Seberías Mamani, asambleísta departamental, aseguró que la construcción de la planta procesadora de tarwi en el municipio de Carabuco de la provincia Camacho fue concluida, por lo que el Legislativo paceño iniciará un proceso de fiscalización ya que la obra tiene un retraso de cuatro años.
A solicitud de los productores del municipio de Carabuco, la Asamblea Departamental realizó una inspección ocular a la planta de tratamiento de tarwi, que implica ver el estado de las maquinarias y si el ambiente es propicio para una industria.
La autoridad señaló que en el mes de octubre de 2014 fue la última vez que visitaron el lugar y se pudo advertir la falta de instalación de maquinaria, además, se constató la preocupación de los habitantes del lugar.
“El proyecto tiene una demora desde el 2011, donde la falta de implementación de la planta repercute en la comunidad, porque precisan de una industria siendo productores de tarwi donde una gran mayoría trabaja cosechando el producto”, manifestó.
Mamani sostuvo que una vez que esté lista la planta se hará las gestiones en las industrias del ramo para ver la comercialización del producto, también se analizarán posibilidades para la creación de una empresa estatal para buscar precios competitivos y al alcance del paceño.
El municipio de Carabuco solicitó la presencia de la Gobernación con la finalidad de verificar la experimentación con los técnicos entendidos en la materia para que se transparente con la fiscalización de la Asamblea Departamental.
El Legislador expuso que la fase final de la obra se encuentra en el Plan Operativo Anual (POA), razón por la cual la función que les corresponde es velar por la ejecución física del proyecto.
Tras verificar el estado de la obra, la Asamblea Departamental mandará un informe al Ejecutivo de la Gobernación para que, como paso siguiente, se fije una fecha de entrega de la obra.
martes, 3 de febrero de 2015
Insa reporta 1.000 h de cultivos dañados
El Instituto del Seguro Agrario (INSA) recibió el reporte que en el país unas 10.00 hectáreas (h) de cultivos estarían dañadas, de las cuales, después de realizar las verificaciones correspondientes se evidenció que sólo 1.000 de ellas estarían dañadas debido a sequía, helada y granizada en los principales alimentos considerados dentro la seguridad alimentaria.
Entre los municipios que reportaron mayores daños en los cultivos se encuentran Colquechaca con 5 mil hectáreas, Sacaca más de 4 mil, Corque 2 mil y Culpina mil. En ese sentido y después de realizar las verificaciones correspondientes por parte de los técnicos del INSA, se estableció que los cultivos en los municipios de Colquechaca, Sacaca y Culpina, las plantas se pudieron recuperar, informó el director del INSA, Erik Murillo.
En el caso del municipio de Corque, se estableció que hubo daño en los cultivos de quinua, pero que sin embargo se esperará a una segunda evaluación en el tema de rendimiento del cereal, una vez que los productores inicien el período de cosecha y poder establecer si las plantas producirán el promedio anual.
La cobertura del Seguro Agrario es para los cultivos, considerados dentro de la seguridad y soberanía alimentaria, como papa, maíz, haba, quinua, trigo, cebada, avena y frejol, de los cuales se recibieron los reportes de daños.
La autoridad explicó: “Estamos un año de condiciones regulares, el mayor problema que se tuvo es el retraso de las lluvias y en ese sentido, lo primero que se evaluó es el daño por sequía reportada por los municipios y con el periodo de lluvias en enero, las plantas se habrían recuperado positivamente”.
Los principales productos reportados como dañados fueron papa, maíz, haba, avena, cebada y quinua. Las peritaciones en los cultivos reportados continuarán hasta mayo de este año, para posteriormente realizar la tercera etapa de indemnizaciones, si corresponden.
El INSA, a través de un boletín, reporta que recibió informes de menor magnitud en los municipios de Incahuasi, Villa Charcas, Anzaldo, Villa Gualberto Villarroel, Arque, Cocapata y Tapacarí que reportaron un promedio de 500 hectáreas cada uno de ellos.
La cobertura del Seguro Agrario, en la campaña agrícola 2014-2015, llega a 5.500 comunidades que albergan a unas 134.000 familias de pequeños productores en una extensión de 272.000 hectáreas en los departamentos de La Paz, Oruro, Potosí, Cochabamba, Tarija, Chuquisaca, Santa Cruz y Beni.
Entre los municipios que reportaron mayores daños en los cultivos se encuentran Colquechaca con 5 mil hectáreas, Sacaca más de 4 mil, Corque 2 mil y Culpina mil. En ese sentido y después de realizar las verificaciones correspondientes por parte de los técnicos del INSA, se estableció que los cultivos en los municipios de Colquechaca, Sacaca y Culpina, las plantas se pudieron recuperar, informó el director del INSA, Erik Murillo.
En el caso del municipio de Corque, se estableció que hubo daño en los cultivos de quinua, pero que sin embargo se esperará a una segunda evaluación en el tema de rendimiento del cereal, una vez que los productores inicien el período de cosecha y poder establecer si las plantas producirán el promedio anual.
La cobertura del Seguro Agrario es para los cultivos, considerados dentro de la seguridad y soberanía alimentaria, como papa, maíz, haba, quinua, trigo, cebada, avena y frejol, de los cuales se recibieron los reportes de daños.
La autoridad explicó: “Estamos un año de condiciones regulares, el mayor problema que se tuvo es el retraso de las lluvias y en ese sentido, lo primero que se evaluó es el daño por sequía reportada por los municipios y con el periodo de lluvias en enero, las plantas se habrían recuperado positivamente”.
Los principales productos reportados como dañados fueron papa, maíz, haba, avena, cebada y quinua. Las peritaciones en los cultivos reportados continuarán hasta mayo de este año, para posteriormente realizar la tercera etapa de indemnizaciones, si corresponden.
El INSA, a través de un boletín, reporta que recibió informes de menor magnitud en los municipios de Incahuasi, Villa Charcas, Anzaldo, Villa Gualberto Villarroel, Arque, Cocapata y Tapacarí que reportaron un promedio de 500 hectáreas cada uno de ellos.
La cobertura del Seguro Agrario, en la campaña agrícola 2014-2015, llega a 5.500 comunidades que albergan a unas 134.000 familias de pequeños productores en una extensión de 272.000 hectáreas en los departamentos de La Paz, Oruro, Potosí, Cochabamba, Tarija, Chuquisaca, Santa Cruz y Beni.
Abogan por producción ecológica
“Lo más importante para nosotros es el manejo adecuado de los suelos y una de las propuestas es que el Gobierno implemente una tecnología para la producción ecológica de la quinua en el país”, manifestó el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Quinua (Anapqui), Benjamín Guarachi.
Indicó que actualmente el rendimiento del cultivo de quinua es de 14 toneladas por hectárea, y que esto debe incrementarse por lo menos hasta 30 toneladas por hectárea con el uso del plaguicida orgánico.
“Así va ser rentable y cubrirá todos los gastos que tenemos, y podamos tener excedentes para consumir y poder invertir en la educación de nuestros hijos”, indicó el dirigente.
TECNOLOGÍA
Guarachi dijo que esta propuesta debe ser acompañada con la dotación de tecnología avanzada de cosecha para evitar que el grano de la quinua termine mezclada con piedras y paja.
“No tenemos una tecnología adecuada para la cosecha porque en la cosecha la quinua va acompañada de piedritas, palitos y algunas otras basuras que no es permitida en la producción agrícola natural”, manifestó. Sin embargo, hace un par de meses, la Cámara Boliviana de Exportadores de Quinua y Productos Orgánicos – (Cabolqui) alertó que en las áreas de cultivos en Oruro y Potosí se utilizan plaguicidas, aunque no especificó el tipo de químicos.
Indicó que actualmente el rendimiento del cultivo de quinua es de 14 toneladas por hectárea, y que esto debe incrementarse por lo menos hasta 30 toneladas por hectárea con el uso del plaguicida orgánico.
“Así va ser rentable y cubrirá todos los gastos que tenemos, y podamos tener excedentes para consumir y poder invertir en la educación de nuestros hijos”, indicó el dirigente.
TECNOLOGÍA
Guarachi dijo que esta propuesta debe ser acompañada con la dotación de tecnología avanzada de cosecha para evitar que el grano de la quinua termine mezclada con piedras y paja.
“No tenemos una tecnología adecuada para la cosecha porque en la cosecha la quinua va acompañada de piedritas, palitos y algunas otras basuras que no es permitida en la producción agrícola natural”, manifestó. Sin embargo, hace un par de meses, la Cámara Boliviana de Exportadores de Quinua y Productos Orgánicos – (Cabolqui) alertó que en las áreas de cultivos en Oruro y Potosí se utilizan plaguicidas, aunque no especificó el tipo de químicos.
Productores prueban ventajas del algodón transgénico
Los productores asociados de la Federación Departamental de Productores de Algodón (Fedepa) realizaron pruebas técnicas en campos con semillas transgénicas, durante dos años, y sólo queda por trabajar durante una campaña más para ver los resultados.
El presidente de Fedepa, Juan Campero, indicó que una los componentes del sector algodonero para ampliar la producción de algodón, y que será planteado en la Cumbre Agropecuaria, es el referente a investigación y el tema de semillas de algodón genéticamente modificadas OMG.
BIOSEGURIDAD
Campero informó que la institución viene trabajando en el uso técnico de transgénicos desde hace dos años. “El Gobierno está consciente que los transgénicos es una necesidad para los productores de algodón, pero está esperando que podamos completar un año de prueba de campo de algodón con semillas transgénicos para ver su efecto”, afirmó.
Campero agregó que los productores algodoneros son los únicos que han hecho pruebas técnicas con transgénicos en campo, acciones que fueron supervisadas por el Comité de Bioseguridad durante dos años, pero el sector no pudo completar un año de trabajo para validar las pruebas porque, los sectores sociales del occidente impidieron concluir el trabajo en campo, dijo.
Asimismo indicó que la Fedepa tiene la documentación de todo el trabajo realizado durante los dos años, que fue presentado al Gobierno; lo que hace pensar que aprobará el ingreso de semillas de algodón genéticamente modificadas, que permitirá obtener grandes ventajas a los productores como ocurre en los países vecinos que ya trabajan con transgénicos en el algodón.
RENDIMIENTO
El rendimiento promedio de algodón que obtienen los productores pequeños es de 10 a 12 quintales de fibra de algodón por hectárea y en medianos productores de 15 a 20 quintales. En la gestión 2014 se cultivaron 1.800 hectáreas de algodón y el país requiere 20.000 hectáreas para cubrir la demanda de las industrias.
PLAGICIDAS
El presidente de la Asociación Nacional de Productores de Quinua (Anapqui), Benjamín Guarachi, demandó al Gobierno generar tecnología orgánica capaz de controlar las plagas en los cultivos de quinua para mejorar la productividad.
“Hasta este momento cuando las plagas entran (a los cultivos) no hay (quién las detenga), sólo hay repelentes que son nuestras mismas plantas que tenemos en la región, pero no es suficiente, tal vez esto hay que elaborarlo tecnológicamente para controlar y eliminar las larvas”, manifestó Guarachi a Erbol.
El dirigente dijo que presentarán esta propuesta en la cumbre agropecuaria, que organiza el Gobierno, ya que podría mejorar el rendimiento por hectárea del cultivo. Agregó que ellos proveerán de la materia prima (plantas repelentes) para la elaboración del producto “que pueda garantizar una producción ecológica” ya que no debe contar con químicos. Juan Pablo Seleme, presidente de la Cámara Boliviana de Exportadores de Quinua y Productos Orgánicos – (Cabolqui), dijo hace poco que los productores del altiplano sur actualmente utilizan plaguicidas y que la tierra podría presentar un agotamiento prematuro por la sobreexplotación a la que está siendo sometida. La cámara es una organización sin fines de lucro que busca desarrollar el conjunto de los actores de la cadena quinua y de otros productos orgánicos, promoviendo la producción orgánica, la responsabilidad social y ecológica y el desarrollo de los pequeños productores campesinos.
El presidente de Fedepa, Juan Campero, indicó que una los componentes del sector algodonero para ampliar la producción de algodón, y que será planteado en la Cumbre Agropecuaria, es el referente a investigación y el tema de semillas de algodón genéticamente modificadas OMG.
BIOSEGURIDAD
Campero informó que la institución viene trabajando en el uso técnico de transgénicos desde hace dos años. “El Gobierno está consciente que los transgénicos es una necesidad para los productores de algodón, pero está esperando que podamos completar un año de prueba de campo de algodón con semillas transgénicos para ver su efecto”, afirmó.
Campero agregó que los productores algodoneros son los únicos que han hecho pruebas técnicas con transgénicos en campo, acciones que fueron supervisadas por el Comité de Bioseguridad durante dos años, pero el sector no pudo completar un año de trabajo para validar las pruebas porque, los sectores sociales del occidente impidieron concluir el trabajo en campo, dijo.
Asimismo indicó que la Fedepa tiene la documentación de todo el trabajo realizado durante los dos años, que fue presentado al Gobierno; lo que hace pensar que aprobará el ingreso de semillas de algodón genéticamente modificadas, que permitirá obtener grandes ventajas a los productores como ocurre en los países vecinos que ya trabajan con transgénicos en el algodón.
RENDIMIENTO
El rendimiento promedio de algodón que obtienen los productores pequeños es de 10 a 12 quintales de fibra de algodón por hectárea y en medianos productores de 15 a 20 quintales. En la gestión 2014 se cultivaron 1.800 hectáreas de algodón y el país requiere 20.000 hectáreas para cubrir la demanda de las industrias.
PLAGICIDAS
El presidente de la Asociación Nacional de Productores de Quinua (Anapqui), Benjamín Guarachi, demandó al Gobierno generar tecnología orgánica capaz de controlar las plagas en los cultivos de quinua para mejorar la productividad.
“Hasta este momento cuando las plagas entran (a los cultivos) no hay (quién las detenga), sólo hay repelentes que son nuestras mismas plantas que tenemos en la región, pero no es suficiente, tal vez esto hay que elaborarlo tecnológicamente para controlar y eliminar las larvas”, manifestó Guarachi a Erbol.
El dirigente dijo que presentarán esta propuesta en la cumbre agropecuaria, que organiza el Gobierno, ya que podría mejorar el rendimiento por hectárea del cultivo. Agregó que ellos proveerán de la materia prima (plantas repelentes) para la elaboración del producto “que pueda garantizar una producción ecológica” ya que no debe contar con químicos. Juan Pablo Seleme, presidente de la Cámara Boliviana de Exportadores de Quinua y Productos Orgánicos – (Cabolqui), dijo hace poco que los productores del altiplano sur actualmente utilizan plaguicidas y que la tierra podría presentar un agotamiento prematuro por la sobreexplotación a la que está siendo sometida. La cámara es una organización sin fines de lucro que busca desarrollar el conjunto de los actores de la cadena quinua y de otros productos orgánicos, promoviendo la producción orgánica, la responsabilidad social y ecológica y el desarrollo de los pequeños productores campesinos.
lunes, 2 de febrero de 2015
Empresarios establecen cuatro ejes para la cumbre ‘Sembrando Bolivia’
El Presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Julio Roda, afirma que la reunión entre empresarios del sector productivo nacional y autoridades del Gobierno se enfocará en la seguridad jurídica, la función económica social, la biotecnología y la exportación “sin restricciones”. El encuentro, que pretende contrarrestar los efectos de la caída del precio del petróleo en la economía boliviana, busca incrementar en el corto plazo la producción de alimentos para el consumo interno y la exportación.
— La caída del precio del petróleo ha obligado al Gobierno a volcar su mirada hacia otros rubros y gestionar junto al empresariado cruceño la cumbre “Sembrando Bolivia”, la cual permitirá la aprobación de nuevas leyes y decretos que dinamizarán las inversiones del sector público y privado a fin de fortalecer la producción de alimentos en el país para el consumo interno y la exportación. El encuentro debía realizarse el 3 de febrero, pero fue aplazado hasta el 10, a raíz de la demora en la presentación de las propuestas y la inclusión de nuevos segmentos productivos del país en el debate.
— ¿Cuál es el avance de los trabajos previos a la Cumbre?
— Hay nueve comisiones que están trabajando durante las últimas cuatro semanas. Hemos hecho un análisis con varios productores y todos sin excepción, en primer lugar, quieren que haya seguridad jurídica, eso es lo fundamental. Si no se alcanza este objetivo no habrá desarrollo, porque no habrá seguridad para que la gente siga invirtiendo.
— Además de la seguridad jurídica, ¿cuáles son los ejes en los que se trabajarán?
— Sin seguridad jurídica no hay nada, no se puede avanzar más. Sin esto no tendremos el acceso al crédito (que hoy beneficia) al pequeño productor, lo que pone en riesgo al sector agropecuario (...). Lo que acordamos en la última reunión realizada con el Gobierno (el 27 de enero) es un pliego bastante amplio, pero los cuatro puntos fundamentales para el sector productivo son la seguridad jurídica, la función económica social, la biotecnología y las exportaciones sin restricciones.
‘Sin seguridad jurídica no habrá desarrollo...’
— ¿Cómo se está trabajando en el tema del acceso al crédito?
— Es más conflictivo para el sector agrícola el obtener un préstamo. Si (hoy) los productores no hipotecan su propiedad para acceder a un crédito quedan fuera de cualquier posibilidad de ampliar su producción. El 82% de los productores del país, la mayor parte del sector productivo (agrícola), son pequeños, pero es realmente importante que todos participemos, que todos tengamos el acceso al crédito, para que de esta forma podamos ser competitivos como país, para tener buenos rendimientos, buena productividad. Necesitamos emplear más tecnología, como lo hacen Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay, todos están mejor en ese ámbito y producen el doble que nosotros. Esas herramientas (tecnológicas) que tienen estos países les dan la posibilidad de obtener un mayor rendimiento con la mitad de la inversión, lo que vuelve a los productores bolivianos en no competitivos.
— ¿Qué sectores tienen más obstáculos a la hora de pedir un préstamo bancario?
— Continuamos teniendo problemas en los rubros de fruticultura y ganadería, que no pueden acceder a créditos porque el ciclo reproductivo del ganado es de dos años y el de las plantas de más de cinco años. NdE. Para acceder a un préstamo, los productores de ambos rubros deben garantizar la generación anual de ingresos. Esto no es posible si la obtención de utilidades les toma más de un año.
— ¿Cuáles fueron las razones para postergar la cumbre?
— Se ha tomado esta decisión debido a que muchos sectores (agropecuarios) no han terminado de reunir la información necesaria sobre sus respectivos rubros. Lo que realmente falta son los resultados del censo agropecuario para tener la información más precisa. Se habló con el Gobierno para que la cumbre se inicie entre el 9 y 11 de febrero, pero se debe tener en cuenta esas fechas, porque en esos días será el aniversario de Oruro y eso influirá.
‘Necesitamos más tecnología en la agricultura nacional’
— ¿Usted cree que se podrá cumplir con la agenda 2025?
— Es por eso que estamos trabajando, estamos realizando las cosas de una manera muy profesional, muy técnica para poder cumplir con la meta que nos corresponde, pero también creemos que tiene que haber apoyo de ambas partes (Gobierno y empresariado). El Ejecutivo nos está dando las posibilidades, estamos teniendo las cosas claras, en lo que esperamos ahondar es en las exportaciones bajo términos en los que cumplamos con la demanda nacional. Pero, seguimos teniendo el cuello de botella que es la burocracia para conseguir la autorización (para exportar).
— ¿Cómo evalúa el acercamiento con el Gobierno?
— Fue muy bueno. Se podría decir que es el momento más importante en los últimos años.
Perfil
Nombre: Julio Alberto Roda Mata
Profesión: Médico veterinario
Cargo: Presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO)
Experto dirigente empresarial
Tiene una experiencia dirigencial de 27 años, fue elegido por primera vez como presidente de la CAO en febrero de 2011 y fue reelecto en febrero de 2013, mandato que concluye este año. Antes fue vicepresidente de la Confederación de Empresarios Privados de Santa Cruz, director del Comité Cívico de ese departamento, segundo vicepresidente de la CAO y presidente de la Federación Departamental de Productores Lecheros, de la Confederación Boliviana de Productores de Leche y de la Asociación de Ganaderos y Lecheros de Warnes. Actualmente preside la Confederación Agropecuaria Nacional, la CAO, la Asociación de Criadores de Razas Lecheras y la Fexpocruz.
— La caída del precio del petróleo ha obligado al Gobierno a volcar su mirada hacia otros rubros y gestionar junto al empresariado cruceño la cumbre “Sembrando Bolivia”, la cual permitirá la aprobación de nuevas leyes y decretos que dinamizarán las inversiones del sector público y privado a fin de fortalecer la producción de alimentos en el país para el consumo interno y la exportación. El encuentro debía realizarse el 3 de febrero, pero fue aplazado hasta el 10, a raíz de la demora en la presentación de las propuestas y la inclusión de nuevos segmentos productivos del país en el debate.
— ¿Cuál es el avance de los trabajos previos a la Cumbre?
— Hay nueve comisiones que están trabajando durante las últimas cuatro semanas. Hemos hecho un análisis con varios productores y todos sin excepción, en primer lugar, quieren que haya seguridad jurídica, eso es lo fundamental. Si no se alcanza este objetivo no habrá desarrollo, porque no habrá seguridad para que la gente siga invirtiendo.
— Además de la seguridad jurídica, ¿cuáles son los ejes en los que se trabajarán?
— Sin seguridad jurídica no hay nada, no se puede avanzar más. Sin esto no tendremos el acceso al crédito (que hoy beneficia) al pequeño productor, lo que pone en riesgo al sector agropecuario (...). Lo que acordamos en la última reunión realizada con el Gobierno (el 27 de enero) es un pliego bastante amplio, pero los cuatro puntos fundamentales para el sector productivo son la seguridad jurídica, la función económica social, la biotecnología y las exportaciones sin restricciones.
‘Sin seguridad jurídica no habrá desarrollo...’
— ¿Cómo se está trabajando en el tema del acceso al crédito?
— Es más conflictivo para el sector agrícola el obtener un préstamo. Si (hoy) los productores no hipotecan su propiedad para acceder a un crédito quedan fuera de cualquier posibilidad de ampliar su producción. El 82% de los productores del país, la mayor parte del sector productivo (agrícola), son pequeños, pero es realmente importante que todos participemos, que todos tengamos el acceso al crédito, para que de esta forma podamos ser competitivos como país, para tener buenos rendimientos, buena productividad. Necesitamos emplear más tecnología, como lo hacen Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay, todos están mejor en ese ámbito y producen el doble que nosotros. Esas herramientas (tecnológicas) que tienen estos países les dan la posibilidad de obtener un mayor rendimiento con la mitad de la inversión, lo que vuelve a los productores bolivianos en no competitivos.
— ¿Qué sectores tienen más obstáculos a la hora de pedir un préstamo bancario?
— Continuamos teniendo problemas en los rubros de fruticultura y ganadería, que no pueden acceder a créditos porque el ciclo reproductivo del ganado es de dos años y el de las plantas de más de cinco años. NdE. Para acceder a un préstamo, los productores de ambos rubros deben garantizar la generación anual de ingresos. Esto no es posible si la obtención de utilidades les toma más de un año.
— ¿Cuáles fueron las razones para postergar la cumbre?
— Se ha tomado esta decisión debido a que muchos sectores (agropecuarios) no han terminado de reunir la información necesaria sobre sus respectivos rubros. Lo que realmente falta son los resultados del censo agropecuario para tener la información más precisa. Se habló con el Gobierno para que la cumbre se inicie entre el 9 y 11 de febrero, pero se debe tener en cuenta esas fechas, porque en esos días será el aniversario de Oruro y eso influirá.
‘Necesitamos más tecnología en la agricultura nacional’
— ¿Usted cree que se podrá cumplir con la agenda 2025?
— Es por eso que estamos trabajando, estamos realizando las cosas de una manera muy profesional, muy técnica para poder cumplir con la meta que nos corresponde, pero también creemos que tiene que haber apoyo de ambas partes (Gobierno y empresariado). El Ejecutivo nos está dando las posibilidades, estamos teniendo las cosas claras, en lo que esperamos ahondar es en las exportaciones bajo términos en los que cumplamos con la demanda nacional. Pero, seguimos teniendo el cuello de botella que es la burocracia para conseguir la autorización (para exportar).
— ¿Cómo evalúa el acercamiento con el Gobierno?
— Fue muy bueno. Se podría decir que es el momento más importante en los últimos años.
Perfil
Nombre: Julio Alberto Roda Mata
Profesión: Médico veterinario
Cargo: Presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO)
Experto dirigente empresarial
Tiene una experiencia dirigencial de 27 años, fue elegido por primera vez como presidente de la CAO en febrero de 2011 y fue reelecto en febrero de 2013, mandato que concluye este año. Antes fue vicepresidente de la Confederación de Empresarios Privados de Santa Cruz, director del Comité Cívico de ese departamento, segundo vicepresidente de la CAO y presidente de la Federación Departamental de Productores Lecheros, de la Confederación Boliviana de Productores de Leche y de la Asociación de Ganaderos y Lecheros de Warnes. Actualmente preside la Confederación Agropecuaria Nacional, la CAO, la Asociación de Criadores de Razas Lecheras y la Fexpocruz.
CSUTCB pide apoyo para la agricultura familiar
El secretario ejecutivo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Rodolfo Machaca, anunció que uno de los planteamientos que llevarán ese sector a la cumbre agropecuaria Sembrando Bolivia será debatir mecanismos para potenciar la agricultura familiar comunitaria.
En una entrevista con medios estatales, el dirigente campesino destacó la importancia de devolver cada vez más la capacidad productiva a las pequeñas familias rurales, para garantizar la seguridad alimentaria en el país.
"Potenciar la agricultura, especialmente campesina, potenciar la agricultura, devolver la capacidad productiva que teníamos, lo familiar y comunitario, porque eso garantizará la alimentación en nuestro país”, remarcó.
Machaca aclaró que potenciar la agricultura familiar en el país no significa restar importancia al rol de las grandes empresas productivas, sino complementar ambos trabajos para el bien y desarrollo nacional. "Ha llegado esa hora de debatir sobre la política agraria de nuestro país, sobre agropecuaria, especialmente, porque si bien vivimos de los recursos de hidrocarburos y minería, ahora toca diversificar nuestros ingresos garantizando inversión en lo que es agropecuaria”, subrayó.
También remarcó la importancia de debatir y crear políticas que permitan consolidar el respeto a la Pachamama (Madre Tierra), cuya armonía con la agricultura se reflejará en el mayor rendimiento de los cultivos.
La cumbre, según el presidente Evo Morales, aún no tiene una fecha definida.
En una entrevista con medios estatales, el dirigente campesino destacó la importancia de devolver cada vez más la capacidad productiva a las pequeñas familias rurales, para garantizar la seguridad alimentaria en el país.
"Potenciar la agricultura, especialmente campesina, potenciar la agricultura, devolver la capacidad productiva que teníamos, lo familiar y comunitario, porque eso garantizará la alimentación en nuestro país”, remarcó.
Machaca aclaró que potenciar la agricultura familiar en el país no significa restar importancia al rol de las grandes empresas productivas, sino complementar ambos trabajos para el bien y desarrollo nacional. "Ha llegado esa hora de debatir sobre la política agraria de nuestro país, sobre agropecuaria, especialmente, porque si bien vivimos de los recursos de hidrocarburos y minería, ahora toca diversificar nuestros ingresos garantizando inversión en lo que es agropecuaria”, subrayó.
También remarcó la importancia de debatir y crear políticas que permitan consolidar el respeto a la Pachamama (Madre Tierra), cuya armonía con la agricultura se reflejará en el mayor rendimiento de los cultivos.
La cumbre, según el presidente Evo Morales, aún no tiene una fecha definida.
30.000 ha con semilla ilegal
Durante los últimos dos años, la superficie cultivada con semilla de maíz que ingresa por la vía del contrabando ha crecido un 30 por ciento, por cuanto las empresas semilleras han reportando pérdidas que ascienden a los $us 12 millones, situación que ha incidido para el cambio de rubro de algunas de estas proveedoras.
Semilla de contrabando. Jaime Palenque, gerente general de la Asociación de Proveedores de Insumos Agropecuarios (APIA), manifestó su preocupación al indicar que en Santa Cruz alrededor de 30.000 hectáreas se han cultivado con semilla de maíz transgénico de contrabando durante las gestiones 2013-2014, causando incertidumbre en la producción, toda vez que no se conoce la procedencia y la calidad de este insumo.
“El 2013 la superficie cultivada con semilla de maíz de contrabando llegó al 20% y el año pasado la superficie que abarcaron los productores con este insumo que ingresó por la vía ilegal llegó al 10%. Esta preocupación ha sido expuesta en las mesas técnicas que se están desarrollando rumbo a la Cumbre Sembrando Bolivia”, explicó Palenque al momento de resaltar que esta intranquilidad nace debido a que no se conoce la calidad de estos productos que pueden traer problemas a la productividad e incluso abrir la puerta para que nuevas enfermedades ingresen al país y afecten la soberanía alimentaria.
Palenque también comentó que las pérdidas se deben a que las empresas semilleras importaron insumos para estas campañas agrícolas y no lograron comercializar todo el volumen previsto.
Semilla de contrabando. Jaime Palenque, gerente general de la Asociación de Proveedores de Insumos Agropecuarios (APIA), manifestó su preocupación al indicar que en Santa Cruz alrededor de 30.000 hectáreas se han cultivado con semilla de maíz transgénico de contrabando durante las gestiones 2013-2014, causando incertidumbre en la producción, toda vez que no se conoce la procedencia y la calidad de este insumo.
“El 2013 la superficie cultivada con semilla de maíz de contrabando llegó al 20% y el año pasado la superficie que abarcaron los productores con este insumo que ingresó por la vía ilegal llegó al 10%. Esta preocupación ha sido expuesta en las mesas técnicas que se están desarrollando rumbo a la Cumbre Sembrando Bolivia”, explicó Palenque al momento de resaltar que esta intranquilidad nace debido a que no se conoce la calidad de estos productos que pueden traer problemas a la productividad e incluso abrir la puerta para que nuevas enfermedades ingresen al país y afecten la soberanía alimentaria.
Palenque también comentó que las pérdidas se deben a que las empresas semilleras importaron insumos para estas campañas agrícolas y no lograron comercializar todo el volumen previsto.
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