miércoles, 18 de julio de 2012

Se cultiva solo un tercio de las tierras aptas para producir alimentos

olivia tiene un potencial superior a los 12 millones de hectáreas de tierras aptas para la producción de alimentos, pero sólo se utilizan con ese objetivo, actualmente, un tercio, es decir poco más de 4 millones de hectáreas, se revela en el más reciente estudio oficial sobre el tema, a cargo del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras.

Se indica que para la campaña agrícola 2009/2010 se estimó una superficie cultivada de 2.767.798 hectáreas que representa el 2,52 por ciento de la superficie total del país.

En tanto que la superficie en barbecho y descanso se estima una extensión de 1.628.100 hectáreas que equivale a una participación del 1,49 por ciento respecto del territorio nacional.

 En esta forma de uso de suelos, agrega el estudio, además se encuentran las terrazas agrícolas y lomas ancestrales abandonadas pero factibles de recuperarse, en el orden de 200.000 hectáreas en la zona andina y 20.000 hectáreas de lomas y camellones, en la zona inundable de la Amazonia.

Se suman unas 250.000 hectáreas de pastos manejados, “lo que da una idea del potencial de tierras a incorporarse a las actividades productivas agropecuarias. Sin embargo, también existen tierras deforestadas y erosionadas que no se conocen o no disponen de una fuente de información precisa, por todo ello se espera una ligera disminución en el área potencial cultivable”.

Acerca de la superficie o tierras con potencial agrícola, según estimaciones del SUNIT asciende a 4.507.000 hectáreas y le corresponde una participación del orden del 4,10 por ciento con relación al total nacional.



DIPONIBLE En cuanto a la superficie total disponible para actividades agrícolas se estima en una extensión de 8.9029.000 hectáreas que representa el 8,10 por ciento respecto del territorio nacional.

El estudio oficial señala como conclusión, que la superficie total cultivada en la campaña agrícola 2009/2010 de los principales cultivos en el país ascendió a 2,7 millones de hectáreas y representa el 2,52 por ciento de la extensión territorial del país.

Según estimación realizada para la campaña 2009/2010 la superficie en descanso alcanza a 951.400 hectáreas y representa el 0,87 por ciento del total nacional; en tanto que la superficie en barbecho es de 676.700 hectáreas que implica una participación del 0,62 por ciento respecto de la superficie total del país.

La superficie o tierras con potencial agrícola según estimaciones del SUNIT, alcanza a 4.507.000 hectáreas y le corresponde una participación del 4,10 por ciento respecto del total de extensión territorial del país.

En cuanto a la superficie total disponible para el desarrollo de actividades agrícolas (superficie cultivada y superficie potencial disponible) alcanza a 8.902.900 hectáreas, la misma representa el 8,10 por ciento respecto del territorio nacional.

“En suma, se puede señalar que existe la posibilidad de ampliación de la frontera agrícola, pero tomando en cuenta un uso adecuado y sostenible de los suelos, acorde a las condiciones topográficas, fisiográficas y medioambientales de cada región o zona productiva agrícola”, señala el documento oficial.



NUEVO ESTUDIO Sostiene que es de vital importancia realizar un estudio técnico para una mejor precisión de los alcances y espacio geográfico de la aptitud y capacidad de uso de los suelos en Bolivia.

Además, realizar una recopilación, sistematización, análisis e interpretación de los diferentes estudios sobre Planes de Uso de Suelos y Ordenamiento Territorial realizados en cada departamento, para su consiguiente consolidación a nivel nacional.

 Agrega que se debe propiciar estudios de suelos a nivel de detalle en todas las áreas potenciales para establecer las mejores formas y alternativas de manejo racional de los suelos.

 Se destaca que Bolivia es un país muy diverso en climas y paisajes, tiene más del 80 por ciento de ecosistemas que tiene el planeta, tal como se menciona en el libro de Chilón, 1996 “El software y hardware de la tecnología andina y amazónica de Bolivia” y respaldado por Holdridge 1993.

Señalada, además que la Constitución hace referencia de ellas en su preámbulo señalando que, “en tiempos inmemoriales se erigieron montañas, se desplazaron ríos, se formaron lagos. Nuestra Amazonia, nuestro Chaco, nuestro altiplano y nuestros llanos y valles se cubrieron de verdores y flores. Poblamos esta sagrada Madre Tierra con rostros diferentes, y comprendimos desde entonces la pluralidad vigente de todas las cosas y nuestra diversidad como seres y culturas”.

Apuntes.



Porcentajes

El estudio señala que la superficie cultivada de 27.678 kilómetros cuadrados constituye el 2.52 por ciento del territorio nacional. La superficie en barbecho, de 6.767 kilómetros cuadrados constituye el 0,62 por ciento del total del territorio. La superficie en descanso, de 9.514 kilómetros cuadrados, el 0.87 por ciento del total del territorio.

Potencial

La superficie con potencial agrícola es de 45.070 kilómetros cuadrados y constituye el 4.10 por ciento del territorio nacional.

La superficie total agrícola disponible es de 89.029 kilómetros cuadrados y significa un 8.10 por ciento respecto de la superficie total del país.

Ecosistemas

Bolivia es un país muy diverso en climas y paisajes, tiene más del 80 por ciento de ecosistemas que tiene el planeta, según otros estudios.

Factores que influyen

El estudio del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, señala que el conjunto de tierras con uso y potencial agrícola a nivel nacional en su totalidad asciende a 7.700.165,75 hectáreas. Esa superficie incluye la cobertura con actividad agrícola, y superficies con potencial agrícola.

 Se aclara que tomando en cuenta condiciones y características del sector agropecuario existen fluctuaciones en la superficie cultivada, tierras en barbecho, descanso, terrazas agrícolas y otras formas ancestrales de uso de la tierra abandonadas que son susceptibles de ser recuperadas.

 Se indica que sólo se ha tomado en cuenta tres variables (superficie cultivada, tierras en barbecho y tierras en descanso), como tierras de uso actual de los suelos en actividad agrícola.

Se mencionan como factores de origen ecológico que generan la ampliación de la frontera agrícola, el desgaste orgánico de los suelos agrícolas, la erosión de los suelos, intoxicación de los suelos, plagas y enfermedades en las zonas productivas y cambios climáticos por deforestación. Entre las causas socio económicas, el crecimiento de la población, demanda de los productos y habilitación de la zona para la agricultura.

Santa Cruz tiene mayor potencial agrícola y cultivos, le siguen La Paz y Cochabamba

El departamento de Santa Cruz, el de mayor extensión territorial del país, tiene la mayor cantidad de cultivos en el país y también la mayor extensión de tierras con potencial agrícola. El departamento de Cochabamba, considerado tradicionalmente como el granero del país, ocupa el tercer lugar, después del departamento de La Paz.

Esos datos están revelados en el Compendio Agroambiental de Bolivia, de próxima publicación por parte del Ministerio de Desarrollo Agropecuario y Tierras.

Señala que del total de 1.098.581 kilómetros de extensión territorial del país, el departamento de Santa Cruz cuenta con 370.621 kilómetros cuadrados. De éstos, la superficie cultivada es de 18.178 kilómetros y tiene una superficie total agrícola disponible de 42.418 kilómetros cuadrados.

En segundo puesto está el departamento de La Paz, también segundo en extensión territorial respecto a la superficie nacional, con 133.985 kilómetros cuadrados, de los que tiene como superficie cultivada 2.375 kilómetros y tierras con potencial agrícola por 3.516 kilómetros cuadrados.

En tercer lugar se ubica al departamento de Cochabamba, con 55.631 kilómetros del territorio nacional y 2.146 kilómetros cuadrados de cultivos. Tiene tierras con potencial agrícola por 5.732 kilómetros.

Chuquisaca tiene el cuarto lugar en superficie cultivada. Cuenta con 51.524 kilómetros del total del territorio nacional, con una superficie cultivada de 1.640 kilómetros y tierras con potencial agrícola de 2.999 kilómetros.

POTOSÍ tiene el cuarto lugar en cuanto a territorio respecto del total nacional, con 118.218 kilómetros, pero ocupa el quinto lugar en cuanto a superficie cultivada con 1.242 kilómetros cuadrados y tierras con potencial agrícola de 4.658 kilómetros.

En el estudio oficial llama la atención que el departamento del Beni, segundo en extensión territorial respecto del total nacional, con 213.000 kilómetros cuadrados, sólo tiene 467 kilómetros de superficie cultivada y 135 kilómetros de tierras con potencial agrícola.

Lo contrario sucede con el departamento de Pando que, con 63.827 kilómetros cuadrados del total nacional (una superficie mayor que Cochabamba, Oruro, Chuquisaca y Tarija), tiene sólo 151 kilómetros de superficie cultivada y un potencial agrícola de 6.055 kilómetros, lo que lo ubica como el segundo departamento con mayor potencial agrícola en el país.

A nivel nacional, de 1.098.581 kilómetros cuadrados de territorio, la superficie cultivada llega a 27.678 kilómetros cuadrados y existen tierras con potencial agrícola en un total de 45.070 kilómetros. La superficie total agrícola disponible, dice el estudio actualizado, es de 89.029 kilómetros cuadrados.

Las tierras cultivables en Bolivia tienen baja fertilidad

Las tierras cultivables del país se caracterizan por una baja fertilidad en un 65 por ciento por la alta salinidad y las tierras de la Amazonia presentan una fragilidad extrema, revela el más reciente estudio oficial denominado “Compendio Agroambiental de Bolivia”.

El estudio señala que el país se caracteriza por presentar una gran diversidad de suelos, debido a la influencia de los variados sistemas ecológicos, material parental, geomorfología, clima y vegetación.

“Sin embargo, un rasgo característico de las tierras agrícolas es su baja fertilidad, que comprende alrededor del 65 por ciento de las tierras en uso, siendo necesaria la mejora y reposición de sus nutrientes, de las propiedades físicas, químicas y la reactivación de su actividad microbiológica, mediante el abonamiento orgánico”.

En el altiplano los suelos agrícolas están presentes en llanuras fluvio-lacustres, formaciones coluvio-aluviales y piedemontes, medianamente profundos y texturas francas a franco arcillosas, con algunas limitaciones, caso de la salinidad y la baja fertilidad de la capa arable, dice.

Los suelos de la cordillera en los valles andinos y valles aluviales, laderas y montañas son superficiales a profundos, pedregosos, con fuertes limitaciones agrícolas por la creciente erosión que presentan. En las penillanuras y piedemontes, los suelos son moderadamente profundos, de textura media, y de intenso aprovechamiento agrícola cuando se dispone de riego.

Advierte que la apariencia exuberante de la Amazonia y trópico hace pensar que sus suelos tienen un potencial ilimitado, pero tienen serios problemas de acidez, además como es una región con altas precipitaciones, se logró formar una cobertura vegetal abundante, pero que se sustenta en un delicado equilibrio ecológico, que al ser alterado por las quemas y chaqueo lleva a procesos intensos de degradación.

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