La campaña de invierno 2018 no se desarrolla con normalidad por falta de lluvias en los campos, situación que está incidiendo en menores rendimientos en los cultivos de trigo, maíz, sorgo, girasol y chía, según datos de los productores debido a periodo de sequía y por ello en la zona Este se dejarán de producir 370 mil toneladas de granos, conque pérdida económica de 75 millones de dólares.
Richard Paz Presidente de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo ANAPO, indicó que los productores se encuentran preocupados por la sequía registrada en el departamento desde mediados de mayo que afecta a los municipios de Okinawa, Pailón, Cuatro Cañadas, San José de Chiquitos y San Julián, donde los cultivos de trigo, maíz, sorgo, girasol y chía han sido dañados.
Paz señaló que normalmente durante el desarrollo de un cultivo de invierno se necesita mínimamente 400 milímetros de agua y actualmente el promedio se registró menos de 150 milímetros, aspecto que está generando merma de rendimientos de granos. "La falta de lluvias nos está llevando a decir que vamos tener disminución del 35% de la producción de granos de los cultivos de trigo, maíz, sorgo, girasol y chía, que significa 370 mil toneladas menos y en términos económicos llegaría a 75 millones de dólares en pérdidas", agregó que el cultivo más afectado por la sequía es el trigo.
Indicó que debido a la sequía, algunos cultivos como maíz y sorgo, se han registrado ataques severos del gusano cogollero, por tal motivo, los productores insisten al Gobierno apruebe uso de semillas mejoradas propuestas por el sector productivo cruceño.
Entre todos los cultivos de invierno, excepto soya, se cultivaron 694.000 hectáreas en el departamento. Cuya siembra tiene un avance del 40%, que significa una superficie de 120.000 hectáreas de las 300.000 proyectadas.
Las expectativas de los productores en lograr buena campaña de invierno 2018 no se cumplirá, porque habrá menor producción, respecto al invierno 2017.
sábado, 28 de julio de 2018
Cosecha de soya en verano concluyó con menor producción por efectos del clima
(Elizabeth Estevez A. - Santa Cruz) Al concluir la cosecha de soya en las zonas productivas durante la campaña de verano 2017-2018 en el departamento de Santa Cruz se indica que se tiene un promedio de rendimiento de 2,08 toneladas de soya por hectárea, mientras que en el verano anterior se llegó a 1.88 tm por ha, lo cual resulta inferior al promedio histórico de 2.3 tm por ha. Según la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo ANAPO.
El Presidente de ANAPO, Richard Paz informó que la cosecha de soya de verano al concluir casi en su totalidad con una producción estimada de 1.990.000 toneladas, es menor a la producción prevista inicialmente de al menos 2.3 millones de tms.
El dirigente del sector oleaginoso expresó que no se pudo llegar a la cantidad de producción proyectada, debido a la disminución de rendimientos, como consecuencia de los factores climáticos adversos, al inicio de la siembra con precipitaciones pluviales excesivas y durante el desarrollo del cultivo un periodo de sequía en algunas zonas de producción.
La baja en la producción de cultivos se debió a las lluvias caídas en los primeros meses del año que ocasionaron la pérdida de 400 mil toneladas de soya, cantidad que significó pérdidas importantes para los productores del norte. Se sembraron 960 mil hectáreas, se perdieron 47 mil has y se logró cosechar 913 mil, inferior a las 993 mil hectáreas cosechadas en el anterior verano; cantidad superior a 1.864.560 toneladas del verano 2016-17.
La merma en la producción de aproximadamente de 260.000 mil toneladas de soya en la presente campaña de verano, monetizándola, significa que el sector dejó de recibir cerca de 90 millones de dólares.
En otros cultivos como el maíz se sembraron 128 mil hectáreas, superior a las sembradas en el verano anterior de 103 mil hectáreas y en sorgo se sembraron 58 mil hectáreas, superior a las 51 mil hectáreas del verano anterior.
SEMILLAS
Para hacer posible la siembre de verano e invierno, técnicos e investigadores de distintas empresas y organizaciones como de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo Anapo que realizan esta tarea de manera continua con el fin de encontrar variedades de semillas de soya aptas a los suelos de la región de Santa Cruz, entre las que priman las transgénicas, por poseer características aptas a los embates del cambio climático.
Una de las principales semillas de soya genéticamente modificada requerida en la región se denomina "Munaska", la cual es sembrada en un 70% del este cruceño, como lo explica el Ing., Carlos Joakira de Anapo-Lealsem, quien destaca que resiste al estrés hídrico, de ciclo corto entre 100 a 105 días, con mucho potencial y con mucha vaina.
En el Centro de Investigación y Agrícola y Tropical CIAT dependiente de la Gobernación de Santa Cruz, según, el Ing. José Morales se cuenta con variedades de semillas como la "sojapar" Omg con característica precoz de 95 a 100 días de cultivo, tolerante a la roya asiática y con rendimiento de 3.5 a 3,8 toneladas por hectárea. 80% de las semillas con que se cuenta en esta entidad es transgénica y el 20% convencional como la semilla "serebo", entre otras.
Morales sostuvo que hace falta liberar otras variedades transgénicas por las exigencias del mercado y la competitividad con otros países, aunque en general se cuenta entre 60 a 70 variedades de semilla Omg en 10 a 12 empresas semilleras que trabajan en investigación en el departamento.
Destacó que al contar con semillas Omgs en el este de Santa Cruz la lluvia favoreció los cultivos y se pudo obtener en algunos casos de 3.2 tm y 3.8 tm por ha. Sin embargo en el norte cruceño se llegó solo de 2.5 tm por ha a 2.8 por hectárea.
Diego Baldedomar del departamento de Investigación de Anapo, sostuvo que la campaña de verano fue buena hasta enero y luego fueron afectados por la sequía, pero se pudo recuperar la producción con la lluvia, en el caso del este cruceño, sin embargo en el norte no se pudo sembrar porque hubo mucha lluvia e inundación.
Destacó que ante los efectos del cambio climático, como alternativa a futuro se buscan materiales precoces con otras características, resistentes a roya, con genética para que el agricultor afronte a la sequía y por ello sería interesante que se apliquen nuevos eventos en biotecnología.
Marín Condori, quien como investigador trabajó en la obtención de la variedad "Belén" con tiempo de cultivo de 105 a 110 días y "galilea" de 95 a 100 días, de origen transgénico sostuvo que estas semillas son el resultado del cruzamiento entre variedades transgénicas y criolla, con buenos rendimientos en el este cruceño, favorecida por la lluvia.
Aunque la campaña de verano fue afectada por los fenómenos climáticos los productores ven la necesidad de exportar excedentes y el uso de la biotecnología para incentivar a la inversión agrícola en sus campos y ampliar la frontera agrícola de soya y seguir produciendo más alimentos para los bolivianos.
El Presidente de ANAPO, Richard Paz informó que la cosecha de soya de verano al concluir casi en su totalidad con una producción estimada de 1.990.000 toneladas, es menor a la producción prevista inicialmente de al menos 2.3 millones de tms.
El dirigente del sector oleaginoso expresó que no se pudo llegar a la cantidad de producción proyectada, debido a la disminución de rendimientos, como consecuencia de los factores climáticos adversos, al inicio de la siembra con precipitaciones pluviales excesivas y durante el desarrollo del cultivo un periodo de sequía en algunas zonas de producción.
La baja en la producción de cultivos se debió a las lluvias caídas en los primeros meses del año que ocasionaron la pérdida de 400 mil toneladas de soya, cantidad que significó pérdidas importantes para los productores del norte. Se sembraron 960 mil hectáreas, se perdieron 47 mil has y se logró cosechar 913 mil, inferior a las 993 mil hectáreas cosechadas en el anterior verano; cantidad superior a 1.864.560 toneladas del verano 2016-17.
La merma en la producción de aproximadamente de 260.000 mil toneladas de soya en la presente campaña de verano, monetizándola, significa que el sector dejó de recibir cerca de 90 millones de dólares.
En otros cultivos como el maíz se sembraron 128 mil hectáreas, superior a las sembradas en el verano anterior de 103 mil hectáreas y en sorgo se sembraron 58 mil hectáreas, superior a las 51 mil hectáreas del verano anterior.
SEMILLAS
Para hacer posible la siembre de verano e invierno, técnicos e investigadores de distintas empresas y organizaciones como de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo Anapo que realizan esta tarea de manera continua con el fin de encontrar variedades de semillas de soya aptas a los suelos de la región de Santa Cruz, entre las que priman las transgénicas, por poseer características aptas a los embates del cambio climático.
Una de las principales semillas de soya genéticamente modificada requerida en la región se denomina "Munaska", la cual es sembrada en un 70% del este cruceño, como lo explica el Ing., Carlos Joakira de Anapo-Lealsem, quien destaca que resiste al estrés hídrico, de ciclo corto entre 100 a 105 días, con mucho potencial y con mucha vaina.
En el Centro de Investigación y Agrícola y Tropical CIAT dependiente de la Gobernación de Santa Cruz, según, el Ing. José Morales se cuenta con variedades de semillas como la "sojapar" Omg con característica precoz de 95 a 100 días de cultivo, tolerante a la roya asiática y con rendimiento de 3.5 a 3,8 toneladas por hectárea. 80% de las semillas con que se cuenta en esta entidad es transgénica y el 20% convencional como la semilla "serebo", entre otras.
Morales sostuvo que hace falta liberar otras variedades transgénicas por las exigencias del mercado y la competitividad con otros países, aunque en general se cuenta entre 60 a 70 variedades de semilla Omg en 10 a 12 empresas semilleras que trabajan en investigación en el departamento.
Destacó que al contar con semillas Omgs en el este de Santa Cruz la lluvia favoreció los cultivos y se pudo obtener en algunos casos de 3.2 tm y 3.8 tm por ha. Sin embargo en el norte cruceño se llegó solo de 2.5 tm por ha a 2.8 por hectárea.
Diego Baldedomar del departamento de Investigación de Anapo, sostuvo que la campaña de verano fue buena hasta enero y luego fueron afectados por la sequía, pero se pudo recuperar la producción con la lluvia, en el caso del este cruceño, sin embargo en el norte no se pudo sembrar porque hubo mucha lluvia e inundación.
Destacó que ante los efectos del cambio climático, como alternativa a futuro se buscan materiales precoces con otras características, resistentes a roya, con genética para que el agricultor afronte a la sequía y por ello sería interesante que se apliquen nuevos eventos en biotecnología.
Marín Condori, quien como investigador trabajó en la obtención de la variedad "Belén" con tiempo de cultivo de 105 a 110 días y "galilea" de 95 a 100 días, de origen transgénico sostuvo que estas semillas son el resultado del cruzamiento entre variedades transgénicas y criolla, con buenos rendimientos en el este cruceño, favorecida por la lluvia.
Aunque la campaña de verano fue afectada por los fenómenos climáticos los productores ven la necesidad de exportar excedentes y el uso de la biotecnología para incentivar a la inversión agrícola en sus campos y ampliar la frontera agrícola de soya y seguir produciendo más alimentos para los bolivianos.
sábado, 21 de julio de 2018
lunes, 9 de julio de 2018
Guerra comercial global baja precio de la soya y en Bolivia temen posible impacto
Dos potencias económicas han iniciado una guerra. Ahora Estados Unidos y China usan los aranceles como ‘balas’ para determinar qué nación tiene más peso en el globo. Los pagos fijados por estas potencias, una a la otra, hacen que a escala mundial el precio de la soya baje a números históricos que no se registraban desde 2008.
Ayer, al cierre de la Bolsa de Chicago el precio mínimo fue de $us 306 la tonelada, inferior a lo registrado en diciembre de 2008, cuando el granó cayó a $us 310,85. En Argentina y Brasil, grandes jugadores del negocio, la noticia está en las secciones de economía.
Pero ¿qué pasa con Bolivia?, ¿de qué manera un actor pequeño puede verse afectado con la caída del precio de este commodity?.
La respuesta de los productores es que las balas de este conflicto no tocarán por el momento a los actores locales. Antes de la caída los soyeros lograron vender su producción entre $us 320 y 390 la t.
El presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Richard Paz, señaló que no existe un impacto real, porque los soyeros no tienen grano para comercializar; es decir, la mayoría vendió en la campaña de verano a mejores precios.
“Los efectos se pueden dar en la próxima campaña. Por eso, insistiremos en la liberación total de las exportaciones de soya, es el mejor mecanismo para obtener un precio correcto”, dijo Paz.
La agricultora Deisy Choque, afirmó que los productores de la zona norte vendieron el grano entre $us 320 y 390 la tonelada.
El soyero Demetrio Pérez dijo que los precios se mantuvieron estables pese a los problemas de clima que mermaron los rendimientos en el cultivo.
Con relación a la guerra comercial entre China y Estados Unidos, Paz sostuvo que Bolivia podría aprovechar las restricciones y aranceles impuestos desde el norte. “Los chinos, obligatoriamente dirigirán sus ojos a Sudamérica para suplir ese mercado y eso sería bueno para Bolivia también”, dijo.
El presidente de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia, Wilfredo Rojo, explicó que la baja afectará considerablemente los ingresos de los productores y las industrias aceiteras. “La soya pegó un pequeño repunte, pero volvió a caer también debido a la gran oferta de grano”, indicó.
El economista José Alberti coincide con Rojo al señalar que los precios de la soya serán bajos por la sobreoferta del grano a escala global. En este contexto, considera que la mejor manera de sobrellevar este escenario es aumentar la producción, sus rendimientos y derivados. “Para amortizar la caída se debe usar biotecnología, pero estamos atrasados 20 años en este campo”, agregó el ejecutivo.
Al igual que Anapo, desde la CAO indicaron que el ‘coletazo’ de los bajos precios se sentirá recién en la próxima campaña de invierno. En Bolivia se producen, en dos campañas, cerca de dos millones de toneladas de soya.
Conflicto comercial
Sanciones norteamericanas
Hoy entra en vigor un gravamen del 25% a importaciones chinas por valor de $us 34.000 millones, impuestas por Estados Unidos para proteger su producción. Son cerca de 810 bienes los sancionados.
Respuesta China
El gigante asiático también impondrá sanciones a 545 productos estadounidenses, como carne de cerdo, trigo, productos lácteos, el arroz y la soya, alimentos clave en esta cultura.
miércoles, 4 de julio de 2018
Predomina en Santa Cruz uso de semilla transgénica
Más del 60 por ciento de la producción agrícola utiliza semillas transgénicas alertó el secretario ejecutivo de la Federación de Campesinos de Santa Cruz, Adolfo León. A pesar de la prohibición que existe para cultivos de maíz, soya y trigo, se importan semillas de manera ilegal de Brasil y Argentina, declaró el dirigente a radio Santa Cruz de la red Erbol.
Dijo que más del 50 por ciento de la producción de granos en Santa Cruz y en el país se obtiene mediante el uso de semillas transgénicas y lamentó que al no contar con un respaldo más decidido, se ven obligados a utilizar semillas importadas que son transgénicas.
Reconoce que son presionados por el factor económico y se ven obligados a utilizar este tipo de semillas: “Como dice el dicho, no podemos tapar el sol con un dedo, en el oriente boliviano nosotros nos atrevemos a decir que más del 60 o 70 por ciento de la producción es con semilla transgénica, es una gran verdad”, manifestó.
EN DEBATE
El líder campesino indicó que a pesar de que todavía hay debate respecto a los daños a la salud que pueden generar los productos transgénicos, es necesario dejar de producir cultivos que puedan poner en riesgo a los consumidores y admitió que su sector quiere producir “lo más sano que se pueda”.
Respecto a la labor del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (Iniaf), institución que trabaja en la conservación y mejoramiento de semillas, León indicó que esta instancia del Estado no trabaja de manera adecuada con los pequeños productores, pues no tiene las semillas necesarias y trabaja más con los empresarios, aseguró.
Dijo que los pequeños productores están muy molestos y plantean darle otro direccionamiento al Iniaf para que transfiera conocimientos y tener semillas propias que no sean transgénicas.
Dijo que más del 50 por ciento de la producción de granos en Santa Cruz y en el país se obtiene mediante el uso de semillas transgénicas y lamentó que al no contar con un respaldo más decidido, se ven obligados a utilizar semillas importadas que son transgénicas.
Reconoce que son presionados por el factor económico y se ven obligados a utilizar este tipo de semillas: “Como dice el dicho, no podemos tapar el sol con un dedo, en el oriente boliviano nosotros nos atrevemos a decir que más del 60 o 70 por ciento de la producción es con semilla transgénica, es una gran verdad”, manifestó.
EN DEBATE
El líder campesino indicó que a pesar de que todavía hay debate respecto a los daños a la salud que pueden generar los productos transgénicos, es necesario dejar de producir cultivos que puedan poner en riesgo a los consumidores y admitió que su sector quiere producir “lo más sano que se pueda”.
Respecto a la labor del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (Iniaf), institución que trabaja en la conservación y mejoramiento de semillas, León indicó que esta instancia del Estado no trabaja de manera adecuada con los pequeños productores, pues no tiene las semillas necesarias y trabaja más con los empresarios, aseguró.
Dijo que los pequeños productores están muy molestos y plantean darle otro direccionamiento al Iniaf para que transfiera conocimientos y tener semillas propias que no sean transgénicas.
jueves, 21 de junio de 2018
China halló “elementos no deseables” en la soya de Bolivia y frena exportación
El presidente Evo Morales informó anoche que una universidad china encontró elementos “no deseables” en la soya boliviana por lo que se frenó un acuerdo para la exportación de ese producto, que en principio estaba en la agenda bilateral pero al final solo incluyó solo exportación de café y quinua.
En conferencia de prensa, Morales explicó que estaba casi todo acordado para la exportación de este producto, pero que ese hallazgo frenó esta intención. El Mandatario explicó anoche a los medios los resultados de su viaje de ocho días a Rusia, Holanda y China.
El presidente llegó ayer a las 15:20 a La Paz tras cumplir una intensa agenda en la que firmó algunas intenciones de convenios, ratificó otros acuerdos, aprovechó para ver la inauguración del Mundial de fútbol y revisó avances del caso del Silala. A su regreso, se reunió inmediatamente con sus ministros.
El primer mandatario destacó el acuerdo de 1.124 millones de dólares que firmó con la empresa rusa Gazprom para la inversión en exploración, además del acuerdo que llegó con China para un crédito no reembolsable de 38 millones de dólares para el desarrollo de temas sociales en el país, entre otros acuerdos.
En conferencia de prensa, Morales explicó que estaba casi todo acordado para la exportación de este producto, pero que ese hallazgo frenó esta intención. El Mandatario explicó anoche a los medios los resultados de su viaje de ocho días a Rusia, Holanda y China.
El presidente llegó ayer a las 15:20 a La Paz tras cumplir una intensa agenda en la que firmó algunas intenciones de convenios, ratificó otros acuerdos, aprovechó para ver la inauguración del Mundial de fútbol y revisó avances del caso del Silala. A su regreso, se reunió inmediatamente con sus ministros.
El primer mandatario destacó el acuerdo de 1.124 millones de dólares que firmó con la empresa rusa Gazprom para la inversión en exploración, además del acuerdo que llegó con China para un crédito no reembolsable de 38 millones de dólares para el desarrollo de temas sociales en el país, entre otros acuerdos.
Médicos argentinos atribuyen malformaciones a agrotóxicos
Expertos argentinos aseguraron que el modelo productivo basado en la utilización de agroquímicos y transgénicos en los alimentos provoca graves problemas de salud, como cáncer, malformaciones genéticas y abortos espontáneos, entre otros.
Gabriel Keppl y Gastón Palacios, médicos del Instituto de Investigación de Salud Socioambiental de la Universidad Nacional de Rosario, a través de estudios, lograron determinar el impacto de los agroquímicos en las poblaciones de zonas de producción de soya en su país que son fumigidas con dichos pesticidas.
Ambos profesionales visitaron la semana pasada la capital cruceña a invitación de Productividad Biosfera Medio Ambiente, Probioma, una institución privada de desarrollo social con sede en dicha ciudad.
En Bolivia no se tiene un registro oficial de enfermedades vinculadas a la utilización de agrotóxicos, sin embargo extraoficialmente se sabe que en las zonas fumigadas se están registrando con mayor frecuencia problemas de salud.
Al respecto, el expresidente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior, José Luis Landívar, comprometió hace un par de años recurrir a la cooperación internacional para establecer el impacto de herbicidas y plaguicidas en los cultivos de Santa Cruz.
IMPORTACIONES
En 2015, los productores de Santa Cruz destinaron más de $us 280 millones para la importación de agroquímicos, entre ellos plaguicidas, pesticidas, fertilizantes, insecticidas, fungicidas y sustancias afines.
En la gestión 2016 se importaron plaguicidas desde 31 países, siendo China, Argentina y Brasil los principales proveedores del país, los cuales acumularon el 68% del total importado. En ese año se importaron más de 71 millones de dólares en herbicidas, siendo estas los principales plaguicidas importados, le siguieron los insecticidas (62 millones) y por último, fungicidas (61 millones).
MÁS CIFRAS
Al primer mes del 2017, las importaciones de estos productos superaron los 21millones de dólares, el volumen ascendió a tres mil toneladas, dijo un informe del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).
En Bolivia, cifras oficiales del INE muestran que la importación de agroquímicos ha crecido indiscriminadamente en el país. El año 1999 se contaba por ejemplo con 25 millones de kilos y a junio de 2018 se registró 152 millones de kilos de agrotóxicos, fertilizantes sintéticos y pesticidas importados. Muchos de ellos prohibidos internacionalmente, como el Paraquat, nocivo para la salud.
TRANSGÉNICOS
En Argentina, durante las décadas de los años 90 a 2013, el maíz y la soya se convirtieron en productos 100% transgénicos y el uso de los agrotóxicos desde el año 1996 al 2013 creció en 1.800%, señalaron los médicos del vecino país.
Los galenos mostraron el perfil epidemiológico de poblaciones que viven expuestas a agroquímicos en diferentes zonas de Argentina. Los hallazgos se realizaron a partir de la instalación en 2010 de los Campamentos Sanitarios que permitieron identificar la causalidad del uso de agroquímicos, vinculados a los transgénicos, con ciertas enfermedades.
El gerente deI IBCE, Gary Rodríguez, aseguró que el glifosato pierde toda su toxicidad cuando entra en contacto con la tierra y el agua, por lo que resulta ser inocuo y no implicaría riesgos para los consumidores y el medioambiente. Similar criterio fue expuesto por la especialista en Agrobiología, Cecilia Gonzáles. (EL DIARIO y agencias)
DIAGNÓSTICO EN PROVINCIAS
De acuerdo con la información proporcionada por los médicos argentinos, Gabriel Keppl y Gastón Palacios de la Universidad de Rosario, al momento, 164 mil habitantes de cuatro provincias argentinas –Córdoba, Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe– participaron del diagnóstico que realizan médicos de los Campamentos Sanitarios.
Ambos profesionales constataron que enfermedades como el cáncer, alergias, gastroenteritis, malformaciones en recién nacidos, enfermedades degenerativas a nivel neuronal, abortos espontáneos, problemas dérmicos, respiratorios, digestivos y otros, eran más recurrentes en las zonas de fumigación con agrotóxicos y de producción de alimentos transgénicos.
Un caso que recientemente conmocionó a Argentina fue la muerte de 72 millones de abejas, ocurrida este año en Córdova, producto de la fumigación con agroquímicos, sin embargo ni ese evento logró que las autoridades replanteen el modelo productivo.
Gabriel Keppl y Gastón Palacios, médicos del Instituto de Investigación de Salud Socioambiental de la Universidad Nacional de Rosario, a través de estudios, lograron determinar el impacto de los agroquímicos en las poblaciones de zonas de producción de soya en su país que son fumigidas con dichos pesticidas.
Ambos profesionales visitaron la semana pasada la capital cruceña a invitación de Productividad Biosfera Medio Ambiente, Probioma, una institución privada de desarrollo social con sede en dicha ciudad.
En Bolivia no se tiene un registro oficial de enfermedades vinculadas a la utilización de agrotóxicos, sin embargo extraoficialmente se sabe que en las zonas fumigadas se están registrando con mayor frecuencia problemas de salud.
Al respecto, el expresidente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior, José Luis Landívar, comprometió hace un par de años recurrir a la cooperación internacional para establecer el impacto de herbicidas y plaguicidas en los cultivos de Santa Cruz.
IMPORTACIONES
En 2015, los productores de Santa Cruz destinaron más de $us 280 millones para la importación de agroquímicos, entre ellos plaguicidas, pesticidas, fertilizantes, insecticidas, fungicidas y sustancias afines.
En la gestión 2016 se importaron plaguicidas desde 31 países, siendo China, Argentina y Brasil los principales proveedores del país, los cuales acumularon el 68% del total importado. En ese año se importaron más de 71 millones de dólares en herbicidas, siendo estas los principales plaguicidas importados, le siguieron los insecticidas (62 millones) y por último, fungicidas (61 millones).
MÁS CIFRAS
Al primer mes del 2017, las importaciones de estos productos superaron los 21millones de dólares, el volumen ascendió a tres mil toneladas, dijo un informe del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).
En Bolivia, cifras oficiales del INE muestran que la importación de agroquímicos ha crecido indiscriminadamente en el país. El año 1999 se contaba por ejemplo con 25 millones de kilos y a junio de 2018 se registró 152 millones de kilos de agrotóxicos, fertilizantes sintéticos y pesticidas importados. Muchos de ellos prohibidos internacionalmente, como el Paraquat, nocivo para la salud.
TRANSGÉNICOS
En Argentina, durante las décadas de los años 90 a 2013, el maíz y la soya se convirtieron en productos 100% transgénicos y el uso de los agrotóxicos desde el año 1996 al 2013 creció en 1.800%, señalaron los médicos del vecino país.
Los galenos mostraron el perfil epidemiológico de poblaciones que viven expuestas a agroquímicos en diferentes zonas de Argentina. Los hallazgos se realizaron a partir de la instalación en 2010 de los Campamentos Sanitarios que permitieron identificar la causalidad del uso de agroquímicos, vinculados a los transgénicos, con ciertas enfermedades.
El gerente deI IBCE, Gary Rodríguez, aseguró que el glifosato pierde toda su toxicidad cuando entra en contacto con la tierra y el agua, por lo que resulta ser inocuo y no implicaría riesgos para los consumidores y el medioambiente. Similar criterio fue expuesto por la especialista en Agrobiología, Cecilia Gonzáles. (EL DIARIO y agencias)
DIAGNÓSTICO EN PROVINCIAS
De acuerdo con la información proporcionada por los médicos argentinos, Gabriel Keppl y Gastón Palacios de la Universidad de Rosario, al momento, 164 mil habitantes de cuatro provincias argentinas –Córdoba, Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe– participaron del diagnóstico que realizan médicos de los Campamentos Sanitarios.
Ambos profesionales constataron que enfermedades como el cáncer, alergias, gastroenteritis, malformaciones en recién nacidos, enfermedades degenerativas a nivel neuronal, abortos espontáneos, problemas dérmicos, respiratorios, digestivos y otros, eran más recurrentes en las zonas de fumigación con agrotóxicos y de producción de alimentos transgénicos.
Un caso que recientemente conmocionó a Argentina fue la muerte de 72 millones de abejas, ocurrida este año en Córdova, producto de la fumigación con agroquímicos, sin embargo ni ese evento logró que las autoridades replanteen el modelo productivo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






