viernes, 13 de abril de 2007

El agro da un giro tecnológico

En Bolivia, el desarrollo de nuevas variedades e híbridos toma más fuerza. Dentro del cultivo de arroz y maíz se busca semillas con mayor productividad, sanidad y contenido proteico. En cuanto a la soya, lo transgénico gana terreno.

La investigación científica dentro del sector agrícola avanza a pasos acelerados y ya está dando importantes saltos en el país. Los centros de investigación nacionales han intensificado su trabajo y ahora compiten con más fuerza en el desarrollo propio (antes sólo se hacía la introducción de semillas de otros países) y lanzamiento de nuevas variedades e híbridos cada vez con mayores cualidades: mejor potencial de rendimiento, alta calidad de grano, resistencia a enfermedades y otras amenazas al cultivo, excelente sanidad y adaptación a condiciones geográficas y climáticas de la región.Ahora, cada vez las exigencias son mayores. Poco a poco el agricultor en Bolivia busca ajustarse al ritmo de las nuevas tecnologías agrícolas del mundo. Es así que de la producción convencional ya ha pasado a la tecnología transgénica, que sigue expandiéndose por ahora sólo dentro del cultivo de la soya (se calcula que el 60% del área sembrada en el país ya usa variedades transgénicas), pero a la par ha comenzado a andar por nuevas sendas, como son el desarrollo de híbridos (que aseguran un 20% más de productividad frente a variedades convencionales) y la producción de semillas con elevado contenido nutricional y proteico en base a cruzamientos.Esta moderna tecnología, que ya lleva varios años de aplicación en otros países, está en fase de investigación en Bolivia y la expectativa es poder liberar nuevas variedades en un par de años más. Ése es el caso, por ejemplo, del arroz biofortificado y el arroz aromático, que ha sido introducido por el CIAT y que está siendo probado con apoyo de otras instituciones. También dentro de esa misma línea se halla el maíz QPM, una variedad con mayor calidad de proteína, cuyo uso busca masificarse en el país. Entretanto, Fundacruz, Anapo y Semexa siguen ganando más terreno con el desarrollo de nuevas variedades de soya transgénica trabajada localmente. El auge en la investigación agrícola se ve reflejado en el aumento de variedades e híbridos registrados en la Oficina Regional de Semillas. Desde 1996 hasta la fecha, se han registrado 233 variedades, 61 de las cuales corresponde solamente a soya.

Avanza el uso de semilla certificada
z Para poder vender cualquier variedad o híbrido se exige registrarlas en la Oficina Regional de Semillas (ORS). Este proceso tarda unos dos años en los que se realiza la Identidad Varietal (revisión de documentación, la variedad a registrar debe diferenciarse en al menos una característica de las ya existentes) y Pruebas de Valor Agronómico (ensayos de campo en tres zonas durante dos campañas). z En la ORS se cuenta actualmente con un registro de 412 variedades de semillas. De 502 toneladas de semillas certificadas en 1982, se pasó a más de 49.000 toneladas en 2006.z Con la fiscalización sobre el comercio local y las importaciones de semillas, se busca restringir el ingreso indiscriminado de variedades no adaptadas a la región y evitar la introducción de plagas y enfermedades. z El uso de semilla certificada se mantiene por encima del 70% con mayor presencia en los cultivos de sorgo, maíz y girasol. En la producción de papa es donde menos se usa. Cerca de un millón de hectáreas serán sembradas este año con semilla certificada en diversos cultivos. La soya sigue a la cabeza en el uso de semilla certificada (80% corresponde a esa especie).

EFECTO DE CONDICIONES AMBIENTALES, SOBRE LA CALIDAD DE SEMILLAS DE DIFERENTES GENOTIPOS DE FREJOL

El fréjol (Phaseolus vulgaris L.), en el Departamento de Santa Cruz Bolivia, es una de las mejores alternativas como cultivo de invierno en los llanos y en los Valles Mesotermicos en verano, pero en invierno se ve afectado por las condiciones climáticas adversas tanto la producción de grano, peor la producción de semilla de calidad, en ese sentido el Instituto de Investigaciones Agrícolas El Vallecito (IIA El Vallecito), de la F. C. A. (U. A. G. R. M.), específicamente el Programa Nacional de Leguminosas Alimenticias de Grano (PRONALAG), realizo el presente estudio, en los Municipios de San Julián y Chane Independencia. Fueron sembradas diez líneas de fréjol de diferentes tipos varietales, en el primer municipio las condiciones climáticas (falta de lluvias) fueron desfavorables y en el segundo regulares. De esta situación se ha obtenido datos como: el rendimiento, porcentaje de conversión de semilla y el efecto sobre la calidad de semilla, la evaluación de los parámetros de respuesta fue realizada en el laboratorio de la Oficina Regional de Semillas (O.R.S. Sta. Cruz), los resultados obtenidos permiten concluir que: mayor rendimiento y porcentaje de conversión se ha obtenido en la localidad de Chane Independencia con promedio 66% de conversión y 33% en la localidad de San Julián; La calidad fisiológica de la semilla, analizada por medio de las pruebas de estrés, es superior donde las condiciones fueron regulares. Líneas de fréjol con semillas de tamaño pequeño y mediano presentan mayor calidad fisiológica comparada con líneas que tienen semillas de tamaño grande, independientemente de las localidades.

jueves, 12 de abril de 2007

GENOMICA Y BIODIVERSIDAD: NUEVAS OPORTUNIDADES PARA PEQUEÑOS AGRICULTORES PAPEROS

Fueron establecidas nueve parcelas experimentales del 30 de noviembre al 01 de diciembre del 2004 en la comunidad de Chullchunq’ani (provincia Carrasco del departamento de Cochabamba), ubicada a una altitud de 3,200 msnm y a 100 km de la ciudad por la carretera antigua a Santa Cruz, con una temperatura de 16°C y una precipitación pluvial de 629 mm promedio anual, su topografía es montañosa además que presenta diariamente vientos dirigidos del lado norte y con mucha nubosidad y es considerada como una zona de alta incidencia de tizón (Phytopthora infestans).

Se evaluaron genotipos promisorios y avanzados generados en la Fundación PROINPA - Bolivia y provenientes del CIP-Perú. Estos tienen varios años de evaluación en campo con la cooperación del proyecto regional PREDUZA y fueron seleccionados por su resistencia a P. infestans. Se utilizaron como testigos, variedades hibridas resistentes a tizón como Robusta y/o India y la variedad susceptible Waych’a (Solanum andigena). También se evaluaron otros genotipos en diferentes fases de selección.

Varios de los genotipos evaluados y seleccionados son potenciales progenitores para generar nuevos híbridos, como los genotipos provenientes de fusiones de protoplasto, sus retrocruzas y los genotipos provenientes de Solanum tuberosum, por su precocidad y resistencia al tizón. También se confirmo que existen al menos tres genotipos con niveles altos de resistencia al nemátodo-rosario entre los genotipos avanzados.

La evaluación y selección participativa se realizó con la participación de agricultores de la Asociación de Productores Semilleristas ”El Puente”, técnicos de instituciones como SEPA y comerciantes o intermediarios.

Se logró seleccionar participativamente 11 genotipos de papa con resistencia al tizón, de buenos atributos agronómicos, parecidos a las variedades cultivadas, resistentes al tizón, precoces y semiprecoses, con ojos superficiales a semiprofundos y de alto rendimiento (mayor a 12 t/ha)

miércoles, 11 de abril de 2007

PRODUCCIÓN ORGÁNICA CON FINES DE EXPORTACIÓN, UNA ALTERNATIVA PARA EL ALTIPLANO

Bolivia es uno de los países más pobres de Latinoamérica. Su desarrollo económico ha sido insuficiente para incrementar el promedio de los ingresos, especialmente de los pequeños agricultores. En las áreas rurales, donde las actividades agrícolas son la principal fuente de ingresos, la pobreza es una constante, principalmente en las regiones conocidas como Valles y Altiplano, regiones que difícilmente han estado económicamente integradas con las economías del mercado. Débiles lazos con los mercados locales (mercados de consumo y agroindustrias), escasa infraestructura caminera y virtualmente ningún acceso a los mercados internacionales y a la tecnología, han perpetuado la existencia de una primitiva sub-economía y afectado negativamente la productividad.

Los vínculos con los mercados han sido limitados, en gran medida, a ferias locales en las que básicamente el mismo producto es vendido en el mismo periodo del año en función a la temporada de cosecha. Esas regiones han producido tradicionalmente productos de bajo valor de mercado, utilizando anticuadas tecnologías de producción en medioambientes relativamente hostiles incluyendo insuficiente infraestructura para riego. Adicionalmente hay ineficiencias en las politicas sectoriales, soporte institucional e intermediación financiera para las áreas rurales empobrecidas.

El Proyecto “Acceso a Mercados y Alivio a la Pobreza” (MAPA) ha logrado incrementar los ingresos de familias pobres en las regiones de Valles y Yungas de Bolivia. En el caso de los Yungas, las áreas de concentración han sido café, turismo y te; mientras que en el caso de los valles, las áreas de concentración han sido especias, cebollas, bayas, uva de mesa, maní, ajíes, tomates, duraznos y flores de corte.

Los resultados alcanzados por el proyecto MAPA en los últimos 5 años han permitido que USAID/Bolivia y el Gobierno de Bolivia apoyen la implementación de una nueva fase de cinco anos, iniciando en octubre de 2005 y concluyendo en septiembre de 2010.

Esta nueva fase ya no contempla intervenciones en el área de los Yungas, en cambio, considera que el proyecto deberá tener un componente de apoyo a las actividades de desarrollo de agronegocios en el área del Altiplano boliviano (departamentos de La Paz, Oruro y Potosí), además de mantener el apoyo a las actividades de la FDTA-Valles en la región de los valles de Bolivia.

La gran pregunta es si bajo los antecedentes del Altiplano se puede lograr esta exigencia del mercado y en lo posible con una productividad que logran otros países para hacer rentable el negocio.

Además de todas estas exigencias hay que enfrentar el desarrollo de una serie de actividades de apoyo a la agroindustria que se quiere generar como por ejemplo: la provisión de insumos como ser bolsas de malla, equipos de cosecha, maquinarias
seleccionadoras, etc., que se constituyen en elementos indispensables para el logro de objetivos.

Por otro lado está el componente logístico de las exportaciones. Sólo basta llegar a la frontera para ver pasar sin ningún trámite una serie de productos agrícolas hacia nuestro país, mientras que nuestras exportaciones tienen que cumplir una serie de exigencias para realizar el tránsito por territorio extranjero.


La logística necesaria para llegar a puerto es otra limitante para el desarrollo de las exportaciones, esto acompañado con la posibilidad siempre presente de bloqueos, las exportaciones se convierten en un verdadero desafío.

Pese a las grandes limitaciones que existen en el desarrollo de agroindustrias en el Altiplano, tanto de limitantes climáticas como logísticas, se ha detectado en el altiplano un gran potencial productivo que se está orientando hacia la producción orgánica y está basada principalmente en la baja incidencia de plagas y enfermedades debido a las condiciones climáticas existentes en la altiplanicie.

Cuando se trata de producción orgánica para exportación, el principal punto es la obtención del “certificado de producción orgánica” que es emitido por una empresa autorizada para este efecto.

La certificación de productos orgánicos es la manera en la que un agricultor puede asegurar a quienes compran sus productos, que estos son producidos bajo normas de producción orgánica reconocidas, tanto en el ámbito nacional como en el internacional. La certificación marca la diferencia entre la comercialización de un producto orgánico y un producto cultivado en forma convencional.

La certificación orgánica de un campo de producción incluye dos inspecciones que son realizadas por un técnico de la empresa certificadora y la presentación de la documentación exigida por esta empresa certificadora, que consiste en el llenado del “Perfil del Operador” en el cual se incluye toda la información que debe tener cada finca: características de la finca, separación de las unidades no ecológicas en caso de que existieran, información detallada sobre el origen de las semillas y material vegetal, origen del abono utilizado, registro de manejo de suelos y actividades que favorezcan al medioambiente, planillas con los registros de las actividades diarias, de las evaluaciones semanales o quincenales sobre incidencia y severidad de plagas, enfermedades y malezas, etc.

Una vez completada toda esta información, el documento es entregado a la certificadora para la emisión del certificado de producción orgánica.

El Proyecto Mapa en su intervención en el Altiplano, empieza a trabajar en la producción orgánica como alternativa para mejorar los ingresos de los agricultores que viven bajo condiciones adversas de clima, suelo, sequía, heladas, granizos, etc., factores que así como dificultan la producción y la diversificación de los cultivos, desfavorecen también al desarrollo y proliferación de plagas y enfermedades. Este hecho obliga a pensar que esta zona puede convertirse en una zona potencial para la producción orgánica de los cultivos que mejor adaptación muestren a las condiciones que presenta el Altiplano.

La presencia de plagas y enfermedades plantea problemas y desafíos en la agricultura comercial que implican amenazas económicas tanto para los sistemas agrícolas convencionales como para los orgánicos. Para el agricultor orgánico, la mejor solución a los problemas de las plagas y de las enfermedades es conocer y entender bien las condiciones locales, las variedades o cultivos a sembrar y cuándo hacerlo para evitar problemas severos. Un buen mantenimiento de registros de los problemas con plagas (cuando ocurren y cuáles estrategias de control son efectivas), ayudará a crear las bases de la estrategia de control para el siguiente año.

El Programa de cebolla dulce en el Altiplano se inició en la campaña agrícola 2004-2005 con la implementación de una finca de 20 has de cebolla dulce producida de manera convencional para exportación. Con la experiencia obtenida durante esa gestión en cuanto a la baja incidencia de plagas y enfermedades, se emprende la implementación de la finca de producción de Pasto Grande en la zona de Caracollo con la certificación de 4 has de cebolla orgánica. En esta ocasión se trabajó con la variedad Granex 33, una variedad dulce, tipo grano, pungencia moderada y alto contenido de azúcares.

El almácigo fue realizado en la ciudad de Cochabamba y trasladado a Oruro en el mes de octubre para su trasplante. Para la preparación del terreno se utilizó guano ovino proveniente de ganado de cría extensiva como abonadura de fondo. Para complementar la fertilización se hicieron dos aplicaciones adicionales del mismo abono y se utilizaron otros fertilizantes como biol, chancaca y té de estiércol. Paralelamente, en parcelas de productores se hicieron pruebas con el uso de micorrizas y bacterias para favorecer la absorción de nitrógeno y potasio del suelo.

Para el control de plagas se realizaron monitoreos periódicos para la detección del inicio de ataque de trips y de manchas foliares causadas por mildiu (Peronospora destructor) y mancha púrpura (Alternaria porri). En el transcurso del desarrollo de las plantas no se detectó ningún brote de enfermedades y la presencia de trips se inició en la etapa de engrosamiento de bulbo, cerca a la cosecha, por lo que no fue necesario realizar ningún tratamiento de control.

Si bien los aspectos fitosanitarios fueron favorables en este periodo agrícola, los climáticos fueron muy desfavorables puesto que se presentaron heladas en varias oportunidades y granizadas de diversas intensidades, factores que por supuesto afectaron al cultivo y disminuyeron la calidad del producto final.

En todo caso, los mercados de Estados Unidos y Brasil han reaccionado positivamente ante la oferta de un producto que difícilmente se encuentra en el mercado: “cebolla dulce con certificación orgánica”. La producción orgánica en sí con sus ritos y retos ante el mercado, nos permite ofrecer un producto único en su género que los conocedores reconocen y aprecian de modo que están dispuestos a pagar por él.
Javier Siliezar[1], Paúl Meruvia[2], Claudia Sainz[3], Roberto Moyano[4]

LA PROTECCION VEGETAL EN LOS CULTIVOS DE ALTA MONTAÑA


Las zonas agroecológicas de alta montaña corresponden a la ecoregión andina que abarca 2 millones de kilómetros cuadrados y se extienden desde el sur de Venezuela al Norte de Argentina y Chile, incluyendo a Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. La ecoregión comprende uno de los ambientes mas frágiles y menos entendidos del planeta, albergando a mas de 60 millones de personas la mitad de las cuales estas vinculadas a actividades agrícolas y viven en niveles crecientes de extrema pobreza. El altiplano peruano, que es parte de esta ecoregión, presenta un insólito agroecosistema caracterizado por una amplia biodiversidad y variabilidad biológica. En él se han desarrollado las culturas Quechua y Aymara, las cuales a través del tiempo han logrado formas de producción que plantean un reto a la sobre vivencia humana en función a la altitud y clima adverso. En esta área se han realizado diversos estudios en ciencias biológicas, económicas y sociales. Por ellas se tiene un conocimiento de varios aspectos disciplinarios que explican de una u otra manera el desarrollo de la región. Esfuerzos en forma holística y multidisciplinaria han sido también esporádicamente realizados.

Al respecto, la integración de los esfuerzos de investigación en relación a infraestructura, organización social, tenencia de la tierra, manejo integrado de los cultivos andinos y la protección vegetal, así como los enlaces económicos con otras regiones de Puno, en el Perú, y países vecinos todavía quedan como reto en relación a la realización coordinada de trabajos de carácter científico y tecnológico. El conocer los factores que inciden en esta integración es fundamental para diseñar una estrategia para el desarrollo del Altiplano peruano, así como el de otras zonas similares.

La protección vegetal consiste en la defensa de los cultivos contra las pestes. La practica de la protección vegetal exige una base de conocimientos que descansa en una serie de conceptos, entre los que se encuentran los de peste, plaga, enfermedad, pesticida, plaguicida, control, manejo integrado de plagas y enfermedades y otros conceptos relacionados.

Se considera peste a todo organismo nocivo al hombre y a sus intereses económicos, los que abarcan las plantas cultivadas y los animales domésticos. El concepto incluye los patógenos de plantas y de animales; malezas, nemátodos parásitos de plantas y animales, moluscos, ácaros, insectos, aves silvestres y roedores.
La protección vegetal, entendida como lucha contra las fitopestes se puede llevar a cabo de diversas maneras y por distintos métodos, tales como:

Evasión de la peste: Por una adecuada elección de la época de siembra; por una selección de las áreas de cultivo; y por el uso de semilla libre de pestes.
Exclusión de la peste.
Erradicación de la peste.
Control de las pestes o protección del cultivo contra las mismas.

Los métodos de control, hoy en día se conocen como herramientas del manejo integrado de fitopestes. Los principales son:

Control cultural, físico, mecánico, genético, controles de base etológica, control biológico, microbiológico, uso de plantas resistentes, control legal y el control químico.

El manejo integrado de cultivos es un sistema dinámico que demanda la transferencia de conocimientos de los especialistas, y, especialmente, flexibilidad y sensibilidad en la toma de decisiones por parte del productor. EL manejo integrado de cultivos también tiene la ventaja de tener una variabilidad considerable. Su implementación requiere la voluntad política de los gobernantes, una educación intensiva de toda la comunidad y un entrenamiento activo de los productores.

Esto conlleva a que los productos para la protección de los cultivos no sólo deben funcionar, sino también ser seguros para el usuario, los consumidores y el ambiente. Adhiriendo plenamente al Código Internacional de Conducta para la Distribución y Utilización de Plaguicidas elaborado por la FAO (1997), la Industria de la protección de cultivos, sólo desarrolla, produce y vende productos que han sido apropiadamente ensayados y aprobados por las autoridades competentes.

Sin embargo en la actualidad el uso de agroquímicos sintéticos ocasiona mas problemas de los que pueden resolver. Estos incrementan el desbalance ecológico lo que favorece aun más a los organismos fitopestes. Entre los fenómenos que pueden aparecer con el uso indiscriminado de agroquímicos pesticidas, se encuentran:



Resistencia a los plaguicidas.
Afectación de las poblaciones de enemigos naturales. Desequilibrio de la plaga, resurgimiento de la plaga.
Trofobiosis.
Alteraciones de la población microbiana del suelo.




Los problemas de carácter fitosanitario ocurren como consecuencia del intento de practicar la agricultura en forma intensiva. Al tratar de resolver de forma inadecuada los problemas de plagas y enfermedades, que son consecuencia intrínseca del modelo inadecuado de agricultura que estamos usando (con presencia de grandes áreas de monocultivo, control químico de plagas, enfermedades y "malezas", fertilización química incontrolada, laboreo violento que afecta la biota del suelo y provoca erosión, riegos incontrolados que salinizan los suelos etc.) provocamos que sea insoluble el combate de los organismos dañinos a los cultivos.

Por tanto hay que buscar un modelo de realización de la agricultura que, dando rendimientos aceptables, nos permita cosechar los cultivos manteniendo un equilibrio biológico, plagas cultivo, que mantenga las poblaciones de los organismos dañinos por debajo de los umbrales económicos de pérdidas. Lo más cercano a este modelo que buscamos, que existe actualmente, es la llamada Agricultura Orgánica, Sostenible o Sustentable. Como parte fundamental de ella se ha desarrollando el manejo integrado de plagas y enfermedades.

Entre otras prácticas fundamentales en el manejo integrado de plagas y enfermedades, se citan a las siguientes:



v Disminución de la fertilización mineral.
v Uso de la fertilización orgánica.
v Uso de la Rotación de cultivos.
v Uso de Policultivos.
v Manejo adecuado del riego en momento, dosis y métodos a usar.
v Uso de distancias y densidades óptimas de siembra y plantación.
v Manejo de las Épocas y momentos de siembra y plantación. Adecuar el tipo de cosecha (en verde o quemado, planta entera o sólo fruto, etc)
v Tener en cuenta el tipo de suelo al escoger el cultivo.
v Uso del Control Biológico y microbiológico.
v Disminución del laboreo excesivo de los suelos.
v Siembra y plantación, siguiendo las curvas de nivel. Siembra de cultivos trampa y protectores de enemigos naturales.
v Siembra de plantas repelentes de plagas.
v Uso de variedades resistentes.
v Uso de organismos fijadores de Nitrógeno y solubilizadores de fósforo.
v Composteo de los restos de cosecha.
v Solarización del suelo.
v Manejo de la dinámica poblacional de plagas y enfermedades
v Tratamiento y desinfección de semillas.




Las experiencias sobre la protección de plantas y/o de cultivos que se tratan en el presente trabajo están basadas principalmente sobre el manejo integrado o protección integrada de plagas y enfermedades de la papa y quinua, que son los principales cultivos de las zonas agroecológicas de alta montaña.

martes, 10 de abril de 2007

CONTROL DEL PULGON NEGRO (Cinara cupressi Buckton), QUE AFECTA A LOS ÁRBOLES DE CIPRÉS (Cupresus macrocarpa) EN LA CIUDAD DE ORURO

El establecimiento de especies arbóreas es muy difícil en el altiplano central por el déficit hídrico, las heladas, por la destrucción vandálica de las plántulas o por problemas fitosanitarios.

En este sentido, el estudio preliminar del control del pulgón negro, enfoca tres aspectos: el primero trata sobre las características del insecto, luego la dinámica poblacional en diferentes estaciones del año, comprobándose que el stress hídrico es favorable para el incremento del número de individuos. Luego se hace referencia al control del pulgón con pesticidas naturales, el resultado muestra una baja efectividad respecto del control, funcionando mejor como repelente. Finalmente, se destacan los resultados de la aplicación de dos dosis de Tamarón; la prueba de T de comparaciones para la hipótesis planteada indica que no se puede rechazar la Ho,, o sea se puede emplear cualquiera de la dosis en estudio, desde el punto de vista económico, conviene utilizar 40cc. por mochila.

ESTUDIO E IDENTIFICACIÓN DE LA CAUSA DEL SECAMIENTO DE LOS CIPRES EN LOS VALLES DEL DEPARTAMENTO DE SANTA CRUZ


La familia de los ciprés abarca muchos géneros y muchas especies, algunas de las especies mejor conocidas y más difundidas en Bolivia son Cupressus macrocarpa y c. piramidales, estas especies son oriundas de Europa y fueron introducidas a América en tiempos de la colonia, el potencial de adaptación de esta conífera hace que se encuentre distribuida en la zona de los valles, valles altos y puna andina en nuestro país . En los valles del Departamento de Santa Cruz, esta conífera es utilizada como especie ornamental y recomenda para reforestación especialmente en la cuenca alta del Rio Piraí , en algunas zonas son útiles como cercos vivos. Pero el valor es el ornamental en jardines de las viviendas, las plazas, parques o símbolo funerario en los cementerios.

En los últimos años, estos árboles muestran un deterioro que va desde el secamiento de hojas, ramitas y ramas hasta la muerte misma de la planta, aspecto que se atribuye erróneamente a las condiciones climáticas poco típicas que se están presentando en los últimos años, sin embargo llama la atención que las plazas parques o viviendas, donde no se descuida el suministro de agua a la planta estén en peores condiciones.

Este problema fue la preocupación para llevar adelante los estudios y llegar a su identificación para lo cual se realizaron inspecciones de campo, y pruebas de laboratorio, llegándose a determinar que el causante del secamiento y muerte del los ciprés es el afido Cinara cupressi .
Los estudios realizados hasta el momento, indican que el pulgón se ha extendido ampliamente en el mundo afectando al género cupressus y otras plantas de los bosques nativos en diferentes partes del mundo , en Africa el pulgón causó daños irreparables en los géneros Callitris y widdringtonia estos tienen una relacion filogenética con los géneros Fitzroya, Dacrydium y Pilgerodendrum de Chile, también existen datos que el C. Cupressi afecta a otras coníferas nativas como es el caso de Austrocedrus chilensis.

La plaga de referencia se encuentra distribuida en todas las zonas de estudio, en los valles del departamento de santa cruz y zonas de otros Departamentos de Bolivia, El pulgón del cipres , Cinara cupressi , es un insecto nativo de Europa que fue detectado por primera vez en chile, en el 2003 atacando a plantaciones exóticas del genero Cupressus. En el mismo año se reporta la plaga en la zona sur de Argentina llegando a principios de2004 a la zona del norte Argentino de donde ingresa a Bolivia afectando los ciprés en los valles de Potosí, Tarija y Chuquisaca. Pasando a los valles de Santa cruz donde se realizó un minucioso estudio.

Al respecto esta plaga es reportada por la Global Invasive Especies Database (2000) entre las 100 invasoras más dañinas del mundo.


Los estudios realizados caracterizan a esta plaga como un insecto de cuerpo suave, parduzco a menudo con una capa cerosa gris. Tienen cerca de 2,4 milímetros de largo, los adultos presentan formas aladas que son las que invaden a plantas sanas. Los estadios jóvenes aparecen a menudo como colonias a lo largo de las ramitas de árboles infestados. La saliva es fitotóxica lo que ocasiona el amarillamiento, necrosis o muerte de las ramas o la planta toda.
Teniendo en cuenta los daños ocasionados en coníferas nativas de otros países se teme que sean afectados los bosques nativos de pino de monte Podocarpus sp.de Bolivia.