viernes, 15 de junio de 2012

Una marcha por la baja producción de café ecológico recorrió las calles de Caranavi

Una multitudinaria marcha de productores y sus familias llegó de diferentes colonias colindantes a la ciudad de Caranavi y de otras regiones para concentrarse y asistir a la manifestación de protesta por la disminución en la producción de café ecológico que viene afectando a la producción desde hace tiempo, debido a que más de un 85% de los actuales cafetales son viejos, tienen más de 20 años y no han sido renovados.

Esta situación motivo el bajo rendimiento en los cafetales y la reducción en la producción de café de altura, el cual es demandado en mercados norteamericanos, europeos y asiáticos, principalmente, como uno de los mejores en el mundo por sus cualidades.

Sin embargo, aunque ya la producción de café boliviano tiene un buen nicho de mercado en el exterior, la producción de café es insuficiente en comparación de otros países como Colombia, Brasil y Perú, en Latinoamérica que superan en producción a nuestro país, con las consiguientes ventajas en los precios del mercado internacional.

Eustaquio Huisa Tapia, Presidente de la Federación Nacional de Productores y Exportadores de Bolivia FECAFEB, admitió esta crítica situación y por ello su organización convocó a los cafetaleros al Primer Congreso Nacional de Productores de Café que se realizó los primeros días de mayo, en el municipio de Caranavi en el departamento de La Paz.

El representante de los cafetaleros, enfatizó que de los 130 mil sacos de 60 kilos que se producían en años anteriores, en la actualidad no se pasa de los 80 mil sacos, por el cansancio del suelo, porque la forma de cultivo en Bolivia es artesanal y no tiene apoyo técnico, “antes los cafetales rendían 40 quintales y hoy el rendimiento es menor, apenas llegamos a 15 quintales, pero esperamos recuperar suelos y ampliar fronteras agrícolas”, destacó, porque no hubo renovación y no hay nuevas variedades se tiene este retraso, aunque desde el 2009, se empezaron a renovar algunos cultivos.

Esta organización de productores se creó hace 21 años, tiene 40 organizaciones afiliadas, beneficia a 22 mil familias y ha logrado consolidarse en el mercado interno y externo principalmente, a través de eventos internacionales realizados en la región como la Taza de Excelencia y de Comercio Justo, apoyada por organismos internacionales de cooperación.

Una de las principales falencias por la que atraviesan los cafetaleros en la actualidad es la falta de asistencia y no tienen apoyo del Estado, aunque la federación hace todo lo posible por brindar capacitación a las colonias cafetaleras, pero les falta recursos y sólo reciben ayuda de algunas organizaciones.

Entre las principales enfermedades que afectan al café están el “Ojo de gallo en las alturas”, “La broca” y otras, pero ellos tienen la intención en un futuro de crear un centro de investigación especializado en este rubro para apoyar la producción.

Además hace mucha falta mejorar la producción, pre beneficiado, beneficiado, comercialización, exportación, tecnología e industrialización, del café, puesto que están retrasados en comparación de países, como Perú, que produce 6 millones de sacos por año y los productores bolivianos, no llegan, ni a 100 mil sacos de café.

A pesar de esta situación ellos destacan que hasta antes sólo había cupos y estampillas y no podían exportar y vendían su materia prima a precios bajos, en cambio ahora el panorama es diferente y ellos pueden vender su producción, motivo que los alienta a seguir en esta tarea, pero esperan el apoyo del gobierno y políticas claras de fomento.

Alfredo campos, de caranavi, Director del Instituto Tecnológico de Caranavi INSTAIC, sostuvo que es posible mejorar la producción, y renovar los cafetales viejos puesto que entre el 80% a 85% están afectados y se requieren alrededor de 4 mil plantines de café por hectárea. La carrera de agronomía ha logrado producir 200 mil plantines en 25 hectáreas, pero eso es insuficiente.

Enfatizó que la idea es seguir produciendo plantines, manejar semilla certificada como requisito, controlar el vivero, desmalezar y para ello se requiere alrededor de ocho meses para producir un plantín de buenas condiciones, con buena semilla.

Además indicó que lo importante es que haya conciencia cafetalera y que se produzca cada año y que los agricultores sepan que hay café que hay buena demanda y que hay un buen manejo en la producción de café.

Susana lima, productora de café, sostuvo que los productores llegaron a la marcha junto a sus familias motivados por la baja producción, para plantear en el congreso propuestas de trabajo al gobierno.

La ocasión contó con la presencia de Demesia Achacollo, Ministra de Desarrollo Agropecuario, Rural y Tierras, quien sostuvo que su visita es para escuchar sus demandas; destacando que ellos han identificado la asistencia técnica como una de las principales falencias, la cual ha de ser atendida a través de esta cartera de Estado mediante programas.

Mary Carmen de la Cruz, de la AOPEB, reconoció la baja en la producción y esperan políticas claras para el incremento del café, por la demanda existente, ya que en la Bolsa de Nueva York, hay demanda y se llegó a cotizar la libra de café en 3 dólares. Sin embargo, “como no producimos mucho no aparecemos en la bolsa”, en comparación de otros países, resaltó.

Entretanto, los productores de café esperan el concurso de las autoridades locales, departamentales y nacionales para hacer posible la renovación de cafetales en vista de la demanda existente en el mercado externo, porque ellos quieren mejorar sus condiciones de vida, sus ingresos económicos, en una región, donde predomina el cultivo de cocales y la baja en la producción de frutales, que antes caracterizaba a esta región, según sus pobladores.

Lluvias extemporáneas retrasan cultivos de soya y girasol

Los caminos también están en mal estado, principalmente en el Norte Integrado y San Julián.

Las persistentes lluvias de los últimos días están retrasando las siembras de invierno de trigo y girasol, principalmente en las zonas del Norte Integrado y San Julián, informó el gerente técnico de ANAPO, Gilberto Aguanta.

Las campañas que arrancaron el 20 de abril debían finalizar el 30 de mayo. En el caso del trigo el avance llega al 70% de las 90.000 has programadas para esta temporada, mientras que en el caso del girasol ya se sembró el 80 de las 220.000 hectáreas.

El ejecutivo de ANAPO manifestó que las lluvias fuera de temporada también han dejado varias rutas camineras intransitables, lo que demora más aun el trabajo de los agricultores que de acuerdo a su cronograma debían terminar su campaña de invierno este 30 de mayo.

Sin embargo, Gilberto Aguanta manifestó que la humedad de esta temporada, será favorable para la siguiente siembre de soya.

Seguro agrícola en Bolivia

El seguro agrícola en el mundo tiene los siguientes antecedentes, a finales del Siglo XVII por medio de comunidades organizadas ya existía en Europa cierta forma de protección a las cosechas contra daños de granizo, estas comunidades se organizaban a base de sencillos lazos de solidaridad para proveer un reparto proporcional en caso de perdidas.

En el año 1760 en Prusia aparecen indicios de proyectos un seguro contra los daños en el sector agrícola que causa granizo, auspiciados por el Gobierno y el mismo era de carácter obligatorio.

Es en el año de 1917 en Estados Unidos cuando compañías privadas de seguros comienzan a cubrir cosechas de granos contra todo riesgo, a excepción de helada, inundación y fuego. Este avance se da debido a que los riesgos de granizo y fuego no son todos los riesgos a los que se encuentra expuesta una cosecha. En 1920 a 1921 se da otro intento de prueba por parte de aseguradoras privadas, el cual sufre cuantiosas por distintas razones, pero esto hace que las compañías privadas desistan.

Debido a las grandes perdidas económicas por parte de las aseguradoras respecto al seguro agrícola, por lo que fue necesario la participación estatal a través de subsidios, debido a que no es un negocio rentable por ser tan complejo y altamente riesgoso, ya que los siniestros que afectan a la agricultura se presentan en grandes áreas y raras veces se producen aisladamente. Debido a estos factores, surgió el seguro agrícola estatal que se encuentra operando en varios países pero solamente cubriendo algunos riesgos.

A partir de 1938 y 1939, Estados Unidos y Japón fueron quienes pioneros e iniciaron a cubrir con un seguro agrícola contra todo riesgo. (Otto Khsiek Lorenzana. El Seguro Agricola y su Importancia en el Desarrollo Economico de Guatemanta, Guatemala, 1968, p.13)

Los países de Sudamérica que tienen un mayor desarrollo sobre Seguros Agropecuarios son Argentina, Brasil, Chile.

En el caso de Chile que tiene un seguro agricola, con el apoyo estatal, se tiene al Comité de Seguro Agricola (COMSA), creado a partir del año 2000, con la finalidad de promover el Seguro Agricola y administrar un Subsidio del Estado para el copago de las Primas de Seguro Agricola.

Los productores agropecuarios de la Argentina tienen un seguro agropecuario, el cual es el más desarrollado de Sudamérica, según informes de la campaña 2009-2010, se reporto más de 800 millones de pesos de primas emitidas, alcanzando cerca de 19 millones de hectáreas aseguradas, que representan, aproximadamente, un 60% de la superficie sembrada del país, actualmente se esta con la intensión de la implementación de un seguro agropecuario obligatorio para todos los productores.

En el caso del Brasil se tienen los siguientes antecedentes, inician a partir de 1954 con la creación del Fondo de Estabilidad del Seguro Agrario con el surgimiento de la Compañía Nacional de Seguro Agrícola (CNSA), después en el año de 1966 se realiza la disolución del CNSA, el cual después sufrió varios intentos a nivel estatal y privado para el seguro. A partir del periodo 2004 – 2005, el Gobierno de Brasil intervino a través de una Ley que fue aprobada por el Congreso para intervenir en el seguro agrícola, a través de un subsidio de un 50% en el pago de las primas para los agricultores, actualmente se tiene el Programa de subvención a la Prima de Seguro Rural (MAPA).

También Colombia creo el seguro agropecuario mediante Ley 69 de 1993, y solo se puso en marcha a partir de 2003. A partir del 2010, en Ecuador se puso también en vigencia el “Sistema Nacional de Seguro Agrícola”, que cubrirá cuatro áreas productivas a nivel nacional: agrícola, ganadera, acuícola y forestal, que les permitirá a los agricultores recuperar los costos directos de producción invertidos en sus cultivos o plantaciones asegurados.

Esta también en fase de implementación el seguro agrícola en los países de Perú, Paraguay y Uruguay, todos con la finalidad de dar protección a la producción agrícola, debido a los riesgos principalmente climáticos que producen incluso la pérdida total de los cultivos.

En nuestro país a partir de la promulgación de la Ley No. 144 Ley de la Revolución Productiva Comunitaria Agropecuaria, en el Capitulo Segundo de dicha Ley se crea el Instituto Nacional de Seguro Agrario (INSA), como una institución pública descentralizada, con patrimonio propio y autonomía de gestión que estará bajo tuición del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, el cual se constituirá en uno de los instrumentos más importantes para el desarrollo de la agricultura, el cual se viene implementando a partir del anterior año y en esta gestión se pondrá en ejecución.

El seguro permitirá la protección del productor rural contra las pérdidas resultantes de los efectos adversos de la naturaleza, el seguro se constituirá en un instrumento de estabilización de los ingresos, de generación de empleo y de promoción del desarrollo tecnológico en el medio rural.

El seguro ejercerá también un importante efecto para el financiamiento rural, porque al reducir el riesgo y la falta de pago, reduce el costo del crédito y facilita la incorporación de las actividades rurales en la actividad económica del país. En el contexto actual, el seguro rural se constituirá en una condición esencial para la prosperidad de la agricultura, debido a los cambios y las políticas implementadas por el actual Gobierno, debido también por un ambiente económico a nivel mundial marcado por la incertidumbre.

Liberación definitiva de permisos de exportación alentaría la producción de oleaginosas

Al referirse al futuro de las exportaciones de productos de oleaginosas como el girasol y otros productos de esta cadena productiva, la CADEX Cámara Agropecuaria de Comercio Exterior, a través de un informe, afirmó que existen las condiciones técnicas y económicas para hacer posible esta medida y con la liberación definitiva de los permisos de exportación, lo cual esperen se dé pronto, porque el sector productivo, “de ninguna manera es deficitarios”, en el caso del girasol y por tanto su exportación no significa ninguna amenaza a la seguridad alimentaria del país.

Está totalmente comprobado, que el mercado interno solamente consume el 10% del girasol que Bolivia puede producir, por tanto hay un 90% de excedentes que se dedican a la exportación.

En febrero de este año, la CADEX ha realizado la solicitud al gobierno del levantamiento de las medidas de control a las exportaciones para este sector, puesto que el productor necesita tener la certeza de que sus productos tendrán mercados para venderse.

El sector productivo está preocupado también, por la situación del acopio que afecta a todos los sectores productivos, puesto que los silos se encuentran llenos en su mayoría y aun hay maíz por cosechar, por lo que se debe agilizar la exportación del mismo y de otros productos, como ser soya y brindar las condiciones logísticas necesarias para hacerlo de la forma más eficiente.

Las exportaciones de derivados del girasol, aportan valor agregado a nuestra oferta exportable no tradicional y en esta transformación, se crean empleos en toda la cadena productiva. La exportación incide en la mejora de la situación productiva en el país, puesto al existir un mercado más amplio, se incentiva a que se siembre más y con el apoyo a la gestión productiva, se garantiza la seguridad alimentaria y se equilibran los precios de forma natural en el mercado interno.

Por otro lado, exportar el aceite con valor agregado, es más eficiente que hacerlo en grano, pues el alto volumen del grano, con relación a su peso origina un alto costo del flete. Además, precisó que existen buenas oportunidades para su exportación, dado los buenos precios en los mercados tradicionales, que desde pasados años han venido generando rentabilidad para el país.

Desde el 2008, año en que se establecen las medidas restrictivas, las exportaciones de girasol y sus derivados han venido soportando un decrecimiento tanto en volumen como en valor. Los ingresos por la venta internacional de este bien, cayeron en un 39% durante el 2011, alcanzando los 75 millones de dólares, menos de la mitad de las ventas de 2008. En volúmenes las ventas del 2011 fueron 55% menos.

Por otra parte, con respecto a la producción de maíz, está claro que hemos mejorado nuestra producción, puesto que hemos tenido mejores condiciones climáticas que el pasado año. La liberación de más cupos para exportar es una buena señal, pero debemos llegar a la liberación completa de las exportaciones de este rubro, apoyar en la apertura de los mercados ya perdidos y estimular la producción.

Para apoyar a los sectores, es necesario que el estado genere mejoras en el acceso a insumos y tecnología, infraestructura para el transporte, almacenamiento y agilización de trámites aduaneros a través de ventanillas únicas.

Además, urge coordinar acciones con la Aduana Nacional de Bolivia, a fin que los camiones que traen importaciones y que deben volver al circuito exportador, no sean retenidos innecesariamente en los recintos aduaneros. Esto viene a afectar a todos los rubros productivos.

Con tecnologías de producción asociaciones locales mejoran sus ingresos

Comprometidas con la seguridad alimentaria apoyan en el mejoramiento de las asociaciones de productores guaraníes y campesinos de los municipios de Villa Huacaya y Villa Vaca Guzmán (Chuquisaca) con tecnologías de producción y transformación y asistencia técnica para la generación de productos con valor agregado, Ayuda en Acción y su socio local, la Fundación intercultural Nor Sud.

En torno al proyecto “Seguridad Alimentaria y Desarrollo Económico Local en Bolivia y Ecuador” que cuenta con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrolla (AECID), realizó la entrega de equipamiento a la Asociación de Productores Ecológicos del municipio de Villa Huacaya (EIREKA) y la Asociación de Productores de Semilla del Cantón Ticucha (PROSECAT) organizaciones compuestas por 53 socios y socias.

Este equipamiento que consiste en 78 cajas apícolas, dos motores eléctricos de 1 HP para seleccionadora de grano y una mezcladora de alimento balanceado con capacidad de trabajo de 1 ton/hora permitirá incrementar el volumen de producción y transformación de miel y maíz, además de diversificar los servicios de procesamiento de semillas de este último producto y disminuye el tiempo empleado en estos procesos.

EIREKA actualmente cuenta con 32 socios y socias de 5 comunidades y su actual volumen de producción de miel es de aproximadamente 2 toneladas/año. Con el equipamiento de las 78 cajas, la proyección de la producción de miel de abejas para la gestión 2012 a 2013 es de 4 toneladas/año, además cosecharán propóleos, cera y polen, que permitirá incrementar las utilidades de cada socio hasta en un 300 %.

Por su parte, PROSECAT, con 21 socios y socias activas, tiene un centro de acopio y procesamiento de semilla de maíz, que por el ciclo productivo sólo trabaja entre julio y noviembre. Gracias a que actualmente cuenta con una mezcladora de alimento balanceado, implementarán este servicio para 100 productores de porcinos y bovinos socios y no socios, lo que les permitirá incrementar sus utilidades por hectárea, esto debido a que, la transformación de 1 ha de maíz en alimento balanceado rinde las mismas utilidades obtenidas de 6 has de maíz sin transformar.

En 2011, Ayuda en Acción y Nor Sur también apoyaron con equipamiento a otras tres asociaciones de productores de maní, ají y maíz, beneficiando a otros 107 productores y productoras de 15 comunidades de los municipios de Villa Vaca Guzmán y Villa Huacaya.

MEJORAN SISTEMAS AGRÍCOLAS DE MÁS POTOSINOS

Como parte del proyecto “Fortalecimiento de la mejora de la producción y productividad con fines de seguridad alimentaria” en las comunidades del Área de Desarrollo Territorial Malmiza, del 27 al 29 de marzo PASOCAP, socio local de Ayuda en Acción, desarrolló un intercambio de experiencias entre 80 agricultores, promotores y autoridades comunales de 8 comunidades del municipio de Tinquipaya, en Potosí, sobre el enfoque agroecológico y aplicación de estrategias de producción local, coadyuvando al mejoramiento de los sistemas agrícolas y así, garantizar la seguridad alimentaria de esas familias potosinas.

Bajo una metodología participativa y de campesino a campesino, basada en el protagonismo de los agricultores, este espacio se convirtió en una posibilidad de interaprendizaje a través del intercambio de conocimientos y saberes locales, y la aplicación de innovaciones tecnológicas.

Esta iniciativa además, permitió conocer las habilidades y conocimientos adquiridos por los agricultores participantes, entre los que se destacan: Los participantes reconocen que el manejo adecuado de los suelos, agua, fertilidad y la diversificación y revalorización de los cultivos son importantes para la producción, los agricultores están concientes de la necesidad de hacer un buen uso del agua para riego y la aplicación de nuevas técnicas de riego y de fungicidas e insecticidas orgánicos para prevenir el ataque de plagas y enfermedades en los diferentes cultivos, las capacitaciones y asistencia técnica coadyuvan a mejorar la producción, enfrentar el cambio climático y heredar a las futuras generaciones recursos no renovables sostenibles.

“Antes los suelos se estaban perdiendo por la erosión que producen las lluvias y, poco a poco, me olvidé de las enseñanzas que me dejaron mis papás y abuelos para la producción de los cultivos.

Paceños muestran potencial en la producción de arroz

La región Norte del departamento de La Paz, demostró su potencial en la producción del arroz y del cacao, en una parcela demostrativa del Proyecto Agrícola-Forestal con valor Agregado para Elevar el Nivel de Vida de Pequeños Agricultores en el Norte de La Paz (Panlap).

El gobernador de La Paz, César Cocarico, el embajador de Japón, Toshio Watanabe, y el director de JICA, Hideyuki Maruoka, inspeccionaron los avances de este proyecto que recientemente posibilitó la segunda cosecha de arroz bajo riego denominado “SOCA”.

Uno de los logros es que esta cosecha se la realizó 60 días después de la primera cosecha y se obtuvo un 50 por ciento adicional, en lo que se refiere a la producción y rendimiento de toneladas de arroz por hectárea.

“Con esta implementación de equipos de nueva tecnología por parte de la cooperación de Japón, se podrá tener un mayor porcentaje de arroz y un avance en cuanto la producción del arroz”, manifestó Cocarico.

Aclaró que esta es sólo la primera Fase que es la experimentación, investigación y demostración, que servirá para evidenciar que esta clase de siembra de “sistema inundado” dará resultado, para que posteriormente se lo pueda trabajar con las mismas comunidades.

“Esta producción tendrá menos efectos dañinos al medio ambiente, además que se podrá sembrar en un sólo año dos veces y en el mismo terreno, como dicen será una producción por siempre”, aseguró el gobernador Cocarico.

Además, de que el proyecto cuenta con la contraparte del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras a través del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (Iniaf) del Gobierno Autónomo Departamental de La Paz y los municipios de Ixiamas y San Buenaventura, quienes tienen comprometida la participación de técnicos bolivianos que posteriormente deberán ser los encargados de la aplicación y transferencia de los conocimientos adquiridos en el manejo de la producción de arroz bajo riego.

jueves, 14 de junio de 2012

Gobernación de Tarija aprueba proyecto de cítricos en Bermejo

El secretario general de la Federación de Campesinos de Bermejo, Marcelo Durán, informó el miércoles que la gobernación de Tarija aprobó el Proyecto de Producción de Cítricos en la localidad de Bermejo, que demandará una inversión de al menos 15 millones de bolivianos.

“Se trata de un proyecto de 5 años de duración y que tiene una inversión de 15 millones de bolivianos. Para esta gestión se estima que el proyecto será inscrito con al menos 700 mil bolivianos”, informó a tiempo de agradecer al gobernador Lino Condori por la aprobación de ese proyecto.

En esa línea, el director del Servicio Departamental Agropecuario (Sedag), Aníbal Alfaro, informó que se encuentra en proceso de licitación la construcción de una planta procesadora de cítricos en esa región sureña, misma que pretende ser alimentada con el Proyecto de Producción de Cítricos.

“Tomando en cuenta que es importante que haya materia prima para la factoría, se ha trabajado este proyecto que fue un compromiso de la pasada gestión y que hoy se lo ha concretado”, indicó Alfaro.

Alfaro indicó que con este proyecto más de 700 productores de cítricos de esa región se beneficiarán con plantas y plantines frutales, con la finalidad de ampliar la frontera de producción de materia prima con miras a un buen aprovechamiento de la planta procesadora.