posesión insistió del Gobierno la aprobación de nuevas variedades de semilla transgénica para la soya, caña de azúcar, trigo y maíz, (Bt). Según estimaciones de los productores cruceños hasta el momento unas 180.000 hectáreas de cultivos de granos ha sido dañada por la sequía.
El presidente Macri recibió en la Casa Rosada a los máximos referentes de la cadena triguera para analizar cuestiones técnicas vinculadas a la aprobación del trigo transgénico tolerante a sequía (HB4).
En el encuentro, que se mantuvo con total hermetismo, no hubo acuerdo entre los funcionarios, los empresarios y los representantes de las distintas asociaciones, cámaras y federaciones, según pudo saber LPO con diversas fuentes.
Por este motivo, si bien Macri y el secretario de Ciencia, Lino Barañao, se muestran a favor del evento tecnológico desarrollado por la firma Bioceres, se propuso pasar a un cuarto intermedio de 60 días para avanzar en consensos que permitan aprobarlo.
Es que el trigo transgénico presentado en diciembre pasado por Bioceres generó una gran polémica en el sector agropecuario e incluso una interna política entre los secretarios Luis Miguel Etchevehere (que está en contra) y Barañao.
Si bien nadie discute los avances en materia tecnológica que permiten aumentar la producción y la competitividad, las dudas en la cadena triguera están puestas en la reacción que puedan tener los compradores del cereal argentino.
Cabe mencionar que en la actualidad en Brasil rige “tolerancia cero” al trigo transgénico y el hecho de habilitar la comercialización de este producto podría hacer peligrar el principal destino de las exportaciones de nuestro país (Argentina).
En la reunión de principios de febrero, Macri estuvo acompañado por Etchevehere, su mano derecha Santiago del Solar, el secretario de Agricultura Guillermo “Willy” Bernaudo, y el asesor presidencial Francisco “Pancho” Cabrera.
Por el lado de los privados, estuvieron el titular de FAIM Diego Cifarelli, el presidente de Ciara Gustavo Idígoras, el empresario Gustavo Grobocopatel, el gerente de Bioceres Federico Trucco, y el uno de los Acopiadores Fernando Rivara.
Las entidades rurales expresaron su rechazo al trigo transgénico. El vicepresidente de la Sociedad Rural (SRA) Carlos Vila Moret dijo que “avalamos los avances tecnológicos, pero ponemos reparos desde el punto de vista comercial”.
A pesar de que el trigo es el segundo cultivo básico más sembrado e importante a nivel global, aún no existen variedades genéticamente modificadas (GM), o transgénicas, disponibles a nivel comercial en ningún país, según la revista Science, citada por el portal chileno.
En ese artículo, dos investigadores analizan detalladamente los obstáculos genéticos y técnicos que enfrentaría un programa de mejoramiento de trigo mediante transgenia y otras tecnologías modernas, por ejemplo, para insertar genes de ancestros silvestres que le otorguen resistencia a enfermedades que están causando estragos en los campos de Sudamérica y Asia. Y lo anterior, sin considerar otras barreras regulatorias y comerciales antes de llegar a manos de los agricultores.
La aparición repentina de enfermedades de los cultivos puede causar un choque económico irreparable, particularmente a los pequeños agricultores en los países en desarrollo.
El brusone del trigo, (enfermedad temida originada por la presencia de un hongo) por ejemplo, es una enfermedad fúngica devastadora de América del Sur, que apareció en Bangladesh en 2016. Actualmente, está controlado por cuarentena, pero podría propagarse fácilmente a otras áreas de cultivo de trigo, lo que podría amenazar la seguridad alimentaria. Además, se ha producido una pérdida generalizada de cultivos por roya del tallo en Kenia y Etiopía.
Los avances recientes podrían proporcionar una solución a este problema mediante el descubrimiento rápido y el aislamiento de los genes de resistencia a enfermedades de parientes silvestres del trigo, seguido de su introducción en las variedades de cultivos de élite. Sin embargo, existe una barrera para tal progreso: el trigo, un cultivo alimentario básico de todo el mundo, se ha convertido en un huérfano entre los cultivos genéticamente modificados (GM).
¿El motivo? La incertidumbre de los productores ante un trigo que aún no cuenta con aprobación de importación en ningún otro país del mundo y, por ende, la posibilidad de perder mercados estratégicos.
En la reciente reunión llevada a cabo en la Casa Rosada para discutir este problema, Macri finalmente dio 60 días de plazo para buscar consensos en la cadena comercial, según la publicación ChileBio del pasado 7 de febrero y que fue comentada por el director de Probioma, Miguel Angel Crespo. La entidad medioambientalista tiene su sede en Santa Cruz.
Según explicaciones de Crespo, la referida empresa a la que hizo referencia el portal del vecino país es la firma Bioceres, que estuvo recientemente en Santa Cruz para mostrar las bondades de semilla transgénica de soya resistente a la sequía y de trigo que es demandada por los productores. Según el presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Richard Paz, las muestras que trajo la empresa argentina fueron remitidas para su estudio al Ministerio de Medio Ambiente y Aguas.
DEMANDA
El nuevo presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente, (CAO) de Santa Cruz, Reinaldo Díaz en su discurso de posesión insistió del Gobierno la aprobación de nuevas variedades de semilla transgénica para la soya, caña de azúcar, trigo y maíz, (Bt). Según estimaciones de los productores cruceños hasta el momento unas 180.000 hectáreas de cultivos de granos ha sido dañada por la sequía.
CADENA TRIGUERA
El presidente Macri recibió en la Casa Rosada a los máximos referentes de la cadena triguera para analizar cuestiones técnicas vinculadas a la aprobación del trigo transgénico tolerante a sequía (HB4).
En el encuentro, que se mantuvo con total hermetismo, no hubo acuerdo entre los funcionarios, los empresarios y los representantes de las distintas asociaciones, cámaras y federaciones, según pudo saber LPO con diversas fuentes.
Por este motivo, si bien Macri y el secretario de Ciencia, Lino Barañao, se muestran a favor del evento tecnológico desarrollado por la firma Bioceres, se propuso pasar a un cuarto intermedio de 60 días para avanzar en consensos que permitan aprobarlo.
Es que el trigo transgénico presentado en diciembre pasado por Bioceres generó una gran polémica en el sector agropecuario e incluso una interna política entre los secretarios Luis Miguel Etchevehere (que está en contra) y Barañao.
Si bien nadie discute los avances en materia tecnológica que permiten aumentar la producción y la competitividad, las dudas en la cadena triguera están puestas en la reacción que puedan tener los compradores del cereal argentino.
“TOLERANCIA CERO”
Cabe mencionar que en la actualidad en Brasil rige “tolerancia cero” al trigo transgénico y el hecho de habilitar la comercialización de este producto podría hacer peligrar el principal destino de las exportaciones de nuestro país (Argentina).
En la reunión de principios de febrero, Macri estuvo acompañado por Etchevehere, su mano derecha Santiago del Solar, el secretario de Agricultura Guillermo “Willy” Bernaudo, y el asesor presidencial Francisco “Pancho” Cabrera.
Por el lado de los privados, estuvieron el titular de FAIM Diego Cifarelli, el presidente de Ciara Gustavo Idígoras, el empresario Gustavo Grobocopatel, el gerente de Bioceres Federico Trucco, y el uno de los Acopiadores Fernando Rivara.
Las entidades rurales expresaron su rechazo al trigo transgénico. El vicepresidente de la Sociedad Rural (SRA) Carlos Vila Moret dijo que “avalamos los avances tecnológicos, pero ponemos reparos desde el punto de vista comercial”.
NO HAY VARIEDADES COMERCIALES
A pesar de que el trigo es el segundo cultivo básico más sembrado e importante a nivel global, aún no existen variedades genéticamente modificadas (GM), o transgénicas, disponibles a nivel comercial en ningún país, según la revista Science, citada por el portal chileno.
En ese artículo, dos investigadores analizan detalladamente los obstáculos genéticos y técnicos que enfrentaría un programa de mejoramiento de trigo mediante transgenia y otras tecnologías modernas, por ejemplo, para insertar genes de ancestros silvestres que le otorguen resistencia a enfermedades que están causando estragos en los campos de Sudamérica y Asia. Y lo anterior, sin considerar otras barreras regulatorias y comerciales antes de llegar a manos de los agricultores.
La aparición repentina de enfermedades de los cultivos puede causar un choque económico irreparable, particularmente a los pequeños agricultores en los países en desarrollo.
El brusone del trigo, (enfermedad temida originada por la presencia de un hongo) por ejemplo, es una enfermedad fúngica devastadora de América del Sur, que apareció en Bangladesh en 2016. Actualmente, está controlado por cuarentena, pero podría propagarse fácilmente a otras áreas de cultivo de trigo, lo que podría amenazar la seguridad alimentaria. Además, se ha producido una pérdida generalizada de cultivos por roya del tallo en Kenia y Etiopía.
Los avances recientes podrían proporcionar una solución a este problema mediante el descubrimiento rápido y el aislamiento de los genes de resistencia a enfermedades de parientes silvestres del trigo, seguido de su introducción en las variedades de cultivos de élite. Sin embargo, existe una barrera para tal progreso: el trigo, un cultivo alimentario básico de todo el mundo, se ha convertido en un huérfano entre los cultivos genéticamente modificados (GM).
miércoles, 20 de febrero de 2019
Productores declaran pérdidas y presionan por transgénicos
El presidente de la Cámara Agropecuaria de Pequeños Productores Campesinos del Oriente (CAPPO), Isidoro Barrientos, informó ayer que cerca de 180.000 hectáreas de granos fueron afectados por la sequía que se registra en el departamento de Santa Cruz, por lo que piden la declaratoria de emergencia en cuatro municipios del norte integrado y el acceso a biotecnologías.
“Tenemos afectadas 160.000 hectáreas de soya, 15.000 de maíz y 4.500 hectáreas de sorgo, lamentablemente esto tiene una tendencia a subir, si es que no llueve en la próxima semana va a aumentar y el sector más pequeño es el más afectado por las deudas que tenemos con las casas comerciales”, informó en una conferencia de prensa.
Barrientos lidera la organización desde el municipio de San Julián donde tiene su sede y que además es bastión del partido gobernante. Hace dos años planteó al Gobierno la urgencia de aprobar nuevas variedades de soya, maíz, algodón y caña de azúcar.
REUNIÓN
Dijo que ese sector quiere una reunión con las autoridades de Gobierno para analizar la posibilidad de reprogramar las deudas y ver la situación de varios productores que tuvieron que reprogramar el pago de sus créditos contraídos, por otros eventos similares de anteriores años.
Agregó que es necesaria la aplicación de la biotecnología, para tolerar eventos naturales como la sequía, tal como se hace en otros países de la región como Brasil, Argentina y Paraguay.
DECLARATORIA
Asimismo, dijo que se ha pedido a las autoridades ediles que declaren zonas de desastre a los municipios de Pailón, Cuatro Cañadas y San Julián, que son los más afectados por ese fenómeno climático.
Dijo, también, que se está evaluando la situación en los municipios de Guarayos y el sur de Cabezas, donde se ha reportado la perdida de otros cultivos, como el arroz por efecto de las sequías.
lunes, 15 de octubre de 2018
Ante riesgo de transgénicos Plantean declarar al maíz nativo patrimonio genético
El presidente de la Sociedad de Arqueología de La Paz, Carlos Lémuz, dijo que pedirá al Ministerio de Culturas que se declare al maíz nativo patrimonio genético y cultural de los bolivianos, por la incursión indiscriminada de las semillas transgénicas.
"Nosotros estamos solicitando al Ministerio de Culturas la declaración del maíz nativo como patrimonio genético y cultural de los bolivianos, en virtud a la profundidad histórica y cultural que tiene en nuestro país el maíz, principalmente en las culturas que nos han antecedido", señaló el arqueólogo.
Lémuz explicó que el objetivo es proteger dicho patrimonio y que se declare como delito contra éste cualquier posibilidad de atentar contra el ancestral alimento, por la importancia histórica, cultural y alimenticia que tiene para la población.
Para tal efecto, la cartera de Culturas tendría que disponer la elaboración de un proyecto de ley que proponga dicha declaración. �“Como Sociedad de Arqueología de La Paz, junto con otros aliados productores y consumidores de este maíz nativo, estamos dispuestos a apoyar con la información necesaria", ofreció.
La Sociedad de Arqueología de La Paz, la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Probioma, consumidores conscientes, productores de alimentos orgánicos, gente interesada en proteger los recursos genéticos culturales, entre otros, son quienes solicitan que se haga la declaratoria para proteger dicho alimento.
Hasta hace ocho años se sabía que en el país existían alrededor de 300 hectáreas ilegales de maíz transgénico, pero a la fecha la superficie plantada llegó a 60 mil hectáreas.
Bolivia cuenta con más de 77 tipos de maíz nativo y cientos de variedades que con la incursión de los transgénicos al territorio nacional, están siendo amenazadas. "Cada variedad constituye la identidad de cada uno de los pueblos, no solo en lo que producen, sino en los ritos, como se relacionan, matrimonios donde se regalan los mejores maíces de una familia a otra y es así como se reproduce el maíz�”, comentó el arqueólogo.
Mencionó que son las familias de pequeños agricultores del Chaco, Amazonía, Valles y Altiplanos las que están siendo amenazadas debido a que el fenómeno de los transgénicos provoca una erosionan en la capacidad de reproducción de estas especies nativas, que incluso corren el riesgo de desaparecer.
"Tenemos derecho a una vida sana, saludable, libre de riesgos para nuestra salud, creemos que eso es lo que nos ampara", además de preservar nuestra cultura, identidad y formas de producción, sostuvo Lémuz.
La Constitución Política del Estado (CPE) prohíbe la introducción del maíz transgénico, así como la Ley de la Madre Tierra que tiene por finalidad proteger al país frente a la introducción de especies transgénicas; sin embargo, la Ley de Revolución Productiva Comunitaria Agropecuaria -de acuerdo a Lémuz- abrió la posibilidad de evaluar la introducción de especies transgénicas en contrasentido a la propia carta magna. (ANF)
"Nosotros estamos solicitando al Ministerio de Culturas la declaración del maíz nativo como patrimonio genético y cultural de los bolivianos, en virtud a la profundidad histórica y cultural que tiene en nuestro país el maíz, principalmente en las culturas que nos han antecedido", señaló el arqueólogo.
Lémuz explicó que el objetivo es proteger dicho patrimonio y que se declare como delito contra éste cualquier posibilidad de atentar contra el ancestral alimento, por la importancia histórica, cultural y alimenticia que tiene para la población.
Para tal efecto, la cartera de Culturas tendría que disponer la elaboración de un proyecto de ley que proponga dicha declaración. �“Como Sociedad de Arqueología de La Paz, junto con otros aliados productores y consumidores de este maíz nativo, estamos dispuestos a apoyar con la información necesaria", ofreció.
La Sociedad de Arqueología de La Paz, la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Probioma, consumidores conscientes, productores de alimentos orgánicos, gente interesada en proteger los recursos genéticos culturales, entre otros, son quienes solicitan que se haga la declaratoria para proteger dicho alimento.
Hasta hace ocho años se sabía que en el país existían alrededor de 300 hectáreas ilegales de maíz transgénico, pero a la fecha la superficie plantada llegó a 60 mil hectáreas.
Bolivia cuenta con más de 77 tipos de maíz nativo y cientos de variedades que con la incursión de los transgénicos al territorio nacional, están siendo amenazadas. "Cada variedad constituye la identidad de cada uno de los pueblos, no solo en lo que producen, sino en los ritos, como se relacionan, matrimonios donde se regalan los mejores maíces de una familia a otra y es así como se reproduce el maíz�”, comentó el arqueólogo.
Mencionó que son las familias de pequeños agricultores del Chaco, Amazonía, Valles y Altiplanos las que están siendo amenazadas debido a que el fenómeno de los transgénicos provoca una erosionan en la capacidad de reproducción de estas especies nativas, que incluso corren el riesgo de desaparecer.
"Tenemos derecho a una vida sana, saludable, libre de riesgos para nuestra salud, creemos que eso es lo que nos ampara", además de preservar nuestra cultura, identidad y formas de producción, sostuvo Lémuz.
La Constitución Política del Estado (CPE) prohíbe la introducción del maíz transgénico, así como la Ley de la Madre Tierra que tiene por finalidad proteger al país frente a la introducción de especies transgénicas; sin embargo, la Ley de Revolución Productiva Comunitaria Agropecuaria -de acuerdo a Lémuz- abrió la posibilidad de evaluar la introducción de especies transgénicas en contrasentido a la propia carta magna. (ANF)
lunes, 10 de septiembre de 2018
Gobierno evalúa los pros y contras del maíz y la soya transgénicos
Sorprendió y satisfizo a los productores la decisión adoptada por el Gobierno central de atender las constantes peticiones de evaluar los pros y contras del uso de la soya y el maíz transgénico en los cultivos extensivos.
El presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Richard Paz, dijo que “se trata de un avance importante” el paso dado por el Gobierno al contratar a Josué Hinojosa María Mercedes Roca, una boliviana experta en biotecnología que reside en México.
“Al contratar a esta profesional, el Gobierno muestra señales de que le comienza a interesar el tema. No es fácil. Hace años venimos trabajando en esto, y vamos a seguir empujando el carro para que esto pueda salir lo más rápido posible”, agregó.
Paz indicó que Roca es una eminencia en biotecnología a escala mundial, porque cuenta con un doctorado en patología vegetal y virología de la Universidad de Londres, además de una licenciatura en microbiología en Kings College en la misma casa de estudios superiores de Inglaterra.
Roca asesorará al Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural en biotecnología.
La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), incorporó en su propuesta el uso de tres eventos transgénicos. El primero para la soya. Se trata de una semilla que cuenta con un gen que otorga a la planta tolerancia a la sequía. Este evento transgénico se llama HB4.
Sobre el cultivo de maíz, el planteamiento de la CAO incorpora dos eventos transgénicos: el primero permite obtener una planta con resistencia a insectos, y el segundo le da resistencia a herbicidas como glifosato y glufosinato.
Sin embargo, Alejandra Crespo, miembro de la plataforma Bolivia Libre de Transgénicos, informó que hay una denuncia sobre la existencia de cultivos de maíz transgénico en el país, que representa una amenaza para las 177 variedades nativas registradas en Bolivia.
Agregó, además, que el artículo 155 de la Constitución Política del Estado (CPE) establece que el Gobierno no puede firmar ningún convenio relacionado con importación, exportación o producción de productos transgénicos.
En tanto, el segundo vicepresidente de la CAO, Óscar Mario Justiniano, indicó que el uso de la biotecnología le permitirá a Bolivia ser más competitiva en relación a países vecinos como Argentina, Brasil y Paraguay, que avanzaron en la implementación de biotecnología.
Lamentó que Bolivia se haya convertido en un importador de productos agrícolas como papa o maíz, puesto que, ante la competitividad de los países vecinos, que usan transgénicos, el precio de estos alimentos es menor en relación a los producidos en el país.
La propuesta del sector agrícola sobre transgénicos incorpora a los cultivos de algodón y caña, sin embargo, inicialmente los trabajos se centran en la soya y el maíz.
sábado, 28 de julio de 2018
Solicitaron la aprobación de semillas transgénicas durante encuentro nacional
Pequeños productores de Santa Cruz que participaron en el Encuentro Nacional de Productivo, realizado el 18 de mayo en la ciudad de la Paz, con la presencia del Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia Evo Morales, lograron que en las conclusiones de mesas de trabajo, basados en temática tierra y agua, se tomen en cuenta algunas de sus demandas, entre los temas acordados a trabajar con autoridades de los Ministerios del Estado.
Deysi Choche, Secretaria Ejecutiva de la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos del Norte Integrado señaló que en las conclusiones de trabajo se logró incorporar regular la importación de agroquímicos para los pequeños productores y la aprobación de uso de semillas genéticamente modificadas en soya, maíz, algodón y caña de azúcar.
Asimismo sostuvo que se trabajará en la importación directa de agroquímicos a fin de reducir costos de producción para el sector. Explicó se solicitó la aprobación de semillas transgénicas en Bolivia porque toda la soya producida en Bolivia es transgénica; y los productores necesitan incorporar nuevos eventos en soya y otros cultivos.
Choque aseveró que "Los productores no pueden usar semillas convencionales, porque no pueden ser competitivos con mercados internacionales"; agregó que como pequeños productores plantearon la necesidad de incorporar semillas transgénicas; propuesta que primero no fue tomada en cuenta durante las conclusiones finales, pero después se logró incorporar sus pedidos.
La dirigente sostuvo que el Gobierno se comprometió a analizar la propuesta y luego hacer los estudios sobre biotecnología, en este caso semillas mejoradas. "Le hemos dicho al Presidente que no podemos cerrarnos en no hablar de transgénicos, porque además en el norte cruceño es algo normal, porque toda la soya es transgénica y gran parte de la producción de maíz también es transgénico", expresó.
Entre las conclusiones presentadas también se acordó trabajar en un fondo para el mantenimiento y arreglo de caminos municipales, lo cual facilitará el traslado de productos a los centros de acopio y hacer un trabajo de manejo integral de cuencas para la protección, recuperación y conservación de las fuentes de agua, entre otras propuestas.
Para dar cumplimiento al trabajo realizado en el Encuentro Nacional de Pequeños Productores se hará seguimiento con participación de autoridades campesinas, indígenas, originarias, interculturales, delegados del Pacto de Unidad y de los ministerios de Desarrollo Rural y Tierras, Desarrollo Productivo, Planificación y Medio Ambiente.
Deysi Choche, Secretaria Ejecutiva de la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos del Norte Integrado señaló que en las conclusiones de trabajo se logró incorporar regular la importación de agroquímicos para los pequeños productores y la aprobación de uso de semillas genéticamente modificadas en soya, maíz, algodón y caña de azúcar.
Asimismo sostuvo que se trabajará en la importación directa de agroquímicos a fin de reducir costos de producción para el sector. Explicó se solicitó la aprobación de semillas transgénicas en Bolivia porque toda la soya producida en Bolivia es transgénica; y los productores necesitan incorporar nuevos eventos en soya y otros cultivos.
Choque aseveró que "Los productores no pueden usar semillas convencionales, porque no pueden ser competitivos con mercados internacionales"; agregó que como pequeños productores plantearon la necesidad de incorporar semillas transgénicas; propuesta que primero no fue tomada en cuenta durante las conclusiones finales, pero después se logró incorporar sus pedidos.
La dirigente sostuvo que el Gobierno se comprometió a analizar la propuesta y luego hacer los estudios sobre biotecnología, en este caso semillas mejoradas. "Le hemos dicho al Presidente que no podemos cerrarnos en no hablar de transgénicos, porque además en el norte cruceño es algo normal, porque toda la soya es transgénica y gran parte de la producción de maíz también es transgénico", expresó.
Entre las conclusiones presentadas también se acordó trabajar en un fondo para el mantenimiento y arreglo de caminos municipales, lo cual facilitará el traslado de productos a los centros de acopio y hacer un trabajo de manejo integral de cuencas para la protección, recuperación y conservación de las fuentes de agua, entre otras propuestas.
Para dar cumplimiento al trabajo realizado en el Encuentro Nacional de Pequeños Productores se hará seguimiento con participación de autoridades campesinas, indígenas, originarias, interculturales, delegados del Pacto de Unidad y de los ministerios de Desarrollo Rural y Tierras, Desarrollo Productivo, Planificación y Medio Ambiente.
miércoles, 4 de julio de 2018
Predomina en Santa Cruz uso de semilla transgénica
Más del 60 por ciento de la producción agrícola utiliza semillas transgénicas alertó el secretario ejecutivo de la Federación de Campesinos de Santa Cruz, Adolfo León. A pesar de la prohibición que existe para cultivos de maíz, soya y trigo, se importan semillas de manera ilegal de Brasil y Argentina, declaró el dirigente a radio Santa Cruz de la red Erbol.
Dijo que más del 50 por ciento de la producción de granos en Santa Cruz y en el país se obtiene mediante el uso de semillas transgénicas y lamentó que al no contar con un respaldo más decidido, se ven obligados a utilizar semillas importadas que son transgénicas.
Reconoce que son presionados por el factor económico y se ven obligados a utilizar este tipo de semillas: “Como dice el dicho, no podemos tapar el sol con un dedo, en el oriente boliviano nosotros nos atrevemos a decir que más del 60 o 70 por ciento de la producción es con semilla transgénica, es una gran verdad”, manifestó.
EN DEBATE
El líder campesino indicó que a pesar de que todavía hay debate respecto a los daños a la salud que pueden generar los productos transgénicos, es necesario dejar de producir cultivos que puedan poner en riesgo a los consumidores y admitió que su sector quiere producir “lo más sano que se pueda”.
Respecto a la labor del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (Iniaf), institución que trabaja en la conservación y mejoramiento de semillas, León indicó que esta instancia del Estado no trabaja de manera adecuada con los pequeños productores, pues no tiene las semillas necesarias y trabaja más con los empresarios, aseguró.
Dijo que los pequeños productores están muy molestos y plantean darle otro direccionamiento al Iniaf para que transfiera conocimientos y tener semillas propias que no sean transgénicas.
Dijo que más del 50 por ciento de la producción de granos en Santa Cruz y en el país se obtiene mediante el uso de semillas transgénicas y lamentó que al no contar con un respaldo más decidido, se ven obligados a utilizar semillas importadas que son transgénicas.
Reconoce que son presionados por el factor económico y se ven obligados a utilizar este tipo de semillas: “Como dice el dicho, no podemos tapar el sol con un dedo, en el oriente boliviano nosotros nos atrevemos a decir que más del 60 o 70 por ciento de la producción es con semilla transgénica, es una gran verdad”, manifestó.
EN DEBATE
El líder campesino indicó que a pesar de que todavía hay debate respecto a los daños a la salud que pueden generar los productos transgénicos, es necesario dejar de producir cultivos que puedan poner en riesgo a los consumidores y admitió que su sector quiere producir “lo más sano que se pueda”.
Respecto a la labor del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (Iniaf), institución que trabaja en la conservación y mejoramiento de semillas, León indicó que esta instancia del Estado no trabaja de manera adecuada con los pequeños productores, pues no tiene las semillas necesarias y trabaja más con los empresarios, aseguró.
Dijo que los pequeños productores están muy molestos y plantean darle otro direccionamiento al Iniaf para que transfiera conocimientos y tener semillas propias que no sean transgénicas.
jueves, 29 de marzo de 2018
Comité de Biotecnología
El debate sobre la pertinencia de liberar nuevos cultivos de transgénicos en el país está en la mesa del discusión, pero no hubo avances porque luego de ocho años no se ha constituido aún el Comité de Biotecnología, cuya función es considerar nuevos eventos de transgénicos.
Mientras la Empresa Estratégica de Producción de Semillas (EEPS) afirmó que el país no está en condiciones de incursionar en la biotecnología para autorizar semillas genéticamente modificadas, el Colegio de Agrónomos de La Paz propuso un debate público nacional sobre el tema, para determinar de manera científica si el país las requiere o no para mejorar el rendimiento de sus cultivos y su resistencia a los efectos climáticos.
Hasta la fecha existen 1,3 millones de hectáreas de cultivos de soya transgénica en el departamento de Santa Cruz, de las que se malograron 120.000 a causa de inundaciones y sequías que se presentaron en las zonas del norte integrado y este de Santa Cruz.
Mientras la Empresa Estratégica de Producción de Semillas (EEPS) afirmó que el país no está en condiciones de incursionar en la biotecnología para autorizar semillas genéticamente modificadas, el Colegio de Agrónomos de La Paz propuso un debate público nacional sobre el tema, para determinar de manera científica si el país las requiere o no para mejorar el rendimiento de sus cultivos y su resistencia a los efectos climáticos.
Hasta la fecha existen 1,3 millones de hectáreas de cultivos de soya transgénica en el departamento de Santa Cruz, de las que se malograron 120.000 a causa de inundaciones y sequías que se presentaron en las zonas del norte integrado y este de Santa Cruz.
Nuevas variedades de transgénicos Agro planteará biotecnologías en cuatro cultivos estratégicos
Los agropecuarios del oriente del país preparan una propuesta al Gobierno para la aprobación de nuevas variedades de cultivos transgénicos con el asesoramiento de expertos argentinos. El plazo es marzo, pero se conoce que el sector cañero se ha rezagado en la formulación del documento.
El sector ha insistido en la necesidad de nuevas variedades de cultivos genéticamente modificados, para enfrentar los efectos del cambio climático y competir en similares condiciones a países vecinos que incorporaron de manera más agresiva biotecnologías a la agroindustria. La Constitución prohíbe los denominados Órganos Genéticamente Modificados, (OGM), de acuerdo con el Artículo 255.
El único evento autorizado data de 2005 y se refiere a semillas de soya resistentes al agroquímico glifosato. El sector productivo de Santa Cruz presentará al Gobierno nuevas variedades de cultivos OGM, entre los cuales se consideran además a la soya, maíz, algodón y caña de azúcar.
Activistas medioambientales criticaron en varias plataformas sociales la incursión de cultivos transgénicos y demandaron que en Bolivia no se autoricen nuevos eventos (variedades).
MESAS TÉCNICAS
El Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria (Iniaf), a través de su director, Carlos Osinaga, recordó que la autorización de cultivos transgénicos requiere de modificaciones de las normas vigentes, pero planteó la instalación de mesas técnicas de diálogo y concertación sobre este tema.
“Lo importante es que hay que entender que para estos procesos de incorporación de algún material genéticamente modificado (transgénicos) se tiene que ajustar las normas, las normas en el país se respetan (…). Hay que crear espacios técnicos de concertación, espacios de concertación sociocultural y político, cuando se den esos escenarios con seguridad se va a dar solución a esas inquietudes”, dijo en alusión a las demandas del sector agropecuario.
MERCADOS
La apertura del Mercado Común del Sur (Mercosur), con arancel cero a casi todos los productos de la Comunidad Andina (CAN), ha puesto en alerta a los agropecuarios del oriente del país, quienes temen que no podrán competir en las mismas condiciones con poderosos de la agroindustria como Argentina, Brasil o Paraguay, y que ponen en riesgo 600 millones de dólares en exportaciones nacionales.
MERCADO ANDINO
El presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Marcelo Pantoja, señaló que Bolivia enfrenta a partir de 2018 la apertura del mercado del Mercosur y eso genera desigualdad total de condiciones en competitividad para el país.
“Nosotros producimos los mismos productos que producen Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y lamentablemente no contamos con tecnología de punta con la que cuentan estos países, si nuestras fronteras son tan permeables y grandes es imposible competir con estos monstruos de la agricultura en igualdad de condiciones”, señaló Pantoja.
La legislación boliviana respecto a los OGM está inserta en el referido artículo de la Constitución Política del Estado (CPE), que en su parágrafo 7 prohíbe toda forma de producción, importación, y comercialización de transgénicos. Sin embargo, el año pasado el Gobierno importó de la Argentina 185.000 toneladas de maíz duro, íntegramente transgénico.
La Ley 144 de Revolución Productiva Comunitaria resguarda especies de origen y diversidad nacional de cualquier posibilidad de contaminación transgénica, pero no cierra la posibilidad de cultivos genéticamente modificados de aquellas especies que no son nativas de Bolivia.
El sector ha insistido en la necesidad de nuevas variedades de cultivos genéticamente modificados, para enfrentar los efectos del cambio climático y competir en similares condiciones a países vecinos que incorporaron de manera más agresiva biotecnologías a la agroindustria. La Constitución prohíbe los denominados Órganos Genéticamente Modificados, (OGM), de acuerdo con el Artículo 255.
El único evento autorizado data de 2005 y se refiere a semillas de soya resistentes al agroquímico glifosato. El sector productivo de Santa Cruz presentará al Gobierno nuevas variedades de cultivos OGM, entre los cuales se consideran además a la soya, maíz, algodón y caña de azúcar.
Activistas medioambientales criticaron en varias plataformas sociales la incursión de cultivos transgénicos y demandaron que en Bolivia no se autoricen nuevos eventos (variedades).
MESAS TÉCNICAS
El Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria (Iniaf), a través de su director, Carlos Osinaga, recordó que la autorización de cultivos transgénicos requiere de modificaciones de las normas vigentes, pero planteó la instalación de mesas técnicas de diálogo y concertación sobre este tema.
“Lo importante es que hay que entender que para estos procesos de incorporación de algún material genéticamente modificado (transgénicos) se tiene que ajustar las normas, las normas en el país se respetan (…). Hay que crear espacios técnicos de concertación, espacios de concertación sociocultural y político, cuando se den esos escenarios con seguridad se va a dar solución a esas inquietudes”, dijo en alusión a las demandas del sector agropecuario.
MERCADOS
La apertura del Mercado Común del Sur (Mercosur), con arancel cero a casi todos los productos de la Comunidad Andina (CAN), ha puesto en alerta a los agropecuarios del oriente del país, quienes temen que no podrán competir en las mismas condiciones con poderosos de la agroindustria como Argentina, Brasil o Paraguay, y que ponen en riesgo 600 millones de dólares en exportaciones nacionales.
MERCADO ANDINO
El presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Marcelo Pantoja, señaló que Bolivia enfrenta a partir de 2018 la apertura del mercado del Mercosur y eso genera desigualdad total de condiciones en competitividad para el país.
“Nosotros producimos los mismos productos que producen Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y lamentablemente no contamos con tecnología de punta con la que cuentan estos países, si nuestras fronteras son tan permeables y grandes es imposible competir con estos monstruos de la agricultura en igualdad de condiciones”, señaló Pantoja.
La legislación boliviana respecto a los OGM está inserta en el referido artículo de la Constitución Política del Estado (CPE), que en su parágrafo 7 prohíbe toda forma de producción, importación, y comercialización de transgénicos. Sin embargo, el año pasado el Gobierno importó de la Argentina 185.000 toneladas de maíz duro, íntegramente transgénico.
La Ley 144 de Revolución Productiva Comunitaria resguarda especies de origen y diversidad nacional de cualquier posibilidad de contaminación transgénica, pero no cierra la posibilidad de cultivos genéticamente modificados de aquellas especies que no son nativas de Bolivia.
miércoles, 28 de marzo de 2018
Rendición de cuentas Autoridad se abstuvo de referirse a transgénicos
Mientras el Gobierno espera una propuesta del sector agroindustrial de Santa Cruz para la futura adopción de nuevas variedades de productos en base a semillas transgénicas, el director del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (Iniaf), Carlos Osinaga, dijo que mientras no se tenga una normativa al respecto la entidad que dirige no cuenta con la anuencia de las autoridades para encarar este tema.
Osinaga dijo que el único evento aprobado en 2005 corresponde a la soya resistente al agrotóxico glifosato. Señaló que ante una eventual aprobación de nuevos eventos es necesario un trabajo de concertación técnica y los productores, pero que mientras no ocurra una decisión del Gobierno, la entidad que dirige seguirá promoviendo la investigación de los cultivos mediante la producción de semillas mejoradas.
PRESUPUESTO
El ejecutivo informó ayer que en 2017 se ejecutó 68,2 millones de bolivianos para financiar proyectos de desarrollo agropecuario en el país, relacionados con la certificación de semillas y la gestión de recursos genéticos de la agro diversidad, entre otros.
En la Rendición Pública de Cuentas del Iniaf, Osinaga explicó que los recursos invertidos el año pasado representan 95% de su presupuesto asignado para 2017, que ascendieron a 72,5 millones de bolivianos.
“Durante la gestión 2017 hemos inscrito un presupuesto de 72,5 millones de bolivianos, de los cuales hemos ejecutado alrededor de 68,2 millones de bolivianos y eso representa una ejecución del 95 por ciento durante esta gestión en cuanto al presupuesto”, dijo Osinaga.
METAS
Destacó que esas cifras demuestran que el Iniaf cumplió las metas e indicadores planificados en 2017, en lo que se refiere al fortalecimiento de proyectos de investigación, innovación, transferencia de tecnología y todo lo relacionado a la certificación de semillas y la gestión de recursos genéticos de la agro biodiversidad.
Osinaga dijo que el único evento aprobado en 2005 corresponde a la soya resistente al agrotóxico glifosato. Señaló que ante una eventual aprobación de nuevos eventos es necesario un trabajo de concertación técnica y los productores, pero que mientras no ocurra una decisión del Gobierno, la entidad que dirige seguirá promoviendo la investigación de los cultivos mediante la producción de semillas mejoradas.
PRESUPUESTO
El ejecutivo informó ayer que en 2017 se ejecutó 68,2 millones de bolivianos para financiar proyectos de desarrollo agropecuario en el país, relacionados con la certificación de semillas y la gestión de recursos genéticos de la agro diversidad, entre otros.
En la Rendición Pública de Cuentas del Iniaf, Osinaga explicó que los recursos invertidos el año pasado representan 95% de su presupuesto asignado para 2017, que ascendieron a 72,5 millones de bolivianos.
“Durante la gestión 2017 hemos inscrito un presupuesto de 72,5 millones de bolivianos, de los cuales hemos ejecutado alrededor de 68,2 millones de bolivianos y eso representa una ejecución del 95 por ciento durante esta gestión en cuanto al presupuesto”, dijo Osinaga.
METAS
Destacó que esas cifras demuestran que el Iniaf cumplió las metas e indicadores planificados en 2017, en lo que se refiere al fortalecimiento de proyectos de investigación, innovación, transferencia de tecnología y todo lo relacionado a la certificación de semillas y la gestión de recursos genéticos de la agro biodiversidad.
sábado, 3 de febrero de 2018
Experto mexicano Transgénicos contaminan cultivos y especies nativas
En opinión de Alejandro Espinoza, miembro de la Sociedad de Científicos Mexicanos, con referencia a la coexistencia de cultivos de maíz transgénico y convencional, (natural) planteada por directivos de la Cámara Agropecuaria de Pequeños Productores del Oriente, (CAPPO) no es posible tal situación por la alta probabilidad de contaminación existente entre los denominados, Organismos Genéticos Modificados (OGM) y las especies nativas.
“La coexistencia no es posible”, manifestó de forma categórica el experto mexicano y explicó que el polen se mueve a cientos de metros de distancia, cada planta de maíz libera 5 a 27 millones de granos de polen. Ellos apelan al uso de distancias de aislamiento para certificar semilla (300 m), en la cual se admite cierta frecuencia de contaminación, pero son contaminantes de variedades convencionales, en transgénicos la tolerancia debe ser cero, advirtió.
Ejemplificó con mayor detalle el caso señalando que, un grano OGM’s que contamine propicia la presencia exponencial en las siguientes generaciones de los cultivos convencionales o también conocidos como naturales. “Si esos contaminantes llegan a las más de 70 razas de maíz bolivianas, inevitablemente se contaminarán y se alojarán tantos transgénicos en su genoma que se presentará un umbral de intolerancia por la basura genética que se alojará en los maíces nativos”, explicó.
SUGERENCIA
Al respecto, la fitopatóloga boliviana, María Mercedes Roca, sostuvo que, “países como Bolivia podrían estudiar lo que está pasando en otras naciones como Honduras o Cuba, países socialistas que han adoptado esta tecnología por razones obvias, pues le dan una eficiencia al productor y le dan un beneficio claro. Tengo estudios personales hechos con mi grupo de trabajo en Honduras, en los que hemos visto un incremento en productividad de hasta cinco veces más en maíz genéticamente modificado”, aseguró la especialista en una charla que ofreció hace dos años a la prensa nacional en las instalaciones de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo, Anapo en la ciudad de Santa Cruz.
PROPUESTA
Sobre el tema, el gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior, Gary Rodríguez, recordó que el pasado 19 de diciembre se acordó con el Gobierno que hasta marzo de este año el sector agroindustrial del departamento de Santa Cruz presentará una propuesta de aplicaciones de biotecnologías en nuevas variedades (eventos) para la soya, caña de azúcar, sorgo y maíz.
Dijo que el mundo apostó por la biotecnología, y en los últimos años el número de hectáreas sembradas a nivel mundial aumentaron de 1,7 millones en 1994 a 180 millones de hectáreas en 2016.
Dijo que Brasil, Paraguay, Argentina y Uruguay ya ingresaron en la biotecnología, y fruto de ello el país carioca superó en producción a Estados Unidos, y lidera el mercado, en segundo lugar está la Argentina, que oferta transgénicos y orgánicos.
“La coexistencia no es posible”, manifestó de forma categórica el experto mexicano y explicó que el polen se mueve a cientos de metros de distancia, cada planta de maíz libera 5 a 27 millones de granos de polen. Ellos apelan al uso de distancias de aislamiento para certificar semilla (300 m), en la cual se admite cierta frecuencia de contaminación, pero son contaminantes de variedades convencionales, en transgénicos la tolerancia debe ser cero, advirtió.
Ejemplificó con mayor detalle el caso señalando que, un grano OGM’s que contamine propicia la presencia exponencial en las siguientes generaciones de los cultivos convencionales o también conocidos como naturales. “Si esos contaminantes llegan a las más de 70 razas de maíz bolivianas, inevitablemente se contaminarán y se alojarán tantos transgénicos en su genoma que se presentará un umbral de intolerancia por la basura genética que se alojará en los maíces nativos”, explicó.
SUGERENCIA
Al respecto, la fitopatóloga boliviana, María Mercedes Roca, sostuvo que, “países como Bolivia podrían estudiar lo que está pasando en otras naciones como Honduras o Cuba, países socialistas que han adoptado esta tecnología por razones obvias, pues le dan una eficiencia al productor y le dan un beneficio claro. Tengo estudios personales hechos con mi grupo de trabajo en Honduras, en los que hemos visto un incremento en productividad de hasta cinco veces más en maíz genéticamente modificado”, aseguró la especialista en una charla que ofreció hace dos años a la prensa nacional en las instalaciones de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo, Anapo en la ciudad de Santa Cruz.
PROPUESTA
Sobre el tema, el gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior, Gary Rodríguez, recordó que el pasado 19 de diciembre se acordó con el Gobierno que hasta marzo de este año el sector agroindustrial del departamento de Santa Cruz presentará una propuesta de aplicaciones de biotecnologías en nuevas variedades (eventos) para la soya, caña de azúcar, sorgo y maíz.
Dijo que el mundo apostó por la biotecnología, y en los últimos años el número de hectáreas sembradas a nivel mundial aumentaron de 1,7 millones en 1994 a 180 millones de hectáreas en 2016.
Dijo que Brasil, Paraguay, Argentina y Uruguay ya ingresaron en la biotecnología, y fruto de ello el país carioca superó en producción a Estados Unidos, y lidera el mercado, en segundo lugar está la Argentina, que oferta transgénicos y orgánicos.
martes, 2 de enero de 2018
Plataforma Agroecológica cuestionó maíz transgénico
La Plataforma Agroecológica en un pronunciamiento esta semana, se opuso a la producción de maíz transgénico en Bolivia. ¿Cuál es el verdadero interés que existe por introducir maíz transgénico? ¿Queremos seguir el ejemplo de México? Se preguntó en el documento.
La entidad privada, explicó que México producía hace 15 años 54 millones de toneladas de maíz para el consumo interno. “Con la introducción del maíz transgénico ha reducido su producción a 34 millones y ahora está comprando más de 20 millones de toneladas de maíz. Eso se llama pérdida de la seguridad y soberanía alimentaria y pérdida de la soberanía científica”, declaró.
¿Por qué a pesar de las presiones y propaganda de las corporaciones que promueven semillas transgénicas, solo hay 26 países que siembran transgénicos de los 194 que existen en el planeta?. El documento expuso que Bolivia está entre los 11 países más ricos en mega biodiversidad del planeta.
La entidad privada, explicó que México producía hace 15 años 54 millones de toneladas de maíz para el consumo interno. “Con la introducción del maíz transgénico ha reducido su producción a 34 millones y ahora está comprando más de 20 millones de toneladas de maíz. Eso se llama pérdida de la seguridad y soberanía alimentaria y pérdida de la soberanía científica”, declaró.
¿Por qué a pesar de las presiones y propaganda de las corporaciones que promueven semillas transgénicas, solo hay 26 países que siembran transgénicos de los 194 que existen en el planeta?. El documento expuso que Bolivia está entre los 11 países más ricos en mega biodiversidad del planeta.
jueves, 21 de diciembre de 2017
El uso de transgénicos en cuatro cultivos genera expectativa
En el encuentro entre el presidente Morales y los empresarios se debatieron varios puntos, uno de los más esperados por el sector agrícola fue el uso de material genéticamente modificado, o transgénico, para aumentar el rendimiento de la producción nacional.
En esta reunión se acordó que en marzo los agricultores deben presentar un estudio técnico sobre el uso de este tipo de material en cultivos como soya, maíz, algodón y caña de azúcar.
El presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Marcelo Pantoja, señaló que lograr el acceso al análisis de parte del Gobierno a la biotecnología es importante.
“Hay mucho por trabajar. Pero este avance es un factor que nos permitirá seguir creciendo como sector. Vamos a seguir adelante con todo nuestro equipo técnico”, precisó Pantoja.
Mejor rendimiento
Demetrio Pérez, ex titular de Anapo, afirmó que cerca del 80% de los productores de Santa Cruz se verán beneficiados con el uso de la biotecnología.
“Por ejemplo, en maíz el rendimiento por hectárea puede llegar hasta 10 toneladas. Con un material convencional en este momento el rendimiento es de tres a cuatro toneladas”, dijo.
Otro de los productos que podrían beneficiarse es el algodón, que en la actualidad es un sector venido a menos.
El presidente del Colegio de Economistas de Santa Cruz, Jorge Akamine, dijo que se debe destacar la apertura del Gobierno al tratamiento del tema biotecnología, “ahora la pelota está en manos del sector privado que deberá presentar una propuesta en los próximos dos meses”.
Akamine indicó que estas intenciones son muestras claras de querer encarar la coyuntura actual de desaceleración económica, en procura de generar un mayor crecimiento en 2018.
El pedido expreso del uso de biotecnología es de vieja data.
De hecho fue de las principales propuestas hechas por los productores para poder acompañar la agenda económica 2025, planeada desde el Gobierno central para aumentar el crecimiento del país.
miércoles, 11 de octubre de 2017
Salud y medioambiente Expertos debatirán impacto de transgénicos
Desde el 13 hasta el 20 de octubre en las ciudades de El Alto, La Paz, Cochabamba y Santa Cruz tendrán lugar foro, simposio y encuentros de científicos, académicos, expertos y productores nacionales e internacionales para debatir acerca de los alimentos que se consumen, cómo se producen y sus efectos en la salud y el medioambiente.
Los eventos están organizados por (Probioma), Centro de Documentación e Información (Cedib), Instituto Boliviano de Investigación Forestal (IBIF), Tropenbos International, Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por su sigla en inglés), Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UMSA, Universidad Mayor de San Simón y el colectivo urbano, Bolivia Libre de Transgénicos.
Según un reporte de la ONG, Productividad, Biosfera y Medio Ambiente (Probioma), una organización el actual modelo de producción agrícola con el uso excesivo de agroquímicos y de semillas transgénicas ha provocado impacto en la salud y el medio ambiente, en países donde esta forma de producir se ha incorporado mucho antes que en Bolivia. Por ello, este modelo de producción es cuestionado por científicos nacionales e internacionales que se reunirán en las principales ciudades del país, el 13 de octubre en El Alto y entre el 16 y 20 de octubre en el eje troncal.
RESULTADOS
Al respecto, el experto Luigui Guanella, desde 2005 a 2015, el impacto socioeconómico y medioambiental en Bolivia a partir de la soya y maíz genéticamente mejorados, generó un ahorro de 177 millones de dólares en herbicidas, asimismo, hubo 20% más en rendimiento: de 1,71 a 2,1 ton/ha y la producción se incrementó en cuatro millones de toneladas. Guanella participó enero 2017 en un seminario internacional en la sede de gobierno y manifestó entonces, que se evitó desmontar en el país, al menos, 230.000 hectáreas.
Los eventos están organizados por (Probioma), Centro de Documentación e Información (Cedib), Instituto Boliviano de Investigación Forestal (IBIF), Tropenbos International, Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por su sigla en inglés), Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UMSA, Universidad Mayor de San Simón y el colectivo urbano, Bolivia Libre de Transgénicos.
Según un reporte de la ONG, Productividad, Biosfera y Medio Ambiente (Probioma), una organización el actual modelo de producción agrícola con el uso excesivo de agroquímicos y de semillas transgénicas ha provocado impacto en la salud y el medio ambiente, en países donde esta forma de producir se ha incorporado mucho antes que en Bolivia. Por ello, este modelo de producción es cuestionado por científicos nacionales e internacionales que se reunirán en las principales ciudades del país, el 13 de octubre en El Alto y entre el 16 y 20 de octubre en el eje troncal.
RESULTADOS
Al respecto, el experto Luigui Guanella, desde 2005 a 2015, el impacto socioeconómico y medioambiental en Bolivia a partir de la soya y maíz genéticamente mejorados, generó un ahorro de 177 millones de dólares en herbicidas, asimismo, hubo 20% más en rendimiento: de 1,71 a 2,1 ton/ha y la producción se incrementó en cuatro millones de toneladas. Guanella participó enero 2017 en un seminario internacional en la sede de gobierno y manifestó entonces, que se evitó desmontar en el país, al menos, 230.000 hectáreas.
viernes, 29 de septiembre de 2017
Productores revelan uso de semilla de maíz transgénico de contrabando
En la zona este del departamento de Santa Cruz una nueva semilla se hace cada vez más popular entre los productores de maíz. Sus propiedades son casi mágicas: resiste la sequía y plagas, eso le dicen estos agricultores a Isidoro Barrientos, presidente de la Cámara de Pequeños Productores del Oriente (Cappo).
Pero no se trata de ninguna semilla milagrosa ni nada parecido si no de un Organismo Genéticamente Modificado (OGM), o material transgénico, que según Barrientos, ingenuamente fue adquirido por miembros de su organización en un acto de de-sesperación para incrementar la producción de este grano.
En el actual Gobierno hablar del uso de este material era casi un tabú, debido a que la política económica y productiva siempre ha sido la de rescatar los sistemas de cultivos ancestrales.
Pero para Barrientos es hora de tocar la realidad y legalizar el uso del material para evitar que sus asociados adquieran material transgénico de baja calidad.
“Este es el camino, hay que discutir la parte técnica, si no no hay plata que aguante y tenemos que ser competitivos”, señaló.
El productor explicó que los miembros de su sector que trabajan en el municipio de Cuatro Cañadas, por la campaña de invierno sembraron 8.000 hectáreas de maíz.
“Como representante de los pequeños productores yo diría que entre un 50 y 55% de lo que sembraron nuestros compañeros es maíz transgénico”, detalló.
Para Mauricio Acosta, presidente de la Asociación de Productores de Semillas (Asosemillas), el dato lanzado por el titular de Cappo es alarmante porque la internación de este material “pone en riesgo el estatus productivo” de Bolivia.
“A título de nueva tecnología pueden estar adquiriendo cualquier agente patógeno”, añadió.
Cuestionó que el Estado ha importado 120.000 ha de maíz de Argentina, en donde la producción es 100% transgénica.
Se debe legalizar su uso
Freddy Suárez, presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), explicó que el uso de material genéticamente modificado es uno los puntos más álgidos que el sector debate en mesas de trabajo que realiza con el Gobierno con el fin de incrementar la producción agrícola.
Lamentó el uso ilegal de este producto y espera que el Gobierno elabore un decreto para que se pueda normar su uso.
Freddy García, presidente de la Asociación de Productores de Maíz y Sorgo (Promasor), aseguró que entre sus afiliados no hay registro del uso de este material.
Pero admitió que dentro del gremio es ‘vox populi’ que algunos usan la semilla transgénica.
Empero dijo que por el escaso control es posible que los productores usen material de muy baja calidad y degradado.
Por otro lado, otros miembros del sector , que pidieron el anonimato, indicaron que en la zona de Camiri ya se usa, incluso algunos agricultores con la producción obtenida de este material han ofertado semillas.
El Gobierno no responde
Se buscó la versión del ministro de Desarrollo Rural y Tierras, César Cocarico, pero su equipo de comunicación dijo que estaba en Oruro atendiendo labores de su cargo. “Llámenos más tarde”, indicaron, pero no contestaron.
Luego se llamó al Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) en donde indicaron que desde comienzos de año decomisaron 150 toneladas de semillas y granos de contrabando.
Pero sobre el control de semillas transgénicas afirmaron que no tienen ninguna tuición.
También se buscó a la Dirección General de Biodiversidad y Áreas Protegidas (Dgbap) sin resultados positivos.
Mientras tanto, “la nueva semilla de maíz utilizada por los productores de Cuatro Cañadas se seguirá sembrando para tener más rendimiento”, advierte
Barrientos.
viernes, 23 de junio de 2017
Ven atraso en el país por rechazo a los transgénicos
Desde la Cámara Agropecuaria del Oriente señalan que Bolivia pierde competitividad frente a otros países vecinos por prohibir el uso de la biotecnología. Promasor pide abrir mesas de diálogo.
Ven atraso en el país por rechazo a los transgénicos
Pérdida de dinero y de oportunidades de generar más empleos. Ese es el diagnóstico que hace el gerente general de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Edilberto Osinaga, sobre la prohibición del Gobierno de utilizar los organismos genéticamente modificados (transgénicos) en la producción de alimentos.
Osinaga expresó su preocupación por el anuncio del Senasag de destruir sembradíos de maíz transgénicos detectados en Charagua.
Añadió que Bolivia tiene rendimientos de 3 toneladas por hectárea en maíz porque no se utiliza la biotecnología, en cambio en países como Argentina y Paraguay los rendimientos oscilan entre 9 y 10 toneladas con biotecnología.
“Nosotros estamos con una productividad bajísima porque los transgénicos combaten plagas bastantes agresivas en nuestro medio, se hacen 5 hasta 7 aplicaciones de agroquímicos, esto incrementa los costos, por eso los productores ya no quieren sembrar maíz porque todos los años pierden plata”, expresó el gerente de la CAO.
Osinaga pidió la reactivación del comite de bioseguridad para retomar el debate de los transgénicos, ya que al final Bolivia el año pasado por ejemplo terminó importando maíz transgénico.
Freddy García, presidente de la Asociación de Productores de Maíz y Sorgo (Promasor), respaldó el pedido de acceso a la biotecnología para mejorar la producción.
Además solicitó tener cuidado con la producción o semillas que Bolivia compra de otros países porque no son certificados. Subrayó que el tema debe discutirse.
Ven atraso en el país por rechazo a los transgénicos
Pérdida de dinero y de oportunidades de generar más empleos. Ese es el diagnóstico que hace el gerente general de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Edilberto Osinaga, sobre la prohibición del Gobierno de utilizar los organismos genéticamente modificados (transgénicos) en la producción de alimentos.
Osinaga expresó su preocupación por el anuncio del Senasag de destruir sembradíos de maíz transgénicos detectados en Charagua.
Añadió que Bolivia tiene rendimientos de 3 toneladas por hectárea en maíz porque no se utiliza la biotecnología, en cambio en países como Argentina y Paraguay los rendimientos oscilan entre 9 y 10 toneladas con biotecnología.
“Nosotros estamos con una productividad bajísima porque los transgénicos combaten plagas bastantes agresivas en nuestro medio, se hacen 5 hasta 7 aplicaciones de agroquímicos, esto incrementa los costos, por eso los productores ya no quieren sembrar maíz porque todos los años pierden plata”, expresó el gerente de la CAO.
Osinaga pidió la reactivación del comite de bioseguridad para retomar el debate de los transgénicos, ya que al final Bolivia el año pasado por ejemplo terminó importando maíz transgénico.
Freddy García, presidente de la Asociación de Productores de Maíz y Sorgo (Promasor), respaldó el pedido de acceso a la biotecnología para mejorar la producción.
Además solicitó tener cuidado con la producción o semillas que Bolivia compra de otros países porque no son certificados. Subrayó que el tema debe discutirse.
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