miércoles, 23 de octubre de 2013

El trigo encabeza lista de los 15 productos más importados

El trigo encabeza la lista de los 15 alimentos que Bolivia importó en mayor volumen hasta junio de este año, seguido por la harina, la malta de cebada y otros cereales, las manzanas, las semillas de girasol, el sorgo, los pescados y los pollitos, entre otros, según datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), sobre la base de cifras del INE (ver infografía).
"El capítulo importante para lograr la soberanía alimentaria es subir la producción de trigo y en cuanto a alimentos básicos Bolivia logró abastecerse con aceites y carnes, entre otros; incluso generamos excedentes”, afirmó el gerente del IBCE, Gary Rodríguez.
El país tiene déficit en la producción de trigo y en uno de sus derivados, la harina.
Hasta el primer semestre de este año se importaron 41,1 millones de dólares de trigo y otros 24,5 millones de harina. En 2012, el valor adquirido de harina fue de 90 millones de dólares, y de 78 millones de dólares en 2011.
La producción de trigo bajó este año de 137 mil a 117 mil toneladas con respecto a 2012, aunque la superficie cultivada aumentó en casi un 30%, informó el gerente de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas (Anapo), Demetrio Pérez.
La caída se debe a que la humedad desató más enfermedades y el viento afectó entre el 80 y 90% de algunos campos, dijo.
Otros alimentos
La manzana también es importada en grandes volúmenes y la mayor parte proviene de Chile. "Nosotros tenemos buenas manzanas, pero la diferencia está en que la productividad es baja con respecto a nuestro vecino”, explicó Rodríguez.
Según el ejecutivo del IBCE, cada vez que los precios bajan los productores cambian de cultivo y la oferta para la siguiente cosecha se reduce, lo cual causa contrabando y se desincentiva la producción local.

En el caso del arroz, según el secretario ejecutivo de la Asociación de Arroceros, David Pérez, el país siempre tuvo un pequeño déficit en la producción.
"Nosotros producimos alrededor de 400 mil a 450 mil toneladas al año, aunque el consumo es de 470 mil toneladas”, dijo.
Otros productos

Los datos del IBCE revelan que otros productos importados son el sorgo, los pescados y la leche evaporada, entre otros.

El Gobierno impulsa una estrategia para garantizar seguridad alimentaria hasta 2025, a través de un mayor fomento a la producción con la asignación de recursos económicos.

Plantean cuatro tareas para subir oferta de trigo

Bolivia produce el 40% de su demanda de trigo, por lo que el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) plantea al Gobierno que impulse cuatro tareas para el autoabastecimiento de este cereal, que van desde la seguridad jurídica hasta el apoyo tecnológico al productor.
"Para incrementar la superficie de siembra, el agricultor pide seguridad económica, un precio de garantía, porque es un cultivo de rotación en el oriente y de baja rentabilidad en los valles como Cochabamba, Chuquisaca y Tarija”, explicó el gerente del IBCE, Gary Rodríguez. Como segundo punto sugirió que el Estado garantice un precio determinado para la producción.
"Si está dispuesto a subvencionar el producto extranjero, ¿por qué no incentivar el nacional?”, cuestionó.
La tercera tarea está relacionada con la ampliación del riego. "Si se generalizara el riego en las tierras bajas del este, no sería disparatado pensar que en tres a cinco años seamos autosuficientes en trigo”, afirmó.
La cuarta tarea tiene que ver con la tecnología e investigación para mejorar las semillas, de tal manera que los procesos de rotación se aceleren. "Por ejemplo, ya se desarrollan variedades de semillas que están rindiendo entre dos y tres toneladas por hectárea. Es el doble de lo que ahora se produce”, explicó.
La dependencia de las importaciones está vinculada con la política de donaciones de la que se benefició el país durante décadas y con la apertura de Bolivia al Mercosur, y que otorgó arancel cero para las compras de países como Argentina, que desincentivaron la producción interna.

Productores de arroz se benefician

La ministra de Desarrollo Rural y Tierras, Nemesia Achacollo, entregó 293 títulos ejecutoriales a los productores de arroz de las poblaciones de San Juan de Yapacaní y San Carlos, ubicadas al norte del departamento de Santa Cruz.

"Hoy estamos entregando 293 títulos que benefician a 396 productores de arroz con una superficie de 6.404 hectáreas", destacó.

La ministra aseguró que el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) continuará con el proceso de saneamiento por cuatro años más. La tarea debía concluir el 19 de octubre pasado. Las principales actividades económicas de los municipios de San Juan de Yapacaní y San Carlos son la agricultura, ganadería, pesca y explotación forestal.

El viceministro de Tierras, Jorge Barahona, que realizó la entrega de títulos en San Carlos, destacó la importancia y garantía que otorga el título ejecutorial./AB

martes, 22 de octubre de 2013

Cochabamba, 50 años lejos del podio en la agricultura

Hace 50 años que Cochabamba perdió la supremacía en la producción de granos y alimentos básicos de la canasta familiar y en el último decenio cedió el primer lugar en la producción de leche, maíz y papa, a Santa Cruz y La Paz, según estadísticas del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras.

En la cuenca lechera de Santa Cruz, los más de 6.000 asociados a la Federación Departamental de Productores de Leche (Fedeple) y a la Asociación de Criadores de Razas Lecheras (Asocrale) producen al día alrededor de un millón de litros, de los cuales 600 mil entregan a PIL y el resto a otras empresas del rubro. Su éxito se debe a la estabilidad de precios, las buenas condiciones climáticas y a las inversiones para mejorar la capacidad de producción, según señalan dirigentes lecheros.

Cochabamba, con 80 mil cabezas de ganado lechero mejorado y más de 5.500 familias dedicadas a la lechería en 14 asociaciones que trabajan en la cuenca lechera, producen alrededor de 500 mil litros al día, de los cuales 370 mil se entregan a PIL Andina y el resto a plantas industriales de menor tamaño.

El presidente de la Federación de Productores Lecheros de Cochabamba (Feprolec), Germán Terán, explica que el departamento quedó desplazado en la producción lechera debido a varios factores, entre ellos el crecimiento constante de la mancha urbana que se "come" zonas agrícolas y de pastoreo; los elevados precios de los insumos alimenticios para el ganado y la falta de asistencia técnica y financiera.

Respecto a la producción de maíz, Cochabamba ocupa el último lugar. Las cifras oficiales, a diciembre de 2008, señalaban que produjo apenas 56 mil toneladas del grano, frente a Santa Cruz, que produjo 360 mil toneladas; segundo fue Potosí con 127 mil toneladas y tercero, La Paz con 111 mil toneladas, según estadísticas del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras.

En papa, con 136.632 toneladas producidas hasta agosto de 2008, Cochabamba se ubicaba como el tercer departamento productor del tubérculo, después de La Paz que ocupó el primer lugar con 200.599 toneladas y Potosí el segundo con 153.309 toneladas, según datos del Proimpa.

El departamento de Cochabamba perdió hegemonía en la producción de alimentos debido a varios factores, como la urbanización de tierras que tienen vocación productiva en el valle central; la falta de inversión pública y privada en investigación y transferencia tecnológica; la parcelación de la tierra (minifundio); la salida del Estado y la transferencia a terceros (ONG y fundaciones, entre otros) de la producción de alimentos; el cambio climático que desordenó los ciclos productivos y el modelo de producción agrícola de libre iniciativa de los años 90, según coincidieron los expertos Rodrigo Paniagua, del Centro de Competitividad de Cochabamba (CDC), y Ramiro Hinojosa, del Centro de Información Agropecuaria del Departamento (CIAD). “Muchas zonas y regiones que estaban recibiendo tecnología, inversiones y asistencia técnica para la producción de alimentos, abandonaron el rubro porque el Estado dejó de prestar esos servicios”, sostiene Hinojosa.

Paniagua agrega que otro factor determinante es la migración campo-ciudad de miles de agricultores en busca de otras actividades económicas más rentables que la producción agropecuaria, que fue seriamente afectada por fenómenos climáticos, particularmente en las punas, la zona sub andina y los valles alto y bajo. “Ahora Cochabamba tiene otras vocaciones como servicios en salud y educación, transporte, turismo y finanzas”, señala.

En criterio del director ejecutivo de Fundación Valles, Edgar Guardia, Cochabamba requiere una acción concertada público privada; pero también grandes inversiones en innovación tecnológica, infraestructura productiva, construcción de mercados y centros de investigación experimental, para recuperar su vocación productiva.

“La vocación productiva se la gana o recupera por el grado de inversión que los privados y públicos quieran realizar en la producción de alimentos”, sostiene.

Chapare tropical

La extensa región del trópico de Cochabamba mantiene su vocación productiva; pero enfocada a la exportación de frutas tropicales deshidratadas y frescas como banano, piña, palmito, cítricos, jengibre y maracuyá, que la hacen muy atractiva a las inversiones, tanto privadas como públicas.

La infraestructura y grado de organización dejada por el Desarrollo Alternativo y la Ley 4320 que incentiva inversiones privadas nacionales y extranjeras, la convierten en un verdadero polo de desarrollo agropecuario e industrial, sostiene Rodrigo Paniagua.



Avícolas no ceden

• La avicultura sería uno de los pocos rubros donde Cochabamba mantiene hegemonía nacional al haber alcanzado una producción anual de 104 millones de pollos parrilleros de dos kilos y medio promedio, en la gestión 2012, frente a los 85 millones producidos por granjeros del departamento de Santa Cruz.

• “De ese total departamental, un 70 por ciento, es decir, algo más de 71 millones de pollos parrilleros cubren la demanda alimenticia de aproximadamente 2,5 millones de personas que habitan las ciudades de La Paz y El Alto”, apunta el presidente de la Asociación de Avicultores de Cochabamba, Willy Soria.

• Admite, sin embargo, que el primer departamento productor de huevo, de lejos, es Santa Cruz, que cubre el 70 por ciento de la demanda nacional (1.500 millones de huevos), seguido de Cochabamba que aporta con el 30 por ciento restante.

• Como principales dificultades del sector identifica a los conflictos sociales que bloquean y cierran los mercados de occidente, la excesiva dependencia en la provisión de insumos alimenticios de Santa cruz, y la permanente fluctuación de los precios de los insumos avícolas que provienen de Santa Cruz, como el maíz amarillo duro y sorgo.



EL SECTOR AGROPRODUCTOR ESTÁ DIVIDIDO

Advierten necesidad de organizar una Cámara Agropecuaria

Los diferentes sectores económicos que en Cochabamba se dedican a la producción agrícola y pecuaria desarrollan sus actividades de manera aislada, sin ningún interés que los vincule y les permita, por ejemplo, recuperar la vocación productiva de alimentos perdida hace 50 años, observan los expertos Rodrigo Paniagua y Ramiro Hinojosa.

En procura de superar esta deficiencia organizacional, Paniagua propone replicar en Cochabamba la experiencia de la Cámara Agropecuaria de Chuquisaca, que a tiempo de agrupar a todas las instancias involucradas en la producción de alimentos, brinda una serie de servicios a sus afiliados.

“En Chuquisaca hay una poderosa Cámara Agropecuaria que agrupa aproximadamente 40 instituciones, que trabajan en desarrollo productivo agropecuario, como ONG, municipios, Gobernación, el Gobierno a través del Senasag y el Iniaf, asociaciones, micros y pequeñas empresas”, sostuvo. Agrega que bajo un mismo comando, la Cámara está provocando saltos cualitativos en la producción de amaranto, maní, ají, orégano y otros productos que están saliendo al mercado nacional e internacional.

Según Hinojosa, el trajajo aislado de emprendimientos productivos y la carencia de una Cámara Agropecuaria en Cochabamba, serían otras de las razones que aceleraron el declive de la producción de alimentos. “En caso que los productores agropecuarios, pequeños, medianos y grandes de Cochabamba se unieran en torno a una Cámara, así como lo hicieron sus similares en el departamento de Santa Cruz, estoy seguro que el departamento empezaría a recuperar su vocación productiva”, sostiene Hinojosa.

El director Ejecutivo de Fundación Valles, Edgar Guardia, se pronuncia por un fortalecimiento institucional sectorial, toda vez que la conformación de una “gran Cámara Agropecuaria en Cochabamba”, dispersaría esfuerzos y dificultaría una fluida relación entre el sector de los privados y con instituciones del Estado.

Admite que en varios sectores, como el lechero, por ejemplo, existen más de 12 organizaciones, que dificultan una provechosa relación con entidades públicas y privadas; pero también con organizaciones internacionales de asistencia técnica y financiera.

“Una Cámara Agropecuaria ayudaría mucho; pero no sería la solución porque cada sector productivo necesita potenciarse institucional, orgánica y económicamente”, señala.



OPINIÓN

Luis pablo cuba rojas. Analista económico, experto en desarrollo productivo

"Acelerados procesos de urbanización"

Cochabamba es hoy un escenario de estancamiento dramático para la producción agrícola, principalmente en la producción de cereales como maíz, trigo, cebada y avena. Esa situación tiende agravarse desde los últimos cinco años por los acelerados procesos de urbanización, parcelación extrema de tierras y su degradación que son tres variables que agudizan la crisis agropecuaria y su productividad, por lo que su importancia como sector abastecedor de alimentos, se está reduciendo rápidamente.

El Plan Nacional de Desarrollo Bolivia Digna, soberana, productiva y democrática para vivir bien, anunciado hace más de 7 años, señalaba que a través del programa de Comunidades en Acción se desarrollarían estrategias integrales y sostenidas por cuatro años en 80 municipios rurales priorizados por sus elevados niveles de pobreza.

El programa consistía en poner en marcha el “plan comunitario de alimentación y el plan de habitabilidad”, teniendo como meta la conformación de 1.600 empresas comunitarias y 25.000 empleos directos. No se cumplió y el último Censo de Población y Vivienda muestra que Cochabamba es uno de los más urbanizados del país y con un abandono alarmante de población de las zonas rurales.

La ausencia de políticas para mejorar la capacidad productiva de bienes agrícolas tradicionales ha generado, además, la masiva migración hacia el trópico cochabambino por las condiciones materiales más favorables para la producción agrícola y principalmente la hoja de coca.

Las familias empiezan a depender de lo que se produce en los mercados externos y eso cambia fundamentalmente la matriz productiva agrícola.

De esta forma, la economía de Cochabamba está transitando hacia una mayor presencia de familias campesinas en el mercado, no tanto como oferentes de bienes de consumo, sino como oferentes de fuerza de trabajo, por lo que paulatinamente se transformarán en demandantes netos de productos alimenticios.

Se duplica la superficie cultivada de maíz y sorgo

La campaña de invierno de maíz y sorgo en el departamento, ha tenido un incremento de hasta un 100% en su superficie cultivada, siendo esta semana la última para que termine la cosecha. Sin embargo, el trigo y el girasol han tenido una merma en los cultivos hasta en un 30%, debido a las enfermedades y las Totaquis.

Buena cosecha. Richard Trujillo, gerente técnico de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), indicó que si el clima acompaña esta semana la cosecha de maíz y sorgo será intensa, ya que se encuentra en un 89% y 97% de avance, respectivamente. Asimismo, las expectativas de los productores es alcanzar las 215.300 toneladas de maíz cosechadas y 539.540 toneladas de sorgo. "La superficie de siembra del maíz se incrementó a 90 mil hectáreas a comparación de las 45 mil de la pasada gestión. Mientras que en el sorgo se llegó a 228.400 hectáreas, 73.400 hectáreas más que la campaña anterior, teniendo un rendimiento de 2.36 toneladas por hectáreas", dijo Trujillo, además de mencionar que los municipios de Pailón, Cuatro Cañadas, San Julián son las zonas donde más superficie de sorgo se cultivó.

Por otro lado, Trujillo señaló que la campaña de invierno de trigo y girasol ha sido deficiente, debido a las condiciones climatológicas y enfermedades que afectaton a los cultivos, repercutiendo en la cosecha. Es así que la enfermedad de la pyricularia afectó a los cultivos de trigo en un 30%, ya que en esta campaña se tenía 93 mil hectáreas, mientras que la superficie afectada fue de 27.800 hectáreas, por lo que se cosechó solo 65.200 hectáreas y se obtuvo 117 mil toneladas.

"Solo se llegará a cubrir un 60% de la demanda interna de trigo, por lo que se tendrá que importar productos derivados del trigo hasta el año que viene", dijo el técnico de Anapo.

En cuanto al cultivo de girasol, este se vio afectado por las enfermedades y las Totaquis, mermando su superficie de 190 mil hectáreas a 139 mil hectáreas, con una cosecha de 156 mil toneladas.

Gobierno
Destinan por día Bs 1,63 millones en subvención de trigo, maíz y arroz

Subvención. Hasta septiembre, el Gobierno utilizó la suma de Bs 446 millones para subvencionar la compra de trigo, maíz y arroz, con el fin de contener el alza de precios y asegurar la provisión de los alimentos de primera necesidad, según la ministra de Desarrollo Productivo, Teresa Morales. Ese monto significa, que la administración del Estado asignó un promedio de Bs 1,63 millones por día en subvención.

"En trigo son Bs 252 millones, en maíz 146 millones y en arroz 47 millones. La subvención en general de alimentos en todos los granos, nos ha costado Bs 445.958.000". / Oxígeno

lunes, 21 de octubre de 2013

Obtienen más de 100 tonalidades de colores en azucenas

Mario Torres Quiroz, es el cochabambino cuya pasión por la amarilis conocida como la azucena en Cochabamba, la amancaya en Tarija y jarajorechi en Santa Cruz- le ha permitido obtener más de 100 tonos de colores de esta singular flor.

Algunas de las amarilis del ingeniero agrónomo, que regularmente tienen 6 pétalos ahora tienen hasta 20 pétalos, y los colores rojos y rosados se ampliaron a una diversidad esplendorosa de tonos, con caprichosas formas y combinaciones.

Los resultados del cruzamiento inducido y la apasionada dedicación durante los últimos 40 años de su vida, permiten que de una sola flor se obtengan entre cinco y nueve tonos y colores diferentes.

“La amarilis es una flor extraordinaria, que haciendo el cruzamiento puede deslumbrarnos”, expresa Torres satisfecho por cada resultado.

Actualmente tiene más de 25 tonos de naranjas, más de 30 en ciclan, alrededor de 10 tonos diferentes de rojo, además de 20 en formas de pétalos, otros seis en guindo y otra diversidad similar en salmón. Pero existen además otras muchas que ha mejorado su tamaño, forma y número de pétalos.

Unas varían en la tonalidad, otras en las combinaciones de colores, algunas en la forma de los pétalos y unas cuantas en el número de hojas.

A sus 73 años, y 16 años después de jubilarse, Torres cuenta que hoy el 40 por ciento de su tiempo está abocado al cultivo de las amarilis.

“Empecé con seis bulbos que me obsequió el doctor Martín Cárdenas, que era mi docente de Genética en la San Simón”, explica Torres el origen de su pasión.

A partir de entonces sus deseos de experimentar con esta especie eran alentados con la sorpresa de obtener un nuevo color o tonalidad. “Hay ocasiones que la flor manifiesta los genes de generaciones pasadas”, cuenta.

Desde la semilla, el cruzamiento, el almacigado, la germinación, la maduración del fruto y el desarrollo de la planta, hasta ver el resultado final, pasan al menos 6 años. “Valen la pena”, afirma.

“Es sin duda uno de los trabajos más importantes en esta especie, y Mario es uno de los pioneros en Bolivia”, dijo el director del Centro de Biodiversidad y Genética de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), Luis Fernando Aguirre.

Para Aguirre este trabajo permite conocer nuevas técnicas en el manejo de cultivos y la biodiversidad. “Particularmente los cruces permiten conocer la variabilidad genética de especies nativas, que posteriormente pueden ser manejados con fines comerciales o científicos”, precisó.

La amarilis es una especie propia de la región sur de América Latina, desde Argentina hasta México. A lo largo de todos estos años, uno de los hallazgos que más recuerda Torres es la “mandori” una amarilis nativa de los yungas de La Paz que tiene los colores de Bolivia. “Es rojo el borde, amarillo el centro y verde el fondo”, explicó.

Si bien estas plantas no tienen un valor evidentemente comercial muy elevado, el desarrollo científico para la biodiversidad en Bolivia es lo más destacable.

Productores de uva preparan Congreso Latinoamericano de Viticultura y Enología

Con una producción de uva que superó los 1.5 millones de quintales en la gestión 2013, los productores de uva de Tarija se preparan para participar del XIV Congreso Latinoamericano de Viticultura y Enología, entre el 20 al 22 de noviembre en esta ciudad. Los productores prometen abrir espacios de intercambio de experiencias con el fin de mejorar y ampliar el mercado para la producción de uva y vinos de altura.

El evento que titula: “Integrando Latinoamérica a través de la Vitivinicultura”, pretende fortalecer la vitivinicultura latinoamericana mediante el intercambio de experiencias y la integración con las distintas regiones vitivinícolas, además de representar un progreso y avance en el rubro porque es la primera vez que se hace en Bolivia y con sede en Tarija, explicó el presidente de la Asociación Nacional de Vitivinicultores (Anavit), José Sánchez García.

Recordó que la producción de uva es el principal rubro económico del valle central de Tarija (Cercado, Uriondo, Padcaya y San Lorenzo) es así, que este año generó cerca de 20 millones dólares para los productores, lo que repercutió en fuentes de empleo directa e indirecta a miles de personas y familias que tienen como principal medio de subsistencia la producción de uva.

“Tarija cuenta con más de 1400 productores de uva, de ellos alrededor del 90% son pequeños productores y el restante industriales. Es por ello que vamos a participar de forma activa en este evento internacional que representa para Tarija una oportunidad única de mostrar la calidad que tenemos”, comentó.

Según datos de los organizadores, el congreso contará con la presencia de 15 expertos internacionales para las conferencias magistrales y se espera contar con 600 participantes, hasta la fecha se recibieron 120 ponencias para su exposición oral o en posters. En tanto, se promocionó el congreso en Santa Cruz, La Paz, Los Cintis, Cafayate, Jujuy, Argentina, Tucumán y en Chile y Perú.

El XIV Congreso Latinoamericano de Viticultura y Enología es organizado por Fautapo, Cenavit y la Asociación Nacional de Enólogos de Bolivia (ANEB) y el GEN (Grupo de Enólogos del nuevo mundo- que incluye las asociaciones de enólogos de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay).

Entre los objetivos está aperturar un espacio para que Latinoamérica conozca la vitivinicultura colonial y moderna enclavada en valles de altura (mayores a 1700 msnm) que se levantan en los valles del sur de Bolivia.

DATOS

El congreso contará con la presencia de 15 expertos internacionales para las conferencias magistrales y se espera la participación de 600 personas.

Hasta la fecha, se recibieron 120 ponencias para su exposición.

viernes, 18 de octubre de 2013

El Iniaf duplicará la producción de maíz

El Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria (Iniaf), que en la víspera a través del Ministerio de Desarrollo Rural y Agropecuario liberó 4 variedades de semillas para incrementar la producción agropecuaria en Bolivia, tiene previsto a partir del 2014 duplicar la producción en el caso del maíz de 2,6 toneladas por hectárea a expectables 7 toneladas de rendimiento, sobre todo en el Chaco boliviano.

En tanto, en el caso de la papa, cebolla y zanahoria, ya se tuvo resultados satisfactorios en los experimentos a base de semillas genéticamente mejoradas a lo largo de cuatro años de trabajo del Iniaf.

"Nuestro trabajo se verá reflejado cuando estas variedades empiecen a partir del próximo año a dar resultados, que seguro estamos mejorarán sustantivamente los rendimientos tanto en altura como en los valles", apuntó Luis Acosta Arce, director Nacional de Investigación e Innovación del Iniaf.

Una expectativa en cifras. Según los datos a los que tuvo acceso El Día, el Iniaf tiene previsto superar a partir de las cuatro variedades de semilla un rendimiento superior al 50% de la media nacional.

En lo que se refiere a la papa, la variedad Manuela será introducida tanto en el altiplano como en los valles cochabambinos y de Tarija, donde en este departamento se alcanzó un rendimiento 30 toneladas por hectárea, cuando en el país la media oscila apenas en 5 toneladas por hectárea.

Cebolla y zanahoria. En el caso de la zanahoria, la variedad experimentalmente ha sido desarrollada en el altiplano boliviano y cuya característica además es apta para introducir en los valles cochabambinos y cruceños. Altiplano, como se denomina esta variedad, tiene un potencial de 15 toneladas por hectárea, cuando la producción actual no pasa de 5 toneladas. La virtud además estriba en que se reduce el "raquis" (hueso) de la zanahoria.

Y en lo referente a la cebolla, el Iniaf ha desarrollado la variedad Globola, cuyo rendimiento potencial es de 19 toneladas por hectárea ante una realidad actual de apenas de 8 toneladas de rendimiento que serán introducidos.