miércoles, 5 de diciembre de 2012

Hay exceso de arroz, soya y azúcar, pero no se exporta

Es una situación paradójica. Pese a la bonanza económica que se pregona, el sector exportador está alarmado porque el año que se cierra los productores conjuntamente los industriales del sector agrícola se quedarán con gran parte de sus productos sin poder exportar. Todo debido a la tardía liberación de los permisos de exportación, y por consiguiente, la imposibilidad de sacar sus productos hacia las fronteras por falta de medios logísticos de transporte. Esto sucede con la soya, el arroz y el azúcar.

Los productores critican la acción del Gobierno que con el propósito de precautelar el mercado interno ha postergado al extremo de que el país pierda la cuota américa de las 12 mil toneladas, tal es el caso del sector azucarero. "El Gobierno ha soltado los permisos de un momento a otro para todos. Eso ha creado enormes dificultades", dijo Carlos Rojas, presidente del Ingenio Guabirá. Estas expresiones son similares en otros sectores. "Ninguna norma que regule el mercado es bueno, lo hemos dicho una y otra vez", dijo Demetrio Pérez, presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas (Anapo).

Datos que hablan. Según datos recabados por El Día, la producción soyera este año alcanzará a 2,8 millones de toneladas, de los cuales solo un 20% va al consumo interno. En octubre, Brasil mediante acuerdo fitosanitario abrió la posibilidad de exportar al menos 300 mil toneladas, hasta donde se conoce, el país estaría solo en condiciones de sacar a dicho país menos de 50 mil toneladas en calidad de grano.

Por su parte, la Cámara Agropecuaria del Oriente, ha manifestado que todos los datos referentes a este tema serán conocidos el 14 de diciembre en un informe anual de lo que fue el 2012.

"Cuando alguien exporta un producto tan sensible como los agroindustriales lo hace pensando en abastecer un mercado y no en venderle. Entonces el comprador exige garantías para satisfacer la seguridad alimentaria. Pero cuando está ligado a un permiso de exportación no puede hacer este tipo de acuerdos comerciales con el comprador", explicó Willy Rojo, presidente de la Cámara de Exportadores de Santa Cruz (Cadex).

El rubro del azúcar. La producción total de este año llegará a 12 millones de quintales, de los cuales 8 millones van al mercado interno. "Nos quedaremos con cuatro millones de quintales almacenados", señaló Vitaliano Mamani, máximo dirigente fabril.

Además de ello, Bolivia ha perdido la cuota americana de las 12 mil toneladas, lo cual es considerado por el sector como lamentable ya que afecta la credibilidad del país.

"Hace rato que el mercado interno está plenamente garantizado. Yo no sé por qué el Gobierno nos ha puesto estas condiciones", dice Francisco Dorado, presidente de la Unión de Cañeros Guabirá.

Ante esta situación, el Ejecutivo a través del viceministro de Comercio Interno y Exportaciones, Huáscar Ajata Guerrero, respondió ayer desde La Paz que a septiembre se ha exportado medio millón de quintales de azúcar equivalente a 26 mil toneladas. Además, informó otros un millón de quintales se autorizaron, de los cuales se han certificado medio millón y solo se han logrado 52 mil quintales de azúcar. "No están utilizando esos medio millón de quintales autorizados, obviamente que hay otro medio millón. Lo que pasa es que hay condiciones de mercados, los comodities han bajado. El llamado que hacemos que haya una utilización plena de los certificados", manifestó. La autoridad, negó que haya trabas gubernamentales, al reiterar que el mercado está abierto, además de que una comisión viene reuniéndose para establecer más exportaciones.

En el caso del arroz. Según la Federación Nacional de Cooperativas Arroceras (Fenca), el sector ha logrado una producción de 528 mil toneladas de arroz, con rendimientos de 3 toneladas por hectárea. De dicha producción la cuota para la exportación es apenas del 10%, la misma no pudo ser cumplida debido a las condiciones impuestas por el mercado externo de países como Chile, Perú, Venezuela y Cuba.

"Solo hemos logrado exportar 12 mil toneladas. Tenemos que trabajar en tener buena calidad y cantidad de arroz exportable", señaló Salomé Tupa, presidente de Fenca. Y el productor Gonzalo Vásquez, señaló que el 2013 subirán esos índices.

Sui Géneris
Aristas de un tema lleno de entredichos

Burocracia. La lentitud en la exportación de azúcar, está causando preocupación y desesperación en los productores cañeros, que ven dificultades para recuperar su inversión.

Logística. La alta demanda por transportar diferentes productos hacia las fronteras ha incidido en la fluidez de las exportaciones sobre todo del azúcar y la soya.

Perjuicio. Esta situación repercute en el desincentivo a la producción y de paso muchos agricultores se verán afectados en las actividades de presiembra ya que gran parte de ellos debe honrar créditos bancarios y la compra de insumos.

Cañeros y Gobierno discrepan por exportaciones de azúcar paralizadas

Los productores de azúcar se quejan por la burocracia que frena las exportaciones, mientras el Gobierno considera que los empresarios dejan de exportar azúcar por el bajo precio en el mercado internacional, pues, pueden vender 1 millón de quintales y sólo comercializaron 52.000, apenas medio por ciento del total autorizado.

El viceministro de Comercio Interno y Exportaciones, Huáscar Ajata, sostiene que están verificando el stock de azúcar, y luego se reunirían con los productores.

Mientras tanto en las filas de cañeros e industriales del dulce producto aseguran que la burocracia gubernamental está impidiendo las exportaciones, lo que pone en riesgo al sector. Advierten que hay sobreestocamiento, y con producto almacenado no pueden honrar compromisos financieros.

Ajata desmiente las denuncias de cañeros e industriales, insistiendo que hasta septiembre se exportaron medio millón de quintales, la autoridad indica que el Gobierno autorizó un millón más, de los cuales solo se vendió al exterior 52.000 quintales.

La baja exportación "ha sido por las condiciones de mercado", puesto que "el precio internacional de los commodities, entre estos del azúcar "han bajado", señala el Viceministro al indicar que en enero la tonelada de azúcar estaba en 600 dólares y ahora en 400.



lunes, 3 de diciembre de 2012

Anapo se declara en emergencia por una ley

La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) se declaró en emergencia ante la falta de diálogo con el Gobierno sobre su posición en contra de varios artículos de la Ley Marco de la Madre Tierra para el Desarrollo Integral para el Vivir Bien.

Ese sector, mediante un espacio solicitado publicado ayer en medios de prensa, expresa su preocupación ante el artículo 24 (numeral 8) de la norma aprobada por los órganos Ejecutivo y Legislativo.

El artículo dispone “desarrollar acciones que promuevan la eliminación gradual de cultivos de organismos genéticamente modificados autorizados en el país”.

Los productores afirman que esa medida implica eliminar el cultivo de la soya, puesto que en la actualidad al menos el 99% de la que produce el país utiliza semilla transgénica; además señalan que “no es menos cierto que otros cultivos tampoco podrán ser probados en nuestro país”.

El comunicado critica al artículo 19 de la ley, que determina la eliminación de la concentración de la propiedad de la tierra o latifundio y otros componentes en manos de propietarios agrarios y empresas, y la regulación y control de la extranjerización en la propiedad.

El sector afirma que hay un cumplimiento “erróneo” de esa norma y que “en ese accionar del Instituto Nacional de la Reforma Agraria y de los avasalladores hay una tendencia xenófoba, que se ve agravada con la presencia de grupos irregulares”.

La producción de soya creció 10% en ocho años

El 100 por ciento de este cultivo en el país se hace con base en biotecnología y se plantea la modificación de otras semillas como sorgo, chía y maíz.

La producción de soya creció 10 por ciento en los últimos ocho años, según el presidente de la Asociación de Proveedores de Insumos Agropecuarios (APIA), Marcelo Traverso.
En Bolivia, comenzaron a utilizarse semillas genéticamente mejoradas desde 2004, tras la regulación de soya RG (resistente al glifosato), por el Decreto Supremo 28225.
Indicó que desde el cambio gradual, con la aprobación de la tecnología de modificación en semillas de soya, la producción de esta oleaginosa se incrementó al reemplazarse la semilla convencional, usada anteriormente.
Dijo que si se pudiera trabajar con otras semillas mejoradas con biotecnológica por existir una fuerte demanda para la producción de alimentos. “No se trata de producir por producir, sino que hay una demanda de alimentos a nivel mundial y la población del mundo crece y exige no solamente cantidad, sino calidad”.
Traverso señaló que la producción de soya con semillas mejoradas por la biotecnología generó que las tierras sean más sanas.
Actualmente, la producción de soya cubre un millón de hectáreas y este año, la producción apoyada por biotecnología cubre el 100 por ciento de la siembra.
Según estudios de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), se establece que la producción de oleaginosas en 2011 alcanzó a 2,5 millones de toneladas métricas y se exportó cerca de 1,5 millones de toneladas.
Desde 2005, hay 44 variedades de soya RG registradas en el país; de ellas, siete fueron reconocidas en 2010, según informaciones del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).
Los productores. El presidente de Anapo, Demetrio Pérez, añadió que la biotecnología es una herramienta bastante importante. “Lo que habría que adicionar son otros elementos para que el productor pueda abaratar sus costos de producción y optimizar su cosecha. Ésta es una herramienta de la que muchos países vecinos hacen el uso”.
Pérez explicó que el incremento se dio en el área misma y que es posible mejorar la producción, pero un factor perjudicial es la inseguridad jurídica.
Las exportaciones. A la fecha, la exportación de soya al mercado andino generan 700 millones de dólares y hasta fin de año llegarían a 900 millones, según la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO).
Según información del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), las ventas de torta de soya a la Comunidad Andina (CAN) permitieron una facturación de 165,5 millones de dólares; aceite crudo de soya, 144 millones de dólares; aceite crudo de girasol, 46,2 millones de dólares, y harina integral de soya, 25,7 millones de dólares.

Según el IBCE, la soya es el principal cultivo biotecnológico al haber logrado 73,3 millones de hectáreas.

La soya transgénica

La producción de soya transgénica en el país tuvo una transición de ocho años. Esta semilla es más resistente a las plagas.

1,2 millones de hectáreas es la superficie cultivada con soya en Santa Cruz. El IBCE asegura que el 100 por ciento emplea semillas transgénicas.

70 mil empleos directos genera la producción de soya con biotecnología en el país y, al menos, 300.000 indirectos.

19 por ciento de grasitud es lo que aporta la soya en la elaboración de aceites con un alto contenido de proteínas



viernes, 30 de noviembre de 2012

Investigación y regulación de biotecnologías permitirán el desarrollo agrícola en Bolivia

Uruguay es un ejemplo donde el uso de semillas genéticamente mejoradas permitió al vecino país incrementar de forma importantes –en los últimos 10 años– sus áreas de cultivo de soya y maíz, mayor crecimiento económico y convertirlo en un importante exportador agropecuario
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Investigación en biotecnología y una legislación que regule y controle su uso permitirán el desarrollo sostenible de la actividad agrícola en el país, en beneficio de los productores nacionales y la seguridad alimentaria local y mundial, ahora que se proyecta, a mediano plazo, una crisis alimentaria internacional, explicó el presidente de la Asociación de Proveedores de Insumos Agropecuarios (APIA), Marcelo Traverso.

Las declaraciones las realizó en el marco del Foro “Biotecnología para una agricultura sostenible e inclusiva”, organizada por IBCE (Instituto Boliviano de Comercio Exterior) y APIA. Dijo además que Bolivia –por su potencial natural– puede convertirse en un país líder en la producción de agroalimentos, aplicando tecnologías sustentables tanto en lo económico como en el manejo responsable de los recursos naturales, con políticas gubernamentales claras que permitan agilidad en el comercio nacional e internacional.

Un ejemplo exitoso es el de Uruguay, donde con un marco legal bien trabajado, investigación y regulación, este país se abrió a la biotecnología asegurándose que esta no sea nociva a la salud, al medio ambiente y beneficie a su economía. Los resultados fueron óptimos y en los últimos años permitieron incrementar el crecimiento económico del vecino país, aumentar su superficie de cultivo y mejorar ampliamente sus exportaciones, según explicó el subsecretario de Agricultura, Caza y Pesca del Uruguay, Enzo Benech, durante el Foro de biotecnología realizado en La Paz.

La autoridad gubernamental explicó que el uso de semillas transgénicas –o genéticamente mejoradas– de soya y maíz tiene un impacto muy fuerte en su agricultura, puesto que sus cultivos de soya pasaron de 8.000 hectáreas el año 1998 a más de un millón este año, hoy el 70% de sus exportaciones tiene base agropecuaria y en la última década su Producto Interno Bruto (PIB) se mantuvo en un promedio de 6%, por encima de muchos países de la región.

En este contexto, Traverso señaló que al igual que en Uruguay, en el país es imprescindible contar con una norma clara acerca de los procedimientos de registro y regulación de la biotecnología y, por su puesto, tener el derecho para aplicarla en beneficio no sólo de los productores del área rural y su nivel de vida, sino también para palear el hambre de la región y el mundo.

Recordó que en los últimos 20 años la población mundial creció en un 74%, la esperanza de vida en 17%, la mortalidad infantil se redujo en 40% y la superficie cultivable aumentó apenas en un 5%, cuando se proyecta –de acuerdo a datos de Croplife Latin América– que para el año 2050 la población del planeta necesitará que la producción agrícola aumente en un 70%, principalmente en Latinoamérica, que por su extensión cultivable es donde se produce la mayor cantidad de alimentos.

Por esta razón, y por el potencial natural que tiene Bolivia para suplir alimentos, es necesario y urgente el uso de tecnología en general y biotecnología en particular, para conseguir eficiencia y calidad en la producción, reducir los costos del productor y reducir el precio de los productos. En este propósito debemos fomentar la investigación y la aplicación de normas regulatorias que den sustentabilidad al sector productivo, señaló el presidente de APIA.

“Es necesario invertir en la investigación, desarrollo de nuevas tecnologías y una legislación basada en la ciencia, en ese sentido para APIA es imprescindible contar con una norma clara acerca de los procedimientos de registro y regulación de biotecnología y tener el derecho para aplicarla”, insitió Traverso al explicar que todo esto debe ser trabajado tanto por el sector público como por el privado.

Para mostrar los beneficios locales de la biotecnología, el productor cochabambino, Edmundo Aspetti, quien actualmente produce soya, arroz, maíz, trigo y chía en Santa Cruz, compartió -durante el Foro- su exitosa experiencia en el paso de la producción de soya convencional a soya transgénica, lo cual le permitió aumentar sus hectáreas de cultivo, su rendimiento y sus ingresos.

“Inicialmente tenía un pensamiento negativo hacia la soya resistente al glifosato, ya que escuchaba que era dañina, que dañaba al medio ambiente y que era sólo de beneficio de grandes agricultores, y que tenía menor rendimiento; pero luego al ver que los agricultores vecinos empezaron a sembrar semilla de soya resistente al glifosato y que facilitaba el control de hierbas, y que había ahorro en herbicidas, diesel y agua; me animé a probarla en 5 hectáreas… hoy me rinde más y tengo 500 hectáreas sembradas, de este total el 95% es soya resistente al Glifosato (transgénica)”, señaló.

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jueves, 29 de noviembre de 2012

Un convenio busca reducir importación de papa congelada

Un convenio firmado entre la procesadora de papa Pa & Pa y los productores de este alimento, de Capinota (Cochabamba) y Chané y Saipina (Santa Cruz), permitirá reducir la importación de papa congelada, según el viceministro de Producción Industrial a Mediana y Gran escala, Camilo Morales.

La autoridad gubernamental precisó que actualmente Bolivia importa cada año 4.000 toneladas de papa congelada para abastecer a las cadenas de comida.

El objetivo del Gobierno, señaló Morales, es eliminar la importación de este insumo hasta finales de 2014.

El gerente general de la empresa Pa & Pa, Gerardo Wille, explicó ayer después de la firma del convenio con los productores que 2.500 familias suministrarán este insumo para la producción industrial de papa congelada y para cubrir la demanda del mercado nacional.

La representante de los productores de este tubérculo de Yatamoco (Capinota), Bárbara Colque, explicó que a los agricultores de estas zonas, el convenio les permitirá tener un comprador seguro para su producción, obtener mejores precios y evitar el pago por el transporte hacia los mercados.

Los productores de papa reciben capacitación técnica de parte de la empresa Pa & Pa.

Cultivos de durazno y trigo son fortalecidos por 3.416 familias

“Innovación tecnológica para el desarrollo frutícola (manzano y durazno)” y “Producción de trigo y cereales” son los dos proyectos que buscan fortalecer la producción en 44 municipios del valle y la región andina de Cochabamba.

Los proyectos impulsados por la Gobernación del departamento, involucran la participación de 3.416 familias que recibirán plantines de duraznos y manzanas, y la entrega de semillas, según el proyecto.

En el proyecto frutícola, 2.500 productores recibirán entre 100 y 120 plantines según la extensión de tierras agrícolas disponibles. Los 22 municipios que participan en este programa son de las provincias Arani, Cercado, Capinota, Chapare, Quillacollo, Germán Jordán, Esteban Arze, Tiraque y Punata.

La inversión de Bs 15’328.384 pretente ampliar la producción hasta 400 toneladas más en los próximos 3 años. El proyecto de trigo y cereales pretende obtener 8.034 quintales de trigo comercial para la distribución en el mercado local y nacional.

Para este efecto ayer se realizó la entrega de semillas y fertilizantes a 916 familias de los municipios de Tarata, Sacabamba, Anzaldo, Toco, Villa Rivero, Vacas, Tiraque, Pocona, Sicaya, Totora, Bolívar, Arque, Tapacarí e Independencia.

El apoyo técnico de las Estaciones Experimentales de San Benito y Tarata es vital para el proceso. “Hemos recibido ya la capacitación, y también estamos preparando el terreno para plantar lo que nos están entregando”, dijo Macedonio Requiz, de la comunidad de San Benito.