miércoles, 9 de enero de 2013

INIAF aumenta producción de papa, caña, arroz, maíz y quinua

En estos últimos tres años, el Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF), aumentó la producción agrícola haciendo énfasis en los rubros de la caña, papa, trigo, arroz, maíz, quinua, hortalizas, ganadería y forraje en el marco de la seguridad y soberanía alimentaria de Bolivia, indicó el director Ejecutivo de la institución, Lucio Tito.

El INIAF, en la pasada gestión, presentó avances en la investigación que tomaron entre tres a cuatro años. En ese tiempo se focalizó la investigación en aquellos alimentos que consumen con más frecuencia las familias bolivianas dando mayor importancia a los pequeños productores, explicó.

La institución también trabajó en la producción del azúcar. En Bolivia 4 de los 337 municipios cultivan este producto y la finalidad de esta variedad es que la semilla pueda adaptarse a otros pisos ecológicos para que la producción de caña sea mayor.

HORTALIZAS A su vez, Tito manifestó “que las hortalizas es otra de las prioridades, puesto que cada boliviano consume por lo menos unos 30 kilos de hortalizas y uno de los beneficios es que permite balancear el alimento”.

Preparan la feria del achachairú para el 20

Los fruticultores se preparan para la gran Feria del Achachairú que se realizará en el municipio de Porongo el domingo 20 de este mes.

Por tal motivo, la presidente de la Asociación 18 de Agosto de Fruticultores, Josefina Sullka, invitó al pueblo cruceño en general a participar de esta muestra ferial.

La misma en que los visitantes podrán degustar esta deliciosa fruta tanto en su estado natural como en refrescos.

En esta feria se tiene prevista la participación de más de 60 productores, evento que cuenta con el apoyo organizativo del Gobierno Municipal de Porongo, comuna distante a 18 km de Santa Cruz de la Sierra./

viernes, 4 de enero de 2013

La biotecnología le hace frente a las plagas y mejora la cosecha

Los habitantes de todo el mundo están cada vez más expuestos a lo que el premio nobel de química Irving Langmuir llamaba la "ciencia patológica" (es decir, hacer ciencia de elementos que no son reales) para justificar las normativas de los gobiernos u otras políticas. Se ha convertido en una especialidad de grupos que se autodenominan "de interés público" pero cuyos objetivos a menudo no son proteger el medioambiente ni la salud pública, sino más bien oponerse a todo estudio, producto o tecnología que les desagraden.
Por ejemplo, las técnicas modernas de ingeniería genética -también conocida como biotecnología, tecnología de recombinación del ADN o modificación genética (MG)- brindan las herramientas para crear plantas nuevas a partir de otras ya viejas. Sin embargo, la imagen de ellas que la gente recibe es errónea y malintencionada.

Resultados
Más de 17 millones de agricultores en cerca de tres decenas de países utilizan en la actualidad variedades de cultivos modificados genéticamente para lograr mejores cosechas con menor necesidad de insumos y menos efectos sobre el medioambiente. La mayor parte de estas variedades se han diseñado para resistir plagas y enfermedades, lo que hace posible que los agricultores adopten prácticas de siembra directa sin labranza y usen herbicidas menos tóxicos.
Los críticos de los productos con MG insisten en que no han sido sometidos a pruebas, son poco seguros, no responden a normativas, son innecesarios y que nadie los desea, pero los hechos demuestran lo contrario.
Existe un amplio y bien asentado consenso en la comunidad científica de que las técnicas de recombinación de ADN son una extensión o perfeccionamiento de métodos anteriores de modificación genética, y que la transferencia de genes utilizando estas técnicas no implica de por sí riesgo alguno

Hay cosecha y no se reportan daños
En todo el mundo ya se han cosechado más de mil millones de hectáreas de cultivos modificados genéticamente (y, solo en América del Norte, se han consumido más de dos billones de porciones de alimentos que contienen tales ingredientes), sin que se haya documentado un solo caso de daños a personas o ecosistemas. Al mismo tiempo, entre sus beneficios se cuentan un mayor rendimiento, menos uso de pesticidas químicos y la producción de biocombustibles.
Lejos de estar poco sometidas a normativas, las plantas (y otros organismos) con modificaciones genéticas han sufrido un exceso de regulación, que se podría calificar de discriminatoria, costosa y acientífica, y ha limitado el éxito comercial del maíz, el algodón, la colza, la soya y la papaya, entre otros.
La realidad es que ya se han logrado varias ventajas, y los cultivos con MG que actualmente se encuentran en desarrollo harán posibles beneficios todavía más directos y fáciles de identificar.

jueves, 3 de enero de 2013

RIADA destruye cultivos de papa de 150 familias

El alcalde municipal de Ichoca, localidad ubicada en la provincia Inquisivi del departamento de La Paz, Ramiro Orellana, llegó a la ciudad de La Paz en la mañana de ayer para hacer conocer la dramática situación en la que se encuentran muchas familias campesinas productoras, debido a las últimas lluvias registradas en esa región

La autoridad señaló que en esa región más de 150 familias de ese municipio fueron afectadas por la crecida de ríos que se desbordaron, lo que provocó que el agua ingrese en los terrenos de cultivo de papa, por lo que de manera preliminar el daño es en el 100 por ciento de la producción.

Orellana relató que las intensas lluvias registradas durante la pasada semana aumentaron el caudal de agua de los ríos que terminó, en algunos casos, desbordándose y afectando la producción agrícola y las vías de comunicación que conectan a 15 comunidades.

El burgomaestre de Ichoca llegó a la ciudad de La Paz con carácter de urgencia para pedir ayuda a Defensa Civil y a la Gobernación de La Paz para que se les dote de carpas y maquinaria pesada, que ayude en los trabajos de reencausamiento; sin embargo, estimó que, como ocurre cada año, no obtendrá nada.

Orellana aseguró además que desde hace una semana varios camiones de alto tonelaje cargados de productos agrícolas están atrapados en el fango de las carreteras, lo que agrava la situación, pues las mercaderías se están echando a perder, lo que aumenta las pérdidas de las familias de la región.

LIQUIDADORES del Agroambiental piden más tiempo para ver causas

El Presidente del mencionado tribunal critica el pedido y señala que ello puede representar un gasto de dos millones de bolivianos. Faltan resolver cien procesos.

Los magistrados suplentes del Tribunal Agroambiental que integran las salas liquidadoras solicitaron la ampliación de su labor por un año más para solucionar las causas pendientes. El presidente del tribunal, Bernardo Huarachi, señaló que ello va en contra de la Ley de Transición Judicial.

Los magistrados suplentes no reciben remuneración, pero sí en caso de asumir la titularidad o asistir a reuniones de plenaria a las que se los convoca (Ley 025, artículo 26), indicó Huarachi.

Javier Aramayo, uno de los tribunos en suplencia, manifestó que no se trata de un interés individual, más al contrario, se quiere generar seguridad jurídica a los actores que intervienen en las causas, porque son ellos quienes pueden ser afectados.

El inciso I, del artículo 12 de la Ley 212 de Transición para el Tribunal Supremo de Justicia, Tribunal Agroambiental, Consejo de la Magistratura y Tribunal Constitucional, señala que estas salas liquidadoras, conformadas por las magistradas y los magistrados suplentes, tienen la tarea de liquidar las causas ingresadas hasta el 31 de diciembre de 2011 “en el plazo no mayor de doce meses”, es decir hasta el 31 de diciembre de 2012.

Según Aramayo, no fue suficiente para liquidar todas las causas, por lo que se hace necesaria una ampliación.

De acuerdo con la explicación del magistrado, es la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) la que tiene la facultad de resolver la solicitud de ampliación o no del mandato de estas salas de liquidación.

“El Tribunal Agroambiental, a través de sus salas liquidadoras, en coordinación con el Presidente pidió una tramitación por conducto regular, como lo establece la Ley Orgánica Judicial de presentar una iniciativa a través del Tribunal Supremo de Justicia”, dijo Aramayo.

De acuerdo con el magistrado, hace un mes y medio se conoció en Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia la iniciativa presentada por los suplentes, y esta instancia derivó el pedido a la Vicepresidencia del Estado Plurinacional para su revisión en la ALP.

Sin embargo, el Presidente del Tribunal Agroambiental dijo que la aspiración de los magistrados suplentes no tiene argumentos y sólo puede generar un gasto de dos millones de bolivianos, que deberán ser cubiertos por el Tesoro General del Estado (TGE).

“Ya feneció el mandato que ellos tenían, pero tienen la pretensión de quedarse medio año o quizá un año más”, indicó Huarachi.

Es más, señaló que de las 340 causas que quedaron en mora procesal hasta 2011 se despacharon 240 y faltan resolver 100 procesos que pueden ser vistos por los magistrados titulares.

“No valdría la pena que continúen los magistrados suplentes con la sala de liquidación, ya que ello puede implicar mayores gastos en salarios, lo que queremos evitar es que el país erogue esta suma”, insistió.


Senador ve poco trabajo y rechaza posible prórroga

El senador del Movimiento Al Socialismo (MAS) por Chuquisaca David Sánchez señaló que antes de decidir la ampliación o no de la labor de la sala liquidadora se debe preguntar a los magistrados del Tribunal Agroambiental si trabajaron de acuerdo con las proyecciones.

No obstante a ello, señaló que “lamentablemente, revisando su trabajo por planilla y por resultado, no respondieron, no estuvieron a esa altura del pueblo boliviano y no podemos dar mayor opción por el aspecto del presupuesto”.

El director del Centro de Estudios de Justicia y Participación (Cejip), Iván Lima, indicó hace unos días que la justicia boliviana aún tiene pendientes cerca de 600 mil casos judiciales, pero sólo cuenta con 800 jueces, hecho que perjudica el avance de los procesos.

SE FOMENTA uso de semillas de calidad

Los Gobiernos de Bolivia, Perú y Ecuador, junto con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), trabajan en el Proyecto ‘Programa de apoyo a la agricultura familiar campesina’ para mejorar la disponibilidad, el acceso y el uso de semillas de calidad en las zonas alto-andinas.

En el caso de Bolivia, el proyecto es ejecutado por el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras a través del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (Iniaf) y la FAO.

Al menos 506 familias de 30 comunidades de La Paz, Oruro y Potosí son fortalecidas en la producción y comercialización de semilla certificada de quinua, papa y haba a través del proyecto ‘Semillas andinas’.

Con este programa se pretende apoyar, mejorar y articular el sistema nacional de semillas para el incremento sostenible y eficiente de la producción de cultivos de papa, haba y quinua en la agricultura familiar-campesina de la zona alto-andina y así contribuir a la mejora de la seguridad alimentaria.

El proyecto también trabaja en el desarrollo de una estrategia multidisciplinaria y multisectorial que promociona el uso y acceso a la semilla certificada en la región alto andina de Bolivia a través de la promoción de su importancia sobre el uso de insumos de calidad certificada.

Entre los principales objetivos de la política gubernamental destaca el incremento de la frontera agrícola con el propósito de aumentar los volúmenes de producción de alimentos, que en 2012 superaron los 14 millones de toneladas.

miércoles, 2 de enero de 2013

Chuquisaca produce el 80.19% del orégano que exporta el país

Bolivia produce anualmente 212 toneladas (Tn) de orégano y Chuquisaca participa con el 80% de ese total. Brasil y Uruguay son los principales mercados, pero en Europa también hay requerimientos.
Durante cuatro años la producción de orégano se incrementó en un 265 por ciento, mientras que sólo la campaña agrícola 2011-2012 arrojó un crecimiento del 65% en comparación con una gestión anterior.
El país alcanzó en esa gestión una producción histórica de 212 toneladas, 84 más que la registrada un periodo anterior, cuando se llegó a 128 toneladas.
Con un 80.19% Chuquisaca es el principal productor de orégano en Bolivia, seguido de Tarija 15.57%, Cochabamba 3.77% y Potosí 0.66%, según datos actualizados de la Unidad de Negocios de Especias y Condimentos S.A. (UNEC).


SUPERFICIE CULTIVABLE
UNEC amplió su cobertura agrícola a 140 hectáreas en Chuquisaca, Tarija, Cochabamba y Potosí, siendo el primer Departamento el que concentra más de dos tercios de la superficie cultivable.
En la última campaña agrícola (2011-2012), la superficie cultivable creció un 40% y la próxima gestión (2012-2013) se pretende extender los cultivos a por lo menos 210 hectáreas, que sería un 50% más.
Cabe aclarar que el año agrícola del orégano inicia en julio y concluye en junio del siguiente año.
UNEC busca consolidar su producción en los municipios donde actualmente trabaja, pero también ampliar su cobertura agrícola.
En ese sentido, este año ingresó a cinco nuevas localidades de Cochabamba y Chuquisaca.
Los nuevos municipios productores de orégano ahora son: Mizque con 20 agricultores, Omereque (15) y Totora (5) en Cochabamba; El Villar (20) y el Distrito 8 del área rural de Sucre (50) en el lado de Chuquisaca.

La UNEC establecerá más variedades de orégano en dos años


PROCESO. Del invernadero al campo.

La UNEC en la actualidad trabaja con las variedades Marú y Kaliterí, cuyas características son incomparables por su cantidad de aceites, aroma y color, según asegura su gerente general, Roberto Muñoz.
“Sin embargo, estamos haciendo pruebas y cruzamientos con más de 80 variedades que trajimos de todas partes del mundo; desde Turquía, Italia, Alemania, EEUU y algunos otros países más”, señaló.
El proceso para obtener las mejores variedades tomará unos dos años o más, sin embargo. “Tenemos que ver el tema comercial, agronómico, aceites esenciales, color, olor, sabor”, añadió.
Marú y Kaliterí son dos variedades que fundamentalmente tienen un aroma y color óptimos para los mercados a los que atiende la UNEC. “Las labores de postcosecha con estas variedades son relativamente trabajables y sencillas”, subrayó.
La UNEC trabaja con 900 agricultores en Chuquisaca, Cochabamba, Tarija y Potosí.

Cifra

250 toneladas de orégano, es la meta que la UNEC prevé alcanzar en la presente gestión agrícola 2012-2013 en el país

Diálogo


ROBERTO MUÑOZ / Gerente general UNEC

¿Cómo les fue el 2012?
R. Bastante bien, hemos cerrado con 212 toneladas cuando nuestra meta proyectada era 180


¿En la parte comercial?
R. Estamos con Brasil donde pasamos de tener cuatro a ocho grandes clientes, y en Uruguay seguimos con uno


¿Y el mercado interno?
R. En el país se vende muy poco, casi todo lo que producimos lo exportamos