lunes, 28 de enero de 2013
En 5 años sube 52% la venta de castaña al mundo
En los últimos cinco años, la castaña boliviana ha logrado una producción relativamente estable beneficiándose de altos precios internacionales. Su valor de exportación creció en 52% entre 2008 y 2012. En este camino, con altibajos, la acompañan el alcohol, azúcar, quinua y joyería.
¿Cuáles son los otros cinco principales productos no tradicionales que Bolivia exporta al mundo en los últimos cinco años? El Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), con base en datos preliminares del Instituto Nacional de Estadística (INE), muestra que los alimentos tienen una demanda atractiva, principalmente en los países desarrollados.
El más reciente Resumen Estadístico del INE, a diciembre de 2012, confirma la tendencia para los productos no tradicionales. Se reafirma en que los hidrocarburos ocupan el primer lugar, en 2012 se exportaron por valor de 5.742 millones de dólares; en segundo lugar está la industria manufacturera con ventas por 3.270 millones de dólares y en tercer lugar los minerales con 2.071,88 millones de dólares. El cuarto lugar lo ocupa la agricultura de exportación que movió 505,5 millones de dólares.
Nueces del Brasil, café sin tostar, cacao en grano, semillas y habas de soya, frijoles, quinua, algodón sin cardar ni peinar, frutas, semillas de sésamo y girasol, maníes y maíz están en la lista de los más exportados del sector Agricultura. Según el INE, su crecimiento en un año (2011-2012) ha sido del 49,5%.
Precisamente, la castaña amazónica boliviana, también llamada nuez de Brasil, ocupa el primer lugar. El dato preliminar del INE señala que el año pasado este producto se exportó por valor 145,62 millones de dólares. El IBCE señala que fueron 133,16 millones de dólares. Ambas son cifras oficiales, la diferencia está en que el INE recién publicó en su sitio web los datos estadísticos actualizados.
Hace cinco años se exportaban 20,47 millones de kilogramos de castaña que valían 87,4 millones de dólares. Para 2012, bajó un poco a 19,26 millones de kilogramos, pero su valor exportado creció en 52% hasta alcanzar ventas por 145,62 millones de dólares, según información del INE.
Y cada año su sabor ingresa a un país más del mundo. En 2008 este fruto seco de la amazonía boliviana se exportaba a 36 países y el año pasado llegó a 41 países. El número de países reconocidos internacionalmente llega a 195; y excepto dos la mayoría forma parte de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Con esas cifras se mantiene el liderazgo mundial de Bolivia en la exportación de castaña, que hace varios años desplazó a Brasil. Según un informe de la agencia estatal Promueve Bolivia, Perú, Reino Unido, Brasil y Estados Unidos le siguen al país en la venta de este fruto seco.
La industria de alimentos procesados es la más grande consumidora de nueces comestibles. Las más consumidoras de nueces comestibles son panaderías y la industria de cereales para desayuno; industrias de la confitería, dulces y chocolates; industrias de alimentos enlatados; industria de ventas al por menor; industrias procesadoras de nueces comestibles frescas o secas y supermercados, detalla un estudio de mercado difundido en el sitio web del IBCE.
En estos últimos cinco años también se observa que el alcohol, el azúcar, la quinua y artículos de joyería están detrás de la castaña. Mientras la quinua muestra una tendencia a seguir creciendo en las exportaciones, las ventas de azúcar al exterior se estancaron. La explicación corresponde a la regulación estatal para este producto y de los permisos que precisan las empresas exportadoras.
En el espacio dejado por el azúcar ingresó en 2011 la exportación de café en grano. Los artículos de joyería, durante el año pasado, han tenido un leve repunte por los precios internacionales: las ventas subieron de 43 millones a 56 millones de dólares.
Requisitos para ser vendidas
Las almendras deberán estar libres de cáscara, piedras, vidrios, metales, pelos, agentes biológicos como insectos, partes de insectos y roedores, libre de moho externo y visible, y sin vestigios de moho interno.
Además, se establece que la almendra beneficiada de primera deberá tener una humedad máxima del 4%.
Los defectos como difusión de aceites, centros cafés, no deben sobrepasar 10% del total de la muestra extraída.
Castaña no usa fertilizantes
“La castaña o nuez del Brasil es la única nuez no cultivada del mercado de las nueces; esta característica implica la no utilización de fertilizante, tampoco pesticidas o compuestos químicos de ninguna naturaleza en el proceso de fructificación. La castaña es una nuez completamente salvaje, es un fruto que la naturaleza ofrece a los consumidores”, se destaca en el Perfil de Mercado Castaña del IBCE.
El documento agrega que la infraestructura disponible en Bolivia para el apoyo a la industria castañera es mínima, por lo que se constituye en uno de los cuellos de botella. Se refiere principalmente a que en las zonas de recolección ubicadas en el bosque existen pocos caminos y la mayoría de la cosecha es transportada por el recolector, a pie, en sacos por varios kilómetros hasta llegar a cobertizos donde se completa la primera etapa del proceso de recolección. “No se utiliza el secado mecánico y en los cobertizos y las bodegas las nueces se voltean manualmente para acelerar el secado”.
Actualmente, hay diez empresas privadas exportadoras registrada en el directorio de Promueve Bolivia. Las más reconocidas beneficiadoras son Tahuamanu y Urkupiña. A este grupo exportador se suma la estatal Empresa Boliviana de Almendras (EBA).
Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Alemania son los principales compradores de la castaña amazónica boliviana, destaca el documento de oportunidades de mercado de Promueve Bolivia.
domingo, 27 de enero de 2013
Uso de semillas certificadas de papa y haba duplica rendimiento de cultivos
Javier Aguilera. Es coordinador técnico nacional del proyecto Semillas Andinas que es ejecutado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras a través del Instituto de Innovación Agropecuaria y Forestal (Iniaf). En tres años debe ayudar a mejorar cultivos de papa, haba y quinua y a que los productores de semillas se organicen en 13 pequeñas empresas con planes de negocio.
— ¿ Cómo llega el proyecto Semillas Andinas al país?
— Es una iniciativa de Bolivia, Ecuador y Perú que conjuntamente con las Naciones Unidas deciden elaborar un programa regional que pretende mejorar el acceso y uso de semilla de calidad, principalmente en la zona alto andina y con énfasis en la agricultura familiar campesina.
— ¿Cuándo inició?
— En Bolivia tenemos un retraso de nueve meses. Debió iniciar en enero de 2011 y fue en noviembre de ese año. Se trabaja en los departamentos de La Paz, Oruro y Potosí, en rubros de papa, haba y quinua. Estos cultivos son muy importantes en la dieta y nutrición de los pobladores de esas regiones y en la de zonas urbanas.
— ¿Cuáles son los objetivos?
— El objetivo general es mejorar la producción, uso y acceso de semillas de calidad. En Bolivia tenemos cuatro componentes. El primero es el fortalecimiento productivo. En los tres departamentos estamos trabajando en 14 provincias, 18 municipios y 30 comunidades. Esto significa mejorar o complementar el conocimiento que ellos tienen. Respetamos mucho el saber local, las tradiciones usos y costumbres que ellos tienen y complementamos con innovaciones tecnológicas, fruto de la investigación.
— Un ejemplo…
— Control del gorgojo de los andes o gusano blanco. Esta plaga puede ocasionar la pérdida de hasta el 100% del cultivo de papa si no es tratado. Por ejemplo, se puede hacer camellones altos (más tierra alrededor del tallo) para que las larvas que caen al suelo tarden en ingresar al suelo y al tubérculo. Hay formas de cuidar el cultivo y no usar químicos. También fortalecemos sus conocimientos en la parte comercial para que conozcan mejor el mercado, puedan ingresar y posicionarse. El segundo componente del proyecto busca que tengan una visión empresarial. Nunca antes habían producido semilla certificada. En tres años se deben conformar 13 pequeñas empresas semilleristas legalmente conformadas con planes de producción y de negocio establecidos. El tercer componente es un acercamiento al sistema financiero. Nos reunimos con el BDP, BancoSol y Prodem para ver si pueden flexibilizar sus garantías, requisitos. El BDP anunció que pueden abrir un programa para el pequeño productor semillero.
—¿Cuál es la diferencia entre ser productor de papa y productor de semilla?
— La diferencia está en que para producir la semilla certificada tiene que cumplir una serie de requisitos según regulación para no descalificar; además deben estar inscritos en el registro nacional de productores. Los apoyamos.
— ¿Cuántos están registrados?
— Trabajamos con 30 agrupaciones nuevas, un total de 534 agricultores en los tres rubros. Hay asociaciones antiguas que producen en volúmenes significativos, pero según estadísticas, en el occidente de Bolivia solamente el 3% de los productores utiliza semilla certificada. El 97% usa como semilla cualquier papa, igual sale una planta, pero en menor cantidad y baja calidad. Con haba y quinua sucede lo mismo. Además, una semilla certificada cumple con características de sanidad, fisiológicas y otras.
— ¿Cuál es la producción de semillas en el país?
— El rendimiento de la papa es de 5,6 toneladas por hectárea; la del haba es de 1,6 toneladas y de la quinua de 0,5 toneladas. Con el proyecto, el año pasado hemos logrado un rendimiento que casi se duplica: 9,6 toneladas por hectárea en papa, 2,7 toneladas de haba. En quinua no nos fue bien porque las inundaciones nos afectaron, es un cultivo muy expuesto a factores climáticos adversos.
— De ese rendimiento, ¿cuánto se destina a las semillas?
— Pasa por un proceso de clasificación y selección por tamaño y calidad. Las más grandes y más pequeñas van a los mercados porque no son ideales para sembrar. La papa para semilla es del tamaño de un huevo. También se revisa si el almacenamiento es el adecuado. Una vez que pasan ese examen, el Iniaf emite el certificado de que está legalmente bien producido. Vendimos de Bs 200 a Bs 240 el quintal de papa y el de haba subió de Bs 300 a Bs 600; el kilo de quinua subió de Bs 60 a Bs 66. Ya se habla de que este proyecto sea nacional y que atienda el problema del uso de semilla de forma integral en la región.
— ¿Importamos semilla?
— Hay papa peruana. Lo que más se produce en el país es la papa huaycha y la holandesa. Identificamos las más comerciales porque no queremos correr el riesgo de insertar variedades que no tengan un mercado definido. Si logramos doblar la producción a 10 ó 12 toneladas, ya no se pensaría en importar papa. Queremos beneficiar a 1.500 usuarios y producir unas 1.000 toneladas métricas de semilla. Y que el proyecto sirva de modelo a otros cultivos.
– ¿Qué presupuesto tienen?
– Unos $us 5 millones para los tres países. A Bolivia le corresponde $us 1.360 mil para los tres años. El financiador es la cooperación española AECID. Trabajamos 11 personas en el país.
– ¿Qué es lo más difícil?
– La aceptación del cambio por parte de los beneficiarios. Todavía tienen un poco de susceptibilidad, incertidumbre y desconfianza de que las cosas vayan a funcionar.
Perfil
Nombre: Javier Aguilera
Nació: 26-05-1965
Profesión: Ingeniero Agrónomo
Cargo: Coordinador Técnico Nacional del proyecto Semillas Andinas
Doctor en Ciencias de Suelo y Medio Ambiente
Es paceño. Se tituló en la Facultad de Ciencias Agrícolas y Pecuarias de la Universidad Mayor de San Simón (Cochabamba). Tiene una Maestría en Horticultura de la Universidad de Wisconsin (Estados Unidos). Es Doctor of Philosophy (Ph.D) en Ciencias de Suelo y Medio Ambiente de la Escuela de Agricultura, Alimentos y Recursos Naturales de la Universidad de Missouri. Tiene un Diplomado en Educación Superior (UMSS) y especialidades en Mercadeo Agrícola y Tecnología de Semillas. Su experiencia laboral desde noviembre de 1989 hasta mayo de 2011 se desarrolló principalmente en la Fundación para la Promoción e Investigación de Productos Andinos (Proinpa): Entre sus responsabilidades estuvieron proyectos de investigación sobre desarrollo de tecnología para potenciar la producción de quinua orgánica; el fortalecimiento de capacidades de innovación participativa para luchar contra la pobreza en Viacha; la adaptación al Cambio Climático en zonas de altura y otros. Desde octubre de 2011 es Coordinador Técnico Nacional de Semillas Andinas.
— ¿ Cómo llega el proyecto Semillas Andinas al país?
— Es una iniciativa de Bolivia, Ecuador y Perú que conjuntamente con las Naciones Unidas deciden elaborar un programa regional que pretende mejorar el acceso y uso de semilla de calidad, principalmente en la zona alto andina y con énfasis en la agricultura familiar campesina.
— ¿Cuándo inició?
— En Bolivia tenemos un retraso de nueve meses. Debió iniciar en enero de 2011 y fue en noviembre de ese año. Se trabaja en los departamentos de La Paz, Oruro y Potosí, en rubros de papa, haba y quinua. Estos cultivos son muy importantes en la dieta y nutrición de los pobladores de esas regiones y en la de zonas urbanas.
— ¿Cuáles son los objetivos?
— El objetivo general es mejorar la producción, uso y acceso de semillas de calidad. En Bolivia tenemos cuatro componentes. El primero es el fortalecimiento productivo. En los tres departamentos estamos trabajando en 14 provincias, 18 municipios y 30 comunidades. Esto significa mejorar o complementar el conocimiento que ellos tienen. Respetamos mucho el saber local, las tradiciones usos y costumbres que ellos tienen y complementamos con innovaciones tecnológicas, fruto de la investigación.
— Un ejemplo…
— Control del gorgojo de los andes o gusano blanco. Esta plaga puede ocasionar la pérdida de hasta el 100% del cultivo de papa si no es tratado. Por ejemplo, se puede hacer camellones altos (más tierra alrededor del tallo) para que las larvas que caen al suelo tarden en ingresar al suelo y al tubérculo. Hay formas de cuidar el cultivo y no usar químicos. También fortalecemos sus conocimientos en la parte comercial para que conozcan mejor el mercado, puedan ingresar y posicionarse. El segundo componente del proyecto busca que tengan una visión empresarial. Nunca antes habían producido semilla certificada. En tres años se deben conformar 13 pequeñas empresas semilleristas legalmente conformadas con planes de producción y de negocio establecidos. El tercer componente es un acercamiento al sistema financiero. Nos reunimos con el BDP, BancoSol y Prodem para ver si pueden flexibilizar sus garantías, requisitos. El BDP anunció que pueden abrir un programa para el pequeño productor semillero.
—¿Cuál es la diferencia entre ser productor de papa y productor de semilla?
— La diferencia está en que para producir la semilla certificada tiene que cumplir una serie de requisitos según regulación para no descalificar; además deben estar inscritos en el registro nacional de productores. Los apoyamos.
— ¿Cuántos están registrados?
— Trabajamos con 30 agrupaciones nuevas, un total de 534 agricultores en los tres rubros. Hay asociaciones antiguas que producen en volúmenes significativos, pero según estadísticas, en el occidente de Bolivia solamente el 3% de los productores utiliza semilla certificada. El 97% usa como semilla cualquier papa, igual sale una planta, pero en menor cantidad y baja calidad. Con haba y quinua sucede lo mismo. Además, una semilla certificada cumple con características de sanidad, fisiológicas y otras.
— ¿Cuál es la producción de semillas en el país?
— El rendimiento de la papa es de 5,6 toneladas por hectárea; la del haba es de 1,6 toneladas y de la quinua de 0,5 toneladas. Con el proyecto, el año pasado hemos logrado un rendimiento que casi se duplica: 9,6 toneladas por hectárea en papa, 2,7 toneladas de haba. En quinua no nos fue bien porque las inundaciones nos afectaron, es un cultivo muy expuesto a factores climáticos adversos.
— De ese rendimiento, ¿cuánto se destina a las semillas?
— Pasa por un proceso de clasificación y selección por tamaño y calidad. Las más grandes y más pequeñas van a los mercados porque no son ideales para sembrar. La papa para semilla es del tamaño de un huevo. También se revisa si el almacenamiento es el adecuado. Una vez que pasan ese examen, el Iniaf emite el certificado de que está legalmente bien producido. Vendimos de Bs 200 a Bs 240 el quintal de papa y el de haba subió de Bs 300 a Bs 600; el kilo de quinua subió de Bs 60 a Bs 66. Ya se habla de que este proyecto sea nacional y que atienda el problema del uso de semilla de forma integral en la región.
— ¿Importamos semilla?
— Hay papa peruana. Lo que más se produce en el país es la papa huaycha y la holandesa. Identificamos las más comerciales porque no queremos correr el riesgo de insertar variedades que no tengan un mercado definido. Si logramos doblar la producción a 10 ó 12 toneladas, ya no se pensaría en importar papa. Queremos beneficiar a 1.500 usuarios y producir unas 1.000 toneladas métricas de semilla. Y que el proyecto sirva de modelo a otros cultivos.
– ¿Qué presupuesto tienen?
– Unos $us 5 millones para los tres países. A Bolivia le corresponde $us 1.360 mil para los tres años. El financiador es la cooperación española AECID. Trabajamos 11 personas en el país.
– ¿Qué es lo más difícil?
– La aceptación del cambio por parte de los beneficiarios. Todavía tienen un poco de susceptibilidad, incertidumbre y desconfianza de que las cosas vayan a funcionar.
Perfil
Nombre: Javier Aguilera
Nació: 26-05-1965
Profesión: Ingeniero Agrónomo
Cargo: Coordinador Técnico Nacional del proyecto Semillas Andinas
Doctor en Ciencias de Suelo y Medio Ambiente
Es paceño. Se tituló en la Facultad de Ciencias Agrícolas y Pecuarias de la Universidad Mayor de San Simón (Cochabamba). Tiene una Maestría en Horticultura de la Universidad de Wisconsin (Estados Unidos). Es Doctor of Philosophy (Ph.D) en Ciencias de Suelo y Medio Ambiente de la Escuela de Agricultura, Alimentos y Recursos Naturales de la Universidad de Missouri. Tiene un Diplomado en Educación Superior (UMSS) y especialidades en Mercadeo Agrícola y Tecnología de Semillas. Su experiencia laboral desde noviembre de 1989 hasta mayo de 2011 se desarrolló principalmente en la Fundación para la Promoción e Investigación de Productos Andinos (Proinpa): Entre sus responsabilidades estuvieron proyectos de investigación sobre desarrollo de tecnología para potenciar la producción de quinua orgánica; el fortalecimiento de capacidades de innovación participativa para luchar contra la pobreza en Viacha; la adaptación al Cambio Climático en zonas de altura y otros. Desde octubre de 2011 es Coordinador Técnico Nacional de Semillas Andinas.
Proyecto productivo incrementa ingresos económicos de agricultores en La Paz
Los productores de la localidad de Chirapaca, del municipio de Batallas en La Paz, lograron incrementar sus ingresos económicos en 200 bolivianos por cada quintal de haba con la utilización de semilla certificada de la variedad Gigante Copacabana, a través de un proyecto del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF) con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
“El haba puede mejorar las posibilidades económicas de los productores con el uso adecuado de semilla certificada y de calidad, comercialización y considerando el saber local, para que a corto plazo pueda llegar a ser un producto de exportación como Italia, Portugal o Estados Unidos, por su gran valor nutritivo, por lo que los técnicos del Iniaf a través del proyecto Semillas Andinas con apoyo de la FAO realizan trabajos en las parcelas de Chirapaca”, explicó el director del Iniaf, Lucio Tito.
Los cultivos fueron sembrados con semillas certificadas y lo que el Iniaf quiere es promocionar el uso para obtener mejores rendimientos. A nivel nacional se certifica 159 toneladas, en La Paz la certificación alcanza a 18 toneladas, con el proyecto se pretende duplicar estos índices y cada año subir los mismos, explicó la autoridad.
“Antes que el proyecto esté en Chirapaca, la haba se vendía a 400 bolivianos el quintal y en pocas cantidades. Este año hemos cuatriplicado la producción y con semilla certificada y vendimos a 600 bolivianos el quintal. Ahora en el mismo terreno que obteníamos 4 quintales, tendremos 16”, informó una de las productoras de la Semillera Chirapaca (Semchi), Rufina López.
Por su parte, Crispim Moreira, representante de la FAO en Bolivia, informó que el proyecto de Semillas Andinas tiene presencia en Bolivia, Perú y Ecuador en los rubros de papa, quinua y haba, con intercambio de conocimientos y asesoramiento técnico. Destacó que en Bolivia, los productores muestran saberes “increíbles”, en el caso de Chirapaca se tiene que intensificar la producción y replicarla en otros municipios de la zona andina de La Paz, Oruro y Potosí.
Chirapaca se encuentra a 56 quilómetros de la ciudad de La Paz, en este sector los técnicos de Semillas Andinas fortalecieron a dos agrupaciones productoras de semillas de haba, de la categoría Básica, que tiene características sanitarias y fisiológicas sobresalientes de la variedad Gigante Copacabana, que es una variedad de exportación.
La haba es una leguminosa que tiene bastantes virtudes como calorías y proteínas, vitaminas C,A,E,B1 y B2; minerales como potasio, sodio, fósforo, calcio, hierro, magnesio y zinc. Tiene también antioxidantes, lecitina, colina, hidratos de carbono, fibra y beta carotenos.
“El haba puede mejorar las posibilidades económicas de los productores con el uso adecuado de semilla certificada y de calidad, comercialización y considerando el saber local, para que a corto plazo pueda llegar a ser un producto de exportación como Italia, Portugal o Estados Unidos, por su gran valor nutritivo, por lo que los técnicos del Iniaf a través del proyecto Semillas Andinas con apoyo de la FAO realizan trabajos en las parcelas de Chirapaca”, explicó el director del Iniaf, Lucio Tito.
Los cultivos fueron sembrados con semillas certificadas y lo que el Iniaf quiere es promocionar el uso para obtener mejores rendimientos. A nivel nacional se certifica 159 toneladas, en La Paz la certificación alcanza a 18 toneladas, con el proyecto se pretende duplicar estos índices y cada año subir los mismos, explicó la autoridad.
“Antes que el proyecto esté en Chirapaca, la haba se vendía a 400 bolivianos el quintal y en pocas cantidades. Este año hemos cuatriplicado la producción y con semilla certificada y vendimos a 600 bolivianos el quintal. Ahora en el mismo terreno que obteníamos 4 quintales, tendremos 16”, informó una de las productoras de la Semillera Chirapaca (Semchi), Rufina López.
Por su parte, Crispim Moreira, representante de la FAO en Bolivia, informó que el proyecto de Semillas Andinas tiene presencia en Bolivia, Perú y Ecuador en los rubros de papa, quinua y haba, con intercambio de conocimientos y asesoramiento técnico. Destacó que en Bolivia, los productores muestran saberes “increíbles”, en el caso de Chirapaca se tiene que intensificar la producción y replicarla en otros municipios de la zona andina de La Paz, Oruro y Potosí.
Chirapaca se encuentra a 56 quilómetros de la ciudad de La Paz, en este sector los técnicos de Semillas Andinas fortalecieron a dos agrupaciones productoras de semillas de haba, de la categoría Básica, que tiene características sanitarias y fisiológicas sobresalientes de la variedad Gigante Copacabana, que es una variedad de exportación.
La haba es una leguminosa que tiene bastantes virtudes como calorías y proteínas, vitaminas C,A,E,B1 y B2; minerales como potasio, sodio, fósforo, calcio, hierro, magnesio y zinc. Tiene también antioxidantes, lecitina, colina, hidratos de carbono, fibra y beta carotenos.
miércoles, 23 de enero de 2013
360 hectáreas de cebollas, zanahorias y papas fueron destruidas por lluvias
El asambleísta departamental del MAS, Bartolomé López, en representación de la comunidad de El Puente, cuantificó los daños con cifras oficiales, verificando que 14 comunidades fueron afectadas por lluvias que en su totalidad arrasaron 360 hectáreas, dejando desamparadas a 445 familias, sin embargo la gobernación del departamento tiene previsto activar un plan de contingencia para amortiguar los daños.
“Nosotros ayer nos trasladamos al municipio de El Puente, desde Verdiguera hasta Ircalaya, para verificar en el lugar de los hechos lo que estaba ocurriendo y procedimos a hacer una evaluación juntamente con Defensa Civil y la Dirección de Riesgos del municipio; identificamos 360 hectáreas afectadas, queremos manejar una sola información para que en lo posterior no tengamos dificultades, entonces el primer paso ya lo logramos y el municipio de El Puente se declaró en estado de desastre”, adelantó.
Asimismo, se identificó las zonas más críticas como Verdiguera, Ovando, Carrizal y Pampa Grande, a las que se ayudará con activación de un plan de asistencialismo, sin embargo ello depende del gobernador, Lino Condori, quien se trasladó a La Paz justamente para requerir ayuda al ente central, considerando que fueron dos municipios los perjudicados en el rubro agrícola y ganadero.
“Hemos hecho una detallada cuantificación que refleja con datos exactos cada comunidad, número de familias, hectáreas afectadas, producto dañado y el porcentaje de producción; lo que si falta en nuestro cuadro es el ganado que se verá también afectado por la falta de pasturas que fueron sumergidas en el agua entonces esto evita que nuestros compañeros corten pasto para alimentar a su ganado”, señaló. Como primera acción de salvataje Defensa Civil comunicó a nivel nacional las circunstancias en la que se encuentran comunidades de la zona Alta para la asistencia de alimentos, por su parte la Gobernación de Tarija buscará la forma de transferir recursos para forraje con el objetivo de evitar muerte de ganado.
López adelantó que realizará una coordinación con diferentes medios de prensa para iniciar una campaña solidaria de recaudación para solventar a familias campesinas.
martes, 22 de enero de 2013
Papa Desiré es la más utilizada para exportación
Hay familias productoras de papa que imitaron costumbres andinas para tener “mejores cosechas”, según afirman. Uno de sus rituales consiste en que siembran para la denominada “Pachamama” o Madre Tierra, vino, coca, singani y “pillagua” que viene a ser un acompañamiento que se usa para masticar coca.
Maritsabel Torrez
Unos siete productores que se dedicaron más de 30 años al cultivo de papa, mencionaron que en su mayoría, la variedad denominada “Desiré” es la que más venden a empresas extranjeras como nacionales, para la elaboración de papa frita, al presentarse de buen tamaño y ser apta para la preparación.
Margarita Gutiérrez, de la comunidad de San Andrés, dijo que necesariamente no necesita ofrecer a revendedores o ir a ofrecer su producto al Mercado Campesino, al existir empresas que anticipadamente realizan la reserva de la cantidad de papa que desean.
“La papa Desiré, es la que más se utiliza para preparar diferentes platos como: el saice, hervidas, parrilladas y otros”.
Esta variedad a comparación de otras no se desase y puede cocinarse bien, explicó la productora.
Existe más de diez variedades de papas producidas en Tarija que son consumidas por la población y elegidas al momento de preparar algún plato en especial:
Maritsabel Torrez
Unos siete productores que se dedicaron más de 30 años al cultivo de papa, mencionaron que en su mayoría, la variedad denominada “Desiré” es la que más venden a empresas extranjeras como nacionales, para la elaboración de papa frita, al presentarse de buen tamaño y ser apta para la preparación.
Margarita Gutiérrez, de la comunidad de San Andrés, dijo que necesariamente no necesita ofrecer a revendedores o ir a ofrecer su producto al Mercado Campesino, al existir empresas que anticipadamente realizan la reserva de la cantidad de papa que desean.
“La papa Desiré, es la que más se utiliza para preparar diferentes platos como: el saice, hervidas, parrilladas y otros”.
Esta variedad a comparación de otras no se desase y puede cocinarse bien, explicó la productora.
Existe más de diez variedades de papas producidas en Tarija que son consumidas por la población y elegidas al momento de preparar algún plato en especial:
El girasol se cotiza más caro que la soya por alta demanda
Los precios del grano de girasol que en 2012 oscilaron entre los $us 600 y 630 la tonelada (t), según la Bolsa de Comercio de Rosario (hasta $us 100 más que la soya que está en $us 520 la t), mantienen su tendencia alcista. Sin embargo, este año los precios se verán determinados por el clima, los permisos de exportación y la demanda internacional de aceite, principalmente de China, según el Departamento de Agricultura de EEUU (USDA), 10,6 millones de toneladas.
La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo de Bolivia (Anapo) reportó que, el año pasado, Bolivia produjo 287.020 t durante las cosechas de verano e invierno. De ese volumen, 123.429 t (43%) fueron para la exportación a ocho países de la región y a España. La mitad de la producción salió en aceite y por la venta del producto recibieron $us 93 millones.
Sin embargo, los productores bolivianos vieron nubosa la bonanza internacional en sus sembradíos debido a diversos factores internos. Uno de ellos fue la invasión de palomas (totaquis) que a mitad de año arrasaron con cerca del 50% de la producción; además de la saturación de los silos y de la restricción del Gobierno para exportar.
Simón Fernández de la productora de granos Anta del Dorado. En sociedad con otro productor, cultivan 2.501 hectáreas en la zona de Pozo de Tigre. Fernández dijo que en 2012 cultivaron en invierno y que la comercialización fue variable: vendieron a $us 300 la t en agosto y a $us 230 en noviembre, principalmente a las aceiteras. El administrativo aseguró además que por la invasión de las palomas tuvieron que cosechar más rápido, verde, secarlo y negociarlo a pérdida.
Limberg Menacho, gerente técnico del Instituto Boliviano de Comercio Exterior, aseguró que el año pasado los requisitos para exportar que fijó el Gobierno atrasaron la salida del producto.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura proyecta un incremento para la siguiente década en los precios de todos los productos agrícolas lo que representa una oportunidad de ingreso para los países productores.
Los números
225.000
Toneladas de aceite de girasol
Es la cantidad aproximada que compró China durante 2012
123.429
Toneladas fue el volumen de aceite y grano de girasol que
Exportó Bolivia el año pasado
2.500
Productores de girasol entre pequeños, medianos y grandes, están afiliados a Anapo.
Análisis
El productor pide señales claras y precios justos
Jaime Hernández | Gte. Planif. De Anapo
La superficie de producción de girasol alcanzó durante 2012 un área de 280.000 hectáreas sembradas, que representaron un crecimiento del
29% con relación a la gestión 2011 y la obtención de un volumen de producción de hasta 287.000 toneladas.
El volumen de producción de la última gestión fue superior al periodo anterior, pero resultó muy inferior al estimado inicialmente. Los principales factores que enfrentaron los productores fue durante el ciclo del cultivo, donde tuvieron problemas con las totaquis (palomas) y las excesivas precipitaciones pluviales que influyeron en una alta incidencia de enfermedades, como la esclerotinia, que ocasionaron una considerable disminución en los niveles de rendimiento y en el contenido graso del grano.
Si bien la liberación plena ha sido importante para agilizar las exportaciones, aún existía la incertidumbre en los productores de asegurar la entrega de la producción. Para la campaña de invierno de este año, dependiendo del precio del grano y de una mayor certidumbre de acopio, puede llegarse a sembrar una superficie similar a la de 2012. Para ello, será importante que los agricultores reciban señales claras de que podrán vender su producción de grano y obtener un precio justo.
La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo de Bolivia (Anapo) reportó que, el año pasado, Bolivia produjo 287.020 t durante las cosechas de verano e invierno. De ese volumen, 123.429 t (43%) fueron para la exportación a ocho países de la región y a España. La mitad de la producción salió en aceite y por la venta del producto recibieron $us 93 millones.
Sin embargo, los productores bolivianos vieron nubosa la bonanza internacional en sus sembradíos debido a diversos factores internos. Uno de ellos fue la invasión de palomas (totaquis) que a mitad de año arrasaron con cerca del 50% de la producción; además de la saturación de los silos y de la restricción del Gobierno para exportar.
Simón Fernández de la productora de granos Anta del Dorado. En sociedad con otro productor, cultivan 2.501 hectáreas en la zona de Pozo de Tigre. Fernández dijo que en 2012 cultivaron en invierno y que la comercialización fue variable: vendieron a $us 300 la t en agosto y a $us 230 en noviembre, principalmente a las aceiteras. El administrativo aseguró además que por la invasión de las palomas tuvieron que cosechar más rápido, verde, secarlo y negociarlo a pérdida.
Limberg Menacho, gerente técnico del Instituto Boliviano de Comercio Exterior, aseguró que el año pasado los requisitos para exportar que fijó el Gobierno atrasaron la salida del producto.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura proyecta un incremento para la siguiente década en los precios de todos los productos agrícolas lo que representa una oportunidad de ingreso para los países productores.
Los números
225.000
Toneladas de aceite de girasol
Es la cantidad aproximada que compró China durante 2012
123.429
Toneladas fue el volumen de aceite y grano de girasol que
Exportó Bolivia el año pasado
2.500
Productores de girasol entre pequeños, medianos y grandes, están afiliados a Anapo.
Análisis
El productor pide señales claras y precios justos
Jaime Hernández | Gte. Planif. De Anapo
La superficie de producción de girasol alcanzó durante 2012 un área de 280.000 hectáreas sembradas, que representaron un crecimiento del
29% con relación a la gestión 2011 y la obtención de un volumen de producción de hasta 287.000 toneladas.
El volumen de producción de la última gestión fue superior al periodo anterior, pero resultó muy inferior al estimado inicialmente. Los principales factores que enfrentaron los productores fue durante el ciclo del cultivo, donde tuvieron problemas con las totaquis (palomas) y las excesivas precipitaciones pluviales que influyeron en una alta incidencia de enfermedades, como la esclerotinia, que ocasionaron una considerable disminución en los niveles de rendimiento y en el contenido graso del grano.
Si bien la liberación plena ha sido importante para agilizar las exportaciones, aún existía la incertidumbre en los productores de asegurar la entrega de la producción. Para la campaña de invierno de este año, dependiendo del precio del grano y de una mayor certidumbre de acopio, puede llegarse a sembrar una superficie similar a la de 2012. Para ello, será importante que los agricultores reciban señales claras de que podrán vender su producción de grano y obtener un precio justo.
lunes, 21 de enero de 2013
Papa “Marcela” triplica rendimiento e ingresa al mercado con gran éxito
LA ESPECIE SE LOGRÓ CON LA COMBINACIÓN DE LAS VARIEDADES ALFA Y HUAYCHO.
La papa denominada "Marcela" es una nueva variedad que ya puede encontrarse en los centros de abasto y puede producir entre 30 y 40 toneladas por hectárea en condiciones óptimas del suelo y humedad cuando otras variedades producen de siete hasta diez toneladas, explicó Erik Murillo, director del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (Iniaf).
El nuevo producto fue obtenido gracias a agrónomos bolivianos, quienes consiguieron esta nueva especie de papa que triplica el rendimiento por hectárea a diferencia de los otros tubérculos en el territorio nacional.
La nueva variedad de papa, de acuerdo con Murillo, es más resistente al tizón tardío, una de las plagas más comunes que ataca a dicho producto y soporta mejor el frío y las heladas de la región andina. “Por el momento los primeros cultivos en Cochabamba y Tarija con resultados favorables para los productores, gracias al mejoramiento genético de la semilla realizada por los equipos de profesionales”, dijo Murillo.
La papa "Marcela" lleva el nombre de la primogénita de su creador, tiene un ciclo vegetativo de 150 días y puede producirse desde los 600 hasta los 3.300 metros de altitud.
Alrededor de ocho años, fue el tiempo de investigación en base al cruce de la papa Huaycho, la más conocida y consumida y la papa Alfa. De acuerdo con Murillo, se busca que el tiempo de mejoramiento genético en la actualidad pueda ser reducida a tres o menos tiempo.
El 2010 la superficie cultivada de papa en Bolivia fue de 180.000 hectáreas y la producción llegó a 975.000 toneladas, con un promedio de 5,4 toneladas por hectárea sólo con 25 variedades de tubérculo.
La totalidad de la producción de la papa “Marcela”, se destina al mercado interno.
Bolivia cultiva unas 25 variedades de papa de las 3 mil registradas, un alimento apreciado y cultivado desde los tiempos pre colonial.
La papa es el cuarto principal producto alimenticio en el mundo después del trigo, el arroz y el maíz. Los Incas desarrollaron avanzadas técnicas para conservarla y una de esas variedades es el chuño (papa deshidratada) de amplio consumo en Bolivia y la región andina.
En la actualidad, a nivel internacional, se llega a producir 158 mil toneladas anuales, de las cuales Bolivia llega a producir el 60%, de los cuales 25.9 mil hectáreas están destinadas al trigo y el restante para la producción de quinua y demás productos orgánicos.
El Iniaf, a finales de este mes 31 al 1 de febrero, desarrollará un “encuentro nacional de saberes en la académica de bio-indicadores”, con el propósito de dar a conocer los cambios que se manifiestan en la naturaleza que afectan a la producción, indicó Silvia Coca, directora nacional de Bio indicadores.
“El encuentro dará a conocer cómo los organismos vivos llegan a manifestar algún cambio que se modifica en el proceso de la producción, de acuerdo al comportamientos de los gusanos, flores y fauna. Por ejemplo nuestros productores deben analizar de qué manera las flores de los cactus nos indican cómo y dónde realizar un cultivo de papa o quinua”, explicó Coca.
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