Implementan la primera planta de procesamiento de amaranto en Chuquisaca. El proyecto beneficiará a agricultores de diez municipios. La entrega definitiva del equipo está prevista para enero del 2014.
La planta costó 1.208.949 bolivianos y fue financiada por CARE Internacional en Bolivia, Sociedad de Cooperación para el Desarrollo Internacional (SOCODEVI) y la Central Local de Cooperativas Agropecuarias de Chuquisaca (AGROCENTRAL) a través de una alianza estratégica, que incluye al Gobierno Municipal de Tomina, el Consejo Departamental de Competitividad de Chuquisaca (CDC-CH) y el Comité Impulsor del Amaranto de la Provincia Tomina (CIAP-T).
El proyecto se denomina “Competitividad Comercial de Productos Selectivos y Certificados Bajo Norma de Origen de Chuquisaca Centro y Norte en Mercados Convencionales y Alternativos” (CADENAS).
Dentro de sus líneas estratégicas busca promover el desarrollo de las cadenas de valor de tres productos selectivos: el ají, maní y amaranto, buscando una mejora en la productividad y competitividad que repercuta en un mejoramiento de la rentabilidad para las familias rurales vinculadas a estos rubros.
La planta beneficiadora de amaranto tiene la particularidad de contar, fuera de la infraestructura y de otros equipos complementarios, con un seleccionador electrónico por color de amaranto, siendo su capacidad de procesamiento de hasta 1.2 toneladas por hora.
ÁREA DE COBERTURA
El director de CARE Chuquisaca, Marcelo Velásquez, informó que la planta beneficiará a los ocho municipios de Chuquisaca Centro, además de Icla y Mojocoya en Chuquisaca Norte.
Explicó que actualmente la planta está en un proceso de calibración y su entrega definitiva se realizará en enero del 2014, en un acto especial, con la presencia del Embajador de la Unión Europea, entre otras autoridades.
“Culminada la siembra en mayo, a partir de junio ya estaría la planta transformando y exportando los primeros volúmenes de amaranto”, anunció Velásquez.
Equipos
Sortex M+2. Máquina seleccionadora de granos por color.
Compresor de aire. Tiene un caudal de 1.700 litros/minuto de aire.
Elevador con tolva. De 5.5 metros de alto con correa plana de 5 pulgadas.
Estructura. Mantiene la máquina elevada a 1 metro del piso.
Productores recibirán un mejor pago
Con el sistema actual de regulación de precios, que está definido por la demanda de intermediarios vinculados principalmente a empresas industrializadoras, los agricultores reciben entre 400 y 500 bolivianos por quintal. Pero a partir de la nueva planta procesadora de granos, se aplicará un “precio social” que será de hasta Bs 600 por quintal.
“Fuera de eso, a futuro existiría una compensación sobre las utilidades generadas en el proceso de exportación”, aseguró el director de CARE Chuquisaca, Marcelo Velásquez.
A propósito de la exportación, Velásquez informó que AGROCENTRAL, a través de su empresa social UNEC que tiene bastante experiencia con el orégano, identificó mercados para el amaranto, que sería Brasil, Canadá y posiblemente Europa. Los primeros volúmenes de amaranto estarían saliendo del país en junio del 2014.
La planta procesadora de amaranto será administrada por la Unidad de Negocios de Especias y Condimentos (UNEC).
jueves, 5 de diciembre de 2013
miércoles, 4 de diciembre de 2013
Productores cruceños prevén duplicar producción de chía
Los productores de chía de Santa Cruz plantean incrementar hasta 4 mil toneladas para la campaña de verano 2013-2014, el doble de las que se producen actualmente.
Entre tanto, según datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), desde el 2008 hasta el primer semestre del 2013, Bolivia exportó 7,229.199 toneladas de esta oleaginosa.
“Actualmente se producen 2 mil toneladas de chía que son exportadas, pero con los acuerdos de comercio exterior que se están estableciendo actualmente y la alta demanda que existe por este producto, planteamos incrementar para el 2014 la producción a 4 mil toneladas, por cuanto se deberán sembrar aproximadamente 200 mil hectáreas en el departamento”, explicó Carlos Gallo, gerente productivo de Chía Seed.
Gallo también indicó que los rendimientos por hectárea ronda los 400 kilos, los cuales deberán subirán a 800 kilos, con la finalidad de lograr el objetivo de producción.
“El costo de producción por hectárea de chía es de $us 250 y en el mercado exterior se puede llegar a obtener hasta $us 7 mil por tonelada, pero una de las peculiaridades de este grano es que se cultiva en pequeñas hectáreas, debido a las particularidades de los cuidados que esta plantación demanda desde la siembra hasta su cosecha”, apuntó Gallo.
Además, acotó que ellos como Chía Seed, trabajan con 15 productores, entre pequeños, medianos y grandes, que producen la oleaginosa para posteriormente exportarlo a mercados como Estados Unidos (80%), Inglaterra (10%) y Holanda (10%).
Por su parte, José Luis Valenzuela, gerente comercial de Agro Terra, informó que durante las últimas campañas han crecido las superficies de siembra de la chía y se espera que en esta campaña de siembra, se cultive aproximadamente entre 150 mil a 200 mil hectáreas.
“Las áreas donde se produce la chía es la zona del Norte Integrado, el este (desde Pailón hasta San José de Chiquitos) y la zona de expansión”, dijo Valenzuela.
Asimismo, comentó que una de las grandes problemáticas que cursaron los productores de Chía en el departamento es el cambio climático que ha afectado la pasada campaña a los sembradíos de varios productores.
“Las lluvias y las heladas que se suscitaron en los meses de abril a mayo en la zona este como en el Norte integrado afectaron a los rendimientos y la producción de Chía en la campaña de invierno reduciendo la área de cosecha, por cuanto esperamos que esta campaña venidera no tengamos estos inconvenientes climatológicos”, añadió Valderrama.
Según datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Bolivia desde el 2008 hasta el primer semestre de 2013 exportó 7,229.199 toneladas a los mercados de Argentina, Uruguay, Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Dinamarca, Emiratos Árabes Unidos, España, Estados Unidos, Francia, Irlanda, Israel, Malasia, Países Bajos, Paraguay, Perú, Reino Unido y Taiwán.
Asimismo, de esta cifra de chía exportada, desde el 2008 hasta este primer semestre de 2013, Santa Cruz comercializó 6,621.180 toneladas convirtiendo al departamento como el principal productor y exportador de este grano.
Entre tanto, según datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), desde el 2008 hasta el primer semestre del 2013, Bolivia exportó 7,229.199 toneladas de esta oleaginosa.
“Actualmente se producen 2 mil toneladas de chía que son exportadas, pero con los acuerdos de comercio exterior que se están estableciendo actualmente y la alta demanda que existe por este producto, planteamos incrementar para el 2014 la producción a 4 mil toneladas, por cuanto se deberán sembrar aproximadamente 200 mil hectáreas en el departamento”, explicó Carlos Gallo, gerente productivo de Chía Seed.
Gallo también indicó que los rendimientos por hectárea ronda los 400 kilos, los cuales deberán subirán a 800 kilos, con la finalidad de lograr el objetivo de producción.
“El costo de producción por hectárea de chía es de $us 250 y en el mercado exterior se puede llegar a obtener hasta $us 7 mil por tonelada, pero una de las peculiaridades de este grano es que se cultiva en pequeñas hectáreas, debido a las particularidades de los cuidados que esta plantación demanda desde la siembra hasta su cosecha”, apuntó Gallo.
Además, acotó que ellos como Chía Seed, trabajan con 15 productores, entre pequeños, medianos y grandes, que producen la oleaginosa para posteriormente exportarlo a mercados como Estados Unidos (80%), Inglaterra (10%) y Holanda (10%).
Por su parte, José Luis Valenzuela, gerente comercial de Agro Terra, informó que durante las últimas campañas han crecido las superficies de siembra de la chía y se espera que en esta campaña de siembra, se cultive aproximadamente entre 150 mil a 200 mil hectáreas.
“Las áreas donde se produce la chía es la zona del Norte Integrado, el este (desde Pailón hasta San José de Chiquitos) y la zona de expansión”, dijo Valenzuela.
Asimismo, comentó que una de las grandes problemáticas que cursaron los productores de Chía en el departamento es el cambio climático que ha afectado la pasada campaña a los sembradíos de varios productores.
“Las lluvias y las heladas que se suscitaron en los meses de abril a mayo en la zona este como en el Norte integrado afectaron a los rendimientos y la producción de Chía en la campaña de invierno reduciendo la área de cosecha, por cuanto esperamos que esta campaña venidera no tengamos estos inconvenientes climatológicos”, añadió Valderrama.
Según datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Bolivia desde el 2008 hasta el primer semestre de 2013 exportó 7,229.199 toneladas a los mercados de Argentina, Uruguay, Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Dinamarca, Emiratos Árabes Unidos, España, Estados Unidos, Francia, Irlanda, Israel, Malasia, Países Bajos, Paraguay, Perú, Reino Unido y Taiwán.
Asimismo, de esta cifra de chía exportada, desde el 2008 hasta este primer semestre de 2013, Santa Cruz comercializó 6,621.180 toneladas convirtiendo al departamento como el principal productor y exportador de este grano.
martes, 3 de diciembre de 2013
La Agricultura Familiar celebra su año en 2014
El 80% de la producción de alimentos del mundo depende de pequeños agricultores, lo que representa un gran potencial para erradicar el hambre y conservar la naturaleza. Por ello, 2014 será el Año Internacional de la Agricultura Familiar (AIAF).
La declaratoria —anunciada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura (FAO) en un acto desarrollado en Nueva York el 22 de noviembre— apunta a que los gobiernos potencien el sector con diversas políticas e iniciativas.
“Al optar por celebrar el AIAF, reconocemos que los agricultores familiares son figuras clave para dar respuesta a la doble urgencia que afronta el mundo hoy: la mejora de la seguridad alimentaria y la conservación de los recursos naturales, en línea con los Objetivos de Desarrollo del Milenio, con el debate sobre la agenda de desarrollo post 2015 y el Reto del Hambre Cero”, afirmó José Graziano da Silva, director general del organismo.
De acuerdo con datos de la FAO, en países desarrollados y naciones en desarrollo, algo más de 500 millones de explotaciones familiares producen alimentos que nutren a miles de millones de personas. En muchos países en desarrollo las granjas familiares representan el 80% de las explotaciones agrícolas.
Graziano da Silva destacó el enorme potencial productivo de los agricultores familiares. Estas explotaciones dependen de miembros de una familia para la gestión y mano de obra.
“Nada se acerca más al paradigma de la producción alimentaria sostenible que la agricultura familiar. Ellos habitualmente desarrollan actividades agrícolas no especializadas y diversificadas que les otorgan un papel fundamental a la hora de garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y conservar la biodiversidad”, enfatizó.
Según el ejecutivo urge reposicionar la agricultura familiar de forma que ocupe un lugar prioritario en los programas nacionales y regionales de desarrollo y “los gobiernos desempeñan un papel fundamental” en ello.
El 70% de la población expuesta a la inseguridad alimentaria vive en zonas rurales de África, Asia, América Latina y el Cercano Oriente. También son agricultores familiares, especialmente pequeños agricultores, con acceso limitado a los recursos naturales, a las políticas y a las tecnologías. Un objetivo es integrarlos a redes y mercados.
Los embajadores especiales del AIAF son el malí Ibrahim Coulibaly, presidente de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas de Malí; la nicaragüense Mirna Cunningham, expresidenta del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU; y el alemán Gerd Sonnleitner, presidente de la Asociación Europea de Agricultores.
lunes, 2 de diciembre de 2013
Sin tecnología de riego caerá la producción arrocera
¿Cuál es la situación del sector arrocero?
En los últimos días me dediqué a visitar los distintos municipios productores de arroz y en reuniones que mantuve con agricultores, me enteré que la situación no es nada alentadora. La mayoría habla de que bajará la cantidad de siembra porque no tienen semillas, hay problemas financieros, debido a que la oferta de créditos blandos de parte del Gobierno nunca se concretó. Las exigencias para las garantías siguen como siempre y eso no permite que el pequeño y mediano productor tenga acceso a financiamiento.
Las lluvias tampoco están ayudando, pero pese a eso muchos de los productores han comenzado a sembrar. Se estima que la siembra de la actual campaña que arrancó el 15 de septiembre pasado solo registra un avance del 20 por ciento.
__ ¿El histórico de la siembra arrocera regional es de cuántas hectáreas?
El departamento cultivó el año pasado 116.000 hectáreas, pero con las proyecciones que se tienen por el lento avance de la siembra y desincentivo de los agricultores, la cantidad de hectáreas seguramente bajará y eso es lo que nos preocupa. De los muchos lugares que visitamos, solo en Peta Grande, adelante de colonia Piraí y Las Pavas, en la provincia Sara, los agricultores están aumentando su siembra, porque en el resto de las zonas, la cosa no está bien.
__ ¿Cuáles son los municipios donde más se cultiva arroz en Santa Cruz?
La mayor producción de arroz se produce en los municipios de San Pedro, en la provincia Obispo Santistevan, Santa Rosa de la provincia Sara, Yapacaní, San Juan y San Carlos de Ichilo, San Julián de Ñuflo de Chávez y Guarayos.
__ ¿Qué otros factores considera usted que desincentivan la producción?
Pese a que hay una franja de precios establecida entre productores y gobierno, el contrabando y las importaciones se convierten en una limitante para tener una mejor comercialización del arroz. Cuando comienza la cosecha, cae el precio y nos mata.
También se debe destacar que no hay políticas concretas que permitan impulsar el trabajo de los agricultores y mejorar el sector. Hasta el momento todo está en palabras. No hay nada efectivo. Son solo promesas y más promesas.
El panorama para los arroceros es difícil, el Gobierno debe apoyar con inversiones y políticas para la protección del producto nacional. Si hay buena producción boliviana de arroz, el precio en el mercado estaría entre Bs 5 y 6 por kilogramo, dependiendo de la calidad. Actualmente está en Bs 12 el kilo, porque la mayoría es importado y contrabandeado.
__ ¿Ante este panorama, cuál es el futuro del sector arrocero?
Si el sector arrocero no cambia de tecnología, vale decir no siembra con riego, significa que cada año va empeorando su situación, ya que Bolivia está en desigualdad de condiciones con la producción de países vecinos, que al tener mayor productividad meten sus productos y nos matan.
En Bolivia el 90 por cierto del área de cultivo es a secano, vale decir esperando que San Pedro nos mande agua. Solo el 10 por ciento se produce con riego y está en manos de los japoneses y algunos nacionales que han realizado inversiones importantes en esta tecnología.
Si el Estado mediante el Gobierno de turno no aplica una política de apoyo a la tecnología, la cosa no cambiará y se complicará porque la gente del campo necesita trabajar.
Otro aspecto importante es que existe la necesidad de utilizar semillas de calidad. Para ello el Estado debe investigar y poner a disposición de los agricultores materiales (semillas) adecuadas para nuestras condiciones.
Un tercer aspecto es tener un manejo agronómico de los cultivos. La asistencia técnica debe ser permanente para orientar al productor en todas las etapas del cultivo. En los últimos 10 años no hay asistencia técnica en el campo. Antes habían proyectos del CIAT con algunas otras organizaciones que apoyan al productor pero eso ha desaparecido. Estamos peleando con el INIAF para desarrollar un proyecto y tener profesionales ingenieros en el campo.
__ ¿Cómo están los rendimientos por hectárea?
La productividad del arroz nacional es baja. A secano se logra producir 2 toneladas por hectáreas, sin embargo a riego una hectárea genera 7 toneladas.
El sector arrocero en un 90 por ciento está en manos de pequeños y medianos agricultores, por lo que si les va mal hay un impacto social muy grande y con afectaciones en las familias.
La mayoría de los grandes productores arroceros, por este desincentivo desapareció del rubro y han optado por la caña, la soya o el maíz. La mayor producción de arroz en el país fue en la campaña 2011-12, que llegó a 186.000 hectáreas a nivel nacional
Salomé Tupa Céspedes
Es presidenta de la Federación de Productores Arroceros (FENCA) desde hace un año. Formada en Agropecuaria de la Universidad Evangélica Boliviana.
Se considera productora más que dirigente. Cultiva arroz y otros productos en la zona de Litoral, municipio de San Pedro, provincia Santistevan.
Ha realizado estudios de posgrado en universidades nacionales y extranjeras en gestión y evaluación de proyectos de Inversión, en protección de cultivos, producción de arroz irrigado, protección de soya, producción de maíz y otros.
Crece un 15% el cultivo de uva para producir vinos y singanis
Los números indican que la producción de vino y singanis va en aumento arrastrada por el incremento de la superficie sembrada de uva, que de acuerdo con la Asociación Nacional de Viticultores (Anavit) este año crecerá un 15% respecto al 2012.
José Sánchez, presidente de la Anavit, indicó que se calcula que en esta gestión unas 3.400 hectáreas (ha) estarán cultivadas con la vid, cuando el año pasado fueron 2.890 ha.
Sánchez sostuvo que la actual producción anual de vino es de ocho millones de litros, mientras que la de singani llega a los seis millones y que tomando en cuenta la población nacional que llega a los 10 millones, hay un déficit del 35% que es cubierto por el contrabando.
“Este año se creció a partir de una línea de créditos que nos está otorgando el BDP y que desde abril a la fecha ya suma tres millones de dólares a un interés entre el 6% y 8%”, dijo Sánchez.
Un recorrido con orgullo
La bodega Kohlberg la más grande de Bolivia abrió sus puertas para mostrar cómo de 10.000 litros al año, allá por 1963 pasó a producir actualmente cerca de cinco millones de litros de vino tinto y blanco y de una variedad saltó a ocho.
La empresa genera unos 70 puestos de trabajo de forma directa y otros 70 de manera indirecta.
Casa Real, es el otro peso pesado que domina el negocio del singani, con una producción anual de cinco millones de litros con una fuerte presencia en La Paz, Oruro y Potosí y con un ingreso tímido en Santa Cruz. La empresa cuenta con unas 120 hectáreas propias y genera unos 60 puestos de trabajo.
En la localidad de Santa Ana, unas 60 ha de viñedos forma un manto verde homogéneo alterado por la cabellera negra de los trabajadores que sutilmente van amarrando cada una de la plantas para proteger a las uvas.
En este lugar está la bodega Aranjuez, unos románticos de la producción de vinos que al año ofrecen al mercado interno cerca de un millón de litros
La experiencia de nuestros vecinos es fundamental para crecer, en pos de nuevas metas y resultados
Jorge Bacaratt - De la Fundación Fautapo -
viernes, 29 de noviembre de 2013
Prueban trigo mexicano para Bolivia
El Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (Iniaf) prueba variedades de semillas de trigo de México, que soporten los problemas del cambio climático, para plantar tres variedades que cumplan con lo que el productor espera, afirmó ayer el director ejecutivo del Iniaf, Gabriel Hoyos, durante la “Quinta reunión nacional del trigo” realizada en el hotel Regina.
“Para el próximo año, esperamos hacer una evaluación de estas variedades y lanzar tres que cumplan con lo que el productor espera. Queremos producir y generar tecnología que anime al productor a producir trigo”, dijo Hoyos.
El Iniaf tiene a su cargo el programa de investigación nacional del trigo, que busca mejorar la cantidad y calidad del cereal en el país, que actualmente produce alrededor del 35 por ciento del consumo en 158 hectáreas; lo demás proviene de la importación.
Hoyos aseguró que los problemas en la producción se presentan en los precios de pago por el producto, lo que limita la producción; además, la semilla, muchas veces, es intolerante a los vientos y enfermedades.
Por ello, se tomó en cuenta la nueva variedad, que es biofortificada, capaz de adaptarse al cambio climático y al trabajo en la producción en ciclos más cortos y que no implique su pérdida, explicó Hoyos.
El coordinador del Programa Nacional del Trigo del Iniaf, Félix Marza, manifestó que la institución se encuentra en una etapa intermedia del proceso de investigación para implementar el componente tecnológico, que permita generar recomendaciones técnicas confiables de los factores bióticos, abióticos, sequías y heladas.
Marza agregó que la interacción entre los diferentes actores que producen trigo, aquellos involucrados en tecnología, autoridades nacionales e incluso internacionales serán fundamentales para lograr coordinar acciones conjuntas y certeras.
“La idea es producir trigo, queremos autoabastecernos, siguiendo la lógica de la soberanía alimentaria, ya que el trigo es el único producto del que somos dependientes, en el resto de los productos somos autosuficientes”, concluyó Hoyos.
Según datos del Iniaf, sólo el 35 por ciento del trigo consumido en Bolivia es cultivado en el país. El resto es importado, lo que devela un gran déficit en la producción. El objetivo de las investigaciones expuestas en el encuentro es revertir las importaciones al cero por ciento.
“Para el próximo año, esperamos hacer una evaluación de estas variedades y lanzar tres que cumplan con lo que el productor espera. Queremos producir y generar tecnología que anime al productor a producir trigo”, dijo Hoyos.
El Iniaf tiene a su cargo el programa de investigación nacional del trigo, que busca mejorar la cantidad y calidad del cereal en el país, que actualmente produce alrededor del 35 por ciento del consumo en 158 hectáreas; lo demás proviene de la importación.
Hoyos aseguró que los problemas en la producción se presentan en los precios de pago por el producto, lo que limita la producción; además, la semilla, muchas veces, es intolerante a los vientos y enfermedades.
Por ello, se tomó en cuenta la nueva variedad, que es biofortificada, capaz de adaptarse al cambio climático y al trabajo en la producción en ciclos más cortos y que no implique su pérdida, explicó Hoyos.
El coordinador del Programa Nacional del Trigo del Iniaf, Félix Marza, manifestó que la institución se encuentra en una etapa intermedia del proceso de investigación para implementar el componente tecnológico, que permita generar recomendaciones técnicas confiables de los factores bióticos, abióticos, sequías y heladas.
Marza agregó que la interacción entre los diferentes actores que producen trigo, aquellos involucrados en tecnología, autoridades nacionales e incluso internacionales serán fundamentales para lograr coordinar acciones conjuntas y certeras.
“La idea es producir trigo, queremos autoabastecernos, siguiendo la lógica de la soberanía alimentaria, ya que el trigo es el único producto del que somos dependientes, en el resto de los productos somos autosuficientes”, concluyó Hoyos.
Según datos del Iniaf, sólo el 35 por ciento del trigo consumido en Bolivia es cultivado en el país. El resto es importado, lo que devela un gran déficit en la producción. El objetivo de las investigaciones expuestas en el encuentro es revertir las importaciones al cero por ciento.
jueves, 28 de noviembre de 2013
En 10 años se importó trigo por valor de $us 1.000 MM
En los últimos diez años, el Estado boliviano desembolsó $us 1.000 millones en la importación de trigo y harina de este grano por un volumen de 3 millones de toneladas, afirmó ayer en La Paz el presidente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), José Luis Landívar.
“¿Cómo hacemos que el pan nuestro de cada día sea 100% boliviano?”, se preguntó Landívar durante su discurso de inauguración del Foro Permanente de Diálogo con la Sociedad Civil sobre Producción, Comercio Exterior e Integración, organizado por la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) y el IBCE en el hotel Radisson.
El presidente de la Anapo, Demetrio Pérez, también recordó que en Santa Cruz se ha llegado a producir más de 190.000 toneladas del grano en 2010, lo que representa el 75% de la producción nacional y cubre el 27% de la demanda en el país. “Pero debido a problemas de clima y enfermedades presentados en los últimos años, hemos reducido en 30% nuestra producción”, precisó el productor de origen potosino durante el evento.
Consumo. “De cada diez marraquetas que se consumen en el país, sólo cuatro son de origen boliviano. Estamos consumiendo marraquetas gringas y argentinas”, graficó a su turno el gerente general del IBCE, Gary Rodríguez, en referencia a que nuestra mayor importación de estos productos son de Estados Unidos y Argentina.
Rodríguez dijo que si se subvenciona el trigo extranjero, por qué no se utiliza esos recursos para incentivar a los productores nacionales y se deja “de gastar como el año pasado $us 116 millones para importar 320.000 toneladas de trigo y harina”.
El gerente del IBCE planteó que el Gobierno debe hacer tres cosas para liberar al país de la dependencia de la importación del trigo. La primera es la seguridad jurídica para la tierra e inversión agrícola. “Sin eso nadie va a invertir”, advirtió el ejecutivo.
La segunda es que “debe haber un precio garantizado desde el Estado”, sugirió Rodríguez. En cuanto al tercer aspecto, sostuvo, se deben formular políticas públicas “inteligentes” y “agresivas”, las cuales también deben ser consensuadas con los sectores productivos.
Ante estas sugerencias, el viceministro de Desarrollo Rural y Agropecuario, Víctor Hugo Vásquez, anunció que su despacho está elaborando el Plan Nacional del Trigo para incentivar la producción y que en 2025 “estaremos consumiendo pan con harina de trigo boliviana”. Añadió que estos días el viceministerio a su cargo enviará el primer borrador de este plan a todas las instituciones, empresas e investigadores, para que aporten con sus ideas y de esa manera elaborar una propuesta consensuada.
Vásquez refirió que en 2011 la producción nacional llegó al 43%, “después hemos bajado, pero en esta política nacional tenemos que incorporar varios factores como la productividad, la semilla, tecnología y conservar la tierra, entre otros”.
Uno de los pedidos de los productores de trigo fue que también se les incorpore en el Seguro Agrícola. Al respecto, Vásquez informó que recientemente se logró asegurar 30.000 hectáreas de trigo. “Creemos que eso es un gran avance”, expresó. Anapo ratificó que han propuesto al Gobierno un programa integral de fomento a la producción de trigo en investigación y asistencia técnica.
Foro contó con dos expertos
Propuesta
El tema del foro fue “Desarrollo del sector triguero en Bolivia: desafíos y oportunidades”. Los disertadores fueron los expertos Hernán Zeballos Hurtado, exviceministro de Agricultura, y Félix Marza, agrónomo, en representación del INIAF.
Desalojarán a extranjeros de tierras fiscales
Yuvert Donoso
El viceministro de Tierras, Jorge Barahona, advirtió ayer en Sucre que el Estado boliviano desalojará a extranjeros que poseen predios fiscales de manera ilegal. Además, el funcionario señaló que el Gobierno tampoco permitirá ningún tipo de chantajes de parte de esas personas y aseguró que se hará respetar la soberanía nacional.
La reacción de Barahona surge a raíz de las declaraciones de algunos extranjeros en el oriente boliviano que señalaron que no saldrán de predios fiscales bajo el argumento de que esas tierras se encuentran en plena producción.
“Hemos estado recibiendo una serie de chantajes de algunos extranjeros en áreas fiscales; decir, como mensaje, que el Estado no va a aceptar una serie de chantajes, peor aún de extranjeros que están de manera irregular detentando predios fiscales que le corresponden al Estado en su derecho propietario”, afirmó el viceministro. La autoridad dijo que las acciones que asuma el Estado están amparadas en la norma y luego anunció que se recurrirá a la fuerza pública para desalojar a extranjeros que poseen tierras de manera ilegal.
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