martes, 22 de diciembre de 2015

Para competir en el Mercosur piden más transgénicos

Los pequeños y grandes productores desmitifican el uso de la teconología en la producción agrícola.

El uso de transgénicos en la producción agrícola boliviana generó un debate a tiempo de modificar la Constitución Política en 2007 y en la última cumbre agrícola no salió nada claro sobre este tema. Sin embargo, el ingreso de Bolivia al Mercosur genera preocupación, no solo entre los agroindustriales locales, sino también entre los pequeños productores, debido a que deberán competir en condiciones nada favorables, debido a que en el país solo se aprobó, hasta el momento, el uso de la tecnología en la producción de soya, mientras en los países integrantes de este bloque comercial, como Argentina y Brasil, su uso se amplió a otras variedades como el maíz y se destinaron grandes cantidades de recursos para incentivar su uso y su comprensión.

La fitopatóloga María Mercedes Roca, que se encuentra en el país y que es una experta internacional en este tema, nos ejemplifica la diferencia que separa a los dos tipos de producción. Asegura que es como si Bolivia caminara para llegar a un lugar, mientras los demás países emplean un vehículo para llegar al mismo lugar. Por ejemplo dice, en Brasil se destinaron 5 millones de dólares para la producción de frejol transgénico y 50 millones de dólares para demostrar que su consumo no hace daño.



UN DEBATE QUE RETOMA ACTUALIDAD. El presidente Evo Morales participó ayer de una nueva reunión del Mercado Común del Sur (Mercosur), en Paraguay, mientras se tramita su ingreso como socio pleno al mayor bloque regional. En su intervención convocó a la integración física, medioambiental, energética y social para consolidar el desarrollo regional en el marco de la complementariedad y no la competitividad.

Explicó que la mejor forma de que la región se defienda de la crisis internacional es actuar como una sola economía, aunque sin mencionar el empleo de la biotecnología en la principal producción que tiene la región como es la agrícola.

Tanto la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), como los demás organismos que aglutinan a los productores bolivianos y los pequeños productores del Oriente, consideran necesario ampliar el uso de la biotecnología, mucho más ahora que Bolivia apunta a incorporarse al bloque comercial, que tiene entre sus miembros a Brasil y Argentina, donde el uso de organismos genéticamente modificados (OGM) se amplía cada vez más y muchos de esos productos ingresan al país vía contrabando y la importación legal.

La experta Mercedes Roca, que se desempeña en el departamento de Biotecnología en el Tecnológico de Monterrey, México, asegura que hasta el momento no se ha demostrado que el consumo de transgénicos genere daño a la salud.



LA PRODUCCIÓN DE SOYA EN EL PAÍS MEJORÓ GRACIAS AL USO DE LA BIOTECNOLOGÍA Y SE REALIZAN EXPERIMENTOS, por ejemplo, para que sea resistente a la sequía, debido a que hay sectores donde la precipitación pluvial en el oriente es muy baja. Según los productores agrícolas, su empleo permite enfrentar a las plagas y la maleza que resulta dañina para su desarrollo, pero enfrentan estos problemas en la producción de maíz y, por tanto, deben emplear más insecticidas, más recursos y generar más contaminación. La experta María Mercedes Roca asegura que con el uso de transgénicos en Honduras se incrementó el rendimiento de la producción de maíz de 1 a 8 toneladas y los productores aseguran que el empleo en la soya no genera daño a la tierra.

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