El 50 por ciento de los cultivos de papa de los valles cruceños fueron afectados por las heladas en las últimas semanas, reveló el director de Instituto de Innovación Agropecuaria y Forestal (Iniaf), Gabriel Hoyos. En ese entendido se manifestó que el problema de escasez en diferentes centros de abasto, registrado el mes pasado, podría prolongarse hasta el 2014.
"El tema de la papa, es cierto que hay temas de semilla que el Iniaf tiene la facultad de certificar la producción de semilla pero los niveles de desabastecimiento que está habiendo, por ejemplo la pasada semana las heladas en los valles de Santa Cruz afectaron el 50% de la producción de papa, entonces son cultivos muy vulnerables a los efectos climáticos, (estas situaciones) van a afectar obviamente al abastecimiento pero hay otras zonas productoras que están teniendo altos rendimientos y eso equilibra", precisó la autoridad.
No obstante, sostuvo que este inconveniente en la producción del tubérculo podría ser compensado con la producción de papa del norte de Santa Cruz , siempre y cuando los incentivos comprometidos por el Gobierno nacional se efectivicen y de esa manera evitar la escases e incremento del precio del producto.
En Santa Cruz se producen alrededor de 20 toneladas de papa, producción que está destinada y abastece parte de los mercados del país.
viernes, 8 de noviembre de 2013
jueves, 7 de noviembre de 2013
Se conocerán los cambios de la nueva estructura agropecuaria
El Censo Agropecuario, que se realiza en todo el país, permitirá tener información sobre la nueva estructura agropecuaria de Bolivia, dijo el investigador de la Fundación Tierra José Luis Eizaguirre.
Asimismo, la consulta aportará datos actualizados sobre la situación de la seguridad alimentaria.
También reflejará información sobre los trabajadores de la tierra, es decir, se podrá conocer con precisión en manos de quienes están los suelos cultivables del país.
Eizaguirre señaló que otro tema fundamental que se conocer con el Censo Agropecuario es que dará los datos para que se elabore un marco muestral, que será la base para, posteriormente, trabajar de forma concreta temáticas especificas, por ejemplo, se podría ver todo lo relacionado a la producción de camélidos.
Explicó que este marco muestral posibilitará ahorrará tiempo y esfuerzos.
Dijo que la información que se obtenga será muy importante.
MUY AMPLIA El investigador dijo que entre los temas observables de la consulta están la gran cantidad y diversidad de preguntas que considera la papeleta.
“El tema de género también no está muy claro, ya que hay casos en que un predio es trabajado por la pareja, pero la boleta sólo considera si es hombre o mujer quien está a cargo”, manifestó.
Asimismo, la consulta aportará datos actualizados sobre la situación de la seguridad alimentaria.
También reflejará información sobre los trabajadores de la tierra, es decir, se podrá conocer con precisión en manos de quienes están los suelos cultivables del país.
Eizaguirre señaló que otro tema fundamental que se conocer con el Censo Agropecuario es que dará los datos para que se elabore un marco muestral, que será la base para, posteriormente, trabajar de forma concreta temáticas especificas, por ejemplo, se podría ver todo lo relacionado a la producción de camélidos.
Explicó que este marco muestral posibilitará ahorrará tiempo y esfuerzos.
Dijo que la información que se obtenga será muy importante.
MUY AMPLIA El investigador dijo que entre los temas observables de la consulta están la gran cantidad y diversidad de preguntas que considera la papeleta.
“El tema de género también no está muy claro, ya que hay casos en que un predio es trabajado por la pareja, pero la boleta sólo considera si es hombre o mujer quien está a cargo”, manifestó.
Seguro agrícola llega a 22 municipios de Chuquisaca
El Seguro Agrícola Universal "Pachamama" para la campaña 2013–2014, que cubrirá pérdidas de aproximadamente 100 mil productores, llegará a 22 municipios de Chuquisaca.
Según los datos del Viceministerio de Desarrollo Rural, el Seguro alcanza en Chuquisaca a Presto, Tarvita, Poroma, Icla, Tomina, Azurduy, Sopachuy, El Villar, Tarabuco, Huacaya, Villa Charcas, Mojocoya, Yamparáez, Villa Alcalá, Zudáñez, Huacareta, Culpina, San Lucas, Incahuasi, Padilla, Villa Serrano y Villa Vaca Guzmán.
Este seguro tiene el objetivo de indemnizar a productores cuyos cultivos fueron afectados por diferentes desastres naturales. El pago consiste en 1.000 bolivianos por hectárea perdida y hasta un máximo de tres hectáreas, si sobrepasa ese número, el productor debe aportar un determinado monto para cubrir la totalidad de su sembradío.
Según los datos del Viceministerio de Desarrollo Rural, el Seguro alcanza en Chuquisaca a Presto, Tarvita, Poroma, Icla, Tomina, Azurduy, Sopachuy, El Villar, Tarabuco, Huacaya, Villa Charcas, Mojocoya, Yamparáez, Villa Alcalá, Zudáñez, Huacareta, Culpina, San Lucas, Incahuasi, Padilla, Villa Serrano y Villa Vaca Guzmán.
Este seguro tiene el objetivo de indemnizar a productores cuyos cultivos fueron afectados por diferentes desastres naturales. El pago consiste en 1.000 bolivianos por hectárea perdida y hasta un máximo de tres hectáreas, si sobrepasa ese número, el productor debe aportar un determinado monto para cubrir la totalidad de su sembradío.
Seguro Agrario llegó a 100 mil productores del país
Unos 100 mil productores del país se registraron para contar con la cobertura del Seguro Agrario, que les permitirá aminorar las pérdidas por problemas climatológicos. El Gobierno pagará una prima de 28 millones de bolivianos.
"Concluimos con el registro del Seguro Agrícola para la campaña 2013 y 2014. Tenemos registrados 108 municipios de los 115 que propusimos. En ellos se inscribieron 100 mil productores y el beneficio alcanzará a una superficie de 168 mil hectáreas”, dijo el viceministro de Desarrollo Rural, Víctor Hugo Vásquez.
El Gobierno destinó 28 millones de bolivianos para que este seguro cubriera pérdidas en los cultivos derivadas de daños causados por "heladas, inundaciones, sequías y granizos que afecten a la producción agrícola de los productores que pertenecen a los municipios con mayores niveles de extrema pobreza”, según dispone el decreto 942.
Vásquez afirmó que ahora corresponde concluir los trámites para consolidar el presupuesto y así pagar la prima del seguro correspondiente.
Sin embargo, siete municipios no accedieron a este beneficio por dos razones: el descuido de los gobiernos municipales y porque estas regiones no producen los cultivos susceptibles de contar con cobertura del seguro que son el maíz (50.882 hectáreas, ha), la papa (36.051 ha), el trigo (29.132 ha), la cebada (25.553 ha), la quinua (10.410 h), haba (8.839 ha) y la avena (7.181 ha). En total se abarcará a 168.048 hectáreas, 29.000 de ellas en Santa Cruz.
"Concluimos con el registro del Seguro Agrícola para la campaña 2013 y 2014. Tenemos registrados 108 municipios de los 115 que propusimos. En ellos se inscribieron 100 mil productores y el beneficio alcanzará a una superficie de 168 mil hectáreas”, dijo el viceministro de Desarrollo Rural, Víctor Hugo Vásquez.
El Gobierno destinó 28 millones de bolivianos para que este seguro cubriera pérdidas en los cultivos derivadas de daños causados por "heladas, inundaciones, sequías y granizos que afecten a la producción agrícola de los productores que pertenecen a los municipios con mayores niveles de extrema pobreza”, según dispone el decreto 942.
Vásquez afirmó que ahora corresponde concluir los trámites para consolidar el presupuesto y así pagar la prima del seguro correspondiente.
Sin embargo, siete municipios no accedieron a este beneficio por dos razones: el descuido de los gobiernos municipales y porque estas regiones no producen los cultivos susceptibles de contar con cobertura del seguro que son el maíz (50.882 hectáreas, ha), la papa (36.051 ha), el trigo (29.132 ha), la cebada (25.553 ha), la quinua (10.410 h), haba (8.839 ha) y la avena (7.181 ha). En total se abarcará a 168.048 hectáreas, 29.000 de ellas en Santa Cruz.
miércoles, 6 de noviembre de 2013
Incentivan a usar paja para regenerar suelos afectados por incendios
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) aboga, amparándose en los resultados obtenidos en un proyecto de investigación de cuatro años realizado en Galicia, por emplear paja para proteger y regenerar suelos afectados por incendios forestales.
La investigación que se realizó en el marco del proyecto “Evaluación de técnicas de protección de suelos y revegetación para restaurar ecosistemas forestales quemados”, estuvo financiada por el Ministerio de Economía y Competitividad (Plan Nacional). Contó con la colaboración del Grupo de Edafología de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y del Centro de Investigaciones Forestales de Lourizán (Xunta de Galicia).
“Los incendios constituyen una amenaza global para la conservación de los ecosistemas forestales. Entre sus daños figura la degradación de los suelos, con el consiguiente descenso de su fertilidad, la destrucción total o parcial de su materia orgánica y la modificación de su composición.
Cuando hay un incendio el suelo queda desprotegido y para su recuperación es fundamental la regeneración de la cubierta vegetal pero, como puede tardar en producirse, suele ser necesario adoptar medidas que eviten su erosión”, explica Montserrat Díaz Raviña, del Instituto de Investigaciones Agrobiológicas de Galicia (IIAG) e investigadora principal del proyecto.
En la investigación, que comenzó en 2009 y concluyó recientemente, se evaluó la eficacia de dos de las principales medidas: la adición de paja y la siembra de herbáceas como gramíneas y leguminosas.
“Es necesario intensificar la investigación sobre la efectividad del control de la erosión y los impactos en el ecosistema de estas medidas, con el fin de integrarlas en la gestión sostenible de los montes quemados”, destaca.
La investigación que se realizó en el marco del proyecto “Evaluación de técnicas de protección de suelos y revegetación para restaurar ecosistemas forestales quemados”, estuvo financiada por el Ministerio de Economía y Competitividad (Plan Nacional). Contó con la colaboración del Grupo de Edafología de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y del Centro de Investigaciones Forestales de Lourizán (Xunta de Galicia).
“Los incendios constituyen una amenaza global para la conservación de los ecosistemas forestales. Entre sus daños figura la degradación de los suelos, con el consiguiente descenso de su fertilidad, la destrucción total o parcial de su materia orgánica y la modificación de su composición.
Cuando hay un incendio el suelo queda desprotegido y para su recuperación es fundamental la regeneración de la cubierta vegetal pero, como puede tardar en producirse, suele ser necesario adoptar medidas que eviten su erosión”, explica Montserrat Díaz Raviña, del Instituto de Investigaciones Agrobiológicas de Galicia (IIAG) e investigadora principal del proyecto.
En la investigación, que comenzó en 2009 y concluyó recientemente, se evaluó la eficacia de dos de las principales medidas: la adición de paja y la siembra de herbáceas como gramíneas y leguminosas.
“Es necesario intensificar la investigación sobre la efectividad del control de la erosión y los impactos en el ecosistema de estas medidas, con el fin de integrarlas en la gestión sostenible de los montes quemados”, destaca.
Aves y árboles, aliados
Los árboles y las aves “firmaron” un extraño convenio en los papeles de la naturaleza. “Cuando me ataquen las orugas, yo te llamo y tú te las comes”, parece ser la oferta que el árbol hace a la ave, en el que ve a un aliado para deshacerse de sus atacantes. “Trato hecho”, es la lógica respuesta de la ave, que ya no se molestará en concentrar su atención buscando orugas, sino que estará atento a recibir las señales de su benefactor, el árbol. Bueno, el beneficio es mutuo, pues la ave se alimenta de manera más fácil gracias a las señales recibidas, y el árbol se libera de los parásitos que, literalmente, podrían devorarlo hasta darle muerte.
El trato, representado en esta historia caricaturizada, es más o menos lo que acaban de descubrir los Investigadores de la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA-CSIC) y del Centro de Ecología Terrestre (NIOO) de los Países Bajos, según informa la agencia SINC, que hicieron varios experimentos con aves insectívoras, las cuales se sienten atraídas por los compuestos químicos que envían los árboles, especialmente cuando éstos se hallan atacados por orugas, por ejemplo de mariposas.
“Ante el ataque de las orugas, las plantas desarrollan una respuesta de defensa que incluye la liberación de compuestos volátiles que las aves depredadoras usan para encontrar a sus presas”, declara a SINC Luisa Amo de Paz, autora principal del estudio e investigadora de la EEZA-CSIC.
“Este fenómeno se había estudiado en artrópodos depredadores, pero apenas en aves insectívoras, a pesar de que son una de los depredadoras más importantes de insectos”, continúa.
Los experimentos
Para los experimentos, la ave elegida fue el carbonero común Parus Major, al que se le permitió elegir entre dos árboles, uno infectado por la oruga lepidóptera (de mariposa) y el otro no infectado.
Los científicos aclaran que en el caso del primero de estos árboles se le retiraron todos los restos, señales y pistas que pudieran delatar la existencia de gusanos, para estar totalmente seguros de que el pájaro elige la planta por las señales que ésta envía y no porque haya detectado algún resto de oruga.
“Nuestros resultados mostraron que los carboneros comunes son capaces de discriminar entre árboles infectados por orugas y árboles no infectados, ya que observamos que las aves visitaron por primera vez el árbol infectado y además realizaron un mayor número de visitas al árbol que tenía orugas que al árbol no infectado”, apunta la investigadora.
Las aves pueden oler qué árbol está infectado gracias a las diferencias en compuestos químicos emitidos por las plantas
Las aves se sintieron atraídas por los árboles infectados incluso cuando, justo antes del experimento, se les retiraron las orugas y las hojas dañadas por ellas, lo que demuestra que las aves reciben una señal del árbol infectado para reconocerlo.
Segundo experimento
De todos modos, quedaban algunas dudas, pues tanto la vista como el olfato podrían estar implicados en la discriminación de las aves, pues los árboles infectados y no infectados difirieron tanto en la emisión de compuestos volátiles, como en la coloración de las hojas.
Por ello, los investigadores procedieron con un nuevo experimento para conocer qué tipo de señal usaban las aves.
Esta vez se ofreció a los carboneros ambas señales aisladas y lo que se observó es que la atracción por los árboles infectados se mantuvo cuando las aves pudieron únicamente oler los árboles, pero no cuando sólo podían verlos.
Este hecho implica que las aves pueden oler qué árbol está infectado gracias a las diferencias en los compuestos químicos emitidos por las plantas.
El trato, representado en esta historia caricaturizada, es más o menos lo que acaban de descubrir los Investigadores de la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA-CSIC) y del Centro de Ecología Terrestre (NIOO) de los Países Bajos, según informa la agencia SINC, que hicieron varios experimentos con aves insectívoras, las cuales se sienten atraídas por los compuestos químicos que envían los árboles, especialmente cuando éstos se hallan atacados por orugas, por ejemplo de mariposas.
“Ante el ataque de las orugas, las plantas desarrollan una respuesta de defensa que incluye la liberación de compuestos volátiles que las aves depredadoras usan para encontrar a sus presas”, declara a SINC Luisa Amo de Paz, autora principal del estudio e investigadora de la EEZA-CSIC.
“Este fenómeno se había estudiado en artrópodos depredadores, pero apenas en aves insectívoras, a pesar de que son una de los depredadoras más importantes de insectos”, continúa.
Los experimentos
Para los experimentos, la ave elegida fue el carbonero común Parus Major, al que se le permitió elegir entre dos árboles, uno infectado por la oruga lepidóptera (de mariposa) y el otro no infectado.
Los científicos aclaran que en el caso del primero de estos árboles se le retiraron todos los restos, señales y pistas que pudieran delatar la existencia de gusanos, para estar totalmente seguros de que el pájaro elige la planta por las señales que ésta envía y no porque haya detectado algún resto de oruga.
“Nuestros resultados mostraron que los carboneros comunes son capaces de discriminar entre árboles infectados por orugas y árboles no infectados, ya que observamos que las aves visitaron por primera vez el árbol infectado y además realizaron un mayor número de visitas al árbol que tenía orugas que al árbol no infectado”, apunta la investigadora.
Las aves pueden oler qué árbol está infectado gracias a las diferencias en compuestos químicos emitidos por las plantas
Las aves se sintieron atraídas por los árboles infectados incluso cuando, justo antes del experimento, se les retiraron las orugas y las hojas dañadas por ellas, lo que demuestra que las aves reciben una señal del árbol infectado para reconocerlo.
Segundo experimento
De todos modos, quedaban algunas dudas, pues tanto la vista como el olfato podrían estar implicados en la discriminación de las aves, pues los árboles infectados y no infectados difirieron tanto en la emisión de compuestos volátiles, como en la coloración de las hojas.
Por ello, los investigadores procedieron con un nuevo experimento para conocer qué tipo de señal usaban las aves.
Esta vez se ofreció a los carboneros ambas señales aisladas y lo que se observó es que la atracción por los árboles infectados se mantuvo cuando las aves pudieron únicamente oler los árboles, pero no cuando sólo podían verlos.
Este hecho implica que las aves pueden oler qué árbol está infectado gracias a las diferencias en los compuestos químicos emitidos por las plantas.
sábado, 2 de noviembre de 2013
Exportación de palmito llegará a 136.000 cajas
En el periodo 2011-2013, Insumos Bolivia (IB) prevé exportar unas 136.064 cajas de palmito a los mercados de Venezuela, Uruguay y Argentina, según el último informe de la entidad estatal.
El reporte indica que a julio de 2013 se logró exportar 60.064 cajas y en noviembre se despachará otros 76.000 envases, haciendo un total de 136.064 unidades. Las 60.064 unidades comercializadas hasta julio tienen un valor de Bs 10,14 millones y proceden de la planta de Shinahota, en Cochabamba. En el mismo periodo, la planta de Ivirgarzama exportó 1.941 cajas por un valor de Bs 319.297, establece el documento de la institución pública.
La primera venta a Venezuela se realizó el 26 de agosto de 2011, a la empresa Density International 2024 CA, consistente en 20.400 cajas de palmito, por un valor de Bs 3,5 millones.
En junio de 2012, el director de IB, Óscar Sandy Rojas, suscribió un contrato con el ministro del Poder Popular para la Alimentación de Venezuela, Carlos Osorio, en representación de la estatal Corporación de Abastecimiento y Servicios Agrícolas SA (La Casa SA) de Caracas, para la exportación de 346,8 toneladas métricas de corazón de palmito enlatado, equivalentes a 28.900 cajas de 12 kilogramos, señala el informe.
Cantidad. En 2012 se concretó la exportación de 32.005 cajas de palmito entero y en trozos también a Venezuela (Corporación Mercobag CA y La Casa SA) por un valor de Bs 5,3 millones.
A todo esto se debe sumar que el próximo mes y cerrando la gestión 2013 se exportará a Venezuela y Uruguay 76.000 cajas de palmito, lo que representa 40 contenedores. Insumos Bolivia asegura que el contrato ya está cerrado.
En marzo de 2013, los ejecutivos de la entidad estatal concretaron la venta de las primeras cajas de palmito a Uruguay. El producto se destinó a la compañía Nidera Uruguaya SA, empresa que es la principal distribuidora del producto en ese país. Las exportaciones de palmito a Uruguay representan $us 1,7 millones al año.
Argentina es el principal destino para las exportaciones del palmito procesado en Bolivia, las cuales suman $us 4 millones al año, llegando a cubrir el 40% de la demanda de ese país, que asciende a $us 10 millones por gestión.
Para ampliar el mercado en Argentina, IB inició los contactos con tres de las principales empresas importadoras de palmito en el vecino país: Bavosi SA, Dos Santos Pereira y CIA CA, e Internacional de Productores SA, además de una de las principales distribuidoras Marollo SA. En todos los casos ya se iniciaron los registros de marcas para que en los siguientes meses comience la exportación a Argentina del producto elaborado por las plantas estatales.
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