miércoles, 18 de octubre de 2017

Tres países pactan combatir la plaga de langostas en la región



Representantes de los Gobiernos de Bolivia, Argentina y Paraguay acordaron un plan regional de manejo de langostas que permitirá establecer parámetros únicos de vigilancia, control e investigación de esa plaga, que afecta a provincias argentinas y de los otros países.

El documento fue firmado por el vicepresidente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria argentino (Senasa), Guillermo Rossi; el director general técnico del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas de Paraguay (Senave), César Rivas; el director ejecutivo del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria de Bolivia (Senasag), Javier Suárez, y el ministro de Producción de Jujuy, Juan Carlos Abud.

El ministro de Ambiente y Producción Sustentable de Salta, Javier Montero, explicó que se trata de un emprendimiento que deberá se encarado manera conjunta, porque es un problema que no se resolverá de un día para el otro.

“La idea ha sido ratificar todo lo que hemos venido haciendo desde la detección de la plaga y evaluar lo que hay que hacer de acá en adelante en términos técnicos y económicos”, manifestó.

En el marco de esta actividad se firmaron además otros tres convenios de cooperación y asistencia recíproca entre Salta y el Senasa, entre Jujuy y el Senasa, y entre Salta y Jujuy. La langosta sudamericana es una plaga que genera un alto impacto socioeconómico para la actividad agropecuaria, debido a sus características de voracidad y porque son capaces de recorrer hasta 150 kilómetros diarios, mientras que las hembras ponen aproximadamente 840 huevos a lo largo de su vida.

Se creó un comité de emergencia con las asociaciones de productores de diferentes sectores para realizar monitoreo.

Seguro Agrario boliviano le interesa a Paraguay

Una comisión del Gobierno de Paraguay está en Bolivia con la finalidad de conocer de cerca la implementación y funcionamiento del Seguro Agrario que beneficia a unidades productivas familiares de bajos ingresos.

El director general del Instituto del Seguro Agrario (INSA), Erik Murillo, dijo que la comisión está conformada por cinco integrantes que sostendrán reuniones durante tres días con los responsables del seguro, quienes explicarán temas como el marco legal para la aplicación, asuntos técnicos referidos al registro de los productores, además de la parte administrativa, financiera, disposición de personal para el proceso de indemnización a cada agricultor, que consiste en el pago de Bs 1.000 por la pérdida de una hectárea de cultivos dañados con granizo, helada, sequía, riada e inundaciones.

“El objetivo de la misión de Paraguay es establecer lineamientos y pautas metodológicas y de instrumentos que permitan una implementación del Seguro Agrario de agricultura familiar probablemente en algún caso sustentadas en la experiencia boliviana”, indicó Murillo.

El modelo del Seguro Agrario en su modalidad Pirwa, es decir orientado a familias rurales pobres, es de interés de varios países, entre ellos Paraguay, destacó el Director del INSA.

En ese marco, sostuvo que el Estado boliviano pasó en poco tiempo de ser un país que recibía información y cooperación externa para implementar proyectos a otro que comparte sus experiencias, como el caso del Seguro Agrario.

martes, 17 de octubre de 2017

Desde 2006, Bolivia usa más herbicidas

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la importación de herbicidas en el país pasó de $us 32.808.500 en 2006 a $us 71.537.922 en 2016. Estas compras van dirigidas, principalmente, a la agricultura de pequeños productores y la agroindustria.

Dentro de la referida partida se encuentra el herbicida glifosato, cuyas consecuencias para la salud humana fueron puestas en discusión este fin de semana.

Una explicación sobre el aumento de herbicidas para la agricultura es que al haber semillas transgénicas en la siembra, el uso de glifosato, que se incluye en los herbicidas, se incrementó, debido a que la dosis ya no es suficiente para matar a la mala hierba, porque a su vez aquella crea resistencia al acciones de los agroquímicos

La explicación fue proporcionada por Miguel Crespo, director de la ONG, Probioma, quien ofreció una exposición la semana pasada en la Facultad de Economía de la Universidad Pública de El Alto, (UPEA). En la oportunidad, Crespo se refirió al tema alimentario con cultivos orgánicos y la riqueza que tiene Bolivia en esta materia.

En su exposición, informó que las malezas resistentes a los herbicidas aumentaron considerablemente a nivel mundial entre 1950 a 1969, a 85 especies y entre 2010 a 2015.

NORMATIVA

Dijo que el uso del herbicida glifosato se reduce en el mundo, además que tiene normas de uso, pero en Bolivia la normativa no está clara al respecto, pero que la Constitución Política del Estado prohíbe el uso de biológicos sintéticos y prioriza la alimentación orgánica.

“Han llegado a indicar que el uso permanente de ese herbicida podría dañar la salud humana hasta causar cáncer”, sostuvo. Al respecto los defensores de la aplicación de agroquímicos señalaron que no tiene un efecto negativo, y es por ello que su uso va en aumento a nivel internacional.

VOLÚMENES

De acuerdo con la información del INE, los años que más se compró herbicidas en el país, y que incluye al glifosato fueron entre 2014 y 2015. En cuanto a los volúmenes, la cifra también se duplicó al igual que los valores importados. En el período 2006-2016, aquellos se elevaron de 12 a 25 millones de kilogramos.

DATOS

1.- Los cultivos de soya en Santa Cruz utilizan glifosato en razón a que la semilla es transgénica resistente al herbicida. 99.9% se produce con semilla modificada.

2.- La productividad en los cultivos es de 2 toneladas por hectárea, menor al del Brasil que es 5 t/h.

3.- Este año la extensión sembrada podría llegar al millón de hectáreas

4.- Las zonas de mayor producción de la oleaginosa es el este, llamada de expansión y el norte integrado.

“Heladas, granizadas, sequías, vientos fuertes y pájaros afectan a más del 50% de la producción”



Las cooperaciones alemana y sueca, con la contraparte del Gobierno boliviano, lograron incrementar la resiliencia de sistemas productivos de pequeños productores de Chuquisaca y de otros departamentos del país con la implementación del “GIZ Programa de Desarrollo Agropecuario Sustentable (junio 2014-noviembre 2017)”.

“Si los productores hacen una mejor gestión de sus recursos naturales —estamos hablando de agua y de bosque—, incrementan sus ingresos y tienen mayores capacidades de adaptación, conocen sus vulnerabilidades y toman medidas para protegerse, estaríamos aumentando la resiliencia”, indica Jorge Ramírez Mattos, es asesor principal del Proceso de Poscosecha, Transformación y Comercialización en PROAGRO GIZ y responsable de la oficina de la Cooperación Alemana GIZ (ex GTZ) en Chuquisaca y Potosí.

En la primera parte de esta entrevista, publicada el martes pasado, Ramírez comentaba a CAPITALES que, dentro de este programa financiado por Suecia y Alemania, se validaron al menos 20 tecnologías e innovaciones en los diferentes eslabones de la cadena: cuencas, riego, producción, comercialización, como parte del mejoramiento gradual de los sistemas de pequeños productores de Chuquisaca y de otros departamentos del país.

Muy buenos indicadores

“Los indicadores son muy buenos: hemos duplicado lo que se esperaba, hemos mejorado en eficiencia, en ingresos, en rendimientos y en las capacidades también de los productores, que ahora tienen más conocimientos. Y ahí entendemos que hay una mayor resiliencia”, explica a CAPITALES este administrador de empresas e ingeniero comercial sucrense.

Solo en el segundo de los seis componentes del mencionado programa (uso eficiente del agua), se obtuvo un 50% de incremento de eficiencia del riego. “Nos han puesto el reto de mejorar los sistemas por lo menos hasta 48% de eficiencia; en el tema de producción, incrementar los rendimientos hasta un 15%; en ingresos, hasta un 15%... hemos obtenido indicadores muy buenos, en algunos casos duplicando y más lo que se esperaba”, puntualiza.

Cita algunos ejemplos. En rendimiento, el objetivo era incrementar al menos 10%. “Hemos hecho líneas base y hemos sacado el 7.7% como promedio de rendimiento en parcelas de frutas. Ahora, los resultados de nuestras mediciones nos llevan al 34% de incremento de rendimiento promedio en frutas”.

En cuanto a hortalizas, cuenta que tenían una línea base de 13.5% y llegaron a 36.2% en promedio. Incluso, “Si habláramos de productores líderes, que han agarrado todos los paquetes, es mucho más”.

Con relación a ingresos, habían medido un promedio del 23% y llegaron al 64%.

La incidencia de las tecnologías

“Cada tecnología demuestra cada incremento. Si al aplicarse las tecnologías no se tiene más pérdidas de, por ejemplo, 50% debido al cambio climático, es porque dieron buen resultado”, explica Ramírez, como una de las formas de medición de sus indicadores.

Sin embargo, agrega él, “realmente tú vas a ver que efectivamente hay un éxito cuando los productores incrementen sus recursos. Ese es el indicador más grande que tenemos y ahí estamos poniendo mucho énfasis. No solamente hemos visto que se mejore la eficiencia de los recursos naturales, el manejo, la mecanización, sino que al final del día eso tiene que acabar con más plata en el bolsillo de los productores”.

Por eso, la GIZ —dice Ramírez— vio que cuando los productores registran mayores ingresos, sus capacidades empiezan a mejorar: se compran más maquinaria, tienen acceso a más tecnología y más conocimiento y, además, se animan a reinvertir.

Pérdidas por cambio climático

“Con relación al cambio climático: las heladas, granizadas, sequías, vientos fuertes y pájaros afectan, en la mayoría de los casos, más del 50% de la producción. En realidad (sumados otros factores), estamos hablando de aproximadamente más del 70% de pérdida que tienen los productores en cualquiera de sus rubros”, agrega, con preocupación, el representante de la GIZ.

Comenta a CAPITALES que los productores generalmente tienen dos preocupaciones principales: Para contrarrestar los efectos del cambio climático, “¿cómo sé cuándo se van a presentar heladas?” y “¿qué hago cuando cae una helada?”.

Dice que se presentaban casos comunes como, por ejemplo: “Si tengo una cuarta hectárea de durazno y sé que pasado mañana me va a bajar la temperatura hasta -4 grados centígrados y mi fruto está creciendo, ¿cómo salvo mi cuarta hectárea de árboles de durazno? O bien, sé que me llegará una granizada pero no cuándo; entonces, ¿si llega en floración o cuando está creciendo mi fruto y lo pierdo todo…?”.

Ramírez cuenta que “ahí se ha trabajado con estaciones meteorológicas, para la previsión de heladas”. Luego: “En el tema de heladas y granizadas, para los frutales, todavía no había tecnologías en el campo. Como innovación se implementaron mallas antigranizo adaptadas de lo que se hace con la uva. Se trata de infraestructuras que están por encima de los 3,5 metros, sobre plantas que llegan a medir más de 3 metros. El resultado es prácticamente un invernadero. Ahora, los productores saben que sirve para todo tipo de fruta”.

Admite que se trata de una innovación costosa (estimada en 6.000 dólares por cuarta hectárea), “pero —aclara— si haces el cálculo de pérdida (por causa de las granizadas), al segundo año estarías pagando la inversión y esta infraestructura dura por lo menos 10 años”. Dice que usando aluminio en vez de palos de madera, aunque se eleva el costo, es mayor también su vida útil.

Estas mallas plásticas se aplican con éxito en Camargo y San Lucas, para el durazno, y en Aiquile para la chirimoya. Desde la GIZ anuncian que próximamente llegarán con el mismo sistema a Villa Serrano y al sur de Potosí. Aunque, añade el especialista, “como ya se conoce la tecnología, la gente lo está implementando con su plata”.

El mayor aprendizaje

Señala como el mayor aprendizaje de este programa que “la tecnología y los conocimientos mejoran las capacidades de los productores, esto hace que esto signifique en muchos casos una mejora de los ingresos”. Habla no solamente de capacidades relacionadas con la producción, sino también con el cambio climático.

Hacia el final del programa, la GIZ no solo trabajó articuladamente con el Gobierno sino también con otros actores como las universidades. En ese orden, coordinaron con la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad San Francisco Xavier, apoyando en concreto al Instituto de Desarrollo Rural Integral (IDRI).

Ramírez informa que el proyecto de la GIZ acaba en noviembre de este año. Pero en 2018 comenzará otro, denominado PROCUENCAS, con un enfoque distinto, “más orientado al manejo sostenido de recursos naturales dentro de la cuenca”. Entre las priorizadas, adelanta a CAPITALES, probablemente se tome en cuenta una de Chuquisaca.


Muyupampa fue sede de la Feria de la Semilla

El municipio de Villa Vaca Guzmán fue sede de la XII versión de la Feria Nacional de la Semilla, organizada por el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, a través del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF), según un boletín de prensa. La actividad movió cerca de Bs 2 millones en intenciones de negocios y Bs 36.000 en ventas efectivas.

A la feria acudieron 30 expositores y comercializadores de distintas variedades de semillas.

"El objetivo de estas ferias es rescatar las variedades nativas de semilla, el intercambio de experiencias y fomentar las relaciones comerciales", según explicó el responsable del INIAF en Chuquisaca, José Luis Vacaflor.

Villa Tunari gana tercer Torneo Nacional Taza de Calidad Café Presidencial

El café producido en Villa Tunari, zona del trópico de Cochabamba, ganó el tercer Torneo Nacional Taza de Calidad Café 'Presidencial Evo Morales Ayma 2017', informó hoy el director del Fondo Nacional de Desarrollo Integral (Fonadin), Erlan Oropeza.

"Los catadores internacionales consolidaron con un promedio de 92 puntos al municipio de Villa Tunari como el mejor café de Bolivia, en la tercera versión del torneo nacional ", dijo citado en un boletín de prensa.

Ese torneo se realizó entre el 12 y 15 de octubre en el municipio de Coroico de La Paz; en segundo y tercer lugar quedaron los representantes del municipio de Caranavi.

"Este torneo de café aglutinó a 109 productores que presentaron sus muestras de café, de los cuales 73 micro lotes ingresaron a la segunda fase y hoy conocemos que de este total solo 18 clasificaron, los cuales corresponden a los municipios Villa Tunari, Caranavi y La Asunta", detalló Oropeza.

El responsable de Fonadin prevé que para este año el café ganador se pueda comercializar a más de 10 dólares la libra.

República Checa muestra interés en importar banano y palmito boliviano



(ABI).- El embajador de la República Checa, Josef Rychtar, manifestó el interés de su país en importar banano y palmito boliviano en una visita que realizó el pasado fin de semana al Trópico de Cochabamba, según informó hoy la cancillería mediante un boletín de prensa.

El embajador, junto a servidores públicos del Ministerio de Relaciones Exteriores, autoridades locales del Trópico de Cochabamba, SENASAG, FONADIN e Insumos Bolivia, visitó las instalaciones del Centro de Inspección Fitosanitaria de Frutas de Exportación, para tomar conocimiento del proceso de inspección y certificación fitosanitaria de la fruta de exportación.

En la ocasión las empresas exportadoras realizaron la presentación del proceso productivo del banano, incluyendo visitas de campo, con la explicación detallada de las prácticas agrícolas y de empaque.

Según la nota de prensa, la producción de banano en el Chapare cochabambino, posee un nivel de calidad óptimo requerido en mercados internacionales lo que permitirá alcanzar a un corto plazo la exportación al mercado de la República Checa.

En lo que respecta al Palmito, la comisión se trasladó a la Planta Procesadora de Insumos Bolivia, instalación donde se verificó la alta calidad de los palmitos envasados que oferta esta industria.

El director General de Insumos Bolivia, Joseph Tapia, fue el encargado de realizar la presentación de la oferta de los productos agroindustriales de palmito con destino a mercados internacionales.

Siempre según el documento, el diplomático Rychtar, expresó su predisposición en coadyuvar junto a la Cancillería de Bolivia para efectivizar la exportación de esos productos alimenticios a su país.

La República Checa es un país de Europa Central pertenece a la Unión Europea desde el año 2004; tiene una población de aproximadamente de 10,56 millones de habitantes, con un PIB de 192,9 miles de millones de dólares (2016).